Gastroenteritis Eosinofílica


Gastroenteritis Eosinófílica

La gastroenteritis eosinofílica es una enfermedad muy rara inflamatoria que puede afectar a cualquier tramo del tubo digestivo de forma difusa o segmentaria, si bien afecta con mayor frecuencia al estómago e intestino delgado. Fue descrita por primera vez en 1937 por Kaijser y aparece con una frecuencia levemente superior en las mujeres.

Se desconoce su etiología (estudio de las causas de las enfermedades), aunque se piensa que puede tener una base inmunológica o una base alérgica, estando entre los alergenos (sustancia que determina la alergia) que la producen: ciertos alimentos, parásitos y fármacos. En este sentido, en los últimos años y mediante técnicas especiales, se ha podido demostrar la existencia en el tejido dañado de sustancias que se liberan de los gránulos de los eosinófilos (un tipo de leucocitos o glóbulos blancos de la sangre) acumulados en la zona: proteína catiónica y proteína básica eosinofílica y que se sabe que desarrollan un papel en la producción de ciertas enfermedades de causa autoinmune (reacciones agresivas del organismo frente a sus propios componentes, que se comportan como antígenos).

La lesión que se aprecia con el microscopio consiste en un infiltrado eosinofílico de grado variable, característico de la pared del tubo digestivo y que puede afectar a todas las capas del mismo.

Las manifestaciones clínicas dependen de la zona afectada y de la extensión y profundidad de la lesión. Es por lo general de curso crónico (que tiene un curso prolongado por mucho tiempo) y benigno y evoluciona por brotes (que alterna periodos sintomáticos con periodos de mejoría y remisión espontánea de los síntomas), aunque con persistencia de la lesión histológica subyacente.

Típicamente se manifiesta como una diarrea acuosa, que en ocasiones puede ser sanguinolenta, puede acompañarse de lesiones eritematosas (eritema es el enrojecimiento con inflamación persistente de la piel) y pruriginosas (que producen picor) en el tronco.

Aunque es muy poco frecuente la afectación del colon como localización única de la enfermedad, existe una forma de presentación, en menos de un 10% de los casos, en la que la infiltración eosinofílica se presenta de forma “pseudotumoral” y se expresa en forma de dolor abdominal agudo y en crisis (variación rápida en el estado de salud de un paciente y que anuncia casi siempre la curación, o agravación brusca en el curso de un estado crónico), produciendo incluso cuadros de abdomen agudo, por la obstrucción intestinal, estos requieren tratamiento quirúrgico, ya que la obstrucción sólo se soluciona quitando el “pseudotumor”.

Aparte de la gastroenteritis eosinofílica idiopática (de origen primario o sin causa conocida), esta enfermedad puede aparecer como complicación o de forma secundaria a otros procesos:

1.- como complicación de un síndrome hipereosinofílico, en estos casos la infiltración eosinófilica afecta no solo al tubo digestivo, sino además a otros órganos, fundamentalmente el pulmón;

2.- en ciertas parasitosis intestinales, como las debidas a los oxiuros (un tipo de gusano) y al anisakis, también conocido como larva de los arenques, ya que este gusano parasita habitualmente diferentes peces de agua salada, en nuestro medio sardinas y boquerones;

3.- como efecto adverso de diversos medicamentos tales como la carbamazepina, rifampicina, clozapina y otros psicofármacos;

4.- como una reacción alérgica a la alimentación con leche de vaca, en los lactantes.

Debe sospecharse esta enfermedad en todo cuadro de dolor abdominal asociado a eosinofilia (aumento del número de eosinófilos en sangre) periférica, ya que ésta coexiste en muchas ocasiones, aunque es inespecífica y no se considera como criterio diagnóstico. Otras alteraciones bioquímicas que pueden existir son aumento de la velocidad de sedimentación, leucocitosis (aumento de los leucocitos o glóbulos blancos de la sangre), aumento de la Ig E sérica y tests cutáneos de sensibilización a alergenos alimentarios positivos. El diagnóstico de confirmación se hace mediante colonoscopia (método de exploración visual directa del colon, mediante el fibroscopio) y punción biopsia (operación que consiste en extirpar en el individuo vivo un fragmento de órgano o de tumor con objeto de someterlo a examen microscópico), para comprobar la infiltración eosinofílica.

Es obligatorio el diagnóstico diferencial con:

a.- el cáncer de colon, ya que ambas producen una diarrea hemorrágica;

b.- la parasitosis por el estrongiloides estercoralis, que produce un cuadro clínico idéntico, pero en el que el tratamiento habitual con corticoides disemina y agrava la parasitosis.

El tratamiento tiende a ser conservador y salvo en la forma pseudotumoral, tiene muy buena respuesta a los corticoides.
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