Historia

¿CÓMO  SURGIÓ  EL  INTERÉS  POR  UN  TEMPLO CATÓLICO  EN  CARRASCO? :

 

 

          En el eje de simetría del Hotel y separado de éste por una calle de escala doméstica llamada “F”, hoy “Rostand”, proyectada como eje comercial, se erigió la Capilla “Stella Maris”, proyectada por el Arq. Ruano y construida por el Ing. Capurro en 1918.

         

          Así nació este templo católico en el proyectado “Gran Balneario al estilo europeo, Villa del Mar”, como rezaba la promoción de la venta de lotes allá en 1912, en plena “Belle Epoque” montevideana, cuando Arocena, Ordeig y Elena, fundan la Sociedad que dio nacimiento a nuestro Carrasco.

 

La Sociedad del balneario donó a la Iglesia Católica de Montevideo el solar para la construcción de la Capilla. Los primeros vecinos “del verano” y los iniciales adquirentes de terrenos fueron financiando su construcción.

 

¿De quién eran los terrenos de esta Zona?

 

En 1726, Salvador Sebastián Carrasco, de Islas Canarias,  se traslada de Buenos Aires –a la cabeza de seis familias—para formar parte de los primeros pobladores de Montevideo.

 

Según la legislación española, vigente entonces para estas tierras del sur de América,  ellos recibieron los privilegios de la “concesión de tierras y granos para las plantaciones, artículos de alimentación y subsistencias durante el primer año, herramientas, carretas y ganado, exención de impuestos durante un lapso y el título de hidalgo de linaje y solar conocido, preeminencia transmisible a la descendencia legítima de los pobladores, pero cuyo uso era sólo aplicable en Indias”.

 

En el reparto de tierras le correspondió a Sebastián Carrasco una estancia de 3 mil varas de frente, y una legua y media de fondo sobre el arroyo que más tarde llevaría su apellido.

 

Finalizando el período del gobierno de Fructuoso Rivera, éste decide lotear y vender estas tierras, ante las necesidades económicas de la República.

 

Es así que la extensión que va desde el Rincón del Buceo hasta el arroyo Carrasco, las adquiere Juan María Pérez.  Al fallecer éste, fueron divididas entre sus herederos.

 

Algunas de esta familias que recibieron parte de estas tierras eran: Pérez Butler,  Ordeig Pérez,  Suárez Pérez y  Arechavaleta Pérez.

 

En 1907, Alfredo Arocena, compra parte del predio de esta zona, a una segunda generación de herederos, y uniéndose a José Ordeig, en 1911, forman la Sociedad Anónima Balneario Carrasco”, convirtiéndose en administradores.

 

 

Nace el proyecto del Balneario

 

El 31 de mayo de 1912, un decreto del Presidente de la República, José Batlle y Ordóñez, autorizó al entonces Ministro de Instrucción Pública, Juan Blengio Rocca a establecer normas para el Balneario Carrasco en los siguientes términos:

 

“La Sociedad del Balneario de Carrasco tiene la obligación de construir un gran edificio para Hotel-Casino y que tendrá la ubicación que establezca el Arq. Paisajista Carlos Thays “.  (París 1849- Buenos Aires 1934).

 

Para ello debe invertir una suma no menor a $ 500.000, exclusión hecha de los terrenos.

 

En otro numeral se establecía que “se debía construir una rambla con explanada anexa, abrir las avenidas, plazas y jardines, de acuerdo al plano aludido”.

 

Actualmente la plazoleta de Blanes Viale y Canadá recuerda a quien tuvo una incidencia decisiva en la urbanización de Carrasco, a partir de 1912.

 

Su trazado para esta población balnearia se caracteriza por su diseño pintoresquista que tanto en la arquitectura como en el urbanismo, se asociaba a una cierta informalidad en el modo de vida.

 

Pero si bien el pintoresquismo arquitectónico era aplicado en Argentina desde tiempo atrás, el urbanístico fue introducido por Thays tanto aquí como en Buenos Aires, ciudad donde falleció en 1934.

 

Su presencia también quedó plasmada en el entonces Parque Urbano (hoy Parque Rodó), el Parque Central, (luego De los Aliados, y hoy Batlle y Ordóñez), la Plaza Independencia  y Bvar. Artigas.

