2. CICLO DE LA FARSA



Valle-Inclán plasma aquí un espacio escénico fundamentado en el siglo XVIII versallesco, también ahistórico y tamizado por el modernismo. Las obras de este ciclo se basan en un continuo contraste entre los sentimental y lo grotesco. La caricatura esperpéntica que aparece en estas piezas anuncia la nueva mirada que Valle-Inclán va a dirigir sobre la España contemporánea.

Si la primera Farsa constituye la primera sátira del poder en el teatro de Valle, en el que algunos valores tradiciones y sus tipos representativos son sometidos a una deformación preesperpéntico, en la última, lo sentimental desaparece por completo para dar paso a lo grotesco intensificado a todos losniveles empezando por el lenguaje (esperpentización).

El lenguaje achabacanado y de achulada degradación responde a una norma estilística que es no sólo reflejo del mundo degradado que el autor presenta sino también instrumento máximo de distanciamiento entre el autor y su mundo dramático. Valle presenta lo que de fantoche hay en cada uno de los modelos elegidos tanto de la monarquía, la aristocracia, el gobierno como del pueblo llano.


Con la farsa pasamos a un mundo distinto, donde lo grotesco se encuentra unido a lo poético y hasta cursi.

Obras representativas:

-“Farsa Infantil de la cabeza del dragón” (1909). Con un argumento de fábula infantil, satiriza el poder que cautiva a la sociedad humana.

-“La marquesa Rosalinda” (1912). Farsa sentimental y grotesca que intenta hacer vivir una estampa modernista de ambiente dieciochesco, poblada de príncipes y princesas de palacio de cristal.

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-“Farsa italiana de la enamorada del rey” (1920). Evidencia la enorme distancia en que viven el poder y el pueblo, a través de la historia de amor de una joven que idealiza la figura de un rey viejo y feo.


.-“Farsa y licencia de la reina castiza” (1920). Nos presenta la corte de Isabel II, las relaciones entre monarquía y pueblo, siempre con cruel iro
nía.

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