Paginas 86-110 Sobre la ansiedad y el aburrimiento

No existe ninguna gran preocupación cuya importancia no se vea disminuida al compararla con las preocupaciones del Más Allá. ¿Cuáles son las inquietudes de esta vida? El estatus social, el prestigio, la fama, los ingresos, la riqueza, las mansiones y los hijos. ¡No son nada cuando se los compara con la rendición de cuentas ante Allah!

Nada te turbe, pues si bien no has alcanzado todo lo que has querido, con toda certeza has recibido mucho

Contempla los favores y dones que Allah (Enaltecido y exaltado sea) te ha otorgado y sé agradecido por ellos. Recuerda constantemente la gran cantidad de bendiciones recibidas, pues Allah (Enaltecido y exaltado sea) dice:

“Si intentarais contar las gracias de Allah no podríais enumerarlas. Allah es Absolvedor, Misericordioso.” (Corán 16:18)

“¿Acaso no veis que Allah os sometió todo cuanto hay en los cielos y en la Tierra y os colmó de Sus gracias, las cuales podéis apreciar algunas y otras no? Pero, a pesar de esto, entre los hombres hay quienes discuten acerca de Allah sin tener ningún tipo de conocimiento, guía o libro revelado.” (Corán 31:20)

“Todas las gracias que os alcanzan provienen de Allah. Pero sólo os amparáis en El y Le agradecéis cuando padecéis una desgracia.” (Corán 16:53)

Dice Allah (Enaltecido y exaltado sea) respecto a Sus favores sobre el ser humano:

“Le hemos dotado de dos ojos, de una lengua y dos labios. Y le aclaramos los dos senderos [el del bien y el del mal]." (Corán 90:8-10)

La vida, la salud, la facultad de ver y oír, las manos y las piernas, el agua, el aire y la comida son algunas de las bendiciones más visibles de este mundo, mientras que la mejor y mayor de todas las gracias es el Islam y su correcta guía. ¿Qué le dirías a alguien que te ofreciera grandes sumas de dinero a cambio de tus ojos, oídos, piernas, manos o incluso tu corazón? ¡Cuán grande es tu riqueza en realidad! Pero aun así no agradeces a Allah (Enaltecido y exaltado sea) los innumerables favores que te ha concedido.

Nada te turbe, y perdona a quienes te han tratado injustamente

El precio del rencor y de los celos es enorme; es el precio que la persona vengativa paga a cambio de su malicia hacia los demás. Lo paga con su corazón, su carne y su sangre. Pierde su paz, tranquilidad y felicidad porque el resentimiento que tiene con los demás. En definitiva, él mismo es el único perdedor.

Los celos, el enojo y el rencor son enfermedades para las cuales Allah (Enaltecido y exaltado sea) tiene el remedio y la cura:

“Controlan su cólera y perdonan a los hombres, sepan que Allah ama a los benefactores.” (Corán 3:134)

“Ante todo, elige perdonar, ordena el bien y apártate de quienes se comportan contigo en forma ignorante.” (Corán 7:199)

“Si eres maltratado responde con una buena actitud [sabiendo disculpar], y entonces verás que aquel con quien tenías una enemistad se convertirá en tu amigo ferviente.” (Corán 41:34)

Nada te turbe, y nunca pierdas la esperanza en la Misericordia de Allah (Enlatecido y exaltado sea)

“... y no desesperéis de la misericordia de Allah, pues no desesperan de la misericordia de Allah sino los incrédulos.” (Corán 12:87)

“[Allah postergó Su castigo] Hasta que, cuando los Mensajeros se resignaron y tuvieron la certeza de que les desmentirían radicalmente, les llegó Nuestro socorro y salvamos a quien quisimos.” (Corán 12:110)

“Y escuchamos su invocación y le libramos de su angustia. Así salvamos a los creyentes.” (Corán 21:88)

“Cuando os atacaron por todas partes, el terror desencajó vuestras miradas, se os subieron vuestros corazones hasta las gargantas, e hicisteis conjeturas sobre Allah [pensando que no socorrería a los creyentes]. Allí fueron probados los creyentes y sacudidos por una fuerte conmoción.” (Corán 33:10-11)

