1. Métodos de aprendizaje.

 
La educación deberá transmitir, masiva y eficazmente, un volumen cada vez mayor de conocimientos teóricos y técnicos evolutivos adaptados a la civilización cognitiva, porque son las bases de las competencias del futuro. Se deberá hallar y definir orientaciones que permitan no dejarse sumergir por las corrientes de informaciones efímeras que invaden los espacios públicos y privados. La educación se ve obligada a  proporcionar las cartas náuticas de un mundo complejo y en perpetua agitación.

Con esas perspectivas se ha vuelto imposible responder de manera cuantitativa la demanda de la educación. debe estar en condiciones de aprovechar y utilizar durante toda la vida cada oportunidad que se le presente para actualizar debido al permanente cambio.

La educación tiene que estructurarse en torno a cuatro pilares fundamentales: los pilares del conocimiento que se mencionar y que luego en el trascurso del trabajo se explicaran para ser comprendos:


Aprender  a aprender, es decir, adquirir los instrumentos de la comprensión; aprender a hacer para poder influir sobre el propio entorno. Aprender a vivir juntos: para participar y cooperar en actividades humanas; aprender a ser: proceso que recoge los anteriores.

La enseñanza escolar se orienta hacia aprender a conocer y a aprender a hacer. Se estima que en cualquier sistema educativo estructurado se deben dar estos pilares, para que la enseñanza sea una experiencia global y  duradera para toda la vida. Una nueva forma de educar es ver la educación de unas formas más amplia, con posibilidades creativas, desarrollando al alumno como persona que aprende a ser.(1)

 

Para el siglo 21, se ofrecerá recursos sin precedentes tanto a la circulación y al almacenamiento de informaciones por medio de la comunicación, lo cual planteará a la educación una doble exigencia que, a primera vista, puede parecer casi contradictoria:

 

La educación deberá transmitir, masiva y eficazmente, un volumen cada vez mayor de conocimientos teóricos y técnicos evolutivos, adaptados a la civilización cognitiva, porque son las bases de las competencias del futuro. Simultáneamente, deberá hallar y definir orientaciones que permitan no dejarse sumergir por las corrientes de informaciones más o menos efímeras que invaden los espacios públicos y privados y conservar el rumbo en proyectos de desarrollo individuales y colectivos. En cierto sentido, la educación se ve obligada a proporcionar las cartas náuticas de un mundo complejo y en perpetua agitación y, al mismo tiempo, la brújula para poder navegar por él.      

 

Con esas perspectivas se ha vuelto imposible, y hasta inadecuado, responder de manera puramente cuantitativa a la insaciable demanda de educación, que entraña un bagaje escolar cada vez más voluminoso. Es que ya no basta con que cada individuo acumule al comienzo de su vida una reserva de conocimientos a la que podrá recurrir después sin límites. Sobre todo, debe estar en condiciones de aprovechar y utilizar durante toda la vida cada oportunidad que se le presente de actualizar, profundizar y enriquecer ese primer saber y de adaptarse a un mundo en permanente cambio.     
 
 

Para cumplir el conjunto de las misiones que le son propias, la educación debe estructurarse como se dijo anteriormente en torno a cuatro aprendizajes fundamentales, que en el transcurso de la vida serán para cada persona, en cierto sentido, los pilares del conocimiento:

 

 

Aprender  a conocer, es decir, adquirir los instrumentos de la comprensión; aprender a hacer, para poder influir sobre el propio entorno; aprender a vivir juntos, para participar y cooperar con los demás en todas las actividades humanas; por último, aprender a ser, un proceso fundamental que recoge elementos de los tres anteriores. Por supuesto, estas cuatro vías del saber convergen en una sola, ya que hay entre ellas múltiples puntos de contacto, coincidencia e intercambio.    

 

Cuadro de texto: 5Se arranca teniendo en cuenta que la  enseñanza escolar se orienta esencialmente, por no decir que de manera exclusiva, hacia el aprender a conocer y, en menor medida, el aprender a hacer. Las otras dos formas de aprendizaje dependen las más de las veces de circunstancias aleatorias cuando no se las considera una mera prolongación, de alguna manera natural, de las dos primeras. Pues bien, la Comisión estima que, en cualquier sistema de enseñanza estructurado, cada  uno de esos cuatro «pilares del conocimiento» debe recibir una atención equivalente a fin de que la educación sea para el ser humano, en su calidad de persona y de miembro de la sociedad, una experiencia global y que dure toda la vida en los planos cognitivo y práctico.           

 

Desde el comienzo de su actuación, los miembros de la Comisión fueron conscientes de que, para hacer frente a los retos del siglo XXI, sería indispensable asignar nuevos objetivos a la educación y, por consiguiente, modificar la idea que nos hacemos de su utilidad. Una nueva concepción más amplia de la educación debería llevar a cada persona a descubrir, despertar e incrementar sus posibilidades creativas, actualizando así el tesoro escondido en cada uno de nosotros, lo cual supone trascender una visión puramente instrumental de la educación, percibido como la vía obligada para obtener determinados resultados (experiencia práctica, adquisición de capacidades diversas, fines de carácter económico), para considerar su función en toda su plenitud, a saber, la realización de la persona que, toda ella, aprende a ser.


En este trabajo se explicar las bases de la educación que son los cuatro pilares en que se fundamente y comenzare comparando la educación como un árbol que crece gracias y desde la fortaleza de sus raíces ya algo similar o muy parecido es la educación la cual es como un proceso vivo,  y además la educación es un proceso el cual trasciende mas allá desde las paredes del aula de clases  y también más allá de la obtención de una nota de aprobación o de conformidad, por esta razón se debe de tener un conocimiento el cual nos permita afrontar a todos nosotros el equilibrio de estos cuatro pilares de la educación.  

 

La educación tendría que transmitir un volumen cada vez mayor y eficaz, un volumen de conocimientos evolutivos a la civilización,  ya que  es la base de las competencias futuras,  por esta razón se deberá de hallar y definir las orientaciones para así poder sumergirse por las corrientes de informaciones efímeras que invaden los espacios públicos y privados, la educación es la que da o proporciona esa cartas náuticas de un mundo complejo y en continua agitación

 Se ha vuelto prácticamente imposible responder de manera cuantitativa la demanda de la educación, por esto cada persona debe de estar condicionado y siempre aprovechar y además de esto utilizar durante toda su vida cada oportunidad que tenga o que se le presente para estar siempre actualizado al permanente cambio. Por  esta razón la educación se  estructuro en sus cuatro pilares fundamentales ya mencionados.

 

La enseñanza escolar esta orientada hacia el aprender a conocer y el aprender a hacer, se estima que cualquier sistema educativo estructurado se debe de dar estos pilares para que la enseñanza pueda ser una experiencia global y sea duradera para toda la vida. Una nueva forma de educar es poder ver la educación de unas formas más amplia, con sus posibilidades creativas, desarrollando al alumno como persona que aprende a ser.


 

 

 
 

 
 
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