1 Juan 2, 1-2

1. Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo.

2. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.

Texto extraído de http://www.bibliacatolica.com.br/es/la-biblia-de-jerusalen/i-juan/2/