Nada te turbe, y recuerda a Allah (Enaltecido y exaltado sea) siempre

En lo que respecta a Su recuerdo, Allah (Enaltecido y exaltado sea) dice:

“Aquellos que creen, sus corazones se sosiegan con el recuerdo de Allah. ¿Acaso no es con el recuerdo de Allah que se sosiegan los corazones?” (Corán 13:28)

“Recordadme pues, que Yo os recordaré, agradecedme [Mis mercedes] y no seáis ingratos.” (Corán 2:152)

“... y aquellos y aquellas que recuerdan frecuentemente a Allah.” (Corán 33:35) “¡Oh, creyentes! Recordad constantemente a Allah, y glorificadle mañana y tarde.” (Corán 33:41-

42)

“¡Oh, creyentes! Que vuestros bienes y vuestros hijos no os distraigan del recuerdo de Allah.”

(Corán 63:9) “Y si te olvidas di: Señor mío facilítame los medios para poder hacerlo.” (Corán 18:24)

“Sé paciente a los designios de tu Señor, y sabe que te encuentras bajo Nuestra observancia [y protección]. Glorifica con alabanzas a tu Señor cuando te levantes [a orar], por la noche y al ocultarse las estrellas.” (Corán 52:48-49)

“¡Oh, creyentes! Cuando os encontréis con una tropa [de incrédulos] manteneos firmes [y perseverad en el enfrentamiento], y recordad permanentemente a Allah para que así triunféis.” (Corán 8:45)

En un Hadiz auténtico, el Profeta (B y P) dijo:

"El ejemplo de aquel que recuerda a su Señor en relación con quien no lo hace, es como comparar al vivo con el muerto”.

El Profeta (B y P) también dijo:

“Los adelantados aventajan a los otros”. Sus Compañeros preguntaron: “¿Quiénes son los adelantados, Oh Mensajero de Allah?” Respondió: “Aquellos hombres y mujeres que recuerdan con frecuencia a Allah (Enlatecido y exaltado sea)”.

En otro Hadíz auténtico, el Profeta (B y P) dijo:

“Queréis que os informe de la mejor acción que tenéis para con vuestro Señor, una acción que es mejor que gastar oro y plata (en una buena causa) y que es mejor para vosotros que encontrarse con vuestro enemigo y matar o morir?” Todos dijeron: “Sí, Oh Mensajero de Allah”. El respondió: “El recuerdo de Allah”.

El siguiente es un Hadiz auténtico:

Un hombre vino al Profeta (B y P) y le dijo: “Oh Mensajero de Allah, los mandamientos del Islam son demasiado para mí y mi edad es avanzada; dime a qué puedo atenerme”. Muhammad (B y P) dijo: “Que tu lengua esté siempre húmeda por decir palabras que evoquen el recuerdo de Allah”. Reflexionemos:

Nada te turbe; porque la tristeza hará que la riqueza que posees guardada con tus magníficos castillos y tus verdes jardines sólo te traigan angustias, penas y desesperanza.

Nada te turbe; porque ni el diagnóstico del médico ni sus medicinas podrán hacerte feliz si le permites a la tristeza morar en tu corazón, dejándola que se apodere de tus emociones y tu existencia.

Nada te turbe; porque tienes la facultad de suplicar a Allah y posees la bendición de invocarle en el último tercio de la noche y postrarte ante Él tocando el suelo con tu frente.

Nada te turbe; si puedes beber agua pura, respirar aire fresco, caminar sobre tus pies sanos y dormir tranquilo en las noches.

Nada te turbe; y busca el perdón de Allah (Enaltecido y exaltado sea) frecuentemente, ya que tu Señor siempre perdona.

“Implorad el perdón de vuestro Señor, pues es Remisorio, y así os enviará del cielo una lluvia abundante y os concederá muchos bienes e hijos; también jardines y ríos.” (Corán 71:10-12)

Busca el perdón en Allah (Enaltecido y exaltado sea) con frecuencia y así obtendrás soluciones a tus problemas, paz y tranquilidad, provisiones lícitas, hijos ejemplares y abundantes lluvias.

