Sin Título


Contenido

  • Amo los astros los amaneceres
  • Ya todo se hace velozmente
  • Como toda persona educada
  • Para vivir no es suficiente
  • La boca verde la cara violeta
  • Hay gente que no ama la gente
  • Todos los árboles y los pájaros de Celle
  • No hay poesía hay solamente
  • Los caballos llegaron al alba
  • Una botella de leche es una botella
  • De pronto la conversación
  • Caminando por las calles de Milán
  • Apoye suavemente la cabeza
  • Quizás el universo
  • Los libros que prefiero no son de papel
  • Canto la belleza de mi cafetera usada
  • Hay una estatua en Florencia
  • Todo es París para mi
  • No me es posible escribir
  • Todos los objetos del mundo
  • No se trata de jugar tranquilamente
  • Inmediatamente después de haber leído
  • Si todo lo que se anuda
  • Yo que soy un payaso
  • Brillante y transparente maestro
  • Contemplo la basura
  • Nacemos desnudos completamente solos
  • Hoy quisiera hablar de mi concierto
  • Cubro tu cuerpo
  • Me siento ante mi mesa servida
  • Toda máquina es inútil
  • Es posible que la sombra
  • Veo las líneas de Nazca
  • Adoro tus piernas desnudas
  • Mi corazón es un gorro escarlata
  • Todo lo que sabemos de Javier
  • Excavo en mi dorado Perú
  • Cuando el señor Pérez salió de su casa
  • Tomar un vaso de agua es una operación
  • La gente dice que me he vuelto loco
  • En el sombrero de fieltro de Beuys
  • Guardo de Lima una botella
  • La Paz de Octavio
  • Amo los objetos y las personas claras
  • Puede ser que Dios sea una esfera
  • Respira Tàpies
  • La poesía es para Martha
  • Hoy me despido de mi patria
  • Todo el mundo se reproduce y perece
  • Me gustan los pájaros blancos
  • El sol de Londres es como William
  • Los hombres de negocios no respiran
  • Haga pedacitos esta hoja de papel
  • Todos dicen que la realidad
  • A pesar de todo lo vivido
  • Se perfectamente que mi casa
  • Después de todo lo que he visto
  • Veo una esfera amarilla
  • Sonríe Dios en la pantalla
 
 

 

SIN TÍTULO

Jorge Eduardo  Eielson. Milán, 1994/1998

 
  

 

 

 

El ojo con que veo a Dios, es el
mismo con el que Dios me ve a mí.
Maestro Eckhart
 
 
 

 

 
Amo los astros los amaneceres

Las aguas amargas
Las anguilas y las algas
Los árboles antiguos y las alimañas
Amo los armarios y las agujas
Las habitaciones amplias y sin almohadones
Los ángeles atroces pero arrodillados
Loas amores de antes algo amarillentos
Casi siempre absurdos y aterciopelados
Y todas las palabras que empiezan por A
Aunque no digan
Ah
  

 

 
Ya todo se hace velozmente

El rocío
Se fabrica en un minuto
La mirada ya no es necesaria
Y en su lugar
Hay una pantalla
Que todo lo sabe. Pero no importa
Todavía quedan las magnolias
Las cosas serán más graves
Cuando desaparezca el dolor
O se vuelva artificial
La soledad
  

 

 
Como toda persona educada

Me lavo al cara y los dientes
Velozmente tomo el desayuno
Con un pie en el automóvil
Y el otro en la almohada
Corro enseguida
Detrás de un resplandor
Regreso a casa
Con la cara asustada
Y un anillo de nada
En la mirada
  

 

 
Para vivir bien no es suficiente

Abrir el refrigerador
Y encontrar pollo asado
Y mermelada. Es necesario además
Tener hambre de liz
Y devorar una estrella
Sin tenedor ni cuchillo
Sería bueno también
En estas circunstancias
Ponerse un vestido amarillo
Y darle la mano al vecino
Que no saluda
  

 

