Pedro Pérez

"Doctor Gallinetas"


Método, paciencia y clase.

Los secretos de su pesca.

 

 

Hasta hoy era simplemente un maestro, pero después de la pesca del día 23 de Junio, desde esta nuestra página, se le otorga el título de "Doctor Gallineta".

 

Ahí va eso.

 

 

A las nueve horas del dia 23, rumbo al Roqueo, me pone una mano en el hombro, y con esa sonrisa tan especial que pone cuando - como el dice- "tiene vibraciones", me comenta:

" Hoy me apetece coger una gallineta."

A las trece horas, vamos de regreso a puerto, con dos gallinetas cuyo peso sobrepasa, entre las dos, los cuatro kilos .

 

Don Pedro: 

 ¡Chapeau!

 

¡Que clase de pesca!

 

 

 

Es una bonita mañana.

Hoy salimos de pesca.

A las nueve o nueve y media llegamos al roqueo. Pasamos cuatro o cinco  horas  sacando besuguillos, alguna breca, dos o tres jureles, algún que otro pargo, de vez en cuando algúna gallineta despistada. . . 

Le damos la condicional a mucho inmaduro  a quien seguro esperan en casa.

Son las dos.

Volvemos a puerto.

Y luego, en casa, Virginia me pregunta:

- ¿De que habláis tantas horas los dos sólos?

-De nada. No hablamos. Respondo yo. - Cuando pescamos no nos hace falta hablar. Y si no pescamos, disfrutamos de lo mejor que nos ofrece la mar: su silencio.

 

Bueno, y tambien alguna Heinekken.

 

Pedro, su amistad, un buen día de pesca y alguna cervecilla.

¿Que mas se puede pedir?

 

 

¿De donde le viene el sobrenombre?

 

Pargo y gallineta.

 

De nuevo en acción.

 

Dorada.

 

Brecas.

 

 

¡Que buen color tienes, jodío!

Pargos.