Explorando desde Puente Gabino hacia San Pablo, San Isidro y El Caney

 Por Jedisonhenao
 

 
Luego de un largo receso, Machacho me animó a acompañarlo a recorrer una ruta que me sugirió Martín el que vende guarapo de caña en el extremo sur de la ciclovía, en Itagüí. Martín desde hace muchos años conoce de nuestras andanzas, y como es tan andariego, no solo trabaja con los puestos de guarapo, sino que recorre el departamento y el país  rebuscándose la vida, en una de esas llegadas a su puesto para refrescarnos, me comentó de la cantidad de rutas para hacer en cicla en el sector de Porce como base de operaciones y con recorridos hacia Gomez Plata, Amalfi, Santa Rosa de Osos, Santiago, Santo Domingo, Don Matías, Carolina del Príncipe, una compleja red de carreteables intermunicipales, veredales, senderos, canalones y viejos caminos  reales, que bien sea a pie o en cicla de montaña son realizables.

 

Luego Jesus Gallego y yo nos pusimos a “volar” sobre la región en Google Earth y comprobamos dicha información y nos dimos a la tarea de trazar metro a metro pacientemente las conexiones entre los diferentes corregimientos ubicados en las cuchillas de las cordilleras próximas a Porce, es decir, al este, descubrimos un carreteable que sube a La Quiebra, y una variedad de caminos antigüos que conectan las viejas estaciones de esta zona con el municipio de Santo Domingo. Al oeste, encontramos lugares como San Pablo, Hoyo Rico, San Isidro, El Caney, Mocorongo, Bellavista, El Coco, entre otros que interconectan a Porce con Santa Rosa de Osos, Don Matías, Gomez Plata, Carolina.

 

Este material lo compartí con Machacho quien maravillado, ese mismo fin de semana se fue (“se nos voló” je je je) y logró meterse por la trocha que cerca a la estación “Botero”, sube por la base de la montaña pasando por encima de Porce, Santiago y sale casi en La Quiebra, de ahí Él se subió para Santo Domingo y luego bajó por la carretera pavimentada hasta cerrar el circuito.

 

Animado, Machacho nos contactó, pues quería recorrer una de estas rutas, concretamente quería que tomáramos la ruta “y eto que es?, la puse así porque ya en la parte más alta del recorrido sobre la meseta de Santa Rosa de Osos, a unos 3 km aprox. de las partidas para Hoyo Rico, aparece un extraño ojo u hoyo que no sabemos que es. Esta ruta de 65 km, parte del puente Angostura en Porce y se sube para San Pablo, de ahí se busca unas partidas que en 6 km lo ponen a uno en la troncal cerca a Hoyo Rico, pero no tomamos para ese lado sino que a mano izquierda sale a buscar la otra cordillera del frente de San pablo en la cual se asienta el corregimiento de San Isidro, se baja al Coco, y luego a El Caney para volver al sitio de partida. Se sube 30 km y se baja 30 km, se parte desde los 1066 msnm hasta los 2590 msnm, todo el recorrido es por carretera destapada.

 

Y eto qué es?
 
Fue así como Machacho nos puso una “hora cero” (casi una amenaza: o salen o los dejo), el sábado 23 de julio quedó marcado en el calendario y nos dijo “hagan meritos en sus respectivas casas porque el próximo sábado no los verán en todo el día y mucha parte de la noche.

 

Aclarando, antecitos de las 6 am, nos encontramos en SOFASA Alejo Puerta (Machacho), Juan Carlos Aguirre y yo para subir al tráiler de Machacho las ciclas y salir a buscar a Juan Carlos Tamayo  (Pere) por la Aguacatala y a Jesus Antonio Gallego en la oreja del puente de la UDEA que toma la autopista norte.

 

Una vez reunido el “equipo” salimos raudos hacia la entrada a Copacabana para la respectiva ingesta matutina, muy parviada y con el huevito que no puede faltar.

 

 La base de operaciones fue un criadero de babillas a medio kilómetro de Puente Gabino, por la via pavimentada que va a Gomez Plata, sitio en el cual los “caseros” nos permitieron parquear al carro y organizarnos para la salida, la cual se hizo hacia las 9 am.

 

En el criadero de babillas en Puente Gabino 8:45 am
 

Tomamos el pedacito de la vía pavimentada y en las partidas giramos a la derecha por el destapado que sube hacia San Pablo, en un recorrido de unos 12 km y a 1927 msnm. Fue un ascenso tendidito partiendo de unos 1066 msnm.  Esta loma nos tomó unas 3 horas en recorrerla, con un sol inclemente, pero un paisaje realmente espectacular, solo se hizo una parada técnica de hidratación y mecato muy cerca a San Pablo, a orillas de una quebrada de limpias aguas y espectaculares charcos llamada San Pablo.

