Santa Elena - Sn Ignacio - La Mosquita - La Hondita - Mazo (Por Machacho)

 

Iniciamos nuestro recorrido en Santa Elena con el buen amigo Edgar Pérez quien desde el día anterior me había preguntado hacia donde me dirigía el fin de semana y le hablé de varias rutas que tenía trazadas en el GPS con la ayuda de las fotos satelitales.

Bien temprano, Edgar estaba tomando un buen café, mientas yo disfrutaba de mi buen Tuti Fruti de guayaba con empanada en una pequeña cafetería de la plaza en Santa Elena.

Tomamos la via pavimentada hacia Sajonia y en una curva antes de iniciar a descender nos desviamos a la izquierda, pese a que hay una reja metálica cruzamos con algo de temor por el hecho de estar cruzando una propiedad privada pero al parecer nadie se preocupo por el hecho pese a que solicitamos permiso. Este sendero es bien bonito con algo de técnica y buen barro en época de invierno, al parecer era una vía transitada pero quedo en el olvido pero para nuestros intereses es ideal y poco conocida, se inicia un descenso fuerte hacia una linda Vereda llamada San Ignacio.

Una vez allí preguntamos un poco por este lindo caserío y nos explicaron que la vereda va desde el norte limitando con las veredas La Mosquita y La Hondita, por el sur con la vereda La Palma y el corregimiento de Santa Elena, por el occidente con la vereda El Porvenir y por el oriente con el municipio de Rionegro
.
La vereda San Ignacio la pueden encontrar en la margen izquierda de la carretera que conduce de Medellín a Rionegro pasando por la vía Santa Elena. Se encuentra a 2.590 metros sobre el nivel del mar y su clima frío oscila entre los 13º y 14º centígrados, por esta razón estas tierras son aptas para los cultivos de papa, mora y por supuesto flores que durante la feria de flores se engalana para recibir a miles de turistas que vienen a visitarlos para ser testigo de primera fuente en la elaboración de las tradicionales silletas.
 

Pregunte como siempre por la razón de la fundación de esta vereda y me explicaron que fue iniciativa de una congregación de padres jesuitas que venían a realizar misiones al lugar, cuando a esta vereda le decían Los Tambores. Como las misiones tuvieron tanta acogida, compraron la imagen del santo de la vereda y decidieron que sería la del santo San Ignacio.

Hay muchas leyendas en este sitio en la que se dice que en la zona sus pobladores son víctimas de las brujas que vienen con vestidos rasgados en negro rasgados. Quienes son víctimas, comentan que durante la visita no se pueden mover y sienten asfixiarse y que su único remedio, es colocar la imagen de San Ignacio en la puerta de entrada para que los proteja y libre de este mal. Así me relataba la historia, uno de sus amables habitantes.

Seguimos descendiendo hasta llegar a un lindo y cristalino rio que debíamos cruzar pero el buen amigo Edgar buscó hasta cansar varias opciones que le impidieran mojarse sin tener al final más remedio que aceptar su destino de cruzarlo, con tan mala suerte que en el medio del paso se cayó y así se aseguró de quedar plenamente mojado.
Luego de una buena gozada continuamos, de allí en adelante se debe subir para llegar a una cordillera muy bella desde la cual se ve todo el valle de San Nicolás. Muy cerca hay un sitio que nuestra amiga Lili llama el mirador de la piedra. Supongo que desde ese sitio se debe ver la piedra del peñol.

 

A partir de allí seguimos el sendero que trazó nuestra amiga y que fue el motivo de inspiración de esta salida ya que no había revisado esta zona para recorrer en bicicleta hasta que leí su relato.

Se sigue por todo el bode de esta cordillera, se cruza una zona técnica, el acueducto y se llega a la Vereda la Hondita, descubrí que durante el verano hay una estación de bombeo que surte el embalse de Piedras Blancas, por supuesto que por esta época el lugar está casi abandonado.
 
A partir de allí todo el recorrido es en ascenso siguiendo la ruta de los tubos de dicho sistema de bombeo. Los lindos bosques de pinos y la frescura del lugar hacen de esta zona un lugar muy agradable además que hay muchos mas senderos que invitan a ser recorridos y explorados.

Una vez en lo alto de nuevo se encuentra la Vereda Pueblito, se pueden hacer varios recorridos por el parque Arvi antes de cruzar por la Vereda Barro Blanco. Hay que destacar que en la Vda Barro Blanco hay una señora que lleva años vendiendo las mejores empanadas con el inmejorable ají picante que puede haber.  Allí nos quedamos recordando otras épocas en las que con el buen hombre Koke veníamos a hacer recorridos por la región.

Intentamos hacer un recorrido por el bosque, pero con tan mala suerte que no ubicamos el camino, así que seguimos por la vía pavimentada hasta el restaurante el placer. Tomamos el camino que va hacia las antenas (izquierda) pero antes de subirlas se debe girar a la izquierda siguiendo un camino bien trazado que se adentra en un espeso bosque húmedo que tiene sus senderos que conducen cerca de Santa Elena.
 

Después de 5 horas y tan solo 27 kms estábamos de nuevo en Santa Elena listos para regresar, pero eso si, agradecidos por una estupenda ruta en la que se cosecharon mas caminos para compartir a los amigos de las trochas y senderos.

 

 

Comments