HISTORIA DE NTRA. SRA. DE BELÉN

HISTORIA DE LA VIRGEN DE BELÉN

  1- Historia de San Mateo. El Gobernador Francisco de la Hoz Berrío y el Obispo Gonzalo de Angulo, apoyándose en las Reales Órdenes del Rey Felipe III del 18 de Abril y del 4 de Octubre de 1618 ordenaron la formación  del pueblo con los indios de las encomiendas. Fue delegado para el valle de Aragua Pedro Gutiérrez de Lugo por el Gobernador de Caracas como juez poblador, y Don Gabriel de Mendoza, Cura y Vicario de Caracas fue delegado por el Obispo como juez comisario poblador. Para San Mateo se dispuso que los indios de las encomiendas de Tomás de Aguirre, de Antonio de Bolívar y de Pedro Sánchez Borrego debían agruparse en el sitio céntrico que llamaron San Mateo. Allí el 30 de noviembre de 1620 reunidos el juez comisario y los dueños de las tres encomiendas dio orden a los encomenderos de facilitar a los indios su inmediato traslado a aquel sitio, y bajo pena de censura, en dos meses debían tener hecha la Iglesia, sacristía y casa cural, y también debían tener los ornamentos. El cura doctrinero, Fray Francisco de Trejo, que desde doce años atrás atendía infructuosamente a los indios dispersos, estaba satisfecho de tenerlos juntos.

2- Aparición de la Virgen de Belén. Para 1709 el pueblo contaba con solo humildes y pajizas chozas regadas, sin armonía en torno a la Iglesia Parroquial, pobre y humilde pero cumpliendo la misión de salvar almas. Su párroco era el P. Fray Nicolás de la Torre. El cacique de la comunidad era D. Mateo de Oroguaypuro u Oroguaypur que reclamaba con valentía ante las autoridades los derechos de los indios usurpados por algunos españoles y criollos que les quitaron una tierras. Obtuvo buen fin su gestión.  A una cuadra, al sur de la Iglesia, estaba la choza del indio José Tomás Purino, hombre sencillo, temeroso de Dios, de fama intachable y de extraordinario aprecio del pueblo por su excelente conducta y estaba investido del cargo de fiscal de Doctrina o catequista. Estaba casado con Doña Inés Heredia, india también, y de excelente fama.

    En la mañana del 26 de noviembre de 1709, mientras rajaba un tronco en su solar para la leña observó cómo a medida que golpeaba el palo con el hacha el suelo se movía y se levantaba ligeramente la tierra. Él observaba el fenómeno y su mujer lo atribuía a la fuerza con que él golpeaba el tronco, y a medida que seguía su labor vio surgir una prominencia que luego se abría, y llamó a Inés que acudió presurosa y ambos pudieron contemplar cómo surgía de esa abertura una diminuta imagen del tamaño de un vellón (como un moneda vieja de Bs. 2). La imagen representaba a la Virgen sentada sobre una media luna, sosteniendo con la mano derecha al Niño, posado sobre sus rodillas. Inés, a la orden de su esposo trajo un pañito con el cual el indio, de rodillas, toma la imagen y la coloca en un altar de su casa donde le rindieron culto los vecinos y la adornaron con luces y flores. Muy pronto todo el pueblo estaba enterado del hallazgo venturoso y le rezaban el Rosario.

   A los 13 días el P. Fray Nicolás de la Torre, viendo cómo crecía el culto a la imagen dispuso que fuese traslada al templo parroquial, a lo que el indio se opuso al principio, pero ante las insistentes solicitudes del Párroco, aceptó con la condición de encargarse sólo él del altar donde se colocara. Guardó fielmente su compromiso hasta su muerte. El traslado de lse realizó en medio de manifestaciones de alegría y piedad. La imagen fue depositada en el sagrario del altar dedicado a la Inmaculada Concepción, y el párroco invitó a los fieles a una Misa solemne para el día siguiente.

