ultimas paginas la fuerza de la sonrisa

Sonríe

La risa con moderación puede ser una cura y una terapia para la depresión y la tristeza. Tiene una gran influencia porque ilumina el alma y despeja el corazón. Abu Ad-Dardá' (R) dijo: ‘Me río con frecuencia para darle descanso y alivio a mi corazón'. La persona más noble que existió, Muhammad (ByP), solía reír hasta que se veían sus molares.

Reír es una manera eficaz de lograr alivio y ligereza en nuestro corazón, pero hay que tener en cuenta que, como en otros aspectos, no se debe perder la moderación. El Profeta (ByP) dijo:

“No se rían en exceso, porque la risa excesiva mata el corazón.” 

Reflexionemos:

Realicemos estas súplicas con el objetivo de eliminar las dificultades, la ansiedad y la angustia:

‘No existe nadie que merezca nuestra adoración excepto Allah, el Eterno, el Paciente, el Más Grande. No existe nadie que merezca nuestra adoración excepto Allah, Señor del Noble Trono. No existe nadie que merezca nuestra adoración excepto Allah, Señor de los Cielos, Señor de la Tierra y Señor del Noble Trono. ¡Oh Eterno! ¡Oh Aquel que sostiene y protege todo lo que existe, no hay nadie que merezca nuestra adoración excepto Tú, y a través de Tu misericordia buscamos Tu ayuda!’

‘¡Oh Allah, Tu piedad anhelo; no me dejes solo ni siquiera por un instante. Concédeme bienestar en todos mis asuntos. No existe nadie que merezca nuestra adoración excepto Tú!’

‘En Allah busco el perdón; no existe nadie que merezca nuestra adoración excepto El. Es el Eterno y el que sostiene y protege todo lo que existe, y a Él acudo cuando estoy arrepentido’.

‘No existe nadie que merezca nuestra adoración excepto Tú, glorificado seas; ciertamente me contaba entre los pecadores’.

‘Oh Allah, ciertamente soy Tu siervo, el hijo de Tus siervos; me tienes en Tus manos, Tus órdenes son ejecutadas y justo es Tu juicio sobre mí. Te imploro por todos los nombres con que Te has nombrado, que has revelado en Tu Libro, que has enseñado a alguien de Tu creación o que has guardado en Tu conocimiento oculto, que hagas que el Corán sea la primavera de mi corazón y la luz de mi pecho, que elimine mi tristeza y purgue mi ansiedad’.

‘Oh Allah, en Ti busco refugio de la ansiedad y la angustia, de la incapacidad y la ociosidad, de la avaricia y la cobardía, de veme atosigado por las deudas y superado por los hombres’.

‘Allah nos es Suficiente y es Quien mejor dispone nuestros asuntos’.

Nuestra religión nos aconseja no estar tristes

“No os desaniméis ni os entristezcáis” (Corán 3:139) “No te apenes [por la incredulidad de tu pueblo] ni te angusties por lo que traman" (Corán 16:127) “No te entristezcas, pues Allah está con nosotros” (Corán 9:40) Refiriéndose a los verdaderos creyentes, Allah nos dice que: “Quienes sigan Mi guía no temerán ni se entristecerán” (Corán 2:38)

La tristeza altera la voluntad que el alma tiene para actuar y paraliza el cuerpo. También impide que actuemos en lugar de obligarnos a hacerlo. El corazón no se beneficia con la angustia. Lo que más desea el Demonio es lograr que el creyente entristezca para evitar que continúe por su camino. Allah (Enaltecido y exaltado sea) dice:

“Las conversaciones en secreto son obras de Satanás que entristecen [y preocupan] a los creyentes”

(Corán 58:10)

En el siguiente Hadiz, el Profeta (ByP) dijo:

“Cuando se encuentran tres personas reunidas, está prohibido que dos de ellos hablen en secreto excluyendo al tercero, ya que ello puede entristecerlo”.

Al contrario de lo qué creen algunos, el creyente no debe buscar la tristeza ni la angustia ya que ambas son una condición dañina que afecta al alma. El musulmán debe repelerlas, luchar contra ellas de todas las maneras posibles que estén permitidas en nuestra religión.

La tristeza no ofrece beneficio real alguno; el Profeta (ByP) buscó protegerse de ella en la siguiente súplica:

‘Oh Allah, en ti busco refugio de la ansiedad y la angustia’

En este Hadiz, se menciona la angustia y la ansiedad. La diferencia entre ambos sentimientos es que si se relaciona con lo que sucederá en el futuro, lo que uno siente es ansiedad. En cambio, si la causa tiene que ver con el pasado, es angustia. Ambos debilitan el corazón, provocando la inactividad o una disminución en nuestro poder de acción.

A pesar de lo mencionado hasta ahora, en ocasiones la angustia puede ser inevitable o incluso necesaria. Al entrar al Paraíso, sus moradores dirán:

“Y dirán: ¡Alabado sea Allah, que ha hecho desaparecer toda angustia de nosotros! En verdad nuestro Señor es Absolvedor, Agraciador” (Corán 35:34)

Esta aleya (versículo) indica que ellos sufrieron angustia en la vida mundanal al igual que fueron alcanzados por las demás vicisitudes sin poder evitarlo. Por eso, cada vez que uno se vea desbordado por la angustia y no encuentre manera de evitarla, será recompensado porque la angustia es una forma de dificultad, y el creyente es recompensado por soportarla con pacien¬cia. No obstante, debe procurar alejar la angustia con súplicas y otros medios prácticos.

Como dice Allah (Enaltecido y exaltado sea)

“Tampoco incurrieron en falta aquellos que cuando se presentaron ante ti [¡Oh, Muhammad!] para que les proveas de montura [y así poder combatir por la causa de Allah], les informaste que no contabas con ninguna cabalgadura para ellos, y entonces se retiraron con los ojos llenos de lágrimas, tristes por no poder contribuir de ninguna forma por la causa de Allah.” (Corán 9:92)

No fueron alabados por la tristeza en sí, sino porque su angustia indicaba una fe sincera. Esto sucedió cuando se retrasaron durante una de las expediciones del Profeta a causa de la imposibilidad de encontrar los recursos necesarios para el viaje. Este versículo también pone en evidencia a los hipócritas ya que no sintieron angustia cuando se quedaron atrás.

Por lo tanto, la angustia entendida en buenos términos es aquella que surge por dejar pasar una oportunidad para hacer el bien o por cometer un pecado. Cuando uno se siente triste por no haber cumplido con los mandatos de Allah (Enaltecido y exaltado sea), está demostrando una característica de la persona que está en el camino correcto.

En cuanto al Hadiz que dice: “Cada vez que un creyente es alcanzado por una dificultad, angustia o ansiedad, Allah le perdona por ello algunos de sus pecados", nos indica que la angustia es una prueba a la que se somete al creyente, y a través de la cual algunos de sus pecados son redimidos. Sin embargo, no significa que la angustia es algo que tengamos que buscar; el creyente no debe sentirse angustiado, pensando que está realizando un acto de adoración. Si éste fuera el caso, el Profeta (ByP) habría sido el primero en aplicar este principio. Pero él no buscaba la desdicha, al contrario, su rostro siempre mostraba una sonrisa, su corazón estaba en paz y continuamente desbordaba alegría.

En cuanto al Hadiz de Hind que dice: "Estaba siempre acongojado", los sabios del Hadiz lo consideran un Hadiz débil en la transmisión, ya que entre sus narradores se halla un ignoto en la ciencia del Hadiz: No sólo es débil por su cadena de narradores, sino que también contradice cómo era realmente el Profeta (ByP)

¿Cómo podría haber estado acongojado todo el tiempo siendo que Allah (enaltecido y exaltado sea) perdonó todos sus pecados (garantizando su entrada al Paraíso) y lo protegió del sentimiento de angustia en la vida mundanal, e incluso le prohibió entristecerse por las acciones de los no creyentes? ¿Cómo podría haber sentido angustia si su corazón estaba siempre pleno con el recuerdo de Allah, y además se encontraba seguro con Su promesa? De hecho, él era agradable todo el tiempo y su sonrisa era constante. Todo aquel que escudriñe en su vida sabrá que vino para quitar la falsedad y erradicar la ansiedad, la confusión y la angustia. Vino para liberar nuestras almas de la tiranía de la duda, la falta de fe y el desorden. Vino para salvamos de la destrucción. Son muchos los favores que Muhammad (ByP) dejó a la humanidad.

En lo que respecta al Hadiz que dice: "Ciertamente, Allah ama a todos los corazones tristes", la cadena de narradores también es desconocida, por lo que no se trata de un Hadiz auténtico, especialmente si tenemos en cuenta que contradice los principios básicos de nuestra religión. Aún si éste fuera auténtico, su significado sería que la tristeza es una de las dificultades de la vida que se le imponen al creyente a manera de prueba. Entonces, Allah lo ama si persevera y es paciente. En cuanto a aquellos que elogian la melancolía y sostienen que nuestra religión la fomenta, están muy equivocados. De hecho, todos los textos de la revelación prohíben la tristeza y ordenan lo opuesto; es decir, que debemos estar satisfechos con las bendiciones de Allah y felices con lo que nos ha enviado a través de Su Mensajero (ByP).

Aquellos ascéticos que se inclinan hacia los extremos también se relacionan con la siguiente narración:

‘Cuando Allah ama a uno de Sus siervos, llena su corazón de lágrimas. Pero cuando lo detesta, coloca una flauta en su corazón (haciendo que sea feliz en todo momento)’.

Primero, deberás notar que ésta es una tradición judeo-cristiana, que se dice fue encontrada en la Torá. No obstante, tiene un significado correcto ya que, ciertamente el creyente siente angustia debido a sus pecados mientras que el no creyente es frívolo, ligero y está alegre todo el tiempo pues sus pecados le son indiferentes. Por eso, si los corazones de los creyentes sienten angustia, se debe solamente a las oportunidades perdidas en términos de buenas acciones o a los pecados cometidos. Ésta es contraria a la tristeza que causa el mal, cuya angustia es provocada por perder el placer de los beneficios mundanos. Sus anhelos, ansiedades, y tristezas son siempre causados por esos fines. En este versículo, Allah (Enaltecido y exaltado sea) dice del Profeta Jacob (P): “Y perdió la vista por la tristeza, mientras contenía su sufrimiento.” (Corán 12:84)

Aquí nos informa de su angustia por perder a su amado hijo. Informar acerca de un asunto no implica aprobarlo o desaprobarlo. Nos ha sido ordenado refugiarnos de la tristeza, ya que es como una nube densa que se alza por encima de su víctima, y es una barrera que nos impide avanzar hacia metas más altas.

