NARCOTRAFICANTE CONOCIDO?

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Su poder nacía del polvo y al polvo debía volver. Era como si toda la cofradía de la coca hubiera surgido bajo una condena bíblica, una suerte de extraña sentencia que la conducía del génesis delictivo al más estridente armagedón policial. En el camino dejaban un rastro de episodios delirantes, excentricidades surgidas en la opulencia del crimen, que sólo fueron conocidas cuando cayeron en desgracia. El caso paradigmático fue el de Reynaldo Rodríguez López, 'El Padrino'. Tenía este hombre todos los dudosos méritos de un capo de la mafia. Pero nadie le hizo ascos hasta que su mansión reventó como una ratablanca y pasó a la historia como villa coca Rodríguez López desarrolló un estrambótico gusto por los licores. Su colección sobrepasaba las dos mil piezas, de treinta países de procedencia.

Cada botella era más rara que las demás: una bailarina musical, un bombero, una aguja hipodérmica y hasta la imagen de 'JR', el personaje de la serie televisiva "Dallas". A mediados de los setenta había llegado a pagar 120 mil soles por una botella del whisky francés Betsy Ross. Pero la 'estrella' del bar era una botella con la forma del dios precolombino Antarqui. La había buscado tanto que, al conseguirla, bautizó con ese nombre su exótico bar.

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Este era uno de sus temas preferidos en las encerronas que organizaba con oficiales de la policía, algunos políticos y otros capos de la mafia a los que citaba en su bar de la avenida República de Chile, en Jesús María. A los más íntimos los invitaba a una suite especial que tenía reservada en el tercer piso del hotel Carusso, donde a menudo se registraban orgiásticos aquelarres con mujeres de ensueño.

Amparado en esas gratitudes, 'El Padrino' se dio el lujo de poner una academia de inglés para adiestrar en idiomas a sus 'burros' y una agencia de viajes para gestionar sus salidas al exterior. Así de perfeccionista era. Pero en el colmo de la osadía, mandó instalar una línea telefónica directa a la Alta Dirección de la PIP, una especie de teléfono rojo que -según revelaciones periodísticas de la época- lo comunicaba con los generales que debían investigarlo. Durante un año entero el aparato figuró en la guía telefónica como propiedad de aquella dependencia oficial.

Puede parecer insólito, pero los anales del narcotráfico están plagados de extravagancias como esa. Algunas alcanzaron ribetes escalofriantes, como el caso de Ricardo ÿlvarez Calderón, un magnate de abolengo que parecía inmune a la sospecha hasta que murió en la explosión del laboratorio que escondía en su residencia de Monterrico. Fanático de los caballos, tenía cinco purasangres, a los que cuidaba como un tesoro. Pero en ocasiones caía presa de unos accesos de furia incontenible y se entregaba al rito de asustarlos a balazos, como un alucinado.

Guillermo Cárdenas Dávila, 'Mosca Loca', tenía su propia forma de sentir el poder. Adoraba sobrevolar sus extensas haciendas y ganaderías de la selva a bordo de su avioneta favorita, a la que, en un arrebato de insolencia, había bautizado La Blanquita. Y en cierta ocasión entregó 200 mil soles a uno de sus hijos para que se comprara una casa en vez de buscar un hotel en Lima. Su fortuna nunca pudo ser calculada con certeza, al punto de que un cable internacional hizo eco a la versión de que había ofrecido pagar la deuda externa a cambio de 'facilidades'. En realidad, la leyenda había nacido de un familiar cercano y rebelde, su sobrino Oscar III, director de un pasquín selvático que, entre otras cosas, le profesaba un odio feroz e inexplicable.

-El noventa por ciento de la riqueza acumulada por estos narcos no se recuperó nunca- calcula el coronel (r) Carlos Pércovich Mallea, quien durante dos décadas se dedicó a perseguir narcotraficantes.

Pércovich recuerda que la hacienda favorita de Los Norteños unía dos provincias. Y que el narco huanuqueño 'Lindos Ojos' mandó erigir una estatua en la plaza de su pueblo natal. Pero siempre habrá espacio para otra extravagancia más. La última ha sido una costosa afición por comprar almas. La practicó el hombre más peligroso de la historia nacional. Y todavía no se sabe cuántas piezas reunió en su colección.

informacion tomada de: wikipedia

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