Enseñando habilidades metacognitivas: enfoques explícito e incidental

José Manuel Campanario, en su artículo "El desarrollo de la metacognición en el aprendizaje de las ciencias: estrategias para el profesor y actividades orientadas al alumno" revisa las diferentes estrategias que han sido utilizadas con mayor o menor éxito para facilitar el desarrollo de habilidades metacognitivas por parte de los alumnos de primaria y secundaria, y hace su propia propuesta para lograr ese mismo objetivo. Aunque su trabajo está específicamente orientado a la enseñanza de las ciencias, es fácilmente generalizable a otros ámbitos educativos.

Según este autor, se pueden distinguir dos enfoques a la hora de tratar de desarrollar habilidades metacognitivas: el incidental y el explícito. El enfoque incidental consiste en ocuparse de la enseñanza de la materia de cada uno, aprovechando cada actividad para tratar de que el alumno desarrolle estas capacidades, mientras que el enfoque explícito consiste en desarrollar un programa específico de enseñanza de las habilidades metacognitivas, a semejanza de los tradicionales programas de "técnicas de estudio". Cada enfoque tiene puntos fuertes y débiles. Así, mientras el profesor se puede sentir más cómodo con el enfoque incidental, éste es menos riguroso y sus efectos están más diluidos. Por el contrario, mientras que los progrmas explícitos han dado resultados comprobables, su desarrollo requiere dedicación, esfuerzo, conocimientos específicos y tiempo.

Un programa de instrucción directa dirigido al desarrollo de habilidades metacognitivas tendría, por ejemplo, los siguientes pasos:
  1. Introducción general: Se explica a los alumnos el propósito del programa y la utilidad de las estrategias
    que se van a aprender (control de la coherencia interna de un texto). Se anticipa, asimismo, el contenido y propósito de las actividades que se realizan.
  2. Ejemplo: Se relaciona mediante ejemplos el papel de las estrategias metacognitivas en el proceso de comprensión de un texto.
  3. Explicación: El profesor explica en qué consiste la estrategia y demuestra activamente su aplicación. Se
    incentiva la participación de los alumnos. El profesor sirve como modelo para los alumnos.
  4. Práctica dirigida: Bajo el control del profesor se realizan ejercicios de aplicación de la estrategia que se
    enseña.
  5. Práctica independiente: Se proporciona a los alumnos materiales y tareas para que puedan desarrollar por sí mismos la estrategia metacognitiva que se desea que adquieran.
Por otra parte, el mismo autor sugiere elementos para integrar la enseñanza de las habilidades metacognitivas dentro de un proceso normal de enseñanza (o, tal y como él mismo dice, para desarrollar un proceso de enseñanza compatible con el desarrollo de las habilidades metacognitivas). Dichos elementos serían los siguientes:
  1. Dar a conocer los objetivos del proceso de enseñanzaaprendizaje.
  2. Insistir en el componente problemático del conocimiento.
  3. Aplicar los conocimientos a la realidad cotidiana.
  4. Desarrollar enfoques multidisciplinares.
  5. Usar la evaluación como elementos metacognitivos.
Además de esas herramientas, orientadas a la acción del profesor, Campanario propone la utilización con los alumnos de tipos de actividades que fomenten el desarrollo de las capacidades metacognitivas. Entre tales actividades propone:
  • Actividades de tipo predecir-observar-explicar
  • Mapas conceptuales
  • Diagramas V
  • Un uso adecuado de la bibliografía
  • Resolución de problemas como pequeñas investigaciones
  • Resolución de problemas con soluciones contraintuitivas
  • Realización de actividades de materialización
  • Elaboración de un diario
  • Empleo de autocuestionarios
  • Formulación de preguntas por parte de los propios alumnos
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