 
La boca verde la cara violeta

El ojo uno solo
Pero absoluto la nariz doble
Y la oreja en forma
De paloma. Grita y solloza
El pincel de Picasso
Sagrado payaso
Que se abre las venas
Por un rojo puro un amarillo vivo
Apenas salido del huevo. Todo
Por una pincelada
Que no sea otra cosa
Que una pincelada
  

 

 
Hay gente que no ama la gente

Porque es diferente
Porque se viste de flores
Y tiene los ojos brillantes
O porque adora un cocodrilo
En lugar de una nevera
O porque todavía alaba el sol
Cuando se eleva y se arrodilla
Cuando baja. Gente llena de amor
A la gente parecida a toda la gente
Cuando en el firmamento
No había una nevera
Sino tan sólo
Un cocodrilo
 
 

 

 
Todos los árboles y los pájaros de Celle

Saben el nombre de Giuliano
Porque Giuliano habla
Con todos los árboles y los pájaros
De Celle. De vez en cuando
Un ruiseñor visita el laberinto
De Morris otro transporta
La música azul de Melotti
En el pico amarillo. Y cada primavera
En su gran anillo verde
Richard Long celebra
Las bodas de yerba de Pina y Giuliano
Como si fuera siempre
La primera
  

 

 
No hay poesía hay solamente

Vida. Lo que pasa es que la gente
No sabe que la poesía
Es vida y sobre todo
Que la vida es poesía
Todo eso es viejo se dirá
Pero qué importa. Todo es también
Completamente nuevo
Todo es manzana cuando escribo
Y nada es banana
Si no me da la gana
  

 

 
Los caballos llegaron al alba

La gente se despertó llorando
Y salió desnuda a la calle
Los caballos pasaron delante de ella
Como una llamarada
Sus divinas crines eran humo
Y su relincho centellas. La gente
Se arrodilló ante ellos
Como si hubiera visto pasar
Una estrella y les pidió clemencia
Pero ya era tarde. Todo
se había vuelto caballo
Es decir destello
  

 

 
Una botella de leche es una botella

De leche y aunque la leche
De niño no es la misma
Que de viejo la botella de leche
Es la misma. No hay botella
Que no sea de leche ni leche
Que no sea en botella. O no hay botella
Pero tampoco hay leche
O solamente hay botella y la leche
No es de niño ni de viejo
Sino de una muchacha cuyo seno
Es una botella de leche
Que se toma sólo de noche
Y en el lecho
 

 

  
De pronto la conversación

Se volvió oscura
Ninguno de los dos entendió
Al otro. Desapareció el teléfono
El agua y la luz dieron origen
A un antiquísimo follaje
En el que no brillaba el sol
Ni la luna. Nuestra conversación
Llegó a ser tan oscura
Que se convirtió en un pantano
Y nosotros dos
En gusanos
  

 

 
Caminando por las calles de Milán

Se ven sólo animales
Bien vestidos. Ellas parecen faisanes
Con el cuello de jirafa
Y las piernas de pantera. Ellos
Manejan un tiburón
En lugar de un automóvil
Todos se mueven con gracia
Para desgracia de todos y todos
Tienen cabellos de oro y teléfonos
De seda. Sólo lse falta la luna
Para tenerlo todo
Pero también la mirada
  

 

 
Apoye suavemente la cabeza

En una almohada
Sonría un minuto solamente
Imagine que no existen
El bien ni el mal
Y verá que de inmediato
Su pensamiento y su esqueleto
Se volverán de cristal
  

 

 
Quizás el universo

Es una pompa de jabón quizás
Es solamente espuma
Una esponja siempre vacía
Y siempre llena. Quizás
Lo que llamamos luz
Es la sombra de Dios
Y lo que llamamos Dios
Somos nosotros mismos
Que también somos espuma
Pompa de jabón esponja
Siempre llena
Y siempre vacía
  

 

