Home‎ > ‎Porfolio‎ > ‎Presentaciones I‎ > ‎Presentaciones 2‎ > ‎Artículos‎ > ‎

No daré nada a Jehová Dios que no me cueste

SEGUNDA PARTE: Principio bíblico de “La Siembra y la Cosecha”

NO LE VOY A OFRECER NADA A JEHOVÁ DIOS QUE NO ME CUESTE

Pastora Milagros Martínez, Iglesia Misión Cristiana Poder Eterno de Dios Inc. Revisado 31/7/08


Siempre Dios nos está exhortando a hacer lo bueno, mostrando su amor y paciencia para con nosotros para salvarnos y darnos lo mejor de El. Dios sabe de nuestra naturaleza, nuestras inclinaciones, más continúa hablándonos para que caminemos en Sus buenas obras y que lleguemos a El con olor grato como la ofrenda de Abel y la de Noé (Gén 8:19 A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; 20amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días).

Nos dice en Proverbios 3:9 Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; 10Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto; Deuteronomio 7:12-15 Y por haber oído estos decretos y haberlos guardado y puesto por obra, Jehová tu Dios guardará contigo el pacto y la misericordia que juró a tus padres. 13Y te amará, te bendecirá y te multiplicará, y bendecirá el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu grano, tu mosto, tu aceite, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas, en la tierra que juró a tus padres que te daría. 14Bendito serás más que todos los pueblos; no habrá en ti varón ni hembra estéril, ni en tus ganados. 15Y quitará Jehová de ti toda enfermedad; y todas las malas plagas de Egipto, que tú conoces, no las pondrá sobre ti, antes las pondrá sobre todos los que te aborrecieren.

Este principio de siembra y cosecha consiste en el dar algo de nuestras fuerzas, fe, amor, dones y talentos, recursos y habilidades, depositándolos en el “banco” de Dios, representado en la tierra en las iglesias y ministerio. Se siembra una semilla y recibimos la garantía de una fructífera cosecha. Esto debe ser aplicado a nuestra vida práctica formando parte del orden de la creación, en lo espiritual como en lo natural. Toda cosecha tiene su tiempo para preparar la tierra, arar, fertilizarla, sembrar, recibir los frutos, esperar que maduren (Eclesiastés 3:1-3 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. 2Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;). Hay que estar apercibido del momento propicio para la siembra divina, en el orden de Dios y cosecharemos buenos frutos. Dándole a Dios lo mejor de nosotros, generosamente de lo que tenemos, recogeremos la cosecha abundante. En 2 Samuel 24:24 el rey David le dice a Arauna que quería compra una era para ofrendar a Dios y Arauna le indica que la tome que se lo obsequia pero inmediatamente el rey David le dice que no ofrecería nada a Jehová que no le costará. (2Sam24:24 Y el rey dijo a Arauna: No, sino por precio te lo compraré; porque no ofreceré a Jehová mi Dios holocaustos que no me cuesten nada. Entonces David compró la era y los bueyes por cincuenta siclos de plata. 25Y edificó allí David un altar a Jehová, y sacrificó holocaustos y ofrendas de paz; y Jehová oyó las súplicas de la tierra, y cesó la plaga en Israel.)

Muchas veces esta siembra o cosecha duele, puede ser en tu espíritu o en lo material, quizás por que te han herido antes y tienes raíces de amargura por experiencias pasadas, por que piensas que no sucede nada, por que estas sin querer o a sabiendas atado a lo material, porque estas mirando al hombre y no ha Dios, …Pero, sea lo que fuere, pídele a Dios la sabiduría para que te ayude a liberarte y obedecer su palabra (Santiago 1:5-7 5Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. 6Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. 7No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor), para perdonar, sanar las heridas o entender mejor sus caminos. Si tienes para dar es porque es Dios quien te lo ha suplido primero para que en el momento propicio tengas los recursos disponibles para la siembra divina por lo que hay que estar con un corazón dispuesto a dar generosamente de lo que ya Dios nos ha provisto, gozosos por la oportunidad de dar y con acción de gracias (2Cor 9:6-12   Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. 7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. 8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra; 9 como está escrito:  Repartió, dio a los pobres; Su justicia permanece para siempre. 10 Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, 11 para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios. 12 Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios). Dios esta comprometido con su palabra y promete que te dará la semilla para que la siembres y recibirás abundantes bendiciones; aún no dejará sin pan al justo (Salmo 37:25 Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan) es tener lo básico para vivir, pero las abundantes bendiciones son para aquellos que son sembradores, que pongan a producir, a “sembrar” la semilla. Es una de sobreabundancia da gozo, porque tienes de todo, nada te falta y lleno de alegría das gracias a Dios por esas bendiciones y das a otros con el mismo gozo y busca el momento, la oportunidad de Dios para dar con liberalidad.