 

Junto  al Arq. Paisajista Carlos Thays trabajó el técnico en jardinería Carlos Racine, también francés y Director en esa época de Paseos Públicos.

 

En 1912 se hacía difícil llegar a Carrasco. Cuando llovía se formaban grandes fangales en vastos pajonales donde vivían gran cantidad de patos.

 

La Sociedad acarreó arena de los médanos cercanos, borrándolos así de la faz del paisaje buscando darle a los bañados un piso firme.

 

Desde las canteras situadas a 8 Km. del futuro balneario, se traían miles de toneladas de piedras para afirmados y construcciones.

 

 

 

Nacen los primeros chalet

 

Al mismo tiempo se comenzaban a excavar los cimientos de ½ docena de chalet con que la Empresa iniciaba su plan de viviendas y plantaban árboles a ritmo acelerado.

 

Con todo, la 1ª Guerra mundial enlenteció el nacimiento del balneario.

 

De los primerísimos chalet, fue el destinado a Hotel/Posada para aquellos que venían a comprar terrenos. La casa está casi tal cual en lo exterior, en Arocena 1617, entre G. Otero y Schroeder, vereda oeste.  Allí funcionó el Instituto Anglo desde 2001 a 2006.

 

El otro chalet, casi idéntico al anterior, se construyó enfrente a cargo de un particular. En la década del 30 se incendió la buhardilla superior, y quedó con techo de planchada. Actualmente allí, Arocena 1630, funcionan instalaciones de la Parroquia católica de Stella Maris, que adquirió la vivienda en la década del 40.

 

 

Antes  que  naciera  la  Capilla  del  Balneario

 

“En el extra-radio de la ciudad de Montevideo y al extremo oriental del Departamento se encuentra la maravillosa playa de Carrasco, quedándose el ánimo sorprendido al ver tanta belleza y majestad.

 

Con poseer Montevideo tantas y tan lindas playas, ninguna es más hermosa, más extensa y más segura que Carrasco.

 

Compite en estas sobresalientes cualidades con cualquiera de las playas de fama mundial”.

 

Esto dejó escrito el español Azora, según consta en los archivos de los Padres Carmelitas en el Prado de Montevideo.

 

También un religioso carmelita de nombre Esteban, que había llegado a Montevideo, procedente de Chile en 1914, deja constancia que Pedro Aguerre y Manuel Mendizábal se preocuparon de la vida religiosa de las familias que comenzaban a comprar los terrenos en este incipiente balneario y edificaban sus chalets veraniegos, más aquellas familias que tenían sus chacras en las inmediaciones.

 

Estos mismos señores fueron los que pidieron a las padres Carmelitas del Prado que vinieran desde allá, a celebrar Misa “más allá de dos kilómetros de los portones de Carrasco  en una propiedad de la Familia Aguerre que  regalara  a los Padres Carmelitas, mil y tantos metros cuadrados, y un galpón de madera, con la condición de ir a celebrar misa todos los días festivos muy cerca de la playa de Carrasco y a menos de dos cuadras del gran Hotel que se estaba construyendo”.

 

Ya con el sol de diciembre de 1914, el presbítero carmelita, Constancio y el hermano Ezequiel, de la misma congregación, se trasladaban en tranvía desde el Prado hasta el Parque Rivera.

 

Desde allí, en carros de privados, llegaban hasta las inmediaciones del Hotel, en el galpón antedicho, para celebrar Misa.

 

 

 

 

Nace  la  Capilla  del  Balneario

 

El 7 de febrero de 1916, en carta dirigida al entonces  Administrador Apostólico de la Iglesia Católica de Montevideo, Mons. Ricardo Isasa,  piden permiso para levantar la Capilla: María Luisa Ordeig Pérez,  Sofía Aguerre, Julia C. de Capurro,  Elvira L. de Arocena,  María I. de Elena,  Blanca Esther de Heber Uriarte, Familias Guerín, Vidella-Serratosa, Anita Pérez de Butler, María Armas de Gorlero, Josefina H de Guerin, Mendizábal, Acosta y Lara  y  Alfredo Arocena, integrantes de la Comisión Pro-Capilla de Carrasco.

 

          El templo de Stella Maris es verdaderamente la conjunción de un esfuerzo de la comunidad.

