Desde Baleares, sigue siendo muy interesante
 
UNA APUESTA POR EL PRESENTE Y POR EL FUTURO DE LA COMUNIDAD
MARISA MIR
Finalmente en nuestra comunidad autónoma se hace una apuesta decidida a favor de la primera infancia y se da respuesta educativa a una demanda social existente desde hace tiempo porque toda atención fuera del ámbito familiar debe disfrutar de la misma dignidad, regulación y control. Frente a la inhibición legislativa de la Administración Central, el Plan 0-3 años del Gobierno Balear incluye tres grandes ejes de actuación: el desarrollo del marco normativo, la elaboración del mapa escolar y la creación de una red pública.

El desarrollo de la normativa que deriva de la Ley Orgánica de Educación regulará por decreto los requisitos mínimos de los centros en relación con las infraestructuras, el número de niños y profesionales por aula, las titulaciones de las trabajadoras y el desarrollo del currículum de la etapa 0-6. Prevé la elaboración de un estudio para conocer la situación actual y real de los centros de la comunidad balear. La creación y coordinación de la totalidad de los centros públicos existentes. La aportación económica para la creación y consolidación de los centros y el apoyo de las plazas dependientes de entidades locales. También prevé la creación del Instituto para la Educación de la Primera Infancia para supervisar la red y un plan de formación de los profesionales que trabajan en este sector.

Un compromiso social y político por dignificar la primera infancia declarándola  como sujeto de derechos  políticos y sociales. Una apuesta decidida por la planificación y la extensión de una red de escuelas públicas creando nuevas plazas, financiando este tramo de la educación infantil y cualificando los profesionales. Nos alegramos mucho de que la Consejería de Educación regularice este sector y que coordine la oferta asegurando unos niveles de calidad a los centros que se autorizan y velando en todo momento por las condiciones educativas y sanitarias de los niños, un desarrollo curricular que garantice el carácter propio y la integralidad de la etapa completa (0-6), como también la profesionalización de las educadoras.

El Decreto prevé la formación y la actualización didáctica del profesorado que en estos momentos trabaja en esta etapa educativa junto con un incremento del número de plazas de docentes y especialistas. Se necesitan profesionales más preparados para la etapa más decisiva de la vida de las personas como son estos tres primeros años. Todo un reto para las escuelas infantiles, que sin el menor asomo de duda deben ser consideradas una alternativa a las "guarderías". Escuelas infantiles con un currículum e identidad propia a cargo de profesionales competentes. La exigencia de una formación de nivel superior tiene como razón de peso el gran adelanto del conocimiento que se produce en todas las disciplinas que se dedican a investigar sobre la infancia. Los descubrimientos de la psicología, la neurología, la pedagogía, la sociología y la antropología han servido por conocer mejor la peculiaridad de esta etapa caracterizada por la capacidad de aprender, el periodo de la vida en el cual se producen los adelantos evolutivos más determinantes para el desarrollo del ser humano. Esta perspectiva junto con el cambios sociales y culturales han modificado la forma de entender y atender los primeros años de vida.

La concepción de esta etapa acontece un factor clave que determina su futuro educativo. Por esto los cambios impulsados por las administraciones se deben basar en el rigor de las aportaciones psicopedagógicas y sociológicas y no en el azar del mercado. Frente a la polémica escuela asistencial versus educativa, insistir en el carácter plenamente educativo de la etapa 0-6 implica la exigencia de un profesorado especialista con una sólida formación universitaria. Incluso informes elaborados por organismos de tendencia más conservadora, como por ejemplo la OCDE (2002), concluyen que el profesorado que tiene una formación universitaria y una capacitación más especializada en educación infantil proporciona interacciones más estimuladoras, cálidas y eficaces, tanto en las situaciones de enseñanza y aprendizaje como en los tiempos de recreo. En sociedades abiertas y multiculturales como las actuales, hace falta formar las competencias comunicativas, sociales y técnicas del profesorado con un sólido posicionamiento ético y humano. Estimular todas las capacidades de los niños, organizar y gestionar centros educativos exige una sólida formación profesional. Apostar por la educación es la mejor inversión económica de un país. El modelo educativo no se puede cambiar simplemente para abaratarlo y convertirlo en un negocio. La infancia tiene derecho a una educación de calidad (UNESCO, 1972; Convención de los Derechos del Niño, 1989; Informe Delors, 1996; Comisión Europea, 1996).

Un reto para todo el mundo. 
Considerar la educación como un compromiso social para garantizar el bienestar de toda la ciudadanía supone un reto para todo el mundo. Un compromiso político con la ciudadanía por lograr la diversidad de necesidades de los niños y de sus familias mediante políticas de cofinanciación pública en la provisión de servicios de atención a la infancia. Por primer vez y a partir del precedente del Plan 0-3 de Menorca, el Gobierno de las Islas Baleares, los consejos y los ayuntamientos se están poniendo de acuerdo para crear una red pública de escuelas de educación infantil en las Baleares.

Una ocasión para que las familias, madres y padres, por la vía de sus asociaciones y de su quehacer cotidiano, se conviertan en agentes activos en la participación y democratización de las escuelas y los servicios de educación infantil. Una ocasión porque las mujeres y los hombres debatan y formulen, desde la perspectiva de igualdad y corresponsabilidad, la necesidad de articular la red pública de escuelas y servicios, como una pieza clave por garantizar la incorporación al mundo social y laboral. Una ocasión para que los sindicatos preocupados por el bienestar de los trabajadores y trabajadoras incorporen la satisfacción de esta necesidad a sus reivindicaciones como una cuestión básica por facilitar la armonía entre las responsabilidades laborales y familiares.

Una contribución de todos los ciudadanos y ciudadanas de la comunidad balear, las asociaciones de vecinos y otros colectivos cívicos por lograr que la educación infantil sea sentida en el marco general de la sociedad como una responsabilidad de todas las personas, que se dé a la infancia el valor que tiene en el presente para garantizar un futuro responsable.

La consideración de los medios de comunicación social, especialmente los audiovisuales, por valorar y respetar la infancia como una parte importante de la sociedad, que la traten con delicadeza y que colaboren a sensibilizar a laopinión pública en general sobre los derechos de los niños y la importancia de la educación infantil.


El compromiso institucional de la Universidad en el diseño del nuevo título de grado de Educación Infantil en el marco del espacio europeo de educación superior, el compromiso del profesorado de los centros educativos, de las asociaciones y los movimientos profesionales, por convertirse cada vez más en el eje vertebrador de l´educación infantil, trabajando en la definición del proyecto educativo y curricular de su especialidad, escuela o servicio, teniendo a la vez en cuenta tanto el arraigo en la cultura propia como el enriquecimiento intercultural de todas las personas. Que articulen e impulsen un verdadero sistema de participación y relación con las familias y la comunidad más próxima, garantizando la implicación social y la democratización en la presa de decisiones en cada escuela o servicio.

Bienvenida, pues, esta apuesta por el presente y el futuro de nuestra comunidad.


Marisa Mir es profesora de Psicología Infantil de la Universitat de les Illes Balears.