Natura Jordán y Murillo de Gállego



Natura Jordán está situada en la población de Murillo de Gállego, nombre que adquiere por el paso de este río afluente del Ebro y que nace en Formigal, estación de esquí del Pirineo oscense. 

La localidad está ubicada en una ladera dibujando la silueta del pueblo, situación que enaltece la iglesia parroquial de San Salvador, declarada de Interés Cultural. Enfrente, los Mallos de Riglos, uno de los tesoros culturales que la historia nos ha legado. Estos extravagantes pináculos de 300 metros de altura salpican este pequeño rincón del Prepirineo oscense donde se formó el Reino de los Mallos a finales del siglo XI.

Murillo de Gállego está perfectamente comunicado ya que se halla entre la carretera de Huesca a Pamplona, a 20 minutos del Monasterio de San Juan de la Peña, o del Castillo de Loarre, así como de la Colegiata de Bolea y de los embalses de la Sotonera y La Peña. A 55 minutos, las pistas de esquí de Candanchú y Astún y a 20 minutos de Huesca.

A la llegada a la población, el primer elemento de seducción queda rápidamente desvelado: un impactante paisaje dominado por el escenario del Reino de los Mallos de Riglos y los de Peñarua, y de gran cantidad de buitres que revolotean los alrededores. 

La Virgen de La Liena, donde actualmente se ubica esta Iglesia (en lo más alto del pueblo) se encontraba el primitivo pueblo de Murillo de Gállego. Aún pueden verse los basamentos del desaparecido castillo, una necrópolis de tumbas excavadas en la roca. Destaca en esta Iglesia, que pertenecía al castillo, el suelo de “calzada”, construido con decenas de miles de cantos rodados del río Gállego que forman preciosos dibujos, así como el retablo de la Virgen de barroco churrigueresco. También son admirables los once pilares de piedra para sustentar la peña en la que se ubica la Iglesia y donde apareció la talla de la Virgen en una cueva.