 
Los libros que prefiero no son de papel

Sino de yerba de madera
De alabastro de misteriosas materias
Que quizás no existen
Antiguos libros de piedra
Grabados por la sangre y el sollozo
Escritos por la lluvia
Y por los siglos que ya nadie lee
Ni conoce. Pero mi libro predilecto
No es de cristal ni de hulla
Sino de carne y hueso tiene páginas
De seda como tus mejillas
Y es sagrado
  

 

 
Canto la belleza de mi cafetera usada

Verdadera clepsidra
En la que mi tiempo se acaba
Gracias a ella aprendí
La amargura y el azúcar de la vida
Gracias a ella encontré
El sol posado en mi cuchara
Y todo el firmamento encendido
Por la indescriptible fragancia
De mi cafetera
 

 

  
Hay una estatua en Florencia

Que nadie conoce
Pero que me ofrece
Todo el mármol de su cuerpo
Y su sonrisa cansada
Yo la abrazo con ternura
Y ella me dice al oído
Que yo también soy la estatua
De un artista desconocido
Y además respiro
 

 

  
Todo es París para mí
 
Y Roma es también Nueva York
O Lima. En todas partes respiro
Me pongo un pantalón y sonrío
En todas pates me levanto
Y me acuesto mirando las estrellas
Aunque no haya ninguna de ellas
Mi nombre es Jorge y soy el mismo
Mozalbete que leía Rimbaud
Y Mallarmé llorando como un niño
Todos mis sueños y mis heces
Son las mismas en París Roma
Nueva York o Lima
  

 

 
No me es posible escribir

Sin recordar
Por lo menos tu nariz padre César
No me es posible enterrar tu perfil
En una rima y nada más. El fulgor
Que pone en marcha mi esqueleto
Y tiñe mi sangre de rojo
No viene de las estrellas
Sino de ti padre César
Tú que ayunabas noche y día
En este mundo pero te nutrías
De universo ¿cómo hiciste
Para convertir tu sollozo
En pan de todos tu desesperación
En agua pura?
  

 

 
Todos los objetos del mundo

Son horribles pajarracos
Que me acechan por doquier
En forma de zapatos llantas
Platos rotos bicicletas
Botellas y teléfonos sin fin
Todos los objetos del mundo
Me devoran los dos ojos
Los intestinos las orejas
Y hasta mi soledad y mi camisa
Horrendamente convertidas
En una comida
  

 

 
No se trata de jugar tranquilamente

Con el pene o la vagina
Como si fueran pájaros o peces
No es suficiente penetrar
En el fondo de otro cuerpo
Con el glande o la mirada
Nuestra sangre y nuestros huesos
Son tinieblas que se juntan casualmente
Y eso es todo. Mas el amor verdadero
Es un gigante de oro
Que no tiene pene ni vagina
Y que tampoco muere
  

 

 
Inmediatamente después de haber leído

Estas palabras
Cierre puertas y ventanas
No parpadee demasiado
No asuste la temblorosa
Mariposa amarilla
Posada en una silla
Tire la cadena del water
Y deje correr la vida
Como si nada hubiera pasado
Responda al teléfono enseguida
Hable de cosas tontas y sabidas
Cuelgue el teléfono otra vez
Pero considerando ahora
Que el mundo entero es sólo
Esta misteriosa mariposa ammarilla
Posada en una silla
 

 

  
Si todo lo que se anuda

Se anuda solamente
Todo se vuelve nada
Si se anuda un zapato
Se anuda también el pie
Y el zapato se vuelve todo
Si no se anuda nada no hay nudo
Ni pie ni nada y en lugar de todo
Hay de nuevo un zapato cuya medida
Es un número nulo que nos anuda a la nada
Y nuevamente
Al zapato
 

 

  
Yo que soy un payaso

Sin oficio y sin calzado
Yo que todavía
Guardo mi vieja luna
Y mis luceros de hojalata
En el armario. Yo que todavía
Me lleno de cascabeles y rocío
Que no vendo mi corazón
A ningún precio sé solamente
Que todo el cielo es mío
Porque soy un payaso
Enamorado y porque soy niño
Todavía
  