 

Apenas al comienzo y ya se mostraba imponente el paisaje
 

Al medio día estábamos recorriendo las calles del caserío buscando un sitio para almorzar seguidos por una tropilla de niños que no nos desampararon curioseando todo lo que llevábamos puesto y los accesorios de las ciclas, mientras almorzábamos una riquísima sopa de tortilla de huevo y un delicioso seco con carne tajadas, yuca y jugo de tomate de árbol, el que quisiéramos.

 

Parque e iglesia de San Pablo (Antioquia - Santa Rosa de Osos
 
A la una de la tarde con la modorrita por estar bien llenos, nos despedimos de los pequeños y las personas que se encontraban en la casa – restaurante y, emprendimos los 18 km de subida hasta el punto más alto del recorrido cerca a Hoyo Rico. Al fondo en el valle visualizábamos una espectacular cascada, que derramaba un chorro blanco desde la parte alta de la imponente cordillera y caía hasta el fondo del valle, pensábamos si tendríamos la dicha de conocerla de cerca. Por lo que nos decían los lugareños la loma acabaría pronto pues ya desde el mismo San Pablo nos sentíamos más encumbrados sobre la cuchilla, pero nada, la cuchilla misma de la cordillera subia y subia hasta que se perdía al fondo contra la cascada.
 

Luego de opíparo almuerzo listos para salir
 

Y eso era dele y dele pa´ arriba, luego nos metimos por entre la montaña siguiendo el hermosísimo vallecito formado por la quebrada el Haitón. Hermosos charcos nos invitaban a meternos pero a estas alturas ya sentíamos frio. Entre íres y venires de la carretera y luego de pasar las partidas de una vía que conducía, según los lugareños, a Santa Rosa de Osos, nos metimos desde la loma El Volcan a las cuchillas de San Agustín para salir otra vez a un espectacular sitio que nos permitía ver empotrado en la cima de la cordillera del frente a San Isidro, si desde San Pablo, San Isidro se veía arriba, ya desde acá lo teníamos al frente.

 

De pedaleo en pedaleo fuimos devorando la loma hasta llegar a las partidas de una via que va hacia Hoyo Rico - Santa Rosa de Osos y a Carolina del Príncipe y, y que los muchachos confundieron con las partidas para San Isidro, además pensábamos que la loma terminaría, pero entramos en una serie de durísimos columpios con cortas pero empinadas subidas, hasta llegar a otro ramal que era parte del mismo que habíamos dejado atrás, y fue entonces que nos acordamos de “Y eto que es?, pero ya lo habíamos dejado atrás, se nos paso, ..... uyyy que vaina, no pudimos averiguar, se acercaban las 4 pm y no podíamos darnos el lujo de devolvernos subiendo ese 1,5 km mas otros de regreso para ver de que se trataba, eso dejó a Machacho medio aburrido, yo estaba ya tan aturdido por la interminable loma que ni me importaba ya nada.

 

Seguimos en media bajada pensado que en cualquier momento se nos cruzaría la vía que venía de la Troncal del Caribe y entramos a unos “llanos” hermosos, ahora si parecidos a los típicos de la zona de Santa Rosa de Osos, pero hacia enfrente teníamos una loma a un cerro que presumiblemente según los mapas del IGAAC sería el cerro de San Isidro, en medio de pastizales y cultivos de tomate de árbol, se nos volvió a empinar la carretera, hasta que de un momento a otro, apareció la tan ansiada vía, justo en la base del cerro. Desde ahí se miraba una imponente vista hacia la izquierda conformada por verdes llanuras, hacia la derecha el hueco que daba hacia el valle de Rio Grande y el Porce.
 
Nos tomamos la última gota de refresco, estiramos los pies admiramos el paisaje, Juanca nos hizo una demostración de agilidad subiendo una carreterita recién abierta en medio de una tomatera, y partimos ahora si en descenso hacia San Isidro, eran las 4 pasaditas.
 

Al fondo San Isidro
 
La llegada a este corregimiento fue rápida, pues la vía permitía andar a buena velocidad, luego de dejar la carretera que nos metería hacia El Caney, nos metimos a el poblado, buscamos una cafetería recargamos liquidos comimos deliciosa parva mientas departíamos con los lugareños y uno de ellos un personaje nos demostraba las habilidades de su linda perra, salimos rápidamente para bajar, bajar, bajar y mas bajar por una traicionera carretera llena de pedruscos, que amenazaban con tirarnos al suelo o dañar alguna parte de las ciclas.
 