No cabe duda alguna de que la tristeza es una prueba y una dificultad, y de que en cierta manera se asemeja a la enfermedad. Sin embargo, no es condición que el piadoso deba buscarla activamente.

Debes buscar los medios para lograr la felicidad y la paz, y pedirle a Allah que te conceda una buena vida, una vida que te dé claridad de conciencia y paz a tu mente. Lograrlo es un adelanto de la recompensa, y por ello algunos dicen: ‘Este mundo tiene un paraíso, y todo aquel que no entre a él no entrará al Paraíso de la otra vida’.

Pedimos a Allah que abra nuestros corazones a la luz de la fe, que nos guíe hacia Su camino y que nos salve de una vida de angustia y miseria.

Está prohibido en nuestra religión vivir guiados por los rumores y la superstición

“Creen que todo grito va dirigido contra ellos” (Corán 63:4)

Con mucha frecuencia, aquello que tememos que suceda en el futuro termina sucediendo en la realidad. Puedes intentar hacer lo siguiente: cuando tengas miedo de algo, imagina que sucede el peor de los resultados posibles y luego practica para estar preparado y conforme con ese resultado. Si lo haces, verás que evitarás las aprensiones y supersticiones que de otra manera te habrían causado mucha tristeza y angustia.

Presta atención a todas las cosas de acuerdo con la importancia real que tienen. En cualquier situación, no conviertas en montañas lo que no son más que montículos de tierra; por el contrario, debes tener en mente tu objetividad y justicia. No sigas las sospechas falsas o las ilusiones engañosas del espejismo, trata de ser equilibrado. Escucha el equilibrio del amor y el odio según lo explica el Profeta (ByP)

‘Ama con moderación, ya que puede llegar el día en que aborrezcas a quien amabas. Odia con moderación, ya que puede llegar el día en que ames a quien aborrecías’.

“Es posible que Allah guíe a vuestros enemigos e infunda afecto entre vosotros, pues Allah tiene poder para ello. Ciertamente Allah es Absolvedor, Misericordioso.” (Corán 60:7)

La felicidad del Paraíso será absoluta. Entonces, ¿por qué no podemos apreciarlo?

Si el Paraíso es nuestro destino final -y le pedimos el Paraíso a Allah- entonces las dificultades de este mundo serán mucho menos arduas de lo que parecen y por ello los corazones de los angustiados deben encontrar alivio.

¡Oh tú que vives en la pobreza o que te encuentras angustiado por las calamidades, haz buenas obras y vivirás en el Paraíso de Allah!

“¡La paz sea sobre vosotros! En verdad fuisteis perseverantes [en la adoración]. ¡Qué hermosa es la recompensa de la morada eterna!” (Corán 13:24)

“Os hemos hecho una comunidad moderada” (Corán 2:143)

Tanto la conciencia como la religión exigen que uno sea justo, esto significa que no debes exagerar ni ser negligente, ni caer en excesos ni tampoco mezquinar. Todo aquel que busque la felicidad debe ser justo, más allá de la ira, la tristeza o la alegría que pudiera tener. La exageración a la hora de tratar con los demás es inaceptable. Lo mejor es ubicarnos en un punto medio. Aquel que siga sus deseos probablemente magnificará la importancia de cualquier situación, exagerando algo que no merece la pena. Sentirá celos y resentimiento hacia los demás. Al vivir en un mundo de exageración e imaginación, percibirá que todos están contra él, a tal punto que sentirá que todos conspiran para destruirlo. Debido a esto, vive bajo una nube oscura, atosigado constantemente por el miedo y el recelo.

Ten siempre en mente el Paraíso, el cual es tan amplio como los cielos y la tierra

Si tienes hambre en este mundo o te sientes triste, enfermo u oprimido, recuerda la bendición eterna del Paraíso. Si lo haces, tus pérdidas serán ganancias y las dificultades que enfrentas serán verdaderos regalos. Las personas más sabias son aquellas que trabajan para el Más Allá, porque es mejor y eterno. Por el contrario, los más necios de la humanidad son aquellos que ven a este mundo como su morada eterna y ponen en él todas sus esperanzas. Verás que esas personas son las más afectadas por la angustia cuando tienen que enfrentar alguna desgracia. Serán las más afligidas por las pérdidas mundanas simplemente porque no ven más allá de sus vidas. Solamente ven y piensan en esta vida pasajera. Desean que nada arruine su estado de felicidad. Si se quitaran el velo de la ignorancia que cubre sus ojos estarían en comunión con la morada eterna, su dicha y sus placeres. Escucharían con atención cuando se les instruye sobre su descripción a través del Corán y la Sunnah. De hecho, esa es la morada que merece nuestra atención y amerita nuestra lucha y arduo trabajo, de tal manera que podamos lograr lo mejor de ella.

¿Hemos reflexionado, con atención sobre la descripción de los habitantes del Paraíso? Las enfermedades no les afectan, la angustia no les aflige, no mueren, permanecen jóvenes y sus ropas están siempre limpias y perfectas. Viven en una hermosa morada. En el Paraíso se encuentra todo lo que nunca se ha visto, oído e imaginado. El viajero pasa debajo de un árbol en el Paraíso durante cien años y aún así no se queda sin su sombra. Una morada en el Paraíso mide cien kilómetros. Hay ríos por doquier, sus castillos son amplios y sus frutos no sólo están al alcance de todos, sino que se recogen fácilmente. Hay fuentes y manantiales, lechos elevados, copas servidas a disposición, almohadones ordenados y alfombras extendidas.

“En él habrá manantiales, lechos elevados, copas servidas a su disposición, almohadones ordenados y alfombras extendidas.” (Corán 88:12-16)

Complácete con lo que Allah te ha concedido y serás el más feliz y rico de todos

Recuerda lo que posees: riqueza, cónyuge, hijos, vivienda y capacidades, y sé feliz con lo que tienes:

“Aférrate a lo que te he concedido y sé de los agradecidos.” (Corán 7:144)

La mayoría de los estudiosos islámicos y musulmanes piadosos de las generaciones anteriores fueron pobres; de más está decir que no tenían hermosas viviendas ni vehículos modernos. Aún así, a pesar de esos aspectos, llevaban vidas fructíferas y beneficiaban a la humanidad no porque realizaban milagros, sino porque utilizaban todas las enseñanzas que habían recibido y empleaban su tiempo de la manera correcta. De allí que sus vidas, su tiempo y sus talentos contaban con la bendición del Señor.

Por el contrario, hay muchas personas que fueron dotadas con mucha riqueza, hijos y diversas bendiciones, pero las mismas gracias que recibieron fueron la causa de su tristeza y perdición. Se desviaron de lo que sus instintos innatos les indicaban, es decir, que las cosas materiales no son todo. Podemos observar a quienes se han graduado en universidades de renombre, pero son modelos en la oscuridad porque sus talentos y facultades permanecen sin uso, mientras tanto, que quizás hayan obtenido un conocimiento limitado, han hecho montañas con lo que saben, beneficiándose ellos mismos y también a la sociedad.

Si buscas la felicidad, debes estar satisfecho con lo que Allah te ha concedido, con tu situación familiar, con el sonido de tu voz, con tu nivel de entendimiento y con el monto de tu salario. Algunos educadores van todavía más allá y dicen que debes imaginarte a ti mismo conforme con aún menos cosas de las que posees ahora.

A continuación te ofrezco una lista de aquellos cuyos nombres brillaron en la historia Islámica a pesar de sufrir diversos inconvenientes:

‘Atá' Ibn Rabáh fue un famoso estudioso muy conocido en su época. Era un esclavo liberto, tenía nariz chata y cabello mota; además era paralítico.

Al-Ahnaf Ibn Qais fue famoso entre los árabes por su extraordinaria paciencia. Logró esa fama a pesar de tener una apariencia desmejorada, era jorobado, de piernas torcidas y su contextura física era muy frágil.

Al-A’mash fue uno de los estudiosos más reconocidos del Hadiz en sus tiempos. Fue liberado de su esclavitud, tenía serios problemas en su vista y además era pobre. Sus ropas eran harapos, de apariencia era desaliñado y vivía en circunstancias muy apremiantes.

De hecho, todos los Profetas fueron en algún momento pastores. El Profeta David (P) fue herrero, Zakaría (P) carpintero y Enoc (P) sastre y a pesar de ello, fueron lo mejor de la humanidad.

Por lo tanto, tu valor se halla en tus habilidades, tus, buenas acciones, virtudes y en tus contribuciones a la sociedad. No te sientas angustiado por lo que te ha dado la vida en lo que respecta a aspecto físico, riqueza o familia sino que debes sentirte feliz con lo que Allah 

(Enaltecido y exaltado sea) te ha asignado. “Nosotros somos Quienes distribuimos el sustento en la vida mundanal” (Corán 43:32)

¡Pobres las almas de esas personas!

Sus principales preocupaciones son su alimentación, su vehículo su vivienda y demás posesiones. Nunca, pondrán su mirada en una vida de ideales y virtudes; sólo piensan en sus automóviles, sus vestimentas, sus calzados y comida.

Hay personas que sufren día y noche por una discusión menor con su pareja o con un hijo o pariente o porque tienen que tolerar, las críticas o alguna otra trivialidad. Tales son las calamidades de esas personas. No tienen aspiración de alcanzar principios más elevados ni metas por las cuales luchar, ni tienen una ambición noble en sus vidas por la que puedan pelear día a día. Se dice que: ‘Cuando el agua sale del cántaro, éste se llena con aire’. Por esta razón, piensa en lo que te preocupa o causa ansiedad y pregúntate lo siguiente: ¿Vale la pena desgastar toda mi energía y mi trabajo en esto? Se trata de una pregunta indispensable, porque sea lo que fuere que te causa ansiedad, está alimentándose con tu mente y tu sangre y te está quitando tiempo y energía. No vale la pena que sufras tal desgaste por un asunto innecesario, es lamentable que hayas dilapidado gran parte de tus más preciados recursos. Los psicólogos dicen que uno debe juzgar todo en proporción a su verdadero valor y luego asignarle el lugar que le corresponda. Allah (Enaltecido y exaltado sea) lo menciona de la siguiente manera:

“Ciertamente Él ha establecido a cada cosa su justa medida” (Corán 65:3) Por eso, debes clasificar, cada situación según su magnitud, peso, medida e importancia. Aléjate de

los excesos en la apreciación de las cosas y sé moderado.

