Ezequiel 36, 25-27

14. por eso, ya no devorarás más hombres, ni volverás a privar de hijos a tu nación, oráculo del Señor Yahveh.

15. No consentiré que vuelvas a oír el ultraje de las naciones, no sufrirás más los insultos de los pueblos, y no volverás a privar de hijos a tu nación, oráculo del Señor Yahveh.

16. La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos:

17. Hijo de hombre, los de la casa de Israel que habitaban en su tierra, la contaminaron con su conducta y sus obras; como la impureza de una menstruante era su conducta ante mí.

18. Entonces yo derramé mi furor sobre ellos, por la sangre que habían vertido en su tierra y por las basuras con las que la habían contaminado.

19. Los dispersé entre las naciones y fueron esparcidos por los países. Los juzgué según su conducta y sus obras.

20. Y en las naciones donde llegaron, profanaron mi santo nombre, haciendo que se dijera a propósito de ellos: «Son el pueblo de Yahveh, y han tenido que salir de su tierra.»

Texto extraído de http://www.bibliacatolica.com.br/es/la-biblia-de-jerusalen/ezequiel/36/