Métodos de acceso

Para poder utilizar la información almacenada en un archivo, las aplicaciones deben acceder a la misma y almacenarla en memoria. Hay distintas formas de acceder a un archivo. Para una aplicación, elegir adecuadamente la forma de acceder a un archivo suele ser un aspecto importante de diseño, ya que, en muchos casos, el método de acceso tiene un impacto significativo en el rendimiento de la misma.

Dependiendo de que se pueda saltar de una posición a otra de un archivo, se distinguen dos métodos de acceso principales: acceso secuencial y acceso directo.

Cuando se usa el método de acceso secuencial, lo único que se puede hacer es leer los bytes del archivo en orden, empezando por el principio. No puede saltar de una posición del archivo a otra o leerlo desordenado. Si se quiere volver atrás, hay que volver al principio y releer todo el archivo hasta el punto deseado. Las operaciones más comunes son lecturas y escrituras.

Con la llegada de los dispositivos de acceso directo (como los discos magnéticos), surgió la forma de acceso directo, o aleatorio, a un archivo. El archivo se considera como un conjunto de registros, cada uno de los cuales puede ser un byte. Se puede acceder al mismo desordenadamente moviendo el apuntador de acceso al archivo a uno u otro registro. Esta forma de acceso se basa en un modelo de archivo almacenado en disco, ya que se asume que el dispositivo se puede mover aleatoriamente entre los distintos bloques que componen el archivo.