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Entrada sin título POCHO FONTES MERECIDO HOMENAJE

publicado a la‎(s)‎ 16 nov. 2011 18:02 por Chopo Rubens

El circuito callejero automovilístico de Piriápolis, por resolución del Municipio local fue designado con el nombre de “ASDRÜBAL FONTES BAYARDO”, o si se quiere más familiarmente, “POCHO  FONTES”, reconociendo actuación y popularidad de un deportista que inscribió su nombre en las actividades mecánicas-deportivas de la zona con real éxito, alcanzando a fijar el nombre de su pueblo en los anales de competencias locales, internacionales, además que su dinamismo, entusiasmo personal, lo consagró triunfador del 1° Raid Aéreo Nacional, en 1947, participando el Aéreo Club de Pan de Azúcar con dos aviones, el N° 11 (AHE Aeronca) tripulado por “Pocho” Fontes y como navegante Miguel Angel López. El segundo avión N° 18 (ARC Paulistina) Gilberto Risso-Ricardo “Pata” Alcorta, que clasificaron en sexto lugar.

Vueltos a volar al año siguiente, 1948, el avión N° 11 con la misma integración, mientras que la segunda máquina del Aéreo Club Pan de Azúcar, N° 33 se integró con Alejandro Sampson-Ricardo “Pata” Alcorta, que por varios días eran los triunfadores, pero finalmente protestas y reclamos hicieron variar las posiciones, adjudicando el triunfo al avión N° 30 (Aostali-Julio Spur, de Colonia), el N° 33 ubicado segundo, mientras que el N° 11, lo llevaron a la 14° posición.

Pero lo que queremos resaltar, que más allá de la  participación deportiva, su fervor por las actividades motorizadas, su intensa participación en las competencia automovilísticas nacionales, en las internacionales inscribiendo su nombre en festivales y premios junto a las grandes figuras y campeones mundiales,  su fundamental participación y promoción en la difusión del automovilismo nacional, que culminaría, junto a otras figuras, como su coterráneo, Miguel Angel “Japón” Luzardo, en la construcción del Autódromo de Punta Fría, que tendría difusión mundial, por la organización de competencias y participación de las grandes figuras y campeones del automovilismo, por lo que entendemos que lo fundamental y más importante de “Pocho” es su participación, activa y fundamental, en la construcción de una Pista que lamentablemente se perdió, como ha pasado muchas cosas en Piriápolis.

                      DEL  CIELO  A  LA  TIERRA

Mientras Uruguay disputaba en Brasil, año 1950, el torneo Mundial de Fútbol, el balneario comentaba que algo se estaba haciendo en Punta Fría, y que desde la cumbre del cerro San Antonio, --al estar finalizada la carretera-- se podía apreciar la preparación una pista de automovilismo--, que en agosto sería escenario de un Festival organizado por el Aéreo Club de Pan de Azúcar y la Asoc. Uruguaya de Volantes, conformando, según el diario “El Día” (29 de junio 1950) “hermoso circuito tipo parque que se viene construyendo, interviniendo dos categorías, hasta 1.250 cc y coches sport, aplicando reglamentación de la A.U.V. y para la segunda, reglamentación argentina, como paso inicial de pruebas internacionales”.

Volvían los diarios capitalinos a los pocos días interesarse por el automovilismo, en sus páginas deportivas, inundadas de información del torneo mundial, “las autoridades del Aéreo Club de la Villa de Pan de Azúcar, se encuentran abocadas a la organización de una prueba automovilística, que se denominará “Gran Premio Piriápolis”. Dicha fiesta del volante ha sido confiada a una Comisión Especial, presidida por el Director del Liceo, Prof. Emilio Lafferranderie, se realizará bajo los auspicios de la Asoc. Uruguaya de Volantes, el 6 de agosto próximo.

Proseguía el diario montevideano detallando aspectos de la competencia, “será marco de esta fiesta, el circuito comprendido entre el Hipódromo y la Cancha de Golf del balneario de Piriápolis, ubicados detrás del cerro San Antonio...”..

La prensa ofrece algunos detalles técnicos, “la pista de 2.400 mts., con numerosas curvas de diversas graduaciones, peraltes, para permitir mayor velocidad, buen pavimento de probada firmeza, todo lo cual indica que en esos aspectos se ha cuidado el detalle al mínimo”.

Pero el mal tiempo, las intensas lluvias, dificultaron los trabajos, debiendo postergar el festival automovilístico, para el 3 de setiembre en principio.

Los créditos locales, Miguel Angel “Japón” Luzardo y Asdrúbal “Pocho” Fontes Bayardo, se van preparando, participando en diferentes competencias, una de ellas en el Autódromo Nacional en Santiago Vázquez (5/11), en la nueva pista, “Héctor Suppici Sedes”,  con “Ford Prefect” y “Vauxhall” respectivamente, en categoría hasta 1.250 cc.-, compitiendo otra vez, en pruebas realizadas el domingo 3 de diciembre, ganando experiencia, al igual que sus equipos mecánicos.

                  INAUGURACIÓN  DEL  AUTODROMO  DE  PUNTA  FRIA

Las autoridades del Aéreo Club y de la Asoc. Uruguaya de Volantes, determinarían la fecha del 21 de enero 1951 para inaugurar la Pista de Punta Fría, invitando para la ceremonia a Juan Manuel Fangio. Había una relación muy fuerte entre el campeón argentino, Fangio, y “Pocho Fontes, nacida desde los tiempos que Fangio competía en las rutas argentinas, bajo la escudería Chevrolet, disputando palmo a palmo las pruebas en ruta contra los hermanos Gálvez, bajo el auspicio de Ford. Un triunfo, una buena carrera de Fangio, le llegaba un telegrama desde Pan de Azúcar, con felicitaciones, además de presenciar “Pocho” desempeños excelentes de su amigo Fangio.

El domingo 21 de enero 1951, intensas lluvias, con presencia de Juan Manuel Fangio, en Piriápolis, que demostrando voluntad y buena disposición  pese al mal tiempo y suspensión del festival, recorrió la pista en diferentes coches, en señal de inauguración de la Pista de Punta Fría, quedando las pruebas suspendidas a realizar el próximo domingo 28.

La Pista de Punta Fría en marzo 1952 sería escenario de competencias internacionales, lo que será otra historia.

Una apretada síntesis de la construcción y nacimiento de la Pista, con un reconocimiento a la actuación de Asdrúbal Fontes Bayardo, el popular “Pocho” por crear un centro automovilístico en Piriápolis, y que ahora tiene una compensación al llevar su nombre el circuito callejero de Piriápolis. El recuerdo de Pocho es y será permanente, la existencia del circuito automovilístico, creemos que no resistirá al tiempo
                                       
 
 
 
 
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