Toma el ejemplo de los Compañeros del Profeta, cuya única preocupación era dar su promesa de lealtad y obtener así la complacencia de Allah (Enaltecido y exaltado sea). Con ellos se encontraba un hombre cuya atención se concentraba en un camello extraviado y esa preocupación le había hecho perder su promesa de lealtad, por lo que se vio privado de las recompensas que los demás cosecharon.

Por lo tanto, no debes preocuparte por asuntos insignificantes. Si sigues este consejo, verás cómo la mayoría de tus preocupaciones van desapareciendo poco a poco

No te angusties por lo insignificante

Muchas personas no sufren por problemas de gran importancia, sino por dificultades menores.

Observa a los hipócritas y ve cuán débiles eran en su resolución. Él Corán nos relata algunas de las características de sus discursos:

“Se alegraron quienes no participaron [en la batalla de Tabúk) por haberse quedado contrariando las órdenes del Mensajero, y se negaron a contribuir y luchar por la causa de Allah, y dijeron: No marchéis [a combatir] con este calor.” (Corán 9:81)

"Entre ellos [los hipócritas] hubo quien te dijo: permite quedarme y no me expongas a la tentación”

(Corán 9:49)

"Y cuando un grupo de ellos [de los hipócritas] dijo: ¡Oh, gente de Iazrib [antiguo nombre de Medina]! Esto es un mal para vosotros. ¡Mejor volveos [y no combatáis]!” (Corán33:13)

“Y verás que quienes tienen una enfermedad en sus corazones [la duda] van corriendo a ellos y les dicen: Tememos que nos sorprenda un revés” (Corán 5:52)

“Y dijeron los hipócritas y aquellos en cuyos corazones había dudas [sobre la Verdad] Allah y Su Mensajero no nos han hecho más que falsas promesas” (Corán 33:12)

No cargues el peso del mundo sobre tus espaldas

En algunas personas existe una guerra interna, la cual no se lleva a cabo en el campo de batalla sino en la habitación, la oficina o en el propio hogar. Es una guerra que genera úlceras o hipertensión. Estas personas se frustran por todo: se enfurecen por la inflación o porque la lluvia no llega y se exasperan cuando se devalúa su moneda. Están todo el tiempo perturbados y alterados, sin importar la razón.

“Creen que todo grito va dirigido contra ellos” (Corán 63:4)

Mi consejo es que hagas lo siguiente: no cargues el peso del mundo sobre tus espaldas. Deja que el suelo lleve la carga de las cosas que suceden. Hay personas que tienen el corazón como esponja porque absorben todo tipo de falacias y conceptos erróneos. Se angustian hasta por lo más insignificante; seguramente, ese tipo de corazón termina destruyendo a su dueño.

Aquellos que tienen principios y transitan por el camino de la verdad no se ven afectados por las dificultades; por el contrario, éstas les ayudan a fortalecer su fe y sus decisiones. El caso contrario es el de fe débil. Cuando debe enfrentar la adversidad y los problemas, lo único que aumenta es su miedo. No hay nada mejor para ti en tiempos de calamidad, que tener un corazón valiente. Aquel que tenga un corazón con dichas características podrá valerse por sí mismo y tendrá una fe sólida. Por el contrario, frente a cualquier dificultad, el cobarde se atormenta una y otra vez con presentimientos de un destino que está por venir. Por lo tanto, si deseas tener una vida estable, enfrenta todas las situaciones con valentía y perseverancia.

“No permitas que te hagan flaquear quienes no están convencidos [de la Resurrección]” (Corán 30:60)

Trata de ser resuelto en las circunstancias que te afectan y más feroz que los vientos que traen calamidades. Que la piedad descienda sobre los débiles de corazón, ya que son quienes más se atemorizan con el más pequeño de los temblores.

“Encontrarás que son los más aferrados a la vida mundanal” (Corán 2:96) En cuanto a aquellos que son decididos, reciben la ayuda de su Señor y confían en Su promesa.

“Hizo descender el sosiego sobre ellos” (Corán 48:1) La paciencia es la mejor opción

Aquellos que enfrentan las dificultades con fuerza y paciencia son minoría. Pero aunque parezca obvio debemos tener en cuenta lo siguiente: si no somos pacientes, ¿qué otra cosa podemos hacer? ¿Existe una solución alternativa? ¿Conoces alguna facultad que sea mejor que la paciencia?

Aquellos que alcanzan la grandeza deben superar un mar de dificultades y conflictos antes de alcanzar el éxito máximo. Debes saber que cada vez que escapas de una dificultad, seguramente enfrentarás otra. A lo largo de este conflicto constante, deberás armarte de paciencia y confiar plenamente en Allah (Exaltado y enaltecido sea).

Este es el camino de los nobles: enfrentar los conflictos con una firme resolución y luchar hasta el cansancio contra las dificultades.

Por lo tanto, deberías ser paciente y saber que la paciencia sólo viene a través de Allah (Exaltado y enaltecido sea). Ten la entereza de alguien que confía con tranquilidad en lo que está por venir, intenta ser alguien que sabe que habrá un final feliz y que busca la recompensa de su Señor con la esperanza de que al enfrentar las dificultades encontrará el perdón para sus pecados. Debes ser paciente, sin importar cuál sea la dificultad o cuán oscuro sea el camino que tienes por delante. Verdaderamente, con la paciencia llegará el éxito, y después de la dificultad llegará el alivio.

Luego de leer algunas biografías de personas exitosas que vivieron en el pasado, me sorprendí de la enorme paciencia que demostraron y de su capacidad de sobrellevar pesadas cargas para luego surgir como seres más fuertes. Las dificultades cayeron sobre sus hombros como frías gotas de lluvia, mas se mantuvieron firmes como montañas. Pero luego de un breve tiempo, fueron recompensados por su paciencia y alcanzaron el éxito.

Debes salir y recitar el Corán junto a un arroyo o donde los pájaros cantan

Trata de viajar a distintos lugares, es una actividad que los médicos recomiendan especialmente para aquellos que se sienten decaídos y oprimidos por la rutina. Por esta misma razón, encuentra el placer de viajar y disfruta cada instante de tu vida.

“Aquellos que invocan a Allah estando de pie; sentados o recostados; meditan en la creación de los cielos y la Tierra y dicen: ¡Señor nuestro! No has creado todo esto en vano” (Corán 3:191) _________________ Nuestro único objetivo es, que se conozca la verdad.

La oración... la oración

“¡Oh, creyentes! Socorreos con la paciencia y la oración.” (Corán 2:153)

Si te encuentras acosado por el miedo y la ansiedad, ponte de pie ahora mismo, ora y verás como tu alma encontrará alivió y tranquilidad. La oración - en la medida que se realice sinceramente y con un corazón despierto - es una garantía para lograr un buen efecto.

Cada vez que el Profeta (ByP) se veía angustiado o apenado, decía:

“¡Oh Bilál! Danos alivio y llama a la oración”.

La oración era su goce y placer; era el deleite de sus ojos.

He leído biografías de muchas personas ejemplares que acudían a la oración siempre que se veían rodeados de dificultad y angustia. Estas personas oraban hasta que sentían sus almas colmadas de fuerza, voluntad y resolución.

Existe una oración que fue prescripta para ser realizada en momentos de mucho temor (durante la batalla), cuándo los miembros son cercenados, los cráneos estallan y las almas abandonan el cuerpo. La fuerza, la resolución y la paz espiritual durante esos momentos sólo pueden derivar de una oración hecha de corazón.

Como miembros de esta generación que está consumida por las enfermedades psicológicas, debemos regresar a la Mezquita para postrarnos frente a Allah y buscar Su alivio. Si no lo hacemos, las lágrimas quemarán nuestros ojos y la angustia destruirá nuestros nervios.

Si realizamos con fervor las cinco oraciones diarias lograremos la mayor de las bendiciones: la redención de nuestros pecados y el acercamiento hacia nuestro Señor. La oración es también un potente remedio para nuestras enfermedades, ya que infunde fe en nuestras almas. En cuanto a aquellos que se alejan de la Mezquita y de la oración, para ellos habrá infelicidad, angustia y una vida signada por las amarguras.

“En cambio, los incrédulos estarán perdidos y sus obras habrán sido en vano.” (Corán 47:8) “Allah nos basta y Él es el mejor protector.” (Corán 3:173)

Al dejar tus asuntos en manos de Allah, dependerás de Él, confiarás en Su promesa y estarás complacido con lo que Él ha decretado. Agradecerás Sus favores y esperarás con paciencia Su ayuda. Cosecharás los mejores frutos de la fe que mostrarán las características más prominentes del creyente. Cuando incorporas estas cualidades a tu carácter, estarás en, paz con el futuro, ya que todo dependerá solamente de tu Señor. Como resultado, de ello, encontrarás, cuidado, ayuda, protección y éxito.

Cuando el Profeta Abraham (P) fue arrojado al fuego, dijo. “Allah nos basta y Él es el mejor protector.” De esa manera, Allah (Exaltado y enaltecido sea) hizo que el fuego sea frío, seguro para Abraham (P). Cuando el Profeta (ByP) y sus compañeros fueron amenazados por el ataque del enemigo, pronunciaron las palabras relacionadas con la primera parte de este versículo:

“Allah nos basta y Él es el mejor protector. Y retomaron con la gracia y el favor de Allah sin combatir [debido a que los incrédulos al enterarse de que los musulmanes salieron a su encuentro optaron por retomar a La Meca]. Buscaron con esto la complacencia de Allah; y Allah es el 

poseedor de los favores más inmensos.” (Corán 3:173-174)

No hay hombre que sea capaz de luchar contra la corriente de la desdicha, ni tampoco que enfrente las olas del desastre cuando éstas embisten. Esto se debe a que el hombre fue creado débil y frágil. Sin embargo, el creyente que vive tiempos de dificultad, tiene plena confianza y dependencia en su Señor y además que todas las dificultades pueden superarse.

