Qué Está Pasando

Manténgase actualizado, sobre las últimas noticias de la actividad eclesiástica, en nuestro blog de la parroquia.

Ordenación sacerdotal Carlos Rivero Rivero CJM

publicado a la‎(s)‎ 5 nov. 2018 19:07 por Juan Eudes   [ actualizado el 5 nov. 2018 19:15 ]

También damos gracias por la ordenación presbiteral de nuestros hermanos Carlos Rivero y Franklin Echenique, regalo que Dios nos concede y pronto celebraremos la de Erick Ceballos. Que Dios siga bendiciendo a la congregación con muchos y santos sacerdotes para su gloria.https://santuariodelasmercedes.org/08informacion/inf_18/285infor.html

Ordenación sacerdotal Franklin Echenique

publicado a la‎(s)‎ 5 nov. 2018 18:50 por Juan Eudes   [ actualizado el 5 nov. 2018 18:55 ]

 https://santuariodelasmercedes.org/08informacion/inf_18/285infor.html
Río Chico concede el primer sacerdote de su historia 20 de Octubre de 2018

El sacerdote Franklin José Echenique, C.J.M.; pertenece a los padres eudistas. La Congregación Jesús y María (eudistas), fue fundada por San Juan Eudes, el 25 de marzo de 1643, en Caen-Francia, luego de las penurias sufridas durante la Revolución francesa que les produjo el cierre de sus casas (1792), la dispersión de sus sacerdotes y que generó cuatro mártires.

En 1883, fundan en Colombia varios seminarios desde donde se asentarán con fuerza en América, pero pasarán poco más de 30 años para que lleguen a Venezuela. 

Misas de Aguinaldo: Tradición y privilegio para Venezuela

publicado a la‎(s)‎ 16 dic. 2017 7:17 por Juan Eudes   [ actualizado el 16 dic. 2017 7:18 ]

No dejemos morir la buena tradición. Son un reto y una decisión para encontrarnos con el Niño Dios 


Las Misas de Aguinaldo son un privilegio que tiene la Iglesia venezolana al poder celebrar tan noble fecha, dentro del marco del Adviento (preparación al nacimiento del Niño Dios), llenas de la mejor tradición de la madrugada, del frío, el chinguirito, las empanadas, el cafecito negro, el chocolate, los cohetes, las luces de colores, las imágenes del pesebre, los aguinaldos, las agrupaciones de villancicos.



La gracia fue otorgada por el Papa León XIII quien aprueba la introducción de cantos de parrandas en estas misas de aguinaldos durante nueve días consecutivos antes de la Pascua de Navidad. La Bula Papal concedía "indulgencia plenaria y remisión de todos los pecados a los fieles que, confesados y comulgados asistiesen a esas misas".

Las nueve misas de aguinaldos, que preceden a la misa de Noche Buena, recuerdan las jornadas de María y José a Belén. En esas misas de aguinaldo, por concesión de la Santa Sede se pueden incluir las misas votivas de la Virgen, aunque el rito del día lo impida. 

Privilegio que se hace reto y decisión de comunidades divididas en sectores que van entusiastas a las preparaciones y a un sano y alegre recibimiento de los visitantes que día a día van caminando por toda la comunidad parroquial.

Reto, porque no debemos apagar ni abandonar la bella tradición tan bombardeada por la transculturización y el materialismo.

Decisión, porque para nadie es noticia que en nuestras comunidades hay delincuencia, inseguridad y muchas dificultades, de manera especial, con los vecinos por cuestiones políticas y divergencias de pensamiento y defensa a ultranza de errores y caprichos.

Este privilegio debe ser sentido y motivado por todos. Pues es una Iglesia que sale al encuentro de los nueve días que significan, de forma simbólica, los meses de gestación de la Virgen para traer al mundo al Niño Jesús. Es una peregrinación que traerá como resultado el poder unirse, valorarse y enamorarse de Cristo Salvador de los pueblos. Nunca será un romper con el Adviento, más bien enriquecimiento a un tiempo Fuerte que nos hace pensar “seriamente” en nuestro encuentro y amor por Emmanuel, Dios con nosotros, que viene a abrazarnos.

En cada Misa de Aguinaldo hay un tema y una secuencia que busca hacer que cada uno se encuentre en primer lugar, consigo mismo. Realidad tan necesaria para despejar dudas, fracasos y redimir el pasado que tanto daño nos causa. En segundo lugar, con los demás, expresión de ese encuentro tan familiar y vecinal que nos hace abrazarnos y perdonarnos.