El Dios de las oportunidades y las bendiciones siempre te da momentos para que seas recipiente de ellas y favoreciéndote a ti no se acaban porque es Dios el que te da mucho más de lo que das o tienes porque es de Dios el poder de las riquezas. Tenemos que fortalecer y hacer crecer nuestra fe convirtiéndola en una semilla milagrosa en las manos del “Sembrador”. Muchas veces queremos ir a “x o y” sitio a ayudar a personas necesitadas pero nuestras responsabilidades parecen que nos ahogan (trabajo, familia, económicas, etc.) y pensamos que no nos es posible y no hacemos nada. Pero, sí podemos, al sembrar en ministerios que pueden llegar (Mateo 13:20 22El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa). Para eso Dios ha encargado esa misión a personas específicas para que las realicen por ti y El quiere que abundes en frutos y cosecharás de acuerdo con lo que des.

        Sobre todos las cosas Dios ha encomendado a la Iglesia (tú y yo) la gran responsabilidad de hacer discípulos en las naciones (Mteo 25:18-20), la Gran Comisión, pero esto involucra mucho trabajo, a todo el cuerpo de Cristo: predicar, enseñar, bautizar, imponer manos implorando las manifestaciones de sanidad y liberación obtenidas en la victoria de Cristo, el servir, el dar, nutrir, administrar, edificar, visitar enfermos, comunidades, hospitales, cárceles, etc. Si tuvieras que cumplir este mandato como individuo sólo y Dios no te ha llamado a realizarlo, es muy probable que podrías rendirte, cansarte, frustrarte aún antes de comenzar o intentarlo y sería imposible de realizar. Pero Dios, el que llama, capacita, fortalece, tiene personas especiales, comisionada para cumplir la tarea que se ha de realizar a través de su cuerpo que tiene muchos miembros (2 Cor 9:6-11, 12-13). Te invito a que juntos podamos obedecer su llamado y trabajando como cuerpo expresaremos Su plenitud. Si tan solo sembrado lo espiritual ¿que del cuerpo material? (1 Corintios 9:10 Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto. 11Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material? 12Si otros participan de este derecho sobre vosotros, ¿cuánto más nosotros)

 
¡SIEMBRA EN UNA IGLESIA O UN MINISTERIO!


La duda es temor y Cristo muchas veces nos alertó a no dudar (Hechos 11:12 Y el Espíritu me dijo que fuese con ellos sin dudar. Mateo 14:31),es desconfianza, conflicto, es vacilar y llega hasta el sentido de claudicar. Por la duda, la incredulidad Jesús no pudo realizar los milagros y reprochó la incredulidad (Hebreos 3:12. Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; 13antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.)


Efesio 3:20 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, 21a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.
  • Si te cuesta dar, es porque Dios te llama a dar para libertad tu corazón y bendecirte.
  • Si das con gozo es porque Dios te ha dado libertad y desea seguir bendiciendo tu vida. 
  • Si das en sobre manera (mucho), es porque conoces al Dios de las riquezas y sus principios que son vida y abundancia.
Reina Valera Revisada (1960), (Estados Unidos de América: Sociedades Bíblicas Unidas (1968)

  • CONTINUACIÓN: Tercera Parte: Principio bíblico de La Siembra y la Cosecha, ¿ERES TU UNO DE LOS LLAMADOS A FINANCIAR LAS OBRAS DE DIOS?

Comments