   Al día siguiente el sacerdote subió al altar, en adelante de Ntra. Sra. de Belén y antes de comenzar la Misa el monaguillo descorrió el velo que ocultaba la imagen, y el sacerdote se extrañó de la imagen, antes oscura y plomiza ahora con un hermoso y vivo dorado. La feligresía se regocijó y acudían a ver este fenómeno. El Sacerdote cantó la Misa y la Salve después de amplios repiques de campanas. Nuevos prodigios sucedieron posteriormente entre los cuales está el haber aparecido unas nubes sobre la luna y unos querubines dibujados en las nubes según proceso informativo de 1765, en el que se informa que dicha imagen tenía al principio una altura de dedo y medio, y a sus pies la media luna, y que luego en la Iglesia creció como dos tercios más teniendo que hacérsele nuevos relicarios. Entre los milagros se cuenta que al salir su imagen por las calles cesaron epidemias de viruela, sarampión y tos, y en ocasiones de sequía, las rogativas hechas lograron la lluvia antes de entrar la imagen a la Iglesia. Y la invocaban en sus múltiples necesidades y enfermedades. Por eso el Obispo de Caracas, Diego Antonio Díez Madroñero ordenó al Pbro. Pablo Julián de Ángel y García el 27 de marzo de 1765 abrir un proceso informativo sobre la imagen, y hecho, fue aprobado y publicado.

   3- La custodia de la Virgen de Belén. Dice el Hno Nectario María que en 1837, el Pbro. Ramón Wendivoel, Párroco de San Mateo, encargó una custodia para la Virgen, y encargó a la Sra. Dña. María Antonia Bolívar De Clemente, hermana del Libertador y amiga suya, quien hizo el pedido a una joyería de Londres, según dibujo de Fray Luis de Odena. En 1838 ya estaba la hermosa custodia de plata dorada en San Mateo. Fray Luis se encargó del sermón en la bendición de la custodia. Esta historia fue objetada por el Pbro. Miguel Ángel Vierma en su tesis de grado por datos contenidos en la custodia. En efecto en dicha custodia aparecen angelitos mestizos que eran creación o modo de firmar sus obras de orfebrería de Francisco de Landaeta, orfebre venezolano

   4- La imagen. La imagen parece de oro o bronce aunque no se ha podido comprobar. Mide 6 cm de alto. En la luneta que la sujeta a la custodia esplenden varias piedras finas y una valiosa esmeralda. (Actualmente la imagen mide 6 cm. y en la luneta están las perlas (no auténticas) y falta la esmeralda, cosa no tan reciente, como lo demuestran fotografías tomadas hace varios años. Se llamó Ntra. Sra. de Belén porque el párroco, sacerdote español así lo quiso ya que en Lérida, España, se honraba a la Virgen con este nombre el 27 de noviembre.

   5- La Capilla de la Virgen.  En junio de 1781 el Obispo Mariano Martí visitó los Valles de Aragua y el 23 de ese mes llegó a San Mateo, y afirma que la Iglesia era de una sola nave, pero que en lado del evangelio había una capilla que la hacía aparecer como de dos naves. Para los comienzos del siglo XIX el P. Gamarzo, utilizando sus ahorros y la buena voluntad del pueblo destechó la Iglesia y se propuso construir tres naves. De la nave de la Virgen se encargó la familia Bolívar, que puso a la orden del Párroco su casa de Canta Ranas para guardar la imagen de la Virgen.  En la nave dedicada a la Virgen se colocó la imagen de la Santísima Trinidad que pertenecía al oratorio privado de la familia Bolívar. La tercera nave de la Iglesia se realizó muy posteriormente.

    6. El Libertador y la Virgen de Belén. En los meses de Febrero a Marzo de 1814 José Tomás Boves sitiaba a San Mateo donde el Libertador tenía sus escasos recursos pero una gran actividad y valor. El 28 de Febrero tuvo lugar la primera batalla de San Mateo, en El Calvario, en la que perecieron los insignes Villapol y Campo Elías. Y el El 25 de marzo Boves decidió acabar con el Libertador y dispuso un ataque sorpresa. Para ese tiempo la Iglesia estaba destechada. En su casa de Canta Ranas tenía Bolívar la imagen de la Virgen de Belén. Ante esa imagen se postró, con una gran fe e imploró su ayuda. Y cuando se dio cuenta de que Boves pretendía apoderarse del fortín, entró a la capilla y tomó a la Virgen, salió a la calle y levantó la imagen invocando ayuda para los que defendían el fortín. La ayuda se convirtió en una fortaleza que vino sobre el granadino Cap. Antonio Ricaurte para que realizara su sacrificio en aras de la patria. Ricaurte sacó a todos del fortín y se quedó solo, y cuando llegaba el ejército de Boves prendió fuego a la pólvora y pereció con los asaltantes. Los enemigos tuvieron que retirarse mientras la patria se anotaba una de las más valiosas páginas de su historia,  por la intercesión de la Santísima Virgen de Belén.