 

 
Brillante y transparente maestro

Fue mi mar. Nadando
En sus aguas saladas corriendo
Sus altas olas aprendí a vivir
Sobre la tierra. A comprender
Que el silencio puede ser todo
A leer en las estrellas claramente
A no confundir el agua con la espuma
Ni la espuma con la vida
Sólo nadando pero también llorando
Descubrí la sal que nos unía
Y el pescado azul de nuestro origen
Completamente solo
Con las olas
  

 

 
Contemplo la basura

Y veo una rosa
Pero no una rosa en la basura
Sino la basura convertida en una rosa
Observo una rosa y veo la basura
Que alimenta su belleza
A través de su corola y sus raíces
Así la rosa y la basura
Son la misma cosa
Porque hoy día son basura
Y mañana rosa
  

 

 
Nacemos desnudos completamente solos

Y ensangrentados. Lloramos
Porque sabemos que somos gusanos
Vemos crecer nuestros huesos
Y nuestros sollozos
Como si fueran maleza. Nos consideramos
Pájaros a veces a veces ceniza
Y todo eso velozmente
En un miserable minuto antes
De cerrar los ojos nuevamente
Como si nada hubiera pasado
Y regresar a la tiniebla
Y al gusano
  

 

 
Hoy quisiera hablar de mi concierto

De trapos de mi saxofón
De terciopelo azul de mi clarinete
Que sube y baja como el sol
Hasta alcanzar la divina incandescencia
Del tambor y la trompeta. Hay además
Un piano de fieltro violeta
Cuyas notas cubren la orquesta
Como la marea. Así la música
No se oye el silencio de dibuja
En la rutina y el ritmo
El ritmo el ritmo
Es siempre atroz y soberano
Como el océano
  

 

 
Cubro tu cuerpo

Con una sábana blanca
Sobre un lecho sombrío
Y el único fulgor que veo
Debajo de ella es tu hermosura
Cubro también la luna cubro todo
Con una sábana blanca
Porque todo es para mí una estatua
Completamente desnuda
Pero escondida
 

 

  
Me siento ante mi mesa servida

Levanto una cuchara
Sobre mi plato que humea
Pero no es mi mano que se mueve
Ni mi pensamiento ni mi plato
Ni tampoco mi esqueleto
Sino todo el firmamento
Que resplandece en mi cuchara
Y me alimenta cada día
 

 

  
Toda máquina es inútil

De nada sirve multiplicar
La mirada o retardar
La velocidad del dolor
Desde hace millones de años
No hay estrella que acelere
Su esplendor ni tortuga que desee
La rapidez del halcón
La lentitud también
Es una máquina celeste
Que se mueve entre nosotros
Y que no supera nunca
La velocidad
Del amor
  

 

 
Es posible que la sombra

Sea un animal que nos protege
Del exceso de luz. O que tal vez
La verdadera sombra
Sea un ciervo
Y que la única cosa
Que nos acompaña en la vida
Sea su sombra
  

 

 
Veo las líneas de Nazca

En la palma de mi mano veo
La cola del mono en mi cerebro
Y muchas otras líneas
Que atraviesan mi pupila
Mi corazón y mis sentidos
Y terminan en el suelo
En radiantes espirales
Como si brillaran
Como si copiaran
Las del cielo
  

 

 
Adoro tus piernas desnudas

Adoro todo lo que nace
Y lo que muere entre ellas
Hay un manantial de aguas sagradas
En su centro de mariposa
Púrpura y templada
Que llamamos vida. Adoro
Tus muslos cuando orinas
Tus rodillas altas en el día
Y plegadas en la noche
Con olor a yerba
A tierra mojada
Y a caballo
  

 

 
Mi corazón es un gorro escarlata

Y doloroso
Que a veces llevo en la cabeza
Otras en el trasero
Tan lleno de cascabeles
Y musarañas
Que me hace sentir un payaso
Cuando no soy ni siquiera
Un hombre cualquiera
  

