Primera Reflexión

Asmá' Bint Umais (R) relató que el Mensajero de Allah (B y P) le dijo:

“Te enseñaré algunas palabras para decir cuando estés en aprietos: Allah, Allah, Mi Señor; no Te atribuyo copartícipe alguno".

En otro Hadiz, el Profeta nos dice que cuando uno se encuentra afligido por las enfermedades o dificultades, llegará el alivio si dice lo siguiente:

“Allah, Mi Señor, no tiene ningún copartícipe”.

En ocasiones, uno se ve apremiado por una prueba demasiado severa. Entonces, si acude a su Señor y se somete a Su voluntad sin asociarle ningún copartícipe sus dificultades desaparecerán. ¡Oh poseedor de la majestuosidad y generosidad!

En un Hadiz auténtico, el Profeta (B y P) nos aconsejó repetir esta frase a menudo:

"¡Oh poseedor de la majestuosidady generosidad!"

También nos recomienda decir lo siguiente:

"¡Oh Eterno, Tú que sustentas y proteges todo lo que existe!”

Por lo tanto, por nuestro propio bienestar debemos invocar a Allah (Enaltecido y exaltado sea) y buscar Su ayuda con estas frases y con toda seguridad, la respuesta llegará.

“Recordad cuando pedisteis socorro a vuestro Señor, y Él os respondió...” (Corán 8:9)

En la vida de un musulmán hay tres días de verdadero gozo:

1. El día en que realiza las oraciones en comunidad y se aparta de los actos de desobediencia.

“¡Oh, creyentes! Obedeced a Allah y al Mensajero cuando os exhortan a practicar aquello que os vivifica [el Islam]...” (Corán 8:24)

2. El día en que se arrepiente de un pecado, lo abandona y regresa a su Señor. “Él les aceptó su arrepentimiento para que se enmendasen...” (Corán 9:118).

3. El día en que muere y se reúne con su Señor, después de haber realizado una última acción buena y pura.

"Quien desea y ama el encuentro con Allah (Enaltecido y exaltado sea) sepa que Allah también desea y ama su encuentro."

Al haber estudiado la vida de los Compañeros del Profeta, descubrí cinco características que los distinguen de los demás:

1. Tenían vidas sencillas, libres de ostentación y extravagancia. “Te facilitaremos todos tus asuntos.” (Corán 87:8)

2. Su conocimiento de temas religiosos era tan bendito como profundo. Y más importante aún, acompañaban ese conocimiento con la práctica.

“Los más temerosos de Aliah son los sabios de entre Sus siervos.” (Corán 35:28)

3. Le daban prioridad a las acciones del corazón por sobre aquellas que los demás podían ver. De esa manera, tenían sinceridad, confiaban en Allah, Lo amaban, depositaban sus esperanzas sólo en Él y a ningún otro ser. Además, realizaban asiduamente actos voluntarios de adoración, como orar o ayunar.

“Por cierto que Allah se complació con los creyentes cuando te juraron fidelidad bajo el árbol; y sabiendo la fe que había en sus corazones hizo descender el sosiego sobre ellos y los recompensó...” (Corán 48:18)

4. No anhelaban el mando ni sus placeres. Le daban la espalda con desdén a las posesiones materiales y cosechaban los frutos de esta actitud: felicidad, paz mental y sinceridad.

“Pero quienes deseen la otra vida, sean creyentes y se afanen por alcanzarla se les retribuirá por su esfuerzo.” (Corán 17:19)

5. El esfuerzo era una prioridad para ellos por sobré otras buenas acciones, y así se convirtió en un estandarte por el cual fueron reconocidos. A través del esfuerzo eliminaban sus preocupaciones y problemas, porque encontraban en él una forma de invocación, lucha, esfuerzo y acción.