“Y os exhorta a que pidáis perdón a vuestro Señor y os arrepintáis, pues así Allah os concederá de Sus gracias hasta un plazo determinado, y recompensará a todo aquel que obre el bien.” (Corán 11:3)

El Profeta (B y P) dijo:

“Quien busque constantemente el perdón de Allah recibirá de Él un buen desenlace para cada una de sus preocupaciones y una salida para cualquier situación apremiante”.

Al-Bujári relata el Hadiz conocido como Saiid Al-Istigfár (es decir, la súplica más importante por medio de la cual pedimos perdón a Allah):

“Allah, Tú eres mi Señor, no hay divinidad salvo Tú; me has creado y yo soy tu siervo, mantengo mi pacto y promesa contigo tanto como me es posible, en Ti me refugio del mal que haya cometido. Reconozco Tus gracias para conmigo y reconozco mis pecados, perdóname porque nadie perdona los pecados sino Tú”.

Ten en cuenta que luego de las dificultades llega el alivio

El Profeta (B y P) dijo en un Hadiz auténtico:

“Y recuerda que la victoria llega con la paciencia y el alivio con la dificultad".

Un poeta árabe dijo:

“Algunos ojos no tienen descanso mientras que otros están dormidos, meditando lo, que, puede o no ocurrir. Por eso trata de preocuparte lo menos que puedas, porque la carga de la ansiedad lleva a la demencia, tienes a tu Señor, Quien dio solución a tus asuntos de ayer, y Él te la dará de igual manera para los que sucederán mañana”.

Otro poeta dijo:

“Deja que los hechos sigan su camino predestinado, y no duermas a menos que tengas la mente despejada, que de un momento a otro, en un cerrar y abrir de ojos, Allah (Enaltecido y exaltado sea) cambia todo de un estado a otro”.

Nada te turbe, espera con paciencia un resultado feliz

El siguiente Hadiz se encuentra en el libro de At-Tirmidhi:

“La mejor forma de adoración es esperar (con paciencia) un resultado feliz”.

“... y por cierto que ella está cercana.” (Corán 11:81) Si estás afligido no te olvides que está surgiendo la mañana, por lo tanto espérala. Un proverbio

árabe dice: "Si la cuerda se tensa demasiado, seguro se cortará".

Dicho de otra manera, si una situación alcanza el nivel de crisis, seguramente llegará la luz y se abrirá una puerta. Allah (Enaltecido y exaltado sea) dice:

“Y sabed que Allah siempre le dará una salida a quien Le tema.” (Corán 65:2) “Y sabed que Allah le facilitará a quien Le tema todos sus asuntos.” (Corán 65:4)

“Y sabed que Allah le perdonará a quien Le tema sus malas obras y le concederá una grandiosa recompensa.” (Corán 65:5)

En un Hadiz auténtico, el Profeta (B y P) dijo:

"Allah (Enaltecido y exaltado sea) dice: ‘Seré con Mi siervo como él espera que Yo sea; por eso que piense respecto a Mí como le plazca"’.

Allah (Enaltecido y exaltado sea) dice:

“Hasta que, cuando los Mensajeros se resignaron y tuvieron la certeza de que les desmentirían radicalmente, les llegó Nuestro socorro y salvamos a quien quisimos.” (Corán 12:110) Reflexionemos:

Nada te turbe; porque lo que ha sido predestinado ya se decidió y sucederá te agrade o no. Las plumas se han secado, las páginas se plegaron y todos los asuntos han sido establecidos. Por lo tanto, tu tristeza no cambiará la realidad en lo más mínimo.

Nada te turbe; porque la tristeza es como un huracán que golpea las olas violentamente y produce cambios climáticos que destruyen los pimpollos de un jardín exuberante.

Nada te turbe; porque aquel que está triste es como quien vierte agua en una cubeta con un hoyo en el fondo o es como el escritor que usa su dedo para escribir en el agua.

Nada te turbe; porque la verdadera extensión de la vida se mide por el número de días que has estado conforme y feliz. No pases tus días angustiado ni desperdicies tus noches con tristeza, y no desperdicies tu tiempo; porque ciertamente Allah (Exaltado y enaltecido sea) no ama a los derrochadores.

Nada te turbe; porque de verdad tu Señor perdona los pecados y acepta el arrepentimiento. ¿No sientes paz en tu corazón al leer esto? ¿Acaso tus preocupaciones no se alejan y percibes como

la felicidad se apodera de todo su ser?