 

 
Todo lo que sabemos de Javier

Es que tiene alas
Sabemos que cultiva una magnolia
De nombre Ilia
Y una antiquísima criatura
Llamada poesía. Sabemos que no lleva
Cascabeles ni oriflamas pero usa
Zapatos azules cuando escribe
Lo que no sabemos es
Cuánto fulgor soporta su corazón
De niño sabio y sencillo
Ni cuánto dolor esconde
En el bolsillo
 

 

  
Excavo en mi dorado Perú

Un reino puro y encuentro
Una cuchara. Excavo más
Y sale el rey con toda su joyería
Y la reina mía enterrada
Cuya mirada me estremece
Excavo y excavo todavía
Y es mi osamenta que hallo ahora
Y el trono ensangrentado
Que allí me espera
  

 

 
Cuando el señor Pérez salió de su casa

No encontró su automóvil
Ni la ciudad en que vivía
No encontró sino vidrios
Y un deslumbrante animal
De una belleza indecible
El animal miró al señor Pérez
Y éste comprendió enseguida
Que nada de eso era cierto
Aunque la verdad es que nunca más
Abrazó a su esposa ni a sus hijos
No encontró la ciudad en que vivía
Ni su automóvil ni su casa
  

 

 
Tomar un vaso de agua es una operación

Luminosa. Es comprender de improviso
La transparencia del aire
Antes de volverse nube
Es cubrirse la cara de lágrimas
Sin renegar la sonrisa
Tomar un vaso de agua
Es vestirse de lluvia y granizo
Y levantando sólo un brazo
A la altura de los labios
Convertir el mundo entero
En un vaso de agua
  

 

 
La gente dice que me he vuelto loco

Porque no uso corbata
Ni sombrero. O porque me enamoro
Siempre cuando llueve
O hace frío. La gente se ríe
De mi corazón cuando estornudo
Cuando lloro o cuando respiro
Pero la verdad es que la gente
Detesta mi cara de payaso
Asustado. Y sobre todo mi bolsillo
Siempre vacío y la oscuridad
En que me muevo entre destello
Y destello
  

 

 
En el sombrero de fieltro de Beuys

Hay un conejo asustado
Que se llama vida
Hay una flor de margarina
Dos o tres gotas de sangre humana
Y un par de zapatos viejos. Todo
Cuidadosamente cubierto
Por un paño oscuro
El resplandor de una bombilla
Para una vez más salvar la vida
De un conejo tibio
Misteriosamente nacido
En un sombrero
  

 

 
Guardo de Lima una botella

Llena de lluvia
Y un puñado de arena
En el pañuelo. A veces recuerdo
La luz de su nublado cielo
Y la acaricio
Como se acaricia una perla
En el bolsillo
  

 

 
La paz de Octavio

Era esa luz azul
Que llevaba en la solapa
Y que le permitía ver el revés
De las cosas. Gracias a ella
Sabía que en cada criatura
Hay una mariposa
Que comienza en la oruga y se acaba
En el gusano. Dicha mariposa
Vuela ahora entre nosotros
Tiene las alas azules de Octavio
Pero es una mariposa
Que nunca se acaba
 

 

  
Amo los objetos y las personas claras

La redondez de la esfera
Y la perfección de la escuadra
Amo los árboles verdes
Y las manzanas roja
Más sin saber por qué
Amo también la sombra
Y mi sombrío corazón tampoco lo sabe
¿Lo sabe quizás la estatua
De esa muchacha que me espera noche y día
Hundida entre mis huesos?
  

 

 
Puede ser que Dios sea una esfera

Tan grande pero tan grande
Y a la vez tan pequeña
Que nunca podremos verla
Ni tocarla. Puede ser también
Que no exista cifra alguna
Para medirla ni palabra
Para nombrarla. Pero entonces
¿Por qué todos los días
Apenas abro los ojos
Veo una esfera amarilla
Que me llena de estupor
Y maravilla?
  

