Atacaron y saquearon San José del Cabo
Lo mismo en Todos Santos y Loreto
La independencia de Baja California
Por Cuauhtémoc Morgan
Entre Cabo San Lucas y San José del Cabo hay muchos paisajes hermosos que hoy poco a poco son ocupados y ocultados por majestuosas construcciones. Sobresale casi intacto Puerto Chileno justo a la mitad entre ambas ciudades. Algunos también lo conocen como bahía Chileno o bien Playa Chileno.
La toponimia está tan fija, que incluso al hotel Cabo San Lucas que por muchos años operó en el sitio la familia Parr, fue localmente conocido por su mote de Hotel El Chileno, en honor a ese espacio tan lleno de tranquilidad y de apacibles aguas de un Océano Pacífico que ahí si hace honor a su nombre.
En realidad no se conoce quién bautizó al lugar como Puerto Chileno, aunque hay un suceso histórico que causó revuelo en la vulnerable California del siglo XIX y agilizó la jura de independencia en las principales comunidades de la península, donde poco se conocía del ascenso de Agustín de Iturbide al trono imperial de México que se presentaba al concierto internacional como nueva nación en 1821.
LORD THOMAS DE COCHRANE, INGLÉS
Al igual que México rompía su dependencia de España, lo mismo ocurría con las naciones al sur del continente en la agitada década de 1810 a 1820. A la par de Simón Bolívar que tuvo influencia en vastos territorios, destacaron hombres valerosos como San Martín y O'Higgins que libraron épicas batallas en Chile y Perú.
Y es precisamente en Chile donde fueron contratados los servicios del inglés Thomas de Cochrane con amplia experiencia en estrategia militar, a tal grado que se le encomendó la reorganización de la Armada del país y el más alto cargo naval. Ese país austral no contaba con guardias costeras ni buques de guerra.
El extranjero cumplió bien su encomienda y prácticamente acabó con la flota militar española en los litorales del Pacífico al lograr neutralizar los principales puertos y con eso consolidar la independencia de los países.
Y fue en persecución de navíos españoles que llega a Acapulco a principios de 1822, puerto donde se le recibe con recelo ya que su barco era escoltado por dos buques militares de nombre El Araucano y El Independencia.
Hizo saber a la autoridad mexicana que buscaba a dos fragatas españolas que habían huido. Entra en contacto con el emperador Iturbide quien le profiere su admiración y aquí es donde la historia es un poco confusa, ya que se menciona que fue el propio Iturbide quien le pide que le apoye en divulgar la noticia de la independencia de México en la península de California, hecho no comprobado ni por el mismo Thomas Cochrane en sus memorias.
ATAQUE PIRATA A SAN JOSÉ DEL CABO, TODOS SANTOS Y LORETO
El almirante de la armada chilena envía a los buques El Araucano y el Independencia "a comprar provisiones en California", revela el militar inglés. Otra versión indica que en realidad iba sobre las fragatas españolas que habían huido al norte con armamento que pondrían a disposición de fuerzas realistas.
Lo cierto es que el 17 de febrero de 1822 las naves militares chilenas arriban a San José del Cabo (¿Puerto Chileno?) donde al observar una barcaza con la bandera española izada dio pretexto a los extranjeros para saquear al pueblo incluyendo la iglesia donde arrasaron con todo y destruyeron los archivos parroquiales, casa de gobierno y algunos comercios.
Tomada la ciudad, se despacha al Araucano al norte donde ataca el puerto de Loreto el 4 de marzo. Cabe destacar que en ese tiempo Loreto era la capital de California donde estaba el asiento del gobernador José María Argüello quien huye con los misioneros y parte de la población a Comondú, cuando deja al alférez José María Mata el mando militar y la responsabilidad de la defensa del puerto.
JURA DE LA INDEPENDENCIA DE MÉXICO EN CALIFORNIA
Es en medio de la refriega y en un aire de heroismo que influyó en el ánimo de la disminuida tropa mexicana, el alférez José María Mata realiza la proclamación de la independencia de México el 7 de marzo.
Con 15 hombres hace frente al ataque pirático de los enviados de Cochrane a los que logran doblegar y quitar parte del botín. Hacen huir al buque de guerra tan aprisa, que ni siquiera se preocupó por dejar abandonada a parte de su tropa en tierra, que escaparon luego en una barcaza con rumbo desconocido, pues ya no se supo de ellos.
Casi a la par el buque Independencia había pretendido realizar un saqueo similar en Todos Santos, donde enfrentan un amplio rechazo al estar advertida y preparada la población. Aún así logran hundir un bergantin en el lugar propiedad del comerciante Manuel Salgado. Pero no se fueron limpios ya que les causaron bajas y algunos extranjeros fueron hechos prisioneros.
Y así como llegaron los buques de la armada chilena, también se retiraron dejando el precedente de lo vulnerable que siempre fue la península cuya única fortaleza, en reiteradas ocasiones fueron sus habitantes que dejaron plasmado su heroismo en las subsecuentes invasiones que tampoco tuvieron éxito.
Este episodio que es poco conocido por los sudcalifornianos hoy, ni siquiera fue mencionado por el inglés Thomas Cochrane en sus memorias.
PUERTO CHILENO HOY
A unos pasos del arroyo El Tule, playa El Chileno es un sitio atractivo y misterioso. Es un lugar donde confluyen vientos que aniquilan el calor y no hacen mas que atraerte a sus cálidas aguas una y otra vez.
Miles de turistas disfrutan ahora de su inigualable belleza donde el concierto del aire que fluye incesante a través de las hojas de las palmeras, te invitan al silencio para escuchar a la naturaleza armoniosa. Algo que seguramente no disfrutaron los piratas chilenos que apresuraron su huida para nunca jamás volver.
Chile debe de pedir una disculpa al pueblo de Baja California Sur, por lo que hicieron sus militares.
Bibliografía: "Historia de Baja California" y "Sergas Californianas" de Pablo L. Martínez.