Introducción


A lo largo de la última década has sido numerosas las campañas que alertaban de los riesgos derivados de las "radiaciones" emitidas por antenas, móviles, microondas y otros aparatos electrónicos. Sin embargo, y apesar de la alarma que generaron en su momento, no parece que a la sociedad le haya afectado significativamente estos avisos.

 
   

¿Son realmente perjudiciales las ondas electromagnéticas? ¿Debemos hacer caso y alejarnos de los aparatos que emiten estas ondas o, por el contrario, podemos exponernos a ellas sin riesgo alguno?