    7. Culto a la Virgen de Belén. Las fiestas, tradicionalmente, comenzaban con la novena que precedía la fiesta del 26 de Noviembre e incluían un triduo los días 24, 25 y 26. Y culminaban el domingo II de Adviento, fecha en que se reservaba la imagen. Después de la Misa de estas solemnidades se daba a besar la imagen. La inmensa cantidad de exvotos, que se multiplican año a año, dan testimonio de los innumerables beneficios otorgados por su intercesión. Debo informar que parte de esos milagritos se conservan en la Sociedad de Ntra. Sra. de Belén.

   Actualmente. las fiestas incluyen tos meses de Octubre y Noviembre, pues, desde la segunda semana de octubre sale una imagen de la Virgen de Belén  a visitar los diversos sectores de la Parroquia, y otra imagen visita las escuelas del municipio en medio de manifestaciones de fe y amor a la Madre de Dios.

    El primer sábado de cada mes está dedicado al culto a la Virgen, y se lleva en procesión al Santuario donde se celebra la Misa y bendice el agua con la imagen de la Virgen, y se da besar la imagen a todos los fieles.

   

8- La indulgencia plenaria. El Arzobispo de Caracas, Mons. Dr. Críspulo Uscátegui, fervoroso devoto de la Virgen pidió a la Santa Sede una indulgencia plenaria a perpetuidad para todos los fieles que visitaran la imagen de la Virgen de Belén durante sus fiestas anuales y lo proclamó con una carta pastoral del 15 de Septiembre de 1896 en la que recomendaba las peregrinaciones a S. Mateo, y él mismo, acompañado de varios sacerdotes quiso iniciar estas manifestaciones para la renovación de la fe en los pueblos. Escribió a la Santa Sede la siguiente misiva: “Beatísimo Padre: el actual Arzobispo de Santiago de Venezuela, postrado humildemente a los pies de V. S. expone: existe en la parroquia de San Mateo de esta arquidiócesis una imagen de la B. M. V. María de Belén, por la cual el pueblo tiene una gran veneración y devoción. La festividad principia en la tercera dominica de noviembre y termina en la segunda de diciembre, concurriendo en todo este tiempo gran número de fieles aún de oblaciones distantes para visitar a la Santísima Virgen. Con el propósito de fomentar esta devoción, el postulante suplica a Su Santidad se digne conceder que todos los fieles que visiten la expresada iglesia puedan lucrar indulgencia plenaria, por una vez, durante el tiempo de la festividad en cualquier día que elijan a su arbitrio.”

     La S. Sede respondió: “La Sagrada Congregación encargada de Indulgencias y Sagradas Reliquias, usando de las facultades que le ha concedido especialmente Nuestro Santísimo Padre León XIII, otorgó benignamente la gracia solicitada y en la forma pedida. El presente documento valdrá perpetuamente sin necesidad de expedir otro breve, no obstante cualquiera otra disposición que hubiere en contrario. Dado en Roma por la Secretaria de la misma Sagrada Congregación, a los 15 de julio de 1896”. A. Card. Steinhuber. Prefecto.

    Así, pues, la indulgencia plenaria se gana, conforme a ese breve, desde el tercer domingo de noviembre hasta el segundo domingo de diciembre.

   9- Coronación arquidiocesana. El Ilmo. Mons. Luis H. Romero Sánchez, nacido en Barcelona el 9 de Abril de 1871, ordenado sacerdote en Caracas el 17 de Enero de 1897, y Párroco de San Mateo desde el 01 de Mayo de 1913 hasta el 23 de Noviembre de 1947, fecha de su fallecimiento, publicaba una revista llamada “Belén”. Este venerable sacerdote se denominaba “El peoncito de la Virgen” y acometió una gran tarea: la primera coronación de la Virgen que realizó, previos grandes preparativos, el 26 de Noviembre de 1928. Entre éstos se realizaron los trabajos de ornamentación de la Iglesia, el arreglo de la casa parroquial), el asfaltado de la Calle Belén, la colocación de electricidad en las plazas de Belén y de Ricaurte y la construcción de la Capilla del Santuario, que fue bendecida el 26 de Noviembre de 1926 por el Arzobispo de Caracas. Por la peticiones del P. Luis Rafael Romero Sánchez y los Párrocos vecinos y fieles, el Arzobispo de Caracas, con fecha 27 de Noviembre de 1927 decretó la coronación arquidiocesana de la milagrosa Virgen de Belén. La fecha fue fijada para el 25 de Noviembre de 1928 y comenzaron a organizarse juntas de damas y caballeros que prepararon los festejos de los días 24,25, 26, 27 y 28 de Noviembre de 1928. Asistieron el Sr. Nuncio: Mons. Fernando Cento; Mons. Felipe Rincón González, Arzobispo de Caracas, el Obispo de Valencia: Mons. Salvador de Montes de Oca; Mons. Arturo Celestino Álvarez, Obispo de Calabozo; y Mons. Mons. de Sanctis, auditor de la Nunciatura. También estuvo presente el Ciudadano Presidente de la República: Gen. Juan Vicente Gómez.