Las Misas de Aguinaldo, como expresión de fe, nos van señalando un camino difícil, pero lleno de una aventura hermosa: José decide aceptar a María. Ya María había aceptado el designio de Dios. Los vecinos no se dieron cuenta, pues habían cerrado las puertas de su corazón. Los pastores en su humildad pudieron escuchar al ángel de Dios y acudieron con alegría al portal de Belén, no les importó un pesebre por cuna ni una gente tan humilde como testigos.

Entonces, hacer los nueve días de aguinaldo es más que cumplimiento, es y será un camino que nos lleva a descubrir a Cristo Jesús, como el único sendero donde la luz verdadera y clara nos iluminará como sol de mediodía.

Salgamos, salgamos al encuentro del Señor y dejémonos abrazar por el Dulce Amante, que es Niño Lindo donde todos nos rendimos y hacemos silencio de amor como ofrenda agradable a la misericordia divina.
Felicidades y que ese Dios que se hace Niño, en el portal de Belén, les bendiga siempre.

Nos alegramos del acolitado de Carlos, Franklin y Erick en la Provincia de Venezuela.

publicado a la‎(s)‎ 16 dic. 2017 7:10 por Juan Eudes   [ actualizado el 16 dic. 2017 7:19 ]

La imagen puede contener: 2 personas, personas de pie, boda e interior

Mexicanos celebran el día de la Virgen de Guadalupe

publicado a la‎(s)‎ 12 dic. 2017 17:05 por Juan Eudes

Virgen de Guadalupe

Este 12 de diciembre miles de devotos de todas partes del mundo se congregan en la ciudad de México para conmemorar las fiestas de la Virgen de Guadalupe.

Los peregrinos viajan a la Basílica de la también llamada Virgen morena para realizar bailes tradicionales y contar sus favores. Se espera que asistan más de 8.000.000 de personas.

La historia de la Virgen data del año 1531, cuando se le apareció al indio Juan Diego, quien se encontraba desconsolado por el  mal estado de salud en el que se encontraba su tío.

Cuando el hombre fue a ver al obispo, desplegó el manto donde tenía las flores, en el cual apareció pintada la imagen de la Virgen de Guadalupe. Desde entonces, la imagen se venera con gran devoción desde sus apariciones al indio.La Virgen dijo a Juan Diego que no se preocupara, que su tío no moriría y que ya estaba sano. El indio le pidió a la Virgen que le diera una prueba que debía entregar al obispo, por lo que ella le pidió que recogiera unas rosas y se las llevara como evidencia. 

Segundo Domingo de Adviento y “una voz grita en el desierto”

publicado a la‎(s)‎ 12 dic. 2017 16:58 por Juan Eudes


Segundo Domingo de Adviento y “una voz grita en el desierto”ROMA, 10 Dic. 17 / 12:01 am (ACI).- Este segundo Domingo de Adviento “una voz grita en el desierto”, dice el Evangelio. Es la voz de Juan Bautista que llama a la conversión y por ello se invita a los fieles a preparar el corazón para el Señor Jesús, con el Sacramento de la Reconciliación.

Meditemos en el Evangelio de hoy y encendamos en familia la segunda llama de nuestra Corona con la liturgia que te ofrecemos aquí

Evangelio: Mateo 3,1-12

Convertíos, porque está acerca el reino de los cielos

Por aquel tiempo, Juan Bautista se presentó en el desierto de Judea, predicando: "Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos." Éste es el que anunció el profeta Isaías diciendo: "Una voz grita en el desierto: "Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos." Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y del valle del Jordán; confesaban sus pecados y él los bautizaba en el Jordán.

Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizara, les dijo: "¡Camada de víboras!, ¿quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente? Dad el fruto que pide la conversión. Y no os hagáis ilusiones, pensando: "Abrahán es nuestro padre", pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras. Ya toca el hacha la base de los árboles, y el árbol que no da buen fruto será talado y echado al fuego. Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí puede más que yo, y no merezco ni llevarle las sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego. Él tiene el bieldo en la mano: aventará su parva, reunirá su trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga."

En la segunda semana, la Iglesia motiva a la reconciliación con Dios mediante la Confesión. La cual nos devuelve la amistad con el Señor, que se había perdido por el pecado.

En este contexto, el encendido de la segunda vela morada de la Corona de Adviento es signo del proceso de conversión que se está viviendo.

Para estos días se recomienda buscar los horarios de confesiones del templo más cercano para aprovechar las gracias que Dios derrama en el Sacramento de la Reconciliación.

De esta manera, cuando llegue la Navidad, se podrá estar bien preparado interiormente, unido a Jesús y los hermanos en la Eucaristía.

Para conocer todo lo referente al perdón de los pecados, visite el especial de Penitencia.