Iglesia de San Isidro (Corregimiento de Santa Rosa de Osos)
 

Mecatiando parviao en San Isidro
 

Hacíamos continuas paradas para tomar fotos al maravilloso paisaje y reagruparnos, hasta que bajamos al puente sobre La Chorrera, que recoge aguas de un sinfín de quebradas que se desprenden desde las cordilleras como la Aguada,  Santa Bárbara, El Gallinazo, El Barro, La Silva, antes de caer estas aguas a Rio Grande. Por estos sectores de  La Vega, El Barro y la Chorrera la carretera era más un camino, apto solo para campero, muuuuy mala, bajamos con dolor de hombros y brazos. Todos coincidimos en que nos dio más duro la bajada que la subida. También coincidimos en que subir por acá o mejor dicho hacer la travesía al revés, era de categoría “muy difícil”, pues sería muy empinada y técnica por las condiciones de la vía, piedras muy sueltas donde fácilmente se derrapa.

 

Abajo de San Isidro, al frente la cordillera por donde discurre la carretera por la que subimos desde Puente Gabino
 

Foto al lado contrario de la anterior imagen, y este es el valle por donde baja el Rio Grande, al fondo en la cuchilla esta el corregimiento de Buenavista y al otro lado baja el Rio Porce.
 
 

Valle del Rio Grande
 
 
Ya el sol había caído sobre la montaña y la noche se venía encima, y Antonio y Carlos A. se nos adelantaron pues no querian que los cogiera la oscuridad en ese cañón. Luego de pasar una serie de balnearios y la desembocadura a Rio Grande, la vía se amplió y Juanca Pere, Machacho y yo continuamos raudos en filita india y ya eran las 6 pm cuando pasamos por el Caney y luego de tomar algunas fotos, tuvimos que montar las luces a las bicicletas pues calculamos que llegaríamos ya oscurito.

 

Recién salimos de El Caney cuando se me desinfló la llanta trasera, ya casi ni se veía por lo que mientras Juanca y yo alumbrábamos Machacho montó nuevamente la llanta. Llamé a Toño y le conté lo sucedido y me dijo que habían cruzado la carretera pavimentada que prácticamente habían llegado. No pasaron unos metros de reiniciar la marcha, cuando Machacho se orilló y nos dijo que había pinchado, ya estaba oscuro, nuevamente a alumbrar a espantar moscos y partimos nuevamente, tomamos una loma, pero a los pocos metros Machacho se volvió a bajar pues algo le pasaba a la llanta recién cambiada y procedió a desmontar la llanta de la cicla.
 

Iglesia de El Caney 
 
Estaba completamente oscuro y el cielo espectacularmente estrellado, mientras disfrutaba de ese cielo, Machacho salió corriendo e igual cosa hizo Juanca, cuando enfoque con la luz del casco mire como el neumático se comenzó a inflar por una parte sacando una enorme, muy enorme bariiga, parecía una serpiente y se retorcía y se salió de la llanta, salimos corriendo dejando las ciclas tiradas en plena carretera y Machacho gritó “va a estallar, va estallar”, desde una considerable distancia miramos nuevamente y nos acercamos leeeeetamente, Machacho tomó unas piedrecillas y le tiro al neumático, pero este no reaccionó, entonces se le acerco a la válvula y la soltó y rápidamente se desinfló. Luego de volver a montar la llanta salimos, estaba supremamente oscuro, la vegetación, el polvo y la carretera misma se tragaban la luz. Montábamos como a ciegas, pues con las luces no alcanzaba a distinguirse los accidentes propios de la vía, por lo que a veces derrapábamos y  nos veíamos en el suelo, o a veces cogíamos alguna piedra que de repente ponía a la bici luego de un salto de lado en la vía, terminaba uno yéndose hacia el borde.

 

Al terminar este ascenso cruzamos por la carreterita que en la mañana tomamos para subir a San Pablo, desde esta parte se veía las luces de Porce y las de las casas del sector de Puente Gabino. Bajamos esos 300 m y llegamos al pavimento, luego a velocidad de rutero y al fondo una fogata a la orilla y estaba Toño con unos lugareños alimentando el fuego, llegamos, y nos comentó que era para espantar los zancudos. Saludamos a los habitantes de la casa donde dejamos el carro y procedimos a empacar ya eran las 7 pasaditas de la noche.

 

Llegamos a Medellín hacia las 10 pm y luego de dejar a los compañeros en las respectivas unidades residenciales, Machacho fue a guardar su diligencia (tráiler) en casa de sus padres y pasamos las ciclas de Él y la mía a un cargador de ciclas clásico. De manera que hacia las 11 pm entré a casa a comer algo, darme un baño con agua caliente y darme un reconfortante sueño luego de esa maravillosa ruta explorada.

 

 Track del recorrido:
 
 
 
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