     El Nuncio Apostólico bendijo la corona y coronó a la Virgen de Belén al son de las notas del himno de la coronación, letra del poeta Fray Ángel Sanz y música del Maestro de Coro Pedro A. Pino, en la alegría de cohetes y repiques de campanas.

   10- Coronación canónica de Ntra. Sra. de Belén. El Pbro. José Luis Gil Fernández nombrado Párroco de San Mateo por el primer Obispo de Maracay, Mons. José Alí Lebrún Moratinos en diciembre de 1959 consciente de los grandes valores de este pueblo, tanto por la imagen de la Virgen como por la gran relación de la Virgen de Belén y de este pueblo con la familia del Libertador, consideró que, a pesar de la resonancia nacional que tuvo la coronación arquidiocesana de la Virgen realizada en tiempos del P. Romero Sánchez, una coronación canónica, decretada por el Sumo Pontífice, tendría aún mayor base para una renovación espiritual de nuestro pueblo. Mons. Lebrún, con un  corazón admirablemente mariano que ya había tenido la experiencia de la coronación canónica de la Virgen de la Caridad, en San Sebastián de los Reyes el 22 de Enero de 1960, hizo la solicitud al Papa Juan XXIII de este pedimento.

  Y, con fecha 13 de junio de 1962, la Santa Sede expidió un breve concediendo la Canónica Coronación de la Virgen de Belén. Pero tocó a Mons. Feliciano González, segundo Obispo de la Diócesis de Maracay, por traslado de Mons. Lebrún a Valencia, realizar esta obra. La consideró excelente oportunidad para realizar una misión en toda la Diócesis para lo cual consiguió 25 misioneros, y dispuso que al final de esta misión la Virgen visitara todas las parroquias. Y el domingo 31 de Enero de 1965 tuvo efecto dicha coronación ante una multitud de más de 30.000 personas, con la presencia de 13 prelados, entre ellos el primer Cardenal de Venezuela. Mons. José Humberto Quintero, quien presidió la coronación, acompañado del Nuncio Apostólico, Mons. Luigi Dadaglio, del Obispo de la Diócesis: Mons. Feliciano González, y de Mons. José A. Lebrún, Obispo de Valencia. Fue un suceso que sobrepasó las expectativas.

  La Diócesis de Maracay decretó, que con motivo de los 290 años de la aparición de la Virgen de Belén se realizara una peregrinación por todo el Estado Aragua, lo que realizó a través del busto que el P. Gil mandó hacer en España en los primeros años de su gestión como Párroco. El busto comenzó su peregrinación por la Catedral de Maracay, cuando el domingo 05 de Diciembre del año 1999 fue llevada con la mayor solemnidad. Y al domingo siguiente se llevaba a otra parroquia distinta. Es de observar que cuando la tragedia de Vargas, cuando las lluvias azotaron todos los Estados de la Costa, el Estado Aragua no fue afectado con desgracias. Y cuando la Virgen tenía que ir de Ocumare de la Costa a Choroní, el sábado 18 de diciembre, estando el mar completamente picado, se veía que era imposible el traslado por mar para el día siguiente, pero ante la extrañeza de todos, el domingo 19 el mar amaneció completamente sereno y sin dificultad se realizó el traslado por mar.

   11- La Virgen de Belén, Patrona de Aragua y Cuarto símbolo del Estado Aragua. Desde los tiempos del Pbro. Dr. Luis Rafael Romero Sánchez se hablaba de la Virgen como Patrona de Aragua, y así lo hace constar en un himno compuesto por él para una Novena a la Virgen en ocasión de la Coronación Arquidiocesana en 1928. El canto dice: Fuente de dulzura, mística azucena, Virgen la más pura, madre la más buena” y sigue con el estribillo: Tu amor y tus gracias nos cubren de bien, Patrona de Aragua, Virgen de Belén.

