Bendición de la mesa

  • Padre, ahora que vamos a disfrutar estos alimentos, llénanos con el espíritu de la gratitud para que te demos alabanza y gracias al compartir estos alimentos.

Que seas bendecido y alabado, ahora y por siempre. Amén.

  • Padre, tú hiciste todas las cosas que son buenas.

Que ahora, que compartimos estos dones de la creación, seamos conscientes de tu presencia constante en nuestras vidas. Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. Amén.

  • Padre, tú nos llamas a estar juntos en esta mesa y has proveído estos alimentos.

Que esta comida fortalezca nuestras mentes y cuerpos para que podamos hacer tu trabajo eficientemente. Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. Amén.

  • Bendice estos alimentos que por tu bondad vamos a recibir; bendice las manos que los prepararon, da otro tanto a los que nada tienen y concede tu paz y tu justicia a nuestra Patria. Amén.

  • Señor, bendice estos alimentos que recibimos de tu generosidad. Da pan a los que tienen hambre y hambre de Dios a los que tienen pan.

  • Bendito seas, Señor por esta comida que vamos a compartir y que es signo de paz, de alegría y fraternidad. Amén.

  • Bendícenos, Señor, y bendice estos alimentos que vamos a tomar. Haz que no les falte el pan a los que pasan hambre. Amén.

  • Bendice, Señor, a cuantos hoy comemos este pan; bendice a cuantos lo hicieron y a cuantos no lo tendrán. Amén.

Aquí te damos muchas más ideas

Bendice, Señor, nuestra mesa.

Bendice la fraternidad y la armonía que hay

entre nosotros.

Danos alegría, paz, salud, pan… durante

toda nuestra vida.

Danos fuerza y ternura para ser hombres y

mujeres justos donde haya

buenos días y muchas noches-buenas.

Queremos decirte una vez más, Señor, que

creemos en ti desde nuestro corazón de niños,

creemos en ti desde nuestra fe de adultos.

Actúa en medio de nosotros, hombres y mujeres

en la Historia, para hacerla tu Reino; para

que vivamos reconciliados en la bondad, el

amor, la sensibilidad, la justicia… Signos

reales de que nuestro corazón será el pesebre

donde Tú vas a nacer una vez más. Amén.

Bendice, Señor, con tu presencia y con tu poder,

los alimentos que con nuestro corazón lleno de fiesta, vamos a tomar.

Bendice, Señor, a nuestra familia y, a todos los que ya no están con nosotros,

te pedimos que les concedas un día la posibilidad de volvernos a encontrar.

Padrenuestro

“El ayuno que a mí me agrada

consiste en esto: en que compartas

tu pan con el hambriento y recibas

en tu casa al pobre sin techo” (Isaías 58,7)

Señor, danos un corazón abierto

para compartir nuestro pan

y nuestro amor.

Ayúdanos a reconocer tu rostro

en los pobres de este mundo. Amén.

“En las casas partían el pan y comían

juntos con alegría y sencillez de

corazón” (Hechos 2,46)

Señor, estamos reunidos en tu

nombre para compartir el pan.

Ayúdanos a vivir con humildad

y sencillez. Amén.

“Nada trajimos a este mundo y nada

podremos llevarnos. Si tenemos que

comer y con qué vestirnos ya nos

podemos dar por satisfechos” (I Timoteo 6,8)

Padre, tú eres nuestra vida

y nuestro futuro. En ti colocamos

nuestra confianza. Gracias porque

somos tus hijos y por todo

lo que nos regalas diariamente.

Bendice nuestra comida. Amén.

“Ellos le insistieron diciendo: quédate

con nosotros, que está atardeciendo y

el día va de caída. El entró para

quedarse. Sentado a la mesa con ellos,

tomó el pan, pronunció la bendición

lo partió y se lo ofreció. Se les

abrieron los ojos y le reconocieron” (Lucas 24, 29-30)

Señor, como los discípulos de Emaús

nosotros, también te pedimos: quédate

con nosotros. comparte nuestra mesa,

nuestro amor y nuestro pan. Aquí te

queremos reconocer presente. Amén.

“Qué bueno y qué agradable es vivir

unidos como hermanos” (Salmo 133,1)

Ven Señor sobre nosotros.

Haznos crecer en el amor y la

unidad. Ayúdanos a vivir alegres

como hermanos. Bendice esta familia

y este pan. Amén.

“Cuando llegó la hora se puso Jesús a

la mesa con sus discípulos y les dijo:

¡Cuánto he deseado comer con

vosotros esta Pascua antes de

padecer!” (Lucas 22,14)

Señor Jesucristo, la mesa está

dispuesta y nosotros invocamos tu

presencia. Bendice a nuestros

hermanos con la fe y bendice nuestra

familia con tu amor. Amén.

“Qué bueno y qué agradable es vivir

unidos como hermanos” (Salmo 133,1)

Ven Señor sobre nosotros.

Haznos crecer en el amor y la

unidad. Ayúdanos a vivir alegres

como hermanos. Bendice esta familia

y este pan. Amén.

“Cuando llegó la hora se puso Jesús a

la mesa con sus discípulos y les dijo:

¡Cuánto he deseado comer con

vosotros esta Pascua antes de

padecer!” (Lucas 22,14)

Señor Jesucristo, la mesa está

dispuesta y nosotros invocamos tu

presencia. Bendice a nuestros

hermanos con la fe y bendice nuestra

familia con tu amor. Amén.

“Mientras comían, Jesús tomó en sus

manos el pan, y habiendo dado

gracias a Dios lo partió y se lo dio a

ellos diciendo: Tomad, esto es mi

cuerpo” (Lucas 14,22)

Señor Jesús, en esta comida te

queremos dar gracias por tu bondad

y tu entrega. Gracias por darnos

tu cuerpo y tu sangre para vivir.

Gracias por tu generosidad

y por tu alegría. Amén.

“Dichosos los criados a quienes el

amo, al llegar, encuentre despiertos.

Os aseguro que el amo mismo

los hará sentarse a la mesa y se

dispondrá a servirles comida” (Lucas 12, 37)

Señor Jesucristo, queremos

permanecer despiertos para acoger

gozosos tu visita. Gracias por ser tú el

servidor de nuestra mesa.

Bendice lo que vamos a comer y

danos tu paz y tu alegría. Amén.

“Cuando tú des una fiesta invita a los

pobres, a los inválidos, a los cojos y a

los ciegos. Y serás feliz” (Lucas 14,13)

Señor, queremos que las puertas

de nuestro hogar estén siempre

abiertas para acoger a los que buscan

bondad. Y haz que el pan de nuestra

mesa sepamos compartirlo con los

más necesitados. Amén.

“El Señor te dará la lluvia para la

semilla que siembres en la tierra, y la

tierra producirá trigo abundante y

fértil” (Isaías 30,23)

Bendito seas Señor por la sabiduría y

la belleza con que hiciste

todas las cosas. Gracias por la

naturaleza y por la creación

que nos sostiene. Bendice este

alimento que viene de tu mano. Amén.