“Y encomendaos a Allah si sois creyentes.” (Corán 5:23)

Tú que deseas ser sincero contigo mismo: depende del Todopoderoso, Quien todo lo posee, para que te salves de la calamidad y del desastre. Vive tu vida según este precepto: “Allah nos basta y El es el mejor protector” Si tus riquezas son casi nulas, si te encuentras agobiado por las deudas o si tienes algún tipo de dificultad mundana exclama: “Allah nos basta y El es el mejor protector”

Si te enfrentas a tu enemigo y te encuentras alarmado o si temes los malos actos del opresor di en voz alta: “Allah nos basta y Él es el mejor protector”

“La guía y el socorro de Allah te es suficiente” (Corán 25:31) “Diles. Transitad por la Tierra...” (Corán 6:11)

Hay una actividad que da placer, a la vez que aleja las nubes oscuras que pueden estar cercándote; se trata de transitar por distintos lugares y así observar el libro abierto de la creación y apreciar todas sus maravillas. Durante estos viajes, podrás ver jardines de esplendor y hermosas praderas. Debes salir de tu hogar y contemplar aquellas cosas que te rodean. Escala montañas, atraviesa valles, trepa a los árboles y bebe el agua pura y dulce de manantial. Allí descubrirás que tu alma es libre como un pájaro que tanta y surca los cielos en perfecta armonía. Intenta salir de tu casa y quita la venda de tus ojos, recorre las amplias tierras de Allah (Exaltado y enaltecido sea), recordándole y glorificándole.

Encerrarte en tu habitación, mientras las horas pasan, sin realizar ninguna actividad es un camino seguro a la autodestrucción. Tu cuarto no es el único sitio en el mundo, ni tú eres el único habitante del mismo. Entonces, ¿por qué te entregas a la tristeza y a la soledad? Exclama desde el fondo de tu corazón, con tus ojos y tus oídos atentos:

“Salid sea cual fuere vuestra condición” (Corán 9:41) Encuentra consuelo recordando a los que sufren

Mira a tu alrededor, hacia ambos lados. ¿No ves a los que sufren y padecen? En cualquier hogar hay penas y lágrimas que corren por las mejillas.

¿Cuántas tribulaciones se padecen y cuántas personas perseveran con paciencia? Tú no eres el único que tiene problemas, los cuales son pocos si se comparan con las dificultades de los demás. ¿Cuántos enfermos permanecen postrados durante años sufriendo un dolor inexplicable?

¿Cuántos no han visto la luz del sol en años debido a que están presos, sin saber lo que sucede fuera 

de las paredes de su celda? ¿Cuántos hombres y mujeres han perdido a sus hijos cuando éstos eran apenas unos niños? ¿Cuántas personas sufren problemas y tormentos?

Es hora que encuentres consuelo en aquellos que están mucho peor que tú, debes saber que esta vida es como una prisión para el creyente, una morada de dolor y tristeza: Los castillos pueden estar desbordados de habitantes durante la mañana; y en un ins¬tante sucede un desastre y quedan vacíos y desolados. La vida puede ser tranquila, el cuerpo puede tener buena salud, la riqueza puede ser abundante y nuestros hijos pueden ser sanos, pero en cuestión de días, la pobreza, la muerte, la separación y la enfermedad pueden tomar su lugar.

“Habitasteis en los mismos territorios que vivieron quienes [no creyeron] y fueron injustos consigo mismos, y a pesar de que os enterasteis de cómo les aniquilamos y de que os expusimos muchos ejemplos para que reflexionarais no creísteis.” (Corán 14:45)

Deberías adaptarte como lo hace el camello experimentado, que cuando es necesario, tiene la habilidad de arrodillarse sobre una roca. También deberías comparar tus dificultades con las de aquellos que te rodean y los que te precedieron. Deberías darte cuenta que estás bien en relación a ellos y que las tuyas no son más que pequeñas dificultades. Por eso alaba a Allah (Exaltado y enaltecido sea) por Su amabilidad, sé agradecido por lo que te ha concedido, busca en Él la recompensa por lo que se ha llevado y busca consuelo en aquellos que sufren.

Un ejemplo perfecto es el que nos dio el Profeta (ByP) por medio de sus actitudes, en muchas oportunidades. Mientras rezaba le pusieron sobre su cabeza las entrañas de un camello; sus pies sangraron; su rostro fue fracturado; se encontró sitiado en un paso montañoso hasta tal punto que se vio obligado a comer hojas de los árboles; fue expulsado de La Meca; le rompieron un diente durante una batalla; su esposa siendo inocente fue acusada de adulterio; setenta de sus compañeros fueron asesinados; tuvo que afrontar la pérdida dé su hijo y de la mayoría de sus hijas; para aliviar el hambre extremo que sentía llegó al punto de atarse una roca al estómago; y también lo acusaron de ser poeta, mago, adivino, demente y mentiroso... le tocó vivir todo esto en poco tiempo. Aún así Allah (Exaltado y enaltecido sea) lo protegió a lo largo de ese período de sufrimiento. Muchas personas han tenido que enfrentan terribles dificultades. El Profeta Zacarías (P) fue asesinado, el Profeta Juan (P) fue decapitado, el Profeta Moisés (P) sufrió tremendas angustias, Abraham (P) fue arrojado al fuego y los Califas Rectos siguieron el mismo camino: `Umar (R) fue asesinado, al igual que `Suman (R) y Ali (R). Muchos sabios en el pasado fueron azotados, apresados o torturados.

“¿O creéis que vais a entrar al Paraíso sin pasar por lo mismo que atravesaron quienes os precedieron? Padecieron pobreza e infortunios, conmoción...” (Corán 2:214)

Acepta la vida tal como es

Los placeres de la vida son breves y a menudo son el preludio de la angustia y el sufrimiento. La vida implica responsabilidad, es como un viaje en el cual el cambio es constante y las dificultades son incesantes en sus embestidas.

No encontrarás a nadie, ni padre, ni esposa, ni amigo que esté libre de estos problemas. Allah (exaltado y enaltecido sea) ha deseado que en este mundo se enfrenten dos fuerzas opuestas: El bien y él mal, la rectitud y la corrupción, la felicidad y la tristeza. Así, el bien, la rectitud y la felicidad son para el Paraíso; mientras que el mal, la corrupción y la tristeza son para el Infierno. El Profeta (ByP) dijo:

“Este mundo está maldito con todo lo que hay en él, excepto: El recuerdo de Allah, lo que le sigue (es decir, las buenas acciones y todo lo que Allah ama), el sabio y el buscador de conocimiento”.

Por eso, debes vivir tu realidad sin imaginarte constantemente una vida ideal, una vida libre de angustias y de arduo trabajo. Acepta la vida tal como es y adáptate a todas las circunstancias. No encontrarás en este mundo el compañero perfecto o la situación perfecta, ya que la perfección es una cualidad ajena a esta vida. Es necesario que hagamos algunas modificaciones en nuestro diario vivir, que tomemos lo que es fácil y dejemos de lado lo que es difícil, y con bastante frecuencia, debemos hacer caso omiso de las fallas y los errores de los demás.

Extrae la miel pero no rompas la colmena

Todo lo que es realizado con suavidad se embellece, y todo lo que carece de ella se estropea. Cuando te encuentras con alguien y lo saludas con una amplia sonrisa y le dices una palabra amable, estás demostrando una característica del creyente. Cuando una abeja se posa en una flor no la destruye, porque ciertamente Allah concede a través de la suavidad lo que no concede a través de la rudeza.

Hay ciertas personas que son como imanes, cuyas personalidades atraen a todos los que están cerca, simplemente porque son queridos por su manera amable de hablar, sus buenos modales y sus acciones nobles. Ganarla amistad de los demás es un arte que dominan aquellos que son nobles y piadosos; estas personas siempre reúnen un gran círculo de personas en torno a ellos. Su mera presencia en una reunión es una bendición y cuando están ausentes se les echa de menos y se los menciona durante la conversación.

Estas personas benditas tienen un código de conducta diferente del resto:

“No se equipara obrar el bien y obrar el mal. Si eres maltratado responde con una buena actitud [sabiendo disculpar], y entonces verás que aquel con quien tenías una enemistad se convertirá en tu amigo ferviente.” (Corán 41:34)

Eliminan la malicia de los demás mostrando sinceridad, perdón y amabilidad. Se olvidan de los malos tratos recibidos y se mantienen amables y comprensivos. Pueden ser blancos de calumnias y palabras muy duras pero las mismas les entran por un oído y salen por el otro, continuando su camino para no regresar nunca más. Permanecen en un estado de calma continua. Las personas en general, y particularmente los musulmanes, están a salvo de sufrir daño alguno por esos actos. El Profeta (ByP) dijo:

“El musulmán es la persona cuyas palabras y acciones no causan daño a los demás. Y el creyente es aquel en quien los demás confían, y no temen por su vida ni sus bienes”.

También dijo:

"Allah me ordenó relacionarme con aquellos que me han despreciado, perdonar a los que han cometido injusticias conmigo y darles a quienes han sido mezquinos conmigo”.

“...controlan su cólera y perdonan a los hombres...” (Corán 3:134) Debemos darles a esas personas las buenas nuevas de una recompensa inminente en este mundo, en

el que vivirán en paz y tranquilidad.

También debemos anunciarles que tendrán una gran recompensa en el Más Allá, en el Paraíso, donde estarán más cerca que nunca de su Señor Misericordioso.

“En un lugar honorable [el Paraíso], junto al Soberano Todopoderoso.” (Corán 54:55) “¿Acaso no es con el recuerdo de Allah que se sosiegan los corazones?” (Corán 13:28)

La sinceridad purifica el corazón y es apreciada por Allah (exaltado y enaltecido sea). No existe ninguna acción que brinde tanto placer al corazón, o que tenga una recompensa mayor, que el recuerdo constante de Allah.

“Recordadme pues, que Yo os recordaré” (Corán 2:152)

El recuerdo de Allah es Su paraíso en la tierra, y todo aquel que no entre en este mundo no entrará al Paraíso del Más Allá. El recuerdo no es sólo un refugio seguro donde se está a salvo de los problemas y de las preocupaciones mundanas, sino que también es el camino más corto y fácil para alcanzar el éxito máximo. Lee los distintos textos que hacen referencia al recuerdo de Allah y apreciarás sus beneficios.

Cuando recuerdas a Allah (exaltado y enaltecido sea) los nubarrones del miedo y de la preocupación se disipan y sé derriban las montañas que constituyen tus problemas.

