Siria: la masacre olvidada por todos.

Siria tiene unos 20 millones de habitantes, la mayoría musulmanes, con algunas minorías de asirios, armenios, turcos, kurdos y palestinos. 

Pero, ¿quien gobierna en Siria?:  
Siria es una república-monarquica, si, no se extrañe, el actual presidente, Bachar al Assad, lleva en el poder desde el año 2.000 cuando sucedió a su padre Hafez Al-Assad, anterior presidente sirio, que gobernó el país con mano dura y dictatorial durante 29 años.  Todo queda en familia desde hace 40 años.
Bashar el Asad. Presidente hereditario de la República Siria

Siria produce petroleo, pero ocupa el lugar 32 entre los productores, teniendo por delante países que consideramos como no productores, tal como Reino Unido, Colombia, India, Argentina, o Ecuador. 

Siria con su mediocre producción, que consume en más de la mitad para abastecerse a si misma, no pertenece a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Y ese es su gran pecado. 
El pueblo sirio sufre y sufrirá lo indecible por no tener grandes cantidades de petroleo, como Kuwait,  Libia o Irak, países en los que las fuerzas militares de países ajenos, intervinieron cuando lo consideraron oportuno, para llevar la "democracia" y evitar la violación de los "derechos humanos" que su gobiernos cometían contra sus propios pueblos. Para las potencias mundiales, el pueblo sirio puede ser masacrado, sus derechos humanos violados, cada día, sin que ese horror les empuje a acabar con el.

Una guerra desatada contra el pueblo sirio. 

Desde que los ciudadanos sirios comenzaron a manifestarse contra un régimen político dictatorial y corrupto, en febrero de 2011, ya van más de 12.000 muertos, decenas de miles de detenidos, todos ellos o la mayoría han sido torturados o sometidos a malos tratos. Ser detenido en Siria es sinónimo de ser torturado o asesinado. Y  ante estas masacres todos callan. 

Los silencios cómplices: 
  • Calla Rusia, que tiene derecho de veto, y  se opone en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, a cualquier acción internacional para acabar con el horror.
  • Callan los Estados Unidos, Reino Unido y Francia, también con derecho de veto, que cuando les conviene, como en Libia, si intervienen para acabar con guerras que perjudican sus intereses. 
  • Callan los países árabes, que enredados en sus particulares represiones contra sus pueblos, no quieren meterse en casa de los primos, que al fin y al cabo hacen casi lo mismo que ellos.
  • Y el silencio que más duele, porque son los míos. Callan los viejos "progresistas", porque  como no hay petroleo por medio, se les muere el argumento de que todas las guerras se hacen por petroleo de las avariciosas potencias mundiales. Miran para otro lado, no saben que decir. El guión de siempre ahora no les vale, y su estupidez llega a tal límite que no sería extraño que si mañana Rusia acepta que los cascos azules entren en Siria para acabar con la guerra, acabarían encontrando alguna justificación para oponerse, y con ello,  permitir por omisión, que siga  la matanza. Total, parecen decir, son subdesarrollados, árabes y musulmanes matándose entre si, que vamos a hacer.

Vídeo de YouTube

 Pero siempre hay algo que hacer. Solo una voz está diariamente denunciando la situación: Amnistía Internacional, en una página que todos deberíamos leer.

Y  además ofrecen una vía de solución para esta masacre: 
"En Siria se están cometiendo crímenes de guerra y contra la humanidad. Por ello, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas debe referir la situación de Siria al fiscal de la Corte Penal Internacional, así como imponer un embargo de armas y congelar los bienes del presidente al Assad y de sus colaboradores próximos. Además, se debe asegurar que la Misión de Supervisión de Naciones Unidas en Siria esté dotada de un componente de derechos humanos y que los observadores tengan la capacidad y los medios necesarios para proteger a las víctimas y testigos."



A ver si alguien escucha y hace caso de estas elementales medidas.  Y nosotros apoyamos y nos ponemos a disposición de la comisión de Naciones Unidas para hacer posible estos fines. El resto son excusas  que a muchos les sirve de lavado de cara y de conciencia, ante la masacre en Siria .




Siento vergüenza y culpa.