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 ¡ORGULLO DE NACIMIENTO!  

 
     Escribir de las cosas de Huelva es tarea arto difíficl y complicada y dedicada casi en exclusividad a historiadores o narradores, dada la importancia que su historia atesora en cualquier faceta de la misma.
     No siendo una ciudad monumental en cuanto a edificios arquitectónicos, su valor, su extraordinario valor se aposenta en sus habitantes, los cuales han logrado itos de casi imposible superación en otros lugares del globo terráqueo  (la gesta del descubrimiento de Américana sigue sin tener parangón en los tiempos que corren).
     Sus "monumentos" naturales son la envidia de cualquier lugar y valga como ejemplo su cielo, las rías del Tinto y el Odiel, la marisma, playas, sierras y un etc muy largo.
     Con esta página web, únicamente pretendo aportar mi pequeñísimo granito de arena a la divulgación de la enjundia choquera o huelvana, como ustedes quieran, todo bajo mi modestísimo saber y entender, ofreciendo a todo el que lo desee y quiera participar en la divulgación del conocimiento de la vieja Onuba, que pueden enviar sus comentarios que serán bien recibidos y cumplidamente publicados.
    Esta página web se compone de un número indeterminado de subpáginas dedicadas a propagar la belleza de nuestra tierra, en sus tradiciones, folclóres y fiestas tanto lúdicas como religiosas.
     Huelva en la actualidad, está catalogada como la ciudad más antigua del occidente europeo, como corroboran los asentamientos descubiertos en los terrenos cercanos al Hospital General Juan Ramón Jiménez, y válganos este nombre para recordar al poeta moguereño Nobel de Literatura y defensor como nadie a través de su poemario de las esencias de esta tierra a la que los árabes denominaron Welba, aunque del paso de estos no queden muchas secuelas en la capital onubenses, todo lo contrario que en la provincia.
     El título de esta página es: Huelva, orgullo de nacimiento y esto lo corrobora una serie de piropos que a continuación transcribo: Huelva la marinera de la Historia eres majestad, y el orullo de la tierra por tu belleza sin par. Por ser castiza y señera y el fresco manantial, que enaltece a la solera, porque como nadie más, que la tierra de mis amores lleva el nombre de Huelva, y no hay poetas ni pintores que no se inspiren en ella.
     Cuando Dios creo la luz, la hizo por y para ti, por ello le ruego yo que mi tumba sea en ti. Y el día que yo me muera, que nadie llore por mi, mi cuerpo se irá a la tierra, pero mi alma quedará aquí para cantarle a mi Huelva.
     En las aguas del Tinto y el Odiel discurre la fantasía, con los sueños de todo aquel, que la cuna conocía, de esta Huelva del ayer, de hoy y del dicurrir de los días, en el estuario de un vergel, único y eterno donde ni belleza ni sol se pondrían.
    Huelva, Huelva, Huelva, nuestro himno de "guerra", en el que se acuñan las armas del amor a nuestra tierra, jarana y fandango junto al mar, el llano y la sierra.
        
     Aunque me voy no me voy, aunque me voy no me ausento, aunque me voy de palabra, pero no de pensamiento, aunque me voy no me voy. Fantastica letra de un fandango del genial Paco Isidro  que plasma maravillosamente el sentir del sentir de este lugar, ya que como alguien, alguna vez dijo, "en Huelva es muy fácil  ser poeta, porque es imposible sustraerse a la belleza tan impresionante que se puede contemplar desde cualquir lugar de la misma". 
     Huelva milenaria, la del fandango valiente, de inmaculadas playas, novia del sol naciente, cuna de la gracia y querubín del Occidente.
     Principia la historia de Huelva diciendo que desde tiempos ancestrales, numerosas han sido las civilizaciones o pueblos que han habitado, moldeado y acrecentado su devenir.
     Desde la época tartésica hasta nuestros días, se ha ido tejiendo una aureola sobre ella, que difícilmente podrá ser superada en parte alguna.
     El primer pueblo originario de Huelva fueron los tartésicos, aunque haya quien diga que su fundación corresponde a los tirrenos. Procedentes del Líbano, llegaron los tirios, pueblo oriundo de Fenicia, los cuales la llamaron Onoba. Luego llegaron cartagineses, turdetanos, romanos (fueron estos últimos los que la llamaron Onuba o Aestuaria, siendo en su tiempo un castillo fuerte o plaza fortificada, situada cerca del lugar que hoy ocupa el monumento a la Fe Descubridora). Visigodos, árabes (que en el año 713 se apoderaron de ella, llamándola Welba), y los judíos. De toda esta amalgama de culturas ha surgido el actual pueblo choquero, aunque su nombre toponímico sea el de onubense.
     Los ríos Tinto y Odiel (convertidos en ría al recibir las aguas del océano), vertebran su hermoso paisaje, uniéndose ambos frente al Monasterio de la Rábida. Entre ellos, y los términos municipales de Palos de la Frontera y Moguer al Sureste, San Juan del Puerto al Noroeste, Gibraleón al Norte y Aljaraque y Punta Umbría al Oeste, reside la capital llamada Huelva, la vieja Onuba, la perla del Océano Atlántico.
     Huelva, capital de una Provincia que es lugar más occidental del sur de nuestra Península. Limita al Norte con la Provincia de Badajoz, al Este con las de Sevilla y Cádiz, al Sur con el Océano Atlántico y al Oeste con Portugal.
     Tiene una superficie de 10,085 kilómetros cuadrados, distinguiéndose en ella cuatro comarcas naturales como son: la Sierra Alta, al Norte, región de notable aspereza y mucha arboleda. El Andévalo, más al Sur, quebrado y de pobre vegetación, aunque de rico subsuelo. La Costa, desde la desembocadura del río Guadálquivir a la del Guadiana, y entre estos dos últimos se halla la Campiña. Se independizó de la tutela sevillana el año de 1,833 como ya queda dicho, a la que pertenecía desde el siglo XIII. Sus ríos más principales son amén del mencionado Guadiana, el Huerva, Sanlúcar y Carralón que desembocan en el Guadálquivir y sobre el Guadiana, el Múrtiga, Chanza y Malagón. Al Océano Atlántico los Tinto, Odiel y Piedra. Su minería en la actualidad es decadente aunque en tiempos pasados fue esplendorosa.
  
 
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