 

          Comienzan a reunirse los fondos para financiar su construcción, y se procede a la colocación de la piedra fundamental y los cimientos, habiendo seguido el ritual católico de rociarlos con agua bendita.

 

          Mientras tanto, en el verano, los PP. Carmelitas que venían desde el Prado se comenzaron a celebrar la Misa de los domingos, en la casa de la Familia Guerín-Aguerre, ubicada en lo que ahora es Divina Comedia casi la Rambla.

 

En este año da comienzo a las obras según proyecto del Arq. Ruano y la empresa constructora dirigida por el Ing. Federico Capurro.

 

Según algunas versiones, es Matilde Artagaveytia de Arocena quien hace traer la imagen actual de “Stella Maris” de Francia.

 

Posteriormente solicitan al Arzobispado de Montevideo, que ese sea el nombre que se le otorgue a dicha Capilla en honor de la Bienaventurada Virgen María., como protectora de las Familias que en este Balneario se van instalando.

 

 

Arquitectura  de  la  Capilla

 

          Finalizada su construcción en 1918, resulta  “de estilo neogótico original de buenas proporciones y espacialidad”, según opinión del Arq. J.L. Livni.

 

El Arq. Rafael Ruano, uruguayo, con estudios en Francia, le dio un estilo basado en la arquitectura gótica, pero manteniendo la imagen de chalet con techo a dos aguas adecuado a las características del área residencial que comenzaba a nacer de acuerdo al proyecto urbanístico del Arq.Paisajista Carlos Thays.

 

Posee un gran campanario, al cual se accede a través de una restaurada escalera de caracol. El repique de las campanas invitando a las celebraciones litúrgicas  contribuye a darle un aire festivo al primer día de la semana.

 

          Se da una perfecta doble integración en su arquitectura: integración armónica de su exterior y de su interior, y con las edificaciones originales y típicas de Carrasco.

 

          D e carácter exento y acentuada verticalidad, se inscribe adecuadamente en su entorno y ofrece un atractivo remate a la calle Rostand.

 

Un ejemplo de esa integración que aún puede apreciarse es la “Casa Heber”, detrás de la manzana del Templo, Costa Rica 6499 y G. Otero.

 

Integración armónica, también, con la advocación religiosa de la Protectora de las familias de la Zona a quien se consagró este Templo, “Stella Maris” (Estrella del Mar), pues el interior muestra claramente la quilla invertida de un barco de mar.

 

“Con grandes cerchas de madera, techos inclinados de pizarra en el exterior y un gran campanario, logra mucha altura y, precedida de un jardín acorde al barrio, participa muy bien en la idea central del trazado”,  explican Caubarrère-Monzón en su libro: “El misterioso encanto de un barrio”.

 

La estructura de madera con particular transparencia por los vitrales y la apertura de sus naves laterales al jardín circundante, delimitan un espacio interior de agradables proporciones.

 

En los archivos de la Biblioteca de los Padres Carmelitas del Prado, figura una relación firmada por un tal Azofra, que se ignora sobre su identidad, el cual escribió:

 

El templo tiene por delante una espaciosa entrada y después de subir unos cuantos escalones de mármol, se entra en la linda capilla de estilo original.

 

Semeja su techo artesonado, la quilla de un barco al revés, terminando el vértice de la proa la blanca imagen de Stella Maris colocada sobre las espumosas rocas de un mar, asentado todo sobre el altar, lindamente labrado en madera de cedro.

 

La capilla tiene once metros y medio de ancho por un poco más de largo.

 

En consonancia con el altar es el comulgatorio, que separa el presbiterio del cuerpo de la capilla; son los nueve bancos de uno y otro lado; es el confesonario y lo que es la baranda del coro, cuya escalera en forma de caracol, en uno de los rincones de la entrada, causa una impresión agradabilísima al que por primera vez franquea las puertas del susodicho templo.

 

Detrás del altar hay una pequeña habitación a la que se entra por la puerta del presbiterio y sirve de Sacristía y resguardo de todo lo necesario para el culto”.

Nace   dependiendo   de  la  Unión

 

          Finalizada la 1º guerra mundial que había producido una importante paralización en los negocios inmobiliarios, continúa la evolución del Balneario.