Más información:

Solemnidad de la Inmaculada Concepcion 8 Diciembre 2017

publicado a la‎(s)‎ 8 dic. 2017 6:26 por Juan Eudes   [ actualizado el 8 dic. 2017 6:32 ]

"Declaramos, pronunciamos y definimos que la doctrina que sostiene que la Santísima Virgen María, en el primer instante de su concepción, fue por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente en previsión de los méritos de Cristo Jesús, Salvador del género humano, preservada inmune de toda mancha de culpa original, ha sido revelada por Dios, por tanto, debe ser firme y constantemente creída por todos los fieles.

"Dogma proclamado por el Papa Pío IX, el 8 de diciembre de 1854, en la Bula Ineffabilis Deus.

La maternidad espiritual de María en el pasado, el presente y el futuro de la Iglesia y del Mundo

Primer domingo de Adviento. El Papa: Espera atenta y vigilante para recibir al Señor

publicado a la‎(s)‎ 8 dic. 2017 6:22 por Juan Eudes


El Papa: Espera atenta y vigilante para recibir al Señor - REUTERS

De Griselda Mutual

La espera vigilante y atenta fue el tema de la reflexión del Papa Francisco en el Primer domingo de Adviento, en que iniciamos a preparamos para el nacimiento de Cristo.

En este primer período del año litúrgico, tras regresar en la noche anterior de su Viaje Apostólico a Myanmar y Bangladés, el Romano Pontífice no faltó a la cita dominical para iniciar con todos los fieles el camino del Adviento en espera de nuestro Salvador.

Meditando sobre el Evangelio del día en el que Jesús advierte y exhorta a estar prevenidos para su llegada, «No sea - dice el Señor - que llegue de improviso y los encuentre dormidos», el Papa Francisco definió los requisitos que deben existir para que Dios irrumpa en nuestras vidas, y le restituya significado y valor con su presencia, a saber, ser personas “atentas y vigilantes”, tal como lo pide el mismo Salvador.

“La persona que está atenta – dijo - es la que, en el ruido del mundo, no se deja llevar por la distracción o la superficialidad”; mientras que la persona vigilante “es aquella que acoge la invitación a velar, es decir, a no dejarse abrumar por el desánimo, la falta de esperanza, la decepción”.

 

A continuación, la alocución del Papa antes del rezo del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy comenzamos el camino de Adviento, que culminará en la Navidad. El Adviento es el tiempo que se nos da para acoger al Señor que viene a nuestro encuentro, también para verificar nuestro deseo de Dios, para mirar hacia adelante y prepararnos para el regreso de Cristo. Él regresará a nosotros en la fiesta de Navidad, cuando conmemoraremos su venida histórica en la humildad de la condición humana; pero Él viene dentro de nosotros cada vez que estamos dispuestos a recibirlo, y vendrá de nuevo al final de los tiempos «para juzgar a los vivos y los muertos». Por eso debemos estar siempre prevenidos y esperar al Señor con la esperanza de encontrarlo. La liturgia de hoy nos introduce precisamente en el sugestivo tema de la vigilia y de la espera.

En el Evangelio (Mc 13,33-37) Jesús exhorta a estar atentos y a velar, para estar listos para recibirlo en el momento del regreso. Nos dice: «Mirad, velad y orad, porque no sabéis cuándo será el tiempo [...] para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo». (vv. 33-36).

La persona que está atenta es la que, en el ruido del mundo, no se deja llevar por la distracción o la superficialidad, sino vive en modo pleno y consciente, con una preocupación dirigida en primer lugar a los demás. Con esta actitud somos conscientes de las lágrimas y las necesidades del prójimo, y podemos captar también las capacidades y cualidades humanas y espirituales. La persona atenta se dirige luego también al mundo, tratando de contrarrestar la indiferencia y la crueldad en él, y alegrándose de los tesoros de belleza que también existen y que deben ser custodiados. Se trata de tener una mirada de comprensión para reconocer tanto las miserias y las pobrezas de los individuos y de la sociedad, como para reconocer la riqueza escondida en las pequeñas cosas de cada día, precisamente allí donde el Señor nos ha colocado.

La persona vigilante es aquella que acoge la invitación a velar, es decir, a no dejarse abrumar por el sueño del desánimo, la falta de esperanza, la decepción; y al mismo tiempo rechaza la solicitud de las tantas vanidades de las que desborda el mundo y detrás de las cuales, a veces, se sacrifican tiempo y serenidad personal y familiar. Es la experiencia dolorosa del pueblo de Israel, narrada por el profeta Isaías: Dios parecía haber dejado vagar su pueblo, lejos de sus caminos (cf. 63.17), pero esto era el resultado de la infidelidad del mismo pueblo (cf. 64,4b). También nosotros nos encontramos a menudo en esta situación de infidelidad a la llamada del Señor: Él nos muestra el camino bueno, el camino de la fe, el camino del amor, pero nosotros buscamos la felicidad en otra parte.