   A instancias del Dr. German Fleites, Cronista de La Victoria, el Gobernador de Aragua, Prof. Didalco Bolívar Graterol, se otorgó a la Virgen de Belén el 26 de Noviembre de 2004 el título de Cuarto Símbolo del Estado Aragua, y debe aparecer en la bandera de Aragua la imagen de la Virgen. El mismo gobernador encargó imágenes de la Virgen de Belén para dotar a todas las parroquias, a todos los centros de educación, y a todos las Instituciones estadales de Aragua.

   

   12. La otra imagen de la Virgen de Belén. Con ocasión del bicentenario del nacimiento de nuestro Libertador. en 1983, el pueblo sanmateano se vio sobresaltado por una gran sorpresa que les comunicara el P. José Luis Gil. Se trata de que el Dr. Paris del Gallego trajo a San Mateo una medalla de la Virgen, de cierto de talla un poco antigua. Esa imagen, comentó el P. José Luis Gil, que fue encontrada en los archivos del Congreso Nacional, y que estuvo entre las pertenencias de la familia de Bolívar, y como es sabido, mientras se estuvo restaurando el templo, en los primeros años del siglo XIX, la imagen de la Virgen estuvo en la casa que los Bolívar tenían en Canta Ranas, hoy, en el terreno que ocupa el Liceo Ricaurte. Algunos dijeron que la imagen fue ocultada por el Libertador para preservarla de la destrucción en los años de la independencia, y que después fue rescatada en los túneles del ingenio Bolívar, y de allí trasladada al Congreso, que la Virgen que consideramos como la original fue una copia. Cierto que la Virgen estuvo en la casa de Canta Ranas, donde iba la la gente a venerar la imagen,  y al pueblo no se le puede pasar que después de esos años de la reconstrucción del templo, le vayan a cambiar la imagen que consideraban, como lo es, una dádiva del cielo. Es cierto también que una custodia que se encuentra en el Obispado, es hecha a la medida de estas imagen, pero también sabemos que la hermana del Libertador, María Antonia Bolívar, mandó a hacerle la custodia de plata dorada que hoy ostenta.

     En la descripción de las imágenes encontramos que la imagen traída por el Dr. París del Gallego es más pequeña que la imagen original de la Virgen de Belén. En dicha imagen el Niño está a la izquierda. La Virgen descansa sus pies sobre la luna, pero ésta carece de nubecillas y de los querubines. Está rodeada de rayos de sol, y su cabeza ostenta una corona. Esta imagen, al ampliarse deja ver detalles, al contrario de la imagen original, que denotan no haber tenido un acabado perfecto. La imagen original parece, en el anverso, como hubiese sido vaciada en un molde, e incluso, se pueden notar algunos huequitos o perforaciones, pero en todo coincide con la descripción que hace el Hno. Nectario María con datos anteriores a 1765. Todo esto nos hace concluir que la imagen original es la que veneramos, y la otra, quizá sería una copia que hizo alguien sin todos los detalles de la original.

 

   13- Escaneo de la imagen.  Deseando conocer más detalles de la Virgen de Belén, y utilizando el recurso que nos da el escáner coloqué la preciada imagen en dicho instrumento y pude observar que la Virgen de Belén tiene evidentes rasgos de mujer india, lo cual interpreto como una bendición especial para nuestros indígenas, a los que, representados por José Tomás Purino e Inés de Heredia de Purino, directamente se les manifestó la Virgen en aquella medalla, color plomizo, y como una manera de asociarse a su condición pobre y sufrida. Cuando la medalla se llevó al templo, y cambió el color plomizo por dorado, la Virgen quiso permanecer en su rasgo de india, asociándose así a los más sufridos, nuestros indígenas, al mismo tiempo que mostrándose llena de esplendor para ayudar a todos los que la invoquen por su intercesión poderosa ante Dios.

 

Fuente de la historia de la Virgen de Belén. No había nada escrito sobre la Virgen de Belén hasta em 1765, el Párroco solicitó del Obispo de Caracas que se hiciera una recopilación de testimonios.