 

          Es así que la Sociedad Anónima “Balneario de Carrasco”, antes de disolverse en 1924, habían logrado construir adecuadas vías de tránsito que en la época permitían llegar hasta este lugar.

 

          Quienes no poseían automóviles o coches de caballo, la Sociedad del Balneario había establecido un servicio de coche-ómnibus desde la estación del tranvía eléctrico que llegaba a la Unión, hasta el mismo Balneario.

 

Al interior de la organización de la Iglesia Católica en Montevideo, este Templo, fundado como Capilla, pasó a depender de la autoridad del Párroco de la Unión, cuya sede sigue ubicada frente al Hospital Pasteur, ya que los Padres Carmelitas aducen no tener personal para seguir atendiendo, desde el Prado, a las Familias del nuevo Balneario.

 

La Comisión levantó detrás de la Capilla una pequeña casita donde pudiera vivir durante el verano, un sacerdote-capellán.

 

+   Fue en Enero de 1919 que se bendice la campana de este templo, que sigue hasta hoy día.

 

+   El actual Via Crucis de 14 cuadros, fue colocado en Febrero de 1923.

 

 

Los  Padres  Carmelitas  se  hacen  cargo

 

          El 2º Arzobispo de Montevideo y 3er. Obispo de la ciudad, Juan Francisco Aragone,  cuando transcurría  mayo de 1928, decide firmar  un contrato con los Padres Carmelitas que ahora con mayor personal, se habían instalado en la zona de “La Farola”, en la calle Cooper y Máximo Tajes, en terrenos donados por José Ordeig , para que ellos se hagan cargo de la atención pastoral.

 

          La persona de Carrasco que hizo las gestiones para que así fuera, fue Sofía Aguerre.

 

                 Primera  Bendición  de  las  Playas

 

Según consta en las crónicas del presbítero carmelita Constancio, que fue el designado para atender esta Capilla, la primer bendición de la Playa se realizó el 8 de diciembre de 1928, junto a los actos religiosos con los cuales se inauguraba la temporada estival en el lugar.

 

Se habían establecido los horarios de misa: entre semana a las 8.30 hs. y los domingos a las 7.30 y a las 10.00 hs.

Fue en ese año que se colocaron “unas baldosas finas que va de la calle hasta la capilla abarcando unos 25 metros de largo, que fue costeada por suscripciones entre las personas asiduas a la capilla”.

 

 

 

 

Primer  Bautismo

 

Fue de Gustavo Nicolich Fonseca, quien después contrajera matrimonio con Raquel Arocena, nieta de Alfredo. Bautismo que fue registrado en los Libros de la parroquia de la Unión.

 

En los Libros de Bautismos de Stella Maris, el primer bautismo que figura es el de Miguel Agustín Varín  Arriaga, de 18 años de edad,  el 8 de diciembre de 1928, bautizado por el presbítero Constanzo, carmelita.

 

Y la primera boda fue de Elina Arocena, 7º hija de Alfredo, quien salió caminando hacia el templo, del brazo de su padre desde la casa de la familia, en la esquina de Arocena y la Rambla, (que aún se conserva).

 El acta matrimonial figura en la parroquia de la Unión.

 

 

 

Elevado  a  la  categoría  de  Parroquia

 

        Por decreto del entonces Arzobispo, Juan Francisco Aragone, debido a que “desde hace algunos años se ha venido acrecentando notablemente la población, mediando, a la vez, notable distancia entre este templo de Carrasco y la sede parroquial de San Agustín en la Unión…, a contar del día veinticuatro de febrero del año mil novecientos treinta y cuatro… erigimos esa nueva parroquia… con el título de “Stella Maris”.

 

          Los límites que el decreto arzobispal fijaba a la nueva Parroquia nos da una pauta de las extensiones de aquel entonces:

 

          Por el N., Camino Carrasco, desde el Camino Juan Ferreira hasta el Arroyo Carrasco. Por el E., el Arroyo Carrasco hasta su desembocadura con el Río de la Plata.  Por el S., el Río de la Plata hasta la Punta Gorda.  Por el O., una recta por el Camino Punta Gorda hasta el Camino Juan Ferreira.

 

Primer   Párroco y  Casamiento

 

          El primer párroco designado fue el Pbro. Oscar Andrade.(hasta 1937).