“Diles [¡Oh, Muhammad! a quienes transmitan Mi Mensaje que Yo digo]: ¡Oh, siervos Míos! Vosotros que os habéis excedido [cometiendo pecados] en detrimento propio, no desesperéis de la misericordia de Allah; por cierto que Allah puede perdonar todos los pecados, porque. Él es Absolvedor, Misericordioso.” (Corán 39:53)

Allah (Exaltado y enaltecido sea) se dirige a ellos como 'siervos Míos' para suavizar sus corazones y almas. Menciona específicamente a los que se exceden, ya que están más dispuestos que otros a realizar actos de maldad de manera continua. ¡Cuánto mayor será entonces la piedad de Allah (Exaltado y enaltecido sea) para los demás! Aun así, Él les prohíbe que se desanimen y pierdan la esperanza de alcanzar el perdón. Y les informa que El perdona todos los pecados de quienes se arrepienten, sean grandes o pequeños, muchos o pocos.

¿Acaso no sientes regocijo al leer los siguientes versículos coránicos?

“Aquellos que al cometer una obscenidad o iniquidad invocan a Allah pidiendo perdón por sus pecados y no reinciden a sabiendas, sepan que sólo Allah perdona los pecados.” (Corán 3:135)

“Quien obre mal o cometa iniquidad y luego pida perdón a Allah, encontrará que Allah es Absolvedor, Misericordioso.” (Corán 4:110)

“Si os apartáis de los pecados más graves perdonaremos vuestras faltas y os introduciremos en el Paraíso honrándoos.” (Corán 4:31)

“Si después de haber sido injustos hubieran recurrido a ti y pedido perdón a Allah, y también el Mensajero hubiera pedido perdón por ellos, habrían encontrado que Allah es Indulgente, Misericordioso.” (Corán 4:64)

“Ciertamente Yo soy Remisorio con quienes se arrepienten, creen, obran correctamente y perseveran en el sendero recto.” (Corán 20:82)

Cuando Moisés (P) mató a un hombre, dijo:

"Oh mi Señor, perdóname" y Él lo perdonó.

Cuando David (P) se arrepintió, Allah (Exaltado y enaltecido sea) dijo:

“Y le perdonamos, pues es de los más allegados a Nosotros; y ciertamente. [en la otra vida] tendrá una bella morada [en el Paraíso].” (Corán 38:25)

¡Cuán compasivo, piadoso y generoso es Allah (Exaltado y enaltecido sea)! El ofrece Su misericordia y perdón incluso a quienes creen en la trinidad si se arrepienten.

“Son incrédulos quienes dicen: Allah es parte de una trinidad. No hay más que una sola divinidad. Si no desisten de lo que dicen, un castigo doloroso azotará a quienes [por decir eso] hayan caído en la incredulidad. ¿Acaso no van a arrepentirse y pedirle perdón a Allah? Allah es Absolvedor, Misericordioso.” (Corán 5:73-74)

En un Hadiz auténtico, el Profeta (B y P) dijo:

“Allah dice: ¡Hijo de Adán! Si Me suplicas con fe y esperanza, Yo te perdonaré los pecados que hayas cometido. ¡Hijo de Adán¡ Aun cuando tus pecados alcancen la altura de los cielos, si Me pides que te perdone, Yo lo haré. ¡Hijo de Adán! Si se presentas ante Mí con tantos pecados como para llenar la Tierra, si no Me atribuyes copartícipe alguno, Yo te esperaré con un perdón de la misma magnitud”.

Al-Bujári transmitió que el Profeta (B y P) dijo:

“Allah (Exaltado y enaltecido sea) extiende Su Mano en la noche para perdonar al que peca durante el día y extiende Su Mano en el día para perdonar al que peca durante la noche, y lo seguirá haciendo hasta que el sol salga por el poniente".

En otro Hadiz, el Profeta (B y P) relata que Allah (Exaltado y enaltecido sea) dijo:

“¡Oh siervos Míos! Vosotros pecáis día y noche y Yo perdono todos los pecados; por ello, buscad el perdón qué os perdonaré”.

En otro Hadiz auténtico, el Profeta (B y P