No debemos sorprendemos cuando escuchamos que aquellas personas que recuerdan a Allah (exaltado y enaltecido sea) están en paz. Lo que sí ha de sorprendernos es cómo los descuidados y los negligentes sobreviven sin recordarlo.

“Éstos están muertos y no vivos; y no saben cuándo será su resurrección.” (Corán 16:21) Oh, tú que te quejas de noches sin conciliar el sueño y estás perplejo frente a tus desgracias, invoca

Su nombre sagrado. “¿Conoces a alguien similar a Él?” (Corán 19:65)

A medida que recuerdes a Allah, tu corazón estará feliz y en calma. Recordarlo conlleva el significado de depender totalmente de Él, de acudir a Él en busca de ayuda, de tener buenos pensa¬mientos sobre Él y de esperar también la victoria que proviene de Él. Ciertamente, Él está cerca cuando Le suplicas: Él oye cuando exclamas Su nombre y responde cuando Lo invocas, por 

ello sé humilde y pídele con sinceridad. Repite Su nombre sagrado, y menciónalo como el único que merece ser adorado. Menciona Sus alabanzas, suplícale, pídele perdón y seguramente encontrarás - por voluntad de Allah (exaltado y enaltecido sea)- felicidad, paz e iluminación.

“Allah les agració con una recompensa en esta vida y les agraciará con una recompensa mayor en la otra” (Corán 3:148)

“¿Envidian a la gente por el favor que Allah (exaltado y enaltecido sea) les ha dispensado?” (Corán 4:54)

La envidia es una enfermedad que causa estragos no sólo en la mente, sino también en el cuerpo. Se dice que el envidioso no tiene reposo y que es un enemigo disfrazado de amigo. Para ser justos, podría decirse que la envidia es una enfermedad ecuánime, ya que comienza matando primero al portador.

La envidia debe ser algo prohibido para cualquiera de nosotros, porqué antes de poder ser piadosos con los demás, debemos serlo con nosotros mismos. Cuando envidiamos, alimentamos a nuestra propia carne y sangre con la infelicidad y entregamos nuestro sueño placentero a otros.

La persona envidiosa enciende la llama y luego salta hacia ella. La envidia trae angustia, dolor y sufrimiento, destruyendo así lo que alguna vez fue una vida apacible y virtuosa.

La maldición que recae sobre el envidioso se debe a que éste desafía al destino y compite con su Creador porque lo considera injusto.

La envidia es una enfermedad pero a diferencia de otras enfermedades, quien la padece no recibe recompensa en el Más Allá. El envidioso permanece en su furia hasta que muere, o hasta que la dicha que poseen los demás los abandona. Todos podemos reconciliarnos, excepto con el envidioso, porque para ello debes despojarte de las gracias de Allah (exaltado y enaltecido sea) y dejar de lado tus talentos y aptitudes. Si lo haces, quizás recién entonces la persona envidiosa sea feliz. Debemos pedirle a Allah (exaltado y enaltecido sea) que nos proteja de la persona envidiosa, ya que es como una serpiente venenosa que no descansa hasta que aplica su veneno a un inocente.

Debemos mantenemos alejados de la envidia y buscar refugio en Allah de aquellos que la padecen, ya que éstos están constantemente al acecho.

La fe es vida en sí misma

Aquellos que son desdichados, en el sentido pleno de la palabra, son aquellos a quienes se les ha privado de los tesoros de la fe. Viven en un estado constante de tristeza e ira.

“Mas quien se aleje de Mi Mensaje llevará una vida mísera” (Corán 20:124)

El único medio para purificar el corazón y librarlo de las ansiedades y preocupaciones es tener fe total en Allah (exaltado y enaltecido sea), Señor de todo lo que existe. De hecho, no se le puede dar un verdadero significado a la vida si no se tiene fe.

¡Qué triste que un ateo no conozca los beneficios de la fe y que sea artífice de su propia destrucción!. ¡Cuán ruin y despreciable es una vida sin fe! ¡Cuán eternamente maldita es la existencia que envuelve a aquellos que están fuera de los límites establecidos por Allah (exaltado y enaltecido sea).

“sellamos sus corazones y sus ojos como la primera vez, cuando no creyeron, y les dejamos desorientados en su extravío.” (Corán 6:110)

Ha llegado la hora en que el mundo tenga una fe incuestionable y que nadie tenga derecho a ser adorado excepto Allah. Después de siglos de experiencia, ¿no debería darse cuenta la humanidad de que tener fe en una estatua es ridículo, que el ateísmo es absurdo, que los Profetas eran veraces y que sólo Allah posee los dominios del cielo y de la tierra? A Allah (exaltado y enaltecido sea) le debemos todas nuestras alabanzas y Él todo lo puede.

La felicidad y la paz que obtendrás serán proporcionales al nivel de tu fe, ya sea fuerte o débil, firme o endeble.

“Al creyente que obre rectamente, sea varón o mujer, le concederemos una vida buena y le multiplicaremos la recompensa de sus obras." (Corán 16:97)

La vida buena que se menciona en este versículo coránico hace referencia a tener una fe sólida en la promesa de nuestro Señor y un corazón firme que Lo ame. Aquellos que lleven esta ‘vida buena’ también tendrán los nervios sosegados cuando se angustien por las dificultades; estarán satisfechos con todo lo que les suceda porque es lo que está escrito para ellos y porque están complacidos con Allah (exaltado y enaltecido sea) como su Señor, con el Islam como su religión y con Muhammad (ByP) como su Profeta y Mensajero.

Allah siempre te compensa

Cuando Allah (Alabado y exaltado sea) te quita algo, Él te compensa con algo mejor pero sólo si eres paciente y buscas complacerle. El Profeta (ByP) dijo lo siguiente:

“Quien haya perdido sus dos ojos y lo sobrelleve con paciencia, será compensado por ello con el Paraíso”. El Profeta (ByP) dijo en otro Hadiz:

“Aquel que pierde a un ser querido en este mundo y se resigna con paciencia buscando la recompensa de su Señor, será compensado con el Paraíso”.

Por ello, no te angusties demasiado por los problemas, porque Aquel que los decretó tiene con Él una gran recompensa: el Paraíso.

Aquellos que sufren en este mundo y están cerca de Allah serán alabados en lo más alto del cielo:

“¡La paz sea sobre vosotros! En verdad fuisteis perseverantes [en la adoración]. ¡Qué hermosa es la recompensa de la morada eterna!” (Corán 13:24).

Debemos reflexionar acerca de la recompensa que recibiremos por soportar las dificultades con paciencia.

“Estos son quienes su Señor agraciará con el perdón y la misericordia, y son quienes siguen la guía.” (Corán 2:157)

Ciertamente la vida en este mundo es corta y sus tesoros son pocos. El Más Allá es eterno y mejor, y aquel que sufre aquí encontrará su recompensa allá. Todo aquel que trabaje duro, en esta vida, encontrará tranquilidad en la otra. En cuanto a los que se aferran a este mundo y están enamorados de é, lo más difícil de soportar para ellos será perder las comodidades y riquezas porque solamente desean disfrutar de esta vida. Y debido a este deseo no reaccionan frente a las desgracias de la misma manera que los demás, y permanecen ciegos frente a su transitoriedad e insignificancia.

¡Oh angustiados, si son pacientes no perderán nada; y aunque no lo puedan percibir, estarán beneficiándose! La persona que está angustiada por las dificultades, debe reflexionar sobre el Más Allá y la recompensa de los que son pacientes y esperan.

“se levantará un muro entre ellos que tendrá una puerta. Detrás estará la misericordia de Allah y afuera Su castigo.” (Corán 57:13)

Tu hogar es suficiente

Alejarse del mal y sus perpetradores y mantener lejos a los necios es beneficioso para nosotros. Pues si te recluyes del mal, tendrás la oportunidad de reflexionar, pensar y comenzar a recorrer el camino hacia la luz.

Aislarse de todo lo que desvía de la obediencia a Allah es como tornar una dosis de medicina que los médicos del corazón consideran una cura muy potente. Cuando te recluyes del mal y de la ociosidad, tu mente se estimula y se pone en acción. Los resultados son un aumento de la fe, del arrepentimiento y del recuerdo constante de Allah (alabado y exaltado sea).

Sin embargo, algunas reuniones no sólo se recomiendan sino que son necesarias: la oración en congregación, los círculos de aprendizaje y todo aquel encuentro que conlleve a la rectitud y corrección. Ten cuidado de las reuniones en las que predominan la frivolidad y la superficialidad. Aléjate rápidamente de ese tipo de encuentros, arrepiéntete de tus malas acciones, cuida tus palabras y confórmate dentro de los límites de tu hogar. Si frecuentas personas necias, estarás poniendo en riesgo la estabilidad y firmeza de tu mente porque esas personas con las que te mezclas indiscriminadamente probablemente sean expertos en desperdiciar el tiempo, mentir, esparcir problemas y hacer daño.

“Si hubieran salido a combatir [con vosotros] os habrían confundido sembrando la discordia)”

(Corán 9:47)

Mi consejo es que te mantengas firme en tu propósito y te aísles en tu habitación, excepto para hablar cosas buenas o para hacer el bien. Al aplicar este consejo, verás cómo tu corazón regresa hacia ti. Por eso usa correctamente tu tiempo y evita desperdiciar tu vida. No calumnies; libera a tu corazón de la ansiedad y protege tus oídos de lo profano.

Convierte un limón en una dulce bebida

Una persona inteligente y hábil transforma las pérdidas en ganancias; mientras que el inepto agrava sus propios problemas, creando dos problemas de uno solo.

El Profeta (ByP) fue obligado a abandonar la ciudad de La Meca, pero en lugar de dejar su misión, prefirió continuarla en Medina, la ciudad que con asombrosa rapidez se ganó un lugar en la historia.

El Imám Ahmad Ibn Hanbal fue seriamente torturado y flagelado, y aún así, surgió triunfante de esa prueba, convirtiéndose en un estandarte de la Sunnah. El Imám Ibn Taimíah fue encarcelado y salió de la prisión mucho más sabio de lo que era antes. El Imám As Sarjasi estuvo cautivo en el fondo de un pozo de agua en desuso y desde allí escribió veinte volúmenes sobré derecho islámico. Ibn Al Azir quedó inválido, luego de lo cual escribió Compendio de las Bases Jurídicas o Yámí’ Al-Usúl y El final o An-Niháiah, uno de los libros más famosos sobre la ciencia del Hadiz. El Imám Ibn Al Yauzi fue expulsado de Bagdad. Luego, a través de sus viajes, aprendió las siete recitaciones del Corán. Málik Iba Ar Raib se encontraba en su lecho de muerte cuando recitó su poema más bello y famoso, el cual es apreciado hasta nuestros días. Cuando los hijos de Abú Dhu'aib Al Hudhali murieron antes que él, les dedicó un poema que el mundo oyó y admiró.