 

 
Respira Tàpies

Tras el muro
No hay cemento puro
Ni caja de cartón que encierre
Su mirada. No hay ventana abierta
Ni puerta cerrada
Ni firmamento que amenace
Su respiración
Sagrada
  

 

 
La poesía es para Martha

Un avión amarillo
Con el que sale volando
A cada instante. Es allí que escribe
Siempre entre las nubes
Versos de carne y hueso
Para David. Pero enseguida
Sin que nadie la vea
Sube y sube todavía
Ya sin avión amarillo
Sin David
Sin lapicero
Sin nada
  

 

 
Hoy me despido de mi patria

Siempre salada y luminosa
Gracias a su pescado
Y a la divina espuma
De mi infancia en el océano
Cruel arena sin embargo
Que no alimenta niños ni animales
Que viven sólo de huesos
Y limosnas. Adiós extraña patria
Purgatorio del plateadas olas. Adiós
Pescado azul adiós
Arena atroz
 

 

  
Todo el mundo se reproduce y perece

Encima de una cama. Yo vivo feliz
Rodeado de cucarachas y de espuma
Debajo de la cama
  

 

 
Me gustan los pájaros blancos

Me gusta el azúcar la nieve
Y la sal de la vida. Me gustan
Las noches blancas y la blancura
De la luna. Me gusta la leche
Los osos polares y la espuma
Las paredes y las sábanas blancas
Me gusta el color blanco
Y naturalmente el papel blanco
Antes de escribir en él
La palabra blanco
  

 

 
El sol de Londres es como William

Que parece tan lejano
Y está siempre al alcance
De la mano. es como el Támesis
Que tranquilamente llega
Del pasado y recorre Brockwell Park
Hasta encontrar la casa
De William. Sólo para recordarle
Que en un día neblinoso
Como éste Dios creó la rosa
En Londres
  

 

 
Los hombres de negocios no respiran

No sollozan no conocen
Las magnolias. A duras penas orinan
Y defecan cuando pueden. Tampoco
Aman ninguno y ninguno
Los ama. No hay animales más veloces
Ni más cercanos a la muerte
Que estos seres vacíos
No hay cosa que no deseen
Ni que les sea negada mas a su contacto
Todo se vuelve nada
Los hombres de negocios
Son tan veloces y tan necios
Que no conocen
El ocio
  

 

 
Haga pedacitos esta hoja de papel

Y arrójelos por la ventana
Junto con sus pesares
Sus calcetines y sus uñas
Alguien los recibirá en el suelo
Como quien recibe
Una lluvia del cielo
  

 

 
Todos dicen que la realidad

Es un cubo negro. Pero tal vez
Somos nosotros que no vemos
No sabemos qué cosa es
La realidad y la confundimos
Con un cubo negro
  

 

 
A pesar de todo lo vivido

Y lo soñado mi única corona
Es mi pobreza
Y mi sangre púrpura y cansada
Mi único manto en la vida
Eterno príncipe de nada
Nada me vuelve más feliz
Ni más ligero
Que mi corona
  

 

 
Sé perfectamente que mi casa

Es una estrella
Que se llama vida
Y que esa estrella es la tierra
Y que después tendre otra casa
En otra estrella
Llamada muerte
  

 

 
Después de todo lo que he visto

En la vida sigo creyendo
Que no hay nada más sencillo
Ni más bello
Que una botella de vino
Cuando llueve
Y no nos queda sino el fuego
Por amigo
 

 

  
Veo una esfera amarilla

Pero cuadrada que apenas brilla
Y ya no es nada. Veo millares
De esferas amarillas
Que no son cuadradas
Y que tampoco brillan
 

 

  
Sonríe Dios en la pantalla

Del cielo. Veo su semblante
Hecho de rayas y puntos
Luminosos. Pero no estoy seguro
Si es el suyo o es el mío
Apago la televisión
Y yo también sonrío
 


 
 
 
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