Entrevista a José Benito Sanchez. Rector del Seminario de Guadalajara

 

 
En la imagen D. Jesús Mercado (izquierda), párroco de El Salvador con José Benito Sánchez, rector del Seminario de Guadalajara

DOMINGO 22/11/2015. 

Para cerrar el XVII Encuentro Arciprestal que tuvo lugar ayer Sábado día 21 de Noviembre en nuestra Parroquia, hoy ha venido a concelebrar la Misa de 12,30 h. el Rector del Seminario Mayor de Guadalajara, José Benito. Este sacerdote, natural  de Yebra , lleva 11 años de sacerdocio y nos ha contado que aunque de pequeño en su pueblo los amigos le llamaban "el curilla", nunca pensó en ser sacerdote y su vocación llegó más tarde "porque Dios me dio corazón de sacerdote y sólo así he conseguido ser plenamente feliz".

¿Cuál es la situación del seminario de Guadalajara?

Pues la situación es que los que estamos allí formando el Seminario de Guadalajara, estamos viviendo con mucha alegría y mucha esperanza, aunque si nos ceñimos a los números es verdad que estamos en números bastante bajos; somos dos seminaristas y tres formadores, imagínate lo bien cuidados que están!

Aunque tenemos un grupo de 6-8 niños y jóvenes que acuden al Seminario de forma regular y que están recibiendo un acompañamiento, una formación, con la perspectiva de poder plantearse un día, más seriamente, el ingreso en el Seminario.

También tenemos la Asociación de Amigos del Seminario, que nos apoya animando y promocionando el Seminario y rezando por las vocaciones, y poco a poco estos chavales son también vía de promoción para otros chavales suscitándoles cierto interés por el Seminario.

O sea, que estamos contentos porque sentimos que Dios va animando también la vida del seminario  poco a poco, a su ritmo, como Dios lo quiere, pero nosotros estamos muy esperanzados.

 

¿Estamos en la línea de otras provincias españolas?

En esto yo digo que hay divisiones. Nosotros estamos en Segunda, pero con ganas de ascender, porque es verdad que hay seminarios, como es el caso de Madrid o Toledo, que tienen muchos seminaristas, pero también estas diócesis son muy numerosas.

Nosotros nos movemos en pequeños números, pero con la intención de intentar sostener lo que tenemos y a ver si vamos incrementando un poquito el número; y también el corazón del  Seminario, porque no es tan importante el número como lo que podemos vivir dentro; tenemos mucha esperanza en poder ascender.

 

¿Es sensible la sociedad de Guadalajara a la realidad de nuestro Seminario?

Yo diría que esa sensibilidad, que existía, se ha perdido un poquito. El Seminario Mayor ha estado siempre en Sigüenza y yo creo que desde su traslado a Guadalajara, la gente ha desubicado de alguna manera el lugar físico del Seminario

Luego también se ha perdido un poquito  la pista a la vida interna del seminario, a  cuantos seminaristas había, etc…. ; Antes era más fácil porque al haber muchos seminaristas trabajaban el fin de semana en las Parroquias y de alguna manera se conocía por ese contacto directo con los seminaristas, hoy en día, al haber sólo dos, lo conoce la parroquia que tiene ese seminarista, durante el año de pastoral, pero poco más.

¿Es necesaria una mayor implicación en la sociedad y apoyo al Seminario?

Yo creo que tenemos que hacer un esfuerzo todos por dar a conocer el Seminario: las Parroquias, y dentro de ellas, las Catequesis, también los profesores de Religión, las familias  etc…

Que veamos al Seminario como un lugar que forma parte de nuestra fe, y dar lugar a un contacto con los formadores que después acabe en conocer el seminario y a los que formamos la familia del Seminario.

Al final se quiere lo que se conoce. Nosotros estamos en esa campaña, pero lo que ocurre es que como tenemos una realidad tan pequeña, pues no llegamos y necesitamos a otros que nos den voz a nosotros.

 

¿Qué les dirías a los chavales que tienen alguna inquietud para animarles a acercarse y  a estas reuniones que organizáis para conocer el Seminario?

Que estas reuniones son el inicio de una aventura muy bonita, porque por una parte se conoce mucho a Jesús y por otra el hecho de tú sentir que Jesús te llama de una manera especial, o por  lo menos plantearte esto, aunque seas pequeño, es una sensación muy especial. Yo les diría que se atrevan!

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