Narrativa femenina

Ιωάννα Καρυστιανή
Ioanna Karystiani

Η Ιωάννα Καρυστιάνη γεννήθηκε στις 8 Σεπτέμβρη του 1952 στα Χανιά της Κρήτης από γονείς Μικρασιάτες. Σπούδασε Νομικά. Επαγγελματικά ασχολήθηκε με το σκίτσο και την εικονογράφηση. Δούλεψε στην εφημερίδα "Ριζοσπάστης", στα περιοδικά "Τέταρτο", "Ένα", "Εικόνες", και σε ξένες εφημερίδες.
Το μυθιστόρημα της "Μικρά Αγγλία" ήταν υποψήφιο για το Ευρωπαϊκό Αριστείο και το βραβείο Balkanika.

(Creta, 1952), trabajó como caricaturista para los diarios más importantes de Atenas y revistas de distintos países. Actualmente es productora de televisión.

Considerada la mejor novela griega de los últimos años, Pequeña Inglaterra obtuvo el Premio Nacional de Literatura en Grecia en 1997.



Pequeña Inglaterra es el nombre que daban los armadores del Egeo a Andros,  isla de tradición marinera. En un mundo esencialmente femenino, donde los hombres, en su mayoría marineros, están ausentes continuamente. Mina Saltaferos gobierna los asuntos familiares según las férreas tradiciones isleñas. Mientras Mina acrecienta el patrimonio familiar comprando fincas y concertando el matrimonio de sus hijas, su marido, el capitán mercante Savvas, recorre los mares y mantiene otra familia en Buenos Aires.  Sus hijas, Orsa y Mosja, serán víctimas del fuerte sentido práctico de la madre. Orsa conoce a su primer amor, Spyros, que mantiene en secreto por temor a Mina, y no comparte ese secreto ni siquiera con su hermana. Spyros no consigue que Mina le conceda la mano de la muchacha y parte a hacer fortuna. Cuando regresa, Orsa ya se ha casado con un hombre bueno y adinerado al que no quiere. Aunque nunca dejará de amar a Orsa, o precisamente por eso mismo, se casa con la segunda hermana, tejiéndose un entramado de desencuentros e infelicidades.
Este precario equilibrio termina con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, momento en el que el marino Spyros se une a la contienda capitaneando su nuevo buque, llamado también Pequeña Inglaterra. Su muerte en batalla desencadena la tragedia familiar, de la que todos culpan a las intrigas de la Saltaferos.

Los personajes femeninos están descritos con rasgos simples pero eficaces: la sabiduría de Naná, la amargura de Katerina, la dulzura y inteligencia de Mosja y sus amigas, la fuerza y la seguridad de Mina, el carácter apasionado de Orsa... Los hombres juegan claramente un papel secundario y son descritos solo por el papel que juegan con respecto a ellas.
Y, como fondo a todo ello, los dos paisajes: el de la tierra, femenino, amable y alegre, acogedor y constante, luminoso; el del mar, oscuro y terrible, que se lleva a los hombres. Aunque toda la novela exhala un aroma a mar y arena, hay muchas mujeres en Andros que jamás volverán a comer pescado o a vestir una prenda azul.

Ιωάννα Καρυστιάνη: Συναρπαστικό το γήρας

Modern Greek Literature

Διδώ Σωτηρίου

Dido Sotiriou, novelista griega, nació en Aïdini (Turquía) en 1909 y falleció en Atenas el 23 de septiembre de 2004.

Turca de nacimiento, Sotiriou frecuentó en sus novelas la Historia contemporánea de la nación helena, en especial la mencionada guerra que desencadenó la expulsión de los griegos de Asia Menor, y también el conflicto civil que estalló en Grecia al amparo de los primeros coletazos de la Guerra Fría, entre 1946 y 1949, y que enfrentó a las dos facciones que habían protagonizado la resistencia contra la invasión nazi. Además de Tierras de sangre (1962), traducida a seis idiomas, la escritora fallecida publicó otras novelas como Los muertos esperan (1959), Electra (1961), Visitantes (1976) y Estamos perdidos, que salió en 1982 y fue su último libro.

Pero, además, Dido Sotiriou destacó por su militancia izquierdista, muy especialmente comprometida con la lucha por la liberación de la mujer en Grecia.


Visita a Selçuk-Éfeso de Dido Sotiriou / el 24 de Septiembre 2004

Dido Sotiriou
The Times (London),  September 29, 2004, Wednesday


Este libro narra el drama humano y la incisión histórica que supuso, en 1922, la expulsión tanto de la población griega del suelo turco como de la población turca del territorio griego: un millón y medio de personas abandonaba así su ancestral morada tras una guerra lacerante.

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