Salmo 118, 1. 14-29

1. ¡Dad gracias a Yahveh, porque es bueno, porque es eterno su amor!

14. mi fuerza y mi cántico es Yahveh, él ha sido para mí la salvación.

15. Clamor de júbilo y salvación, en las tiendas de los justos: «¡La diestra de Yahveh hace proezas,

16. excelsa la diestra de Yahveh, la diestra de Yahveh hace proezas!»

17. No, no he de morir, que viviré, y contaré las obras de Yahveh;

18. me castigó, me castigó Yahveh, pero a la muerte no me entregó.

19. ¡Abridme las puertas de justicia, entraré por ellas, daré gracias a Yahveh!

20. Aquí está la puerta de Yahveh, por ella entran los justos.

21. Gracias te doy, porque me has respondido, y has sido para mí la salvación.

22. La piedra que los constructores desecharon en piedra angular se ha convertido;

23. esta ha sido la obra de Yahveh, una maravilla a nuestros ojos.

24. ¡Este es el día que Yahveh ha hecho, exultemos y gocémonos en él!

25. ¡Ah, Yahveh, da la salvación! ¡Ah, Yahveh, da el éxito!

26. ¡Bendito el que viene en el nombre de Yahveh! Desde la Casa de Yahveh os bendecimos.

27. Yahveh es Dios, él nos ilumina. ¡Cerrad la procesión, ramos en mano, hasta los cuernos del altar!

28. Tú eres mi Dios, yo te doy gracias, Dios mío, yo te exalto.

29. ¡Dad gracias a Yahveh, porque es bueno, porque es eterno su amor!

Texto extraído de http://www.bibliacatolica.com.br/es/la-biblia-de-jerusalen/salmos/118/