Por lo tanto, cuando estés atravesando un mal momento, trata de ver el lado positivo. Si alguien te ofrece un vaso de jugo de limón, agrégale azúcar. Y si alguien te regala una serpiente, conserva su preciosa piel y desecha el resto.

“Es posible que detestéis algo y sea un bien para vosotros” (Corán 2:216)

Antes de su violenta revolución, Francia encarceló a dos brillantes poetas: uno optimista y el otro pesimista. Ambos apretaban la cabeza entre las barras de las ventanas de sus celdas. El optimista miraba las estrellas y reía mientras que el pesimista observaba la polvareda de un camino cercano y lloraba. Por lo tanto, busca el otro lado de una desgracia. No existe una circunstancia en la que sólo haya perjuicio sino que en toda situación podemos encontrar recompensas, bondad y provecho de parte de Allah (alabado y exaltado sea).

“¿Acaso Quien responde al afligido cuando Le invoca, alivia los pesares y hace que vosotros os sucedáis unos a otros en la Tierra [puede equipararse a quien no es capaz de hacer nada de eso]?” (Corán 27:62)

¿De quién buscan victoria los débiles y los oprimidos? ¿A quién imploran todos? Es a Allah. Nadie tiene derecho a ser adorado excepto Él.

Entonces, lo más aconsejable para ti y para mí es invocarle, tanto en tiempos de serenidad como en la adversidad. Busquemos en El refugio en tiempos difíciles e implorémosle con lágrimas de arrepentimiento que su ayuda llegará con rapidez.

“¿Acaso Quien responde al afligido cuando Le invoca, alivia los pesares y hace que vosotros os sucedáis unos a otros en la Tierra [puede equipararse a quien no es capaz de hacer nada de eso]?” (Corán 27:62)

Allah salva al que se está ahogando, concede la victoria al oprimido, guía al extraviado, cura al enfermo y brinda alivio al afligido.

“Cuando se embarcan [y son azotados por una tempestad] invocan a Allah con sinceridad [reconociendo que sólo Él debe ser adorado]” (Corán 29:65)

En lo que respecta a las diversas súplicas que uno realiza para librarse de la desdicha, te recomiendo que leas los libros de la tradición profética (Sunnah). En ellos encontrarás súplicas proféticas con las cuales puedes invocar a Allah, suplicarle y buscar Su ayuda. Cuando Lo encuentres, habrás encontrado todo. Y si pierdes la fe en Él, habrás perdido todo. Al suplicarle, estarás realizando una de las mejores formas de adoración. Si eres persistente y sincero en tus súplicas, lograrás librarte de la angustia y la preocupación. Todas las cuerdas se cortan, salvo la de Él; todas las puertas se cierran, salvo la de Él. Allah está cerca, Él oye todo y responde a quienes Le suplican.

“Vuestro Señor dice: Invocadme, que responderé [vuestras súplicas].” (Corán 40:60)

Si estás atravesando momentos de angustia y dolor, recuerda a Allah, invoca Su nombre y pídele ayuda. Coloca tu frente en el suelo y alábalo para obtener así la verdadera libertad. Eleva tus manos mientras realizas la súplica, y pídele constantemente. Póstrate frente a Su puerta, ten buenos pensamientos sobre Él y espera Su ayuda. Entonces encontrarás la felicidad y el éxito verdaderos. Si ves que la cuerda se tensa cada vez más, sabe que se cortará

Luego de las lágrimas llega la sonrisa, el miedo es reemplazado con el bienestar y la serenidad se apodera de la ansiedad. Cuando encendieron una hoguera para quemar al Profeta Abraham (la paz sea con el) el fuego se volvió seguro y no sintió quemazón alguna debido al auxilio que había recibido de su Señor.

“Dijimos: ¡Oh, fuego! Sé fresco y no dañes a Abraham.” (Corán 21:69) Moisés (la paz sea con el) no se ahogó en el Mar, porque pronunció firmemente con confianza y

fortaleza:

“¡No, no nos alcanzarán! Pues mi Señor está conmigo, y Él me indicará [qué hacer para salvarnos].” (Corán 26:62)

El Profeta Muhammad (ByP) le dijo a Abú, Bakr (R) en la caverna que: Allah estaba con ellos y luego la paz y la tranquilidad descendió sobre ellos.

Aquellos que son esclavos del momento, ven miseria y desdicha. Esto se debe a que solamente ven la pared y la puerta del cuarto, cuando deberían ver más allá de las barreras que tienen delante.

Por lo tanto, no caigas en la desesperación: es imposible que las cosas permanezcan como están. Los años y los días se suceden, el futuro es incierto, y Allah (alabado y exaltado sea) siempre está atendiendo los asun¬tos de Su creación. Allah, aunque lo sepas o no, puede depararte algo bueno. Y con toda certeza, en las dificultades también te brindará alivio.

El Designio Divino y la Predestinación

“No sucede ninguna desgracia en la Tierra ni os azota a vosotros mismos adversidad alguna sin que esté registrada en un libro [la Tabla Protegida] antes de que acaezca. (Corán 57:22)

La pluma se ha secado, las páginas han sido elevadas. Todos los hechos que ocurrirán ya han sido escritos.

“No nos acontece más que lo que Allah designó para nosotros” (Corán 9:5 1)

Todo lo que te haya sucedido no debía escapar de ti, y todo lo que haya escapado de ti no debía sucederte. Si en tu corazón se grabara firmemente esta sincera creencia, todas las dificultades se convertirían en placer y comodidad. El Profeta (ByP) dijo:

“El bien alcanzará a aquel para el que Allah se lo ha designado”.

Por ésta razón, no te aflijas demasiado si te ves afectado por enfermedades o la muerte de algún ser querido o la pérdida de tus riquezas. Allah ha designado que eso suceda y las decisiones son sólo Suyas. Cuando tenemos verdadera fe en lo que Allah ha designado para nosotros, somos bien recompensados y nuestros pecados son perdonados.

A aquellos que padecen desgracias les esperan buenas noticias: ‘Ten paciencia y sé feliz con tu Señor’.

“É1 no es interrogado por lo que hace, a diferencia de Sus siervos que sí serán interrogados [pues deberán responder por todas sus obras el Día del Juicio]” (Corán 21:23)

Nunca te sentirás en total tranquilidad si no crees firmemente que Allah ya ha predestinado todos los asuntos. La pluma se ha secado y con ella se ha escrito todo lo que te sucederá. Por lo tanto, no sientas remordimiento por aquellas cosas que están fuera de tu alcance. No pienses que podrías haber evitado que el muro se derrumbe, el agua fluya o el viento sople o el vidrio se resquebraje. No podrías haber evitado esas cosas aunque lo desearas. Todo lo que ha sido predestinado tiene que suceder.

“Quien quiera que crea y quien no quiera que no lo haga.” (Corán 18:29)

Date por vencido, cree en la predestinación antes de que la ira y el remordimiento se apoderen de ti. Si ya hiciste todo lo que estaba a tu alcance y aun así sucede aquello que tratabas de evitar, ten fe y convicción de que pasó lo que debía suceder. No digas: ‘Si hubiera hecho tal y tal cosa, tal y tal cosa no habría sucedido'; en lugar de ello, di: ‘Esto es lo que Allah ha designado y lo que El desea, sucede’.

“Luego de toda dificultad viene un alivio” (Corán 94:6) Después del hambre te alcanzará la saciedad, luego de beber la sed se apagará, el descanso llegará

después del insomnio y la salud vendrá en lugar de la enfermedad. Los extraviados encontrarán su 

camino, el que está en dificultades encontrará alivio y después del día vendrá la noche.

“Pero puede que Allah os tenga deparado la victoria o algún otro decreto Suyo” (Corán 5:52)

Dile a la noche que llegará la mañana y su luz inundará las montañas y los valles. Traerá buenas noticias a los afligidos, noticias de alivio repentino que llegarán a ellos con la rapidez de la luz o como un parpadeo de ojos.

Si ves que el desierto se extiende por kilómetros y kilómetros, verás que más allá de la distancia hay verdes prados con mucha sombra.

No imites a los demás

No te transformes en alguien que no eres. No imites a los demás. Son muchos quienes olvidan sus propias voces, movimientos, idiosincrasias, talentos y hábitos para copiar en su forma de ser a los demás. Algunas de las consecuencias de ese comportamiento son la artificialidad, la infelicidad y la destrucción de la propia identidad.

Desde Adán hasta el último niño que ha nacido, no existen dos personas que sean exactamente iguales en su aspecto. ¿Por qué deberían ser iguales en sus modales y gustos?

Eres único, nadie ha sido como tú en el pasado y ni lo será en el futuro. Eres totalmente distinto de Juan y Úmar, por ello, no debes forzarte a imitar ni a seguir a los demás.

Avanza según tu propia naturaleza y disposición, busca siempre ser tu mismo. “Y supo la gente cual era su abrevadero” (Corán 2:60)

“Todos tienen una, dirección a la, cual dirigirse. ¡Apresuraos a realizar obras de bien!” (Corán 2:l48)

Como fuiste creado vive y no cambies tu voz ni modifiques tu manera de caminar. Cultiva tu personalidad, siguiendo lo que se encuentra escrito en las revelaciones pero no desperdicies tu existencia imitando a los demás, ni privándote de tu individualidad.

Tus gustos y tus preferencias son exclusivamente tuyos y queremos que sigas siendo tal como eres, especialmente porque es así como fuiste creado y así te conocimos. El Profeta (ByP) dijo:

“Que ninguno de vosotros imite a los demás”.

Por lo que se refiere a las características, las personas son como el mundo de los árboles y las plantas: dulces y amargas, altas y bajas, y así sucesivamente. Su belleza y su valor pueden apreciarse si conservan su estado natural. Nuestra variedad de colores, idiomas, talentos y habilidades son signos de nuestro Creador, por lo que no debemos descreer de ello.

Combate al aburrimiento con trabajo

Aquellos que no tienen nada que hacer son los que pasan gran parte de su tiempo haciendo correr rumores y falsedades, principalmente porque sus mentes están privadas de buenos pensamientos.

