Delfines.   

No hay nada más humano en el mar.


Era una imagen muy usual y no por ello dejaba de ser espectacular. Acodados en la barandilla del correo veíamos bandadas de delfines saltar y deslizarse junto a la estela del barco, felices, veloces, despreocupados... a su modo, pasajeros y paisanos, viajeros y complices en nuestra travesía.

Cada vez son menos. El creciente tráfico marítimo en esta zona del Mediterráneo y los vertídos incontrolados de desechos y aceites  en zonas próximas a la costa, han hecho que las poblaciones de delfines que hace sólo unos años se aventuraban hasta casi la misma dársena del puerto, hoy se muestran reacios al contacto con los humanos y optan por el mar abierto y las aguas más limpias.

En esta página quiero compartir con el visitante mis encuentros con delfines en los últimos años.

En cierta ocasión, hace ya algunos años, amaneciendo, con la mar en calma, me sorprendió un delfín solitario abarloándose a mi bote.  Desde una distancia no mayor de medio metro, su enorme ojo izquierdo se detuvo unos segundos mirándome fijo.

Nunca  antes habia  percibido una mirada más humana.

 

Delphinus delphis.

Delfín común.

      

Un veterano con cicatrices de guerra.

 

Tortuga boba. (Caretta caretta)

Pastinaca. (Dasyatis pastinaca)