 

COPIA CERTIFICADA DEL EXPEDIENTE RELATIVO A LA MILAGROSA

APARICION Y PRODIGIOS DE NTRA. SRA. DE BELÉN

EN EL PUEBLO DE SAN MATEO EN EL AÑO 1709

 

   Yo el doctor Rafael Acevedo Abogado, Vicecanciller Pro-notario de la Curia Eclesiástica Metropolitana de – Caracas Comendador de la Orden del Libertador etc.

CERTIFICO que en el archivo de este Arzobispado reposa un expediente de sesenta y nueve folios útiles, cuya portada dice así

TESTIMONIO sobre la milagrosa invención y aumento de la S.S. Imagen de Ntra. Sra. que con el titulo de BELÉN se venera en la Iglesia parroquial del pueblo de San Mateo AÑO DE 1765

JUEZ el Ilmo. Sr. Dn. Diego Antonio Díez Madroñero Por ante Dn. José Antonio García Mohedano su VICE – SECRETARIO Y copiado a la letra el contenido de dicho expediente es como sigue:

Petición ILMO SEÑOR = EL MAESTRO Don Francisco Javier Siso, cura doctrinero propio de la Santa Iglesia parroquial de este pueblo del Señor San Mateo, como mas haya lugar en derecho y premisa la venia por él necesaria ante V. S. Ilma digo: que en una capilla de la Santa Iglesia de mi cargo se halla colocada una Imagen de Nuestra Señora de Belén cuya materia se ignora, aunque se sabe de público y notorio por tradición que fue aparecida en el patio de la casa de un indio natural de este pueblo distante una cuadra de dicha Iglesia en cuyo lugar se halla hoy fabricado un santuario y puesto en el una copia o retrato de dicha soberana Imagen, y porque de la referida aparición no he encontrado papeles algunos que la comprueben en el archivo de mi cargo suplico a V. S. Ilma que para perpetua memoria de una aparición tan milagrosa y mayor culto veneración de Maria Santísima Señora Nuestra se sirva mandar que las personas más ancianas de este pueblo (que aún existen algunos que pueden deponer como testigos de vista aunque ya de edad muy avanzada declaren bajo la religión del juramento con toda individualidad las circunstancias que intervinieron en dicha aparición de Nuestra Señora y su colocación en esta Santa Iglesia, erección de la Capilla, en que se halla colocada, si es cierto que ha crecido más de dos tantos del tamaño que apareció, y todo cuanto sobre el asunto les conste para que hecha sumaria información  se protocole en el archivo de esta Santa Iglesia para perpetua memoria de un tan singular beneficio con que María Santísima se dignó honrar este pueblo, de que no se ha hecho el aprecio que corresponde, y se fervorizen los ánimos de las presentes y futuros habitadores de él constándoles la verdad del milagro: por tanto a V. S. Ilma pido y suplico se sirva proveer y mandar según llevo pedido en fuerza de mi precisa obligación como tal cura actual por ser de justicia que espero recibir y para ello lo necesario juro S. Excia  Monseñor Francisco Javier Siso.

AUTO: Por presentada y recíbase la información que se pide por Don Pablo Julián Ángel García a quien se comete. Proveyolo el Iltmo Señor Don Diego Antonio MADROÑERO MI SEÑOR Obispo dignísimo de este Obispado en la actual visita de ese pueblo del Señor San Mateo a veinte y uno de Marzo de mil setecientos sesenta y cinco y lo firmo == El Obispo ==== Por mandado de su Señoría Ilustrísima mi Señor Bachiller Don José Antonio García Mohedano Vice-Secretario.

Siguen las declaraciones de los testigos, ancianos de más de sesenta años, tomadas formalmente, bajo juramento y en las cuales hay una coincidencia casi perfecta en todo lo que se conoce de la Virgen de Belén, y hay algunos detalles muy interesantes: la tierra se sacaba, sobre todo para curaciones, y no se creaba un hoyo, permanecería como si no se hubiese sacado nada, y numerosos milagros, como cuando sacaban la imagen para pedir agua en las sequías, o la curación en las epidemias. Celebraban también la octava de la fiesta con satisfacción de numerosos milagros hechos a los devotos, y cómo en acción de gracias se realizó con limosnas pedidas en el llano la construcción de la capilla en honor a la Virgen, en el templo, en 1732. Se habla también de unas grietas en la imagen, de la aparición de un serafín en la imagen y crecimiento de la misma en el momento de la milagrosa curación de un ciego, se habla de la curación de un leproso con la tierra de la Virgen en Carora. Son muchos los milagros obrados por la Virgen antes de 1765.

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