“Allah bloqueó sus corazones y no pueden discernir.” (Corán 9:87)

Cuando te encuentres inactivo, prepárate para la depresión y la desesperanza porque la inactividad permite que tu mente diva¬gue por el pasado, el presente y el futuro, con todas sus dificultades. Por lo tanto, te recomiendo sinceramente que realices actos fructíferos en lugar de permanecer ocioso ya que la ociosidad es una forma lenta y encubierta de suicidio.

La ociosidad es como la tortura que se aplicaba a algunos prisioneros en China: se los ubicaba bajo un grifo, por medio del cual cae una gota por minuto. En el lapso de espera entre una gota y otra, muchos de ellos perdían la cordura.

Estar inactivo significa no atender las obligaciones. La ociosidad es un ladrón experto y su víctima es la mente.

Por lo tanto, levántate ahora mismo y eleva una plegaria o lee un libro; alaba a tu Señor, estudia, organiza tu biblioteca, arregla algo en tu casa o haz algo benéfico para los demás y así lograrás ponerle fin a tu inactividad.

Destruye el aburrimiento por medio del trabajo. Al aplicar este simple precepto, habrás recorrido al menos la mitad del camino hacia la felicidad. Mira a los granjeros, los carpinteros y al panadero, y observa cómo mientras trabajan, entonan palabras tan melodiosas como el canto de las aves porque están contentos. Luego obsérvate a ti mismo y ve cómo das vueltas en la cama, secando tus lágrimas, torturándote y lamentándote constantemente.

Hacer el bien a los demás reconforta el corazón

La primera persona que se beneficia de un acto de caridad es el benefactor mismo, debido a que aprecia cambios en su interior y en sus modales, encontrando paz y viendo la sonrisa en el rostro de quien la recibe.

Si te encuentras bajo presión o atravesando dificultades muestra amabilidad hacia los demás que serás el primero en encontrar alivio y consuelo. Por lo tanto, da a los necesitados, defiende a los oprimidos, ayuda a los que están en problemas y visita a los enfermos. Verás que la felicidad comienza a llegar desde todas direcciones.

Un acto de caridad es como el perfume que beneficia al que lo usa, al vendedor y al comprador. Además, los beneficios psicológicos que uno recibe al ayudar a los demás son por demás grandiosos. Si sufres de depresión, un acto de caridad será mucho más efectivo para ti que tomar la mejor de las medicinas.

Incluso al sonreír a los demás, estás dando caridad. El Profeta Muhammad (ByP) dijo:

“No desprecies ningún acto de bondad pensando que es insignificante, aun si (dicho acto) consiste en saludar a tu hermano con una sonrisa (pues ello es un acto de mucho valor en la escala de las buenas acciones)”.

Por otro lado, si frunces el ceño al saludar a los demás, estarás mostrando una señal de enemistad que es un acto en detrimento de la hermandad y que sólo Allah (alabado y exaltado sea) conoce el pleno alcance de sus efectos malignos.

El Profeta (ByP) nos relató que en una ocasión una ramera dio de beber agua con su mano a un perro sediento, y que por esa acción fue recompensada con el Paraíso, el cual es tan vasto como los cielos y la tierra. Esto se debe a que Allah es el único que recompensa y que perdona, el Opulento y el Digno de Alabanza.

‘Oh tú que estás amenazado por la tristeza, el miedo y la angustia, esfuérzate por mejorar la calidad de vida de los demás. Ayuda a otros de distintas maneras: a través de la caridad, la hospitalidad, la simpatía y el apoyo. Al hacerlo, encontrarás toda la felicidad que deseas’.

“Y cuando hagas una obra de bien, no la hagas esperando la retribución de los hombres sino anhelando el rostro de su Señor el Altísimo (y Su complacencia], y por cierto que se complacerá [con lo que le aguarda en el Paraíso].” (Corán 92:19-21)

No esperes gratitud de nadie

Allah (alabado y exaltado sea) creó a Sus siervos para que puedan adorarle y recordarle, y les dio sustentó para que muestren gratitud hacia Él. No obstante, muchos han adorado y mostrado agradecimiento a otros, porque la ingratitud se ha extendido entre los seres humanos. No te desanimes cuando veas que los demás olvidan tus favores o ignoran tus actos de buena voluntad. Hay personas que incluso pueden llegar a despreciarte y enemistarse contigo por la única razón de haberles tratado con amabilidad.

“a pesar de que Allah y Su Mensajero les agraciaron rechazaron el Mensaje” (Corán 9:74)

De las páginas de la historia, que se repiten constantemente, encontramos el relato de un padre y su hijo. El hombre crió, alimentó, vistió y educó a su retoño; se quedaba despierto por las noches para que su hijo pudiera dormir, sufría hambre para que su hijo pudiera comer y trabajaba arduamente para que su hijo pudiera vivir con comodidad. Y cuando el hijo creció y se volvió fuerte, trató a su padre con desobediencia, desdén y sin respeto.

Permanece en paz si recibes ingratitud a cambio del bien que has hecho. Alégrate al saber que serás recompensando por Aquel que posee tesoros ilimitados a Su disposición.

Esto no significa que debes dejar de realizar actos de buena voluntad hacia los demás, sino que debes estar preparado mentalmente para recibir ingratitud.

Realiza actos de caridad buscando complacer a Allah porque con esta actitud seguramente alcanzarás el éxito. El ingrato no puede causarte ningún daño; Allah conoce bien al trasgresor y al 

buen siervo. Además, recuerda que la mano que da es mejor que la mano que recibe.

“Os damos de comer sólo porque anhelamos [contemplar] el rostro de Allah [y Su complacencia]. No queremos de vosotros retribución alguna ni agradecimiento” (Corán 76:9)

Muchas personas se asombran al ver la ingratitud de los demás, como si nunca hubieran leído este versículo coránico u otros similares:

“Se comporta olvidándose que Nos había invocado. Así hemos dejado que los transgresores vean sus malas obras como buenas” (Corán 10:12)

Por lo tanto, no debes alterarte si regalas un lápiz a alguien y éste lo utiliza para satirizarte, o si le das un bastón para que se sostenga, mas lo usa para golpearte. Como señalé anteriormente, la mayoría de los seres humanos son ingratos con su Señor, entonces ¿qué tratamiento debemos esperar para ti o para mi?

Cómo enfrentar las críticas crueles

Si Allah, Creador y Proveedor de todo lo que existe, fue maldecido por quienes son ignorantes, qué tratamiento podemos esperar que se nos dé cuando somos personas imperfectas llenas de faltas. Siempre tendrás que enfrentar críticas, las cuales en su embestida son como una guerra. Mientras brilles, des, produzcas y causes cierto efecto en los demás, la condena y las críticas abundarán sobre tu vida. No dejarán de censurarte o de encontrar defectos en tu carácter a tal punto que sentirás la necesidad de esconderte en un túnel bajo tierra o trepar por una escalera al cielo. Por esa razón, mientras seas parte de este mundo, seguramente te lastimarán, te insultarán y criticarán.

Y consecuentemente, hay algo que debes considerar: una persona que está sentada en el suelo no se cae y nadie patea un perro muerto. Por lo tanto, la ira que ellos tienen hacia ti, puede atribuirse a que tú los sobrepasas en rectitud, conocimiento, buenos modales o riqueza. A sus ojos, tú eres un trasgresor cuyos errores no pueden ser compensados, a menos que abandones tu talento y dejes a un lado tus cualidades dignas de elogio, de tal manera que para ellos te vuelvas estúpido, sin valor e inocuo. Este resultado es exactamente lo que quieren de ti.

Por eso debes permanecer firme y tener paciencia a la hora de enfrentar las críticas y los insultos. Si sus palabras te lastiman e influyen, habrás cumplido con las expectativas que ellos tenían. Por el contrario, olvídalas y muéstrales lo mejor de tus modales. Pega la vuelta y no te alteres por su manera de actuar. Estarás aumentando tu valor y mérito al no aprobar sus actitudes.

Ciertamente no podrás callarlos, pero podrás enterrar sus críticas al darles la espalda y desechar lo que dicen.

“Di: Morid con vuestro odio” (Corán 3:119) De hecho, se enfurecerán aun más si aumentas tus méritos y desarrollas tus talentos. Si deseas ser aceptado y amado por todos estás deseando algo imposible.

Deja que el futuro llegue por sí solo 

“La decisión de Allah pronto llegará [el Día del juicio]; no pretendáis adelantarla” (Corán 16:1)

No te apresures ni te precipites por aquellas cosas que aún no suceden. ¿Acaso crees que es conveniente recoger las frutas antes de que maduren? El mañana no existe, no tiene realidad hoy. Entonces, ¿Por qué preocuparse por él? ¿Por qué afligirse por desastres futuros? ¿Por qué ocupar nuestro tiempo con ideas futuras, especialmente cuando ni siquiera sabemos si veremos el mañana?

Lo importante a saber es que el mañana es parte del mundo de lo desconocido, un puente que no podemos cruzar hasta que llega el momento de hacerlo. Quién sabe, quizás nunca lleguemos a ese puente, quizás caiga antes de que lo alcancemos, o tal vez lleguemos a él y lo crucemos con seguridad.

En nuestra religión no está bien visto preocuparse en demasía por el futuro ya qué lleva al desasosiego. Ésta es una actitud que el buen creyente debe evitar. Muchas personas tienen un miedo excesivo a ser pobres, tener hambre, estar enfermos o sufrir algu¬na desgracia en el futuro. Esta manera de pensar está inspirada por el Demonio y por lo tanto debemos evitarla.

“Satanás os atemoriza con la pobreza y os ordena la inmoralidad; y Allah os promete Su perdón y Su generosidad” (Corán 2:268)

Son muchos los que lloran porque creen que tendrán hambre mañana o que caerán enfermos en un mes o que se acabará el mundo en un año. ¿Acaso quien no tiene idea de cuándo morirá debe preocuparse con estos pensamientos?

