Masaje metamórfico

El masaje metamórfico es una técnica de desbloqueo energético. Una caricia para el cuerpo y el alma. Su sencillez y suavidad lo hacen apto para todo tipo de personas, de cualquier edad o condición.

Cuando nace un niñ@ decimos que viene al mundo olvidándonos a veces que ha permanecido en el seno materno durante 9 meses. Este Periodo forma parte de nuestro bagaje experiencial y emocional.

A través de esta técnica hay una reconexión con los patrones que se crearon en esta etapa y que forman parte de nuestro presente.
En caso de ser patrones desadecuados se nos manifiestan en forma de: stress, ansiedad, desordenes alimenticios, tristeza, apatía, pensamientos obsesivos…

Esta es una técnica transformadora, que nos reconecta con nuestra energía original y vital a todos los niveles, tanto físico,mental, emocional como espiritual, ya que como el mismo nombre indica es un masaje que va más allá de lo físico, va a nuestro ser.

Es un trabajo seguro y autorregulador; esto quiere decir que la energía generada    va exactamente al ámbito prioritario en ese momento bien sea mental, físico, emocional… sin producir efectos indeseados o innecesarios.

El trabajo se realiza en los pies principalmente, pero también en las manos y cabeza. La técnica metamórfica está dirigida no solo a las personas que tienen dificultades mentales y físicas, sino también a todas aquellas que desean transformarse y abandonar los patrones que las asfixian.
En estas partes del cuerpo se encuentran reflejados todo el periodo prenatal y nacimiento que cada uno hemos vivido:

PRECONCEPCIÓN:

Aquí la consciencia de la nueva vida avanza hacia el momento de la concepción: la pureza del factor vital queda modificada por una serie de influencias, materiales y no materiales, que precipitan en la concepción. Tales influencias a nivel material son las herencias paterna-materna y racial y otros condicionantes que se remontan al pasado. Las influencias no materiales son los factores cósmicos y humanos, como la astrología y los arquetipos, entre otros muchos creados y reconocidos por la humanidad. Es una etapa fuera del tiempo, el espacio y la materia. Se sitúa en el dedo pulgar del pie, en un punto reflejo de la cabeza, el cual incluye los aspectos cerebrales, intelectuales y místicos de nuestro ser.

CONCEPCIÓN

Se trata de la conexión con el factor temporal y terrestre. Todas las características  que decidirán el
desarrollo y naturaleza de nuestro ser, se precipitan velozmente. Por así decirlo; el trabajo de construcción comienza ahora, el “programa” que nuestra inteligencia innata ya ha confeccionado.
Este momento en el tiempo corresponde con un punto en la primera articulación del dedo pulgar, el punto reflejo del hueso atlas, la primera vértebra de la columna vertebral. Constituye el puente entre nuestro centro de pensamiento abstracto y la realidad física de nuestro ser en el mundo.

POSTCONCEPCIÓN

Comienza el periodo de formación, todas la influencias; físicas, mentales y emocionales quedan establecidas para determinar las características humanas e individuales de la futura persona. Toda la actividad es hacia dentro, hacia su propia formación. Corresponde a los primeros cinco meses y medio.
En cuanto a la consciencia, tiene que existir un compromiso con la vida, que tiene lugar alrededor de la sexta semana que es cuando se forman nuestros pulmones, nuestra vía para una existencia independiente.Si no se acepta este compromiso, entonces puede producirse un aborto espontáneo entre la 6ª y 10ª semana de embarazo. 
Corresponde a la zona situada entre la primera articulación del dedo pulgar del pie hasta el centro del arco; este punto corresponde con el área desde la garganta hasta el plexo solar, incluyendo el corazón y los pulmones, donde podemos encontrar nuestras áreas de conciencia más personales y privadas.

MOVIMIENTO

Una vez más, en términos de consciencia, este momento representa un punto clave para el feto, que hasta ahora ha estado sumido en su propia formación interna. Ahora el desarrollo comienza a ser hacia fuera; hacia el movimiento, la expansión y la exploración del útero, su hábitat.
Con este movimiento descubre que no está solo que hay alguien más (la madre).
Este período corresponde al punto del pie situado entre el hueso cuniforme y el navicular, que reflejan las vértebras torácicas 8ª, 9ª y 10ª, al igual que el plexo solar.

PRENACIMIENTO

Este es el periodo de preparación para la acción, aquel en el que se establecen las influencias que decidirán el desarrollo de la futura persona como ser humano social, es decir, un miembro de la sociedad.
El cuerpo está ya formado, pero no está preparado para el nacimiento, para el mundo exterior. El feto necesita tiempo para prepararse, para salir del útero, es decir, de un espacio intimo cerrado a otro abierto y social en el mundo exterior. En ese momento se establecen  las características de interacción y comunicación.
Corresponde a la zona comprendida entre el centro del pie y el talón, el cual refleja la columna desde la vértebra 8ª hasta la base de la columna. Esta zona corresponde al sistema digestivo, riñones y órganos de reproducción.

NACIMIENTO

Se trata de una fase de acción o inacción según el caso. Las influencias que prevalecen ahora determinaran si en la vida  se percibirá una sensación de libertad y satisfacción o todo lo contrario. Generalmente, es el feto el que provoca su propio nacimiento cuando está preparado para ese cambio. En el nacimiento ambos la madre y el hijo se enfrentan al término de su relación única al convertirse en dos seres separados. Dependiendo de las circunstancias, esto provocara; miedo, aislamiento, pánico, rechazo o bien alegría, confianza, unidad y expansión.
El nacimiento corresponde al punto del talón en el que el tendón de Aquiles se une al hueso, el cual refleja la base de la columna vertebral. También incluye la totalidad del área pélvica, reflejando nuestro movimiento desde un entorno cerrado a uno abierto y nuestra capacidad de enfrentarnos a situaciones nuevas, como luego se nos pone de manifiesto en nuestra vida.