“A quienes luchen denodadamente por Nuestra causa les afirmaremos en Nuestro camino. Ciertamente Allah está con los benefactores.” (Corán 29:69)

En el Corán hay verdades y realidades que son constantes. Éstas son algunas de las que se relacionan con la felicidad y la tranquilidad del siervo, que es el tema principal de este libro:

A aquel que trabaje para Allah (Enaltecido y exaltado sea), Él lo ayudará:

“¡Oh, creyentes! Si practicáis correctamente los preceptos de Allah [y difundís Su Mensaje], El os auxiliará y afianzará vuestros pasos.” (Corán 47:7)

A quien suplique a Allah (Enaltecido y exaltado sea), Él le responderá:

“Vuestro Señor dice: Invocadme, que responderé [vuestras suplicas].” (Corán 40:60)

A quien pida perdón a Allah (Enaltecido y exaltado sea), Él lo perdonará:

“Dijo: ¡Señor mío! He sido injusto conmigo mismo; perdóname. Y [Allah] le perdonó, porque ciertamente Él es Absolvedor, Misericordioso.” (Corán 28:16)

“Él es Quien acepta el arrepentimiento de Sus siervos y perdona sus pecados, y está bien enterado de cuánto hacéis.” (Corán 42:25)

A aquél qué deposite su confianza en Allah (Enaltecido y exaltado sea), El le será suficiente: “Y quien se encomiende a Alláh sepa que Él le será suficiente...” (Corán 65:3)

Hay tres clases de personas cuyo castigo es seguro: los que serebelan contra Allah, los que rompen sus promesas y los que realizan acciones malignas:

“¡Oh, hombres! Vuestra corrupción recaerá sobre vosotros mismos.” (Corán 10:23) “Quien no cumpla con el juramento sólo se perjudicará a sí mismo.” (Corán 48:10)

“Fueron soberbios en la Tierra, y se confabularon [para apartar a los hombres del sendero recto]; pero las confabulaciones recayeron sobre ellos mismos.” (Corán 35:43)

Los opresores no escaparán del castigo de Allah (Enaltecido y exaltado sea):

“Sus casas yacen vacías, por haber sido injustos. Por cierto que en ello hay un signo para quienes reflexionan” (Corán 27:52)

Los frutos de la probidad se cosechan tanto a corto como a largo plazo:

“Al1ah les agració con una recompensa en esta vida y les agraciará con una recompensa mayor en la otra.” (Corán 3:148)

Aquel que obedezca a Allah (Enaltecido y exaltado sea) recibirá Su amor y Su sustento:

“Allah es el Sustentador, y Él posee un poder grandioso.” (Corán 51:58)

Allah (Enaltecido y exaltado sea) castigará a los enemigos de Sus siervos obedientes:

“Y por cierto que el día [de Badr] les castigamos violentamente, en verdad Nos vengamos de ellos [por su incredulidad]” (Corán 44:16)

El Sheij Abd Ar-Rahmán Ibn Sa'di escribió un valioso libro llamado El buen camino para vivir feliz, en el que dice lo siguiente: “Al enumerar las bendiciones de Allah, uno cae en la cuenta de que está mejor que muchas personas y que debe ser agradecido por los favores que Allah (Enaltecido y exaltado sea) ha otorgado”.

Aún en temas de religión, uno descubre que a pesar de la negligencia de la cual somos todos culpables, algunos son mejores que otros a la hora de realizar las oraciones obligatorias de manera regular, leer el Corán, recordar a Allah (Enaltecido y exaltado sea) y demás actos de adoración. Se trata de favores por los cuales debemos ser agradecidos. Allah (Enaltecido y exaltado sea) dice:

“Acaso no veis que Allah os sometió todo cuanto hay en los cielos y en la Tierra, y os colmó de Sus gracias, las cuales podéis apreciar algunas y otras no?” (Corán 31:20)

“Por cierto que hemos honrado a los hijos de Adán, y les hemos facilitado los medios para transitar por la tierra y por el mar; les hemos proveído de cosas buenas y los hemos preferido por encima de muchas otras criaturas.” (Corán 17:70)


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