Domingo 27 /09/2015

 En el Evangelio de hoy hemos escuchado palabras muy duras de Jesús, pero antes de entrar en ellas, es preciso saber bien lo que hoy también nos dice el salmo responsorial: "Los mandatos del Señor alegran el corazón". Es muy importante tener claro que los mandamientos de Dios no son cortapisas que Dios nos pone para "fastidiarnos", sino al contrario: son lo que nos hace felices– Si no nos creemos esto, empezamos mal– y además, para vivirlos con significado pleno, no sólo de cumplimiento o de obligación  tenemos que hacerlo por amor a Dios.
Ya lo ha dicho Jesús: "aquel que da un vaso de agua por amor a Dios, tendrá recompensa".

"cuando nos cueste hacer algo - nos ha dicho hoy D. Jesús- decir a Jesús: "Jesús, porque  te quiero" y eso os va a hacer chicos alegres, contentos para toda la vida.

En cuanto a esas palabras duras, primero debemos situarnos y saber que en aquella época y en el lenguaje de los semitas, se utilizaban muchos los ejemplos drásticos. Era la forma de hablar y de enseñar que por supuesto no debe tomarse al pie de la letra.

Jesús nos quiere decir dos cosas: primero que no debemos escandalizar, es decir hacer o dejar de hacer algo que lleve a otros a hacer cosas malas-. Por eso los padres debéis ocuparos del bien espiritual de nuestros hijos y no omitirlo - ha dicho nuestro párroco- porque algunos sin haberlo pensado bien, podéis "escandalizar" a vuestros hijos. Y en segundo lugar, para evitar la tentación, evitar aquello que a nos lleve a pecar; " así de sencillo y así de difícil". . Estos es lo que Jesús quería decir con aquello de, si tu ojo te hace pecar, arráncatelo, si tu mano te hace pecar, cortátela.....

Echemos  fuera todo aquello que nos lleve a la avaricia, la difamación, la tentación contra cualquier cosa, todo lo que sea ocasión de pecar .....

 El propósito pues para esta semana es sencillo: siempre que tengamos una tentación, rezar a la Virgen , para que nos ayude a ser fuertes y a vencerla.


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