          Consta en los libros parroquiales que la primera administración del Sacramento del Matrimonio fue a Manuel José Panizza (38) con Ramona Petrone (21), en marzo de 1935.

 

          Y el primer bautismo que figura en los Libros parroquiales es el de Jorge Roberto Sanguinetti Sáenz, hijo de Carlos y de Mª Célica, bautizado el 1º de enero de 1935, cuando tenía 2 meses de edad.

 

          Curiosidad. El Arzobispado da permiso al segundo Párroco, Juan Carlos Elizalde, a que se pueda utilizar  la guitarra “española” en la animación litúrgica de las Misas, en noviembre de 1938.

 

 

Crece   la  Arquitectura  del   templo  parroquial  de  Carrasco

 

Por la foto adjunta puede notarse que su tamaño era menor que el actual. Posteriormente le fueron agregadas las naves laterales y sus respectivos ventanales actuales, con sus dos 2 capillas lateral a modo de crucero y el presbiterio actual. Ello se  inauguró en el verano 1942/43.

 

Elena Hughes de Moor Davie (Cordon Blue) y Laura Vázquez Varela de Arocena eran unas de las personas que organizaban distintos eventos para recoger fondos a fin de que se pudiera ampliar el templo, agregándole dos naves laterales al Este y al Oeste

 

Los vitrales, recientemente restaurados, representan las figuras de santa Ana y san Joaquín, padres de la Virgen María, así como a san Pablo, san Antonio, y santa Rosa de Lima, declarada vice protectora de América Latina.

 

Con esta concreción del Arq. Ruano vemos que se alcanzan los objetivos de una estrecha interrelación arquitectura y necesidades de la comunidad, al conciliar la corrección de lo existente con la tradición y las nuevas determinantes.

 

Posteriormente debido a las nuevas exigencias de la liturgia católica, en 1960 el párroco de la época, Haroldo Ponce de León encarga al Arq. Mario Payssé Reyes la ampliación del Bautisterio, ornamentación de la pared del  ábside del presbiterio y también,  arreglo del altar mayor para adecuarlo a la razón estética del templo .

 

Para lograr una mayor comprensión, identidad y mejorar los servicios a la comunidad, se incorporan  un nuevo Salón Parroquial en 1977, proyecto de los Arquitectos C. Peluffo-N. Laxalde,  y  la nueva Casa Parroquial (1991), obra del Arq. Alvaro Puente, quien también reformó el presbiterio, el altar y la sede de los sacerdotes, detrás del altar, de acuerdo con la renovación litúrgica surgida del Concilio Vaticano II (1962-1965).

 

Una vez que se reordena la ubicación del Bautisterio y el Sagrario, siendo Párroco de Carrasco en ese entonces, el Pbro. Alberto Sanguinetti Montero, y tras un exhaustivo trabajo en equipo, la escultora Stella Mattos concreta la imagen del Cristo-Pantocrator, “centro del centro en todo sentido, de donde proviene toda fuerza”, al decir del Arq. A. Puente.

 

 

El  Pantocrator :  arte y simbología

 

Obra de la escultora Stella Mattos de Calvo del año 1996, “ubicada en la pared posterior, límite y a su vez puerta a otra dimensión de la existencia. Centrada en el altar, esta pared representa el pasaje entre el mundo y el mundo superior eterno.  La imagen que se pusiera en esta pared tenía que expresar la mediación de Jesucristo, único mediador glorificado, que aquí se hace presente y al cual tendemos”, expresa el Párroco de ese entonces, Alberto Sanguinetti Montero.

 

          La maqueta modelada en arcilla, fue el preámbulo de esta escultura tallada en cedro rosado.

 

 

Estrella  del  Mar

 

        Así como durante siglos los navegantes confiaron en las estrellas para orientarse en la oscuridad de la noche, la proximidad del Río de la Plata inspiró a Alfredo Arocena que en 1918 trajera de Italia la actual imagen ubicada en el altar lateral-este.

 

          Es así como este templo toma el nombre, en latín, de “Stella Maris”.

 

          Durante mucho tiempo, entre el 8 de noviembre y el 8 de diciembre se celebró el llamado “Mes de María” que consistía en recorrer las calles de Carrasco con el rezo y los cantos dirigidos a la Madre de Jesús.