Al estar ocupado con la lucha del día a día, dejarás el mañana para cuando llegue. Ten cuidado de no apegarte demasiado a las perspectivas futuras de este mundo

El presente es todo lo que posees

Cuando te despiertes en las mañanas, no lo hagas esperando alcanzar la noche, sino que vive cómo si el presente fuese todo lo que tienes. El ayer ya se fue, con todo lo bueno y lo malo, mientras que el mañana aún no ha llegado. Vive tu vida como si durara sólo un día, haz de cuenta que naces en la mañana y mueres al caer la noche. Con esta actitud, podrás evitar obsesionarte con el pasado y sus lamentaciones y las esperanzas acerca del futuro y sus incertidumbres. Vive hoy, durante el día debes orar con un corazón despierto, recitar el Corán reflexionando sus significados y recordar a Allah con sinceridad. Durante el día debes ser equilibrado en tus asuntos, estar satisfecho con la porción que te toca y preocuparte por tu apariencia y tu salud.

Organiza las horas del día de tal manera que los minutos sean años y los segundos meses. Busca el perdón de tu Señor, recuérdalo, prepárate para la partida final de este mundo y vive el presente con felicidad y paz. Sé agradecido de tu sustento, tu cónyuge, tus hijos, tu trabajo, tu casa y de tu lugar en ésta vida.

“Aférrate a lo que te he revelado y sé de los agradecidos” (Corán 7:144) Vive el presente sin penas, molestias, ira, celos ni malicia 

Graba la siguiente frase en tu corazón: ‘Este es mi único día’. Si hoy comiste pan caliente y sabroso, ¿qué importan entonces el pan duro de ayer y el que vendrá mañana?

Si eres honesto contigo mismo y tienes firmeza y determinación sin duda lograrás convencerte de lo siguiente: ‘Hoy es mi último día para vivir’. Cuando logres tener esta actitud, aprovecharás cada momento de tu día desarrollando tu personalidad, desplegando tus habilidades y purificando tus obras.

Luego di lo siguiente:

‘Hoy seré cuidadoso con mis palabras y no diré nada malo ni ninguna obscenidad. Tampoco diré calumnias’.

‘Hoy organizaré mi casa y mi oficina. No estarán desordenadas ni caóticas, sino organizadas y prolijas’.

‘Hoy prestaré mucha atención a mi aseo personal y mi apariencia. Seré minucioso en mi prolijidad y equilibrado en mi forma de caminar, hablar y actuar’.

‘Hoy haré todo lo posible por ser obediente a mi Señor: oraré de la mejor manera, realizaré más actos voluntarios de adoración, recitaré el Corán y leeré libros que sean beneficiosos para mí. Implantaré el bien en mí corazón y extraeré las raíces del mal, como el orgullo, los celos y la hipocresía’.

‘Hoy trataré de ayudar a los demás: visitaré a los enfermos, asistiré a un funeral, guiaré al que esté perdido y le daré de comer al hambriento. Me pondré a la par de los oprimidos y los débiles. Honraré al sabio, seré dulce con los niños y respetuoso con los ancianos’.

‘¡Oh pasado que has partido y ya no estás, no lloraré más por ti! No me verás recordarte ni siquiera un momento, porque te has alejado de mí para nunca jamás regresar’.

‘¡Oh futuro, estás en el reino de lo desconocido, por eso no me obsesionaré con tus, sueños! No me preocuparé por lo que está por llegar ya que el mañana no es nada y aún no ha sido creado’.

‘Hoy es mi único día’ es una de las frases mas importantes en el diccionario de la felicidad, para aquellos que deseen vivir la vida en su máximo brillo y esplendor.

El pasado se fue para siempre

Recordar con tristeza el pasado y sus tragedias es una forma de demencia, es decir una especie de padecimiento que destruye la capacidad de vivir el presente. Aquellos que tienen un propósito firme archivaron y olvidaron los sucesos del pasado, los cuales jamás verán nuevamente la luz debido a que ocupan un lugar muy oscuro en los confines de la mente. Los hechos del pasado ya finalizaron y la tristeza no puede recuperarlos. La melancolía no puede componer las cosas, ni la depresión puede revivir al pasado. Esto es así porque el pasado ya no existe.

No vivas en las pesadillas de tiempos pasados ni a la sombra de lo que se ha perdido. Protégete de la aparición fantasmal del pasado. ¿Te parece que el sol puede retomar al lugar de donde sale todas las mañanas o un bebé volver al vientre de su madre o la leche a la ubre o las lágrimas a los ojos? Si vives en el pasado y lo recuerdas incesantemente, no podrás salir de un estado mental trágico y espantoso.

Darle demasiada importancia al pasado es una pérdida del presente. Allah (alabado y exaltado sea) menciona en el Corán pueblos antiguos:

“Aquella nación pereció y recibió lo que había merecido” (Corán 2:134) Los días del pasado ya se terminaron. y se fueron, y no se gana nada con realizarles una ‘autopsia’

transitando caminos ya recorridos.

Aquel que vive en el pasado es como alguien que trata de aserrar el aserrín. Solía decirse cuando alguien se refería a los tiempos pasados: “No saquéis a los muertos de sus tumbas”.

La causa de este mal es que somos incapaces de manejar el presente. Dejamos de lado nuestros hermosos castillos para lamentamos por edificios derruidos. Si los hombres se unieran para hacer que el pasado regresara, seguramente no lo lograrían. En este mundo, todo marcha hacia delante con el fin de prepararse para una nueva época, y tú también deberías hacerlo.

Contempla y agradece

Recuerda los favores que Allah te ha concedido y cómo te circundan en todas las direcciones. “Sabed que si intentarais contar las gracias de Allah no podríais enumerarlas” (Corán 14:34)

La salud, la seguridad, el alimento, la vestimenta, el aire y el agua son bendiciones que Allah te ha concedido en esta vida mundanal pero no lo adviertes. Posees todo lo que esta tierra tiene para ofrecer, pero aún asilo ignoras.

“ ...y os colmó de Sus gracias, las cuales podéis apreciar algunas y otras no” (Corán 31:20) Posees ojos, boca, labios, manos y piernas “Cuál de las gracias de vuestro Señor negaréis?” (Corán 55:13)

¿Puedes imaginarte caminando sin pies? ¿Te parece insignificante acaso el hecho de poder dormir profundamente cuando las aflicciones impiden que muchos concilien el sueño? ¿Has olvidado que te satisfaces con platos suculentos y agua fresca mientras que el placer de la buena comida y bebida es algo imposible para algunos, dado que están enfermos o desvalidos? Piensa en las facultades de la vista y del oído con que fuiste bendecido. Mira tu piel lozana y agradece no padecer enfermedades que la ataquen. Reflexiona sobre el poder de la razón y recuerda a aquellos que sufren alteraciones mentales.

¿Venderías tus facultades de la vista y del oído por el peso en oro de una montaña, o tu capacidad 

de caminar por enormes castillos? Has recibido abundantes favores y aún así simulas ignorarlo. A pesar de que puedes tener pan caliente en tu mesa, agua fresca, un sueño plácido o buena salud, sigues estando abatido y deprimido. Piensas en lo que no posees y no agradeces lo que se te ha brindado. Te ves afligido por una pérdida material aunque tienes la llave hacia la felicidad y muchas bendiciones. Es necesario que reflexiones y agradezcas.

“Y también en vosotros mismos [hay un milagro].¿Acaso no reflexionáis?” (Corán 51:2I) Piensa en ti, en tu familia, en tus amigos y en todo el mundo que te rodea. “Saben que las gracias provienen de Allah pero las niegan” (Corán 16:83)

¡Oh Allah!

“Todos los que habitan en los cielos y en la Tierra Le imploran, y Él está siempre atendiendo los asuntos de Su creación.” (Corán 55:29)

Cuando la tormenta es violenta y el mar turbulento, los ocupantes del barco exclaman: “¡Oh Allah!”

Cuando el camellero y la caravana se pierden en el desierto, exclaman: “¡Oh Allah!”

Cuando sucede un desastre y llegan las calamidades, los afligidos exclaman: “¡Oh Allah!”

Cuando las puertas se les cierran a aquellos que buscan entrar y aparecen barreras delante de los necesitados, todos ellos exclaman: “¡Oh Allah!”

Cuando todos los planes fracasan, cuando se pierde la esperanza y el camino se toma estrecho, se oye: “¡Oh Allah!”

Cuando la tierra, ancha y vasta como es, se estrecha provocando opresión en tu alma, exclama:

“¡Oh Allah!”

Que asciendan a Allah todas las buenas palabras, las súplicas sinceras, las lágrimas de los inocentes y las invocaciones de los angustiados. Que se extiendan hacia Él las manos y las miradas en tiempos de dificultad e infortunio. Que la voz invoque, entone y mencione Su nombre. Que el corazón encuentre paz y el alma descanso; que los nervios se relajen y el intelecto se despierte.

Todo esto se logra cuando recordamos a Allah . ¡Glorificado sea Allah, el Altísimo! ¡Cuán perfecto eres, Oh Exaltado!

“Allah es Sutil y benévolo con Sus siervos” (Corán 42: l9)

Allah

El más bello de los nombres, la combinación de letras más perfecta y la palabra más preciosa de todas.

“¿Conoces a alguien similar a Él?” (Corán 19:65)

Allah

En Él se piensa cuando la riqueza, la fuerza, la gloria y la sabiduría absoluta vienen a la mente.

“¿Quién es el soberano hoy? [el día del juicio Final] Sólo Allah, único, Victorioso.” (Corán 40:16)

Allah

En Él se piensa cuando el cariño, el cuidado, el alivio, el afecto y la piedad vienen a la mente.

“Todas las gracias que os alcanzan provienen de Allah.” (Corán 16:53)

¡Oh Allah! Poseedor de Majestad, Magnificencia y Poder, permite que el bienestar se apodere de las penas, que la felicidad llegue luego de la tristeza y que la seguridad venza al miedo.

¡Oh Allah! Alivia los corazones lastimados con el bálsamo de la fe. ¡Oh nuestro Señor! Agracia con la paz del descanso a quienes no la poseen y con la serenidad a las

almas alteradas.

¡Oh nuestro Señor! Lleva a los confundidos hacia Tu luz y a aquellos que están perdidos hacia Tu guía.

¡Oh Allah! Quita la maldad de nuestros corazones y reemplázala con luz, destruye la falsedad con la verdad y aplasta las intrigas del Demonio con Tu ejército de ángeles.

¡Oh Allah! Quítanos la tristeza, la angustia y la ansiedad. Nos refugiamos sólo en Ti, no dependemos de nadie más que Ti, nos encomendamos sólo a Ti y no

invocamos a nadie más que a Ti, Tú eres el señor Supremos y el mejor Protector


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