Ser atentos y vigilantes son los presupuestos para no seguir "vagando alejados de los caminos del Señor", perdidos en nuestros pecados y nuestras infidelidades; estar atentos y ser vigilantes, son las condiciones para permitir a Dios irrumpir en nuestras vidas, para restituirle significado y valor con su presencia llena de bondad y de ternura. María Santísima, modelo de espera de Dios e ícono de vigilancia, nos guíe hacia su Hijo Jesús, reavivando nuestro amor por él.

Tras el rezo mariano, el Papa Francisco recordó en primer lugar su viaje apostólico a Myanmar y Bangladés, expresó su gratitud a quienes lo han acompañado con la oración, e invitó a todos a unirnos a él en acción de gracias al Señor:

 

Iniciamos el año litúrgico cristiano 2017

publicado a la‎(s)‎ 8 dic. 2017 6:19 por Juan Eudes


El adviento es el primer periodo del año litúrgico cristiano, que consiste en un tiempo de preparación para el nacimiento de Cristo. Su duración puede variar de 21 a 28 días, dado que se celebran los cuatro domingos anteriores a la Fiesta de Navidad. Los fieles lo consideran un tiempo de reflexión y de perdón.

• Primer Domingo de Adviento: 3 de Diciembre de 2017

• Segundo Domingo de Adviento: 10 de Diciembre 2017

• Tercer Domingo de Adviento: 17 de Diciembre 2017

• Cuarto Domingo de Adviento: 24 de Diciembre 2017

Durante el adviento, se coloca en las iglesias y también en algunos hogares una corona de ramas de pino, llamada Corona de Adviento. Esta corona tiene cuatro velas, una por cada domingo de adviento. Hay una pequeña tradición de adviento: a cada una de esas cuatro velas se le asigna una virtud que hay que mejorar en esa semana, por ejemplo: la primera, el amor; la segunda, la paz; la tercera, la tolerancia y la cuarta, la fe.

El término adviento viene del latín “adventus”, que significa venida. El adviento es un tiempo de alegria y agradecimiento por el advenimiento de Nuestro Señor Jesucristo. Es una fiesta que se añadió tardíamente después de la de Pascua dentro del calendario litúrgico. Estas cuatro semanas que preceden a la Navidad son una oportunidad para prepararse en la esperanza y en el arrepentimiento para la llegada del Señor. 

Bautismo de San Juan Eudes 16 de Noviembre

publicado a la‎(s)‎ 15 nov. 2017 4:57 por Juan Eudes

La importancia de recordar nuestro nacimiento

 

Para el fundador de la Orden de Nuestra Señora de la Caridad (actualmente Congregación de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor), de la Congregación de Jesús y María y de la Sociedad de los Hijos de la Madre del Corazón Admirable, de las cuales se desprende toda la Gran Familia Eudista, ya estamos en deuda con Dios desde nuestro nacimiento. Por eso propone algunos deberes que hubiéramos debido cumplir con Dios, con María, con los Ángeles y con los Santos en el momento de nuestro nacimiento.

La importancia de recordar nuestro nacimiento radica, según san Juan Eudes, en considerar que Jesucristo pasó por estos mismos estados y condiciones de la vida mortal, ejecutó casi todas nuestras acciones y realizó todas sus obras. Pero tampoco hay que olvidar a María, que se constituye en nuestro modelo ejemplar de vida cristiana.

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San Juan Eudes, inclusive va más allá del propio nacimiento para cumplir los deberes para con Dios: los deberes, de haber tenido uso de razón, se debieron dar "desde el primer momento de tu vida y aún desde el seno de tu madre, si hubieras podido hacerlo" (O.C. I, 497). Propone más de cinco deberes para realizar con este motivo. Aquí proponemos uno para recordar nuestro nacimiento: Gracias infinitas te doy, Dios mío, por mí y por todas las creaturas, especialmente por mis amigos, por el hecho de habernos otorgado el ser y la vida, y un ser capaz de conocerte y amarte y por habernos conservado la vida en el seno de nuestra madre antes del santo Bautismo. Pues, de no haber sido así, si hubiéramos muerto en tal estado, como tantos otros, antes de verse libres del pecado original por el santo Bautismo, jamás hubiéramos visto tu divino rostro y por siempre nos hubiéramos visto privados de tu santo amor. Que todos tus ángeles te bendigan por toda la eternidad por tan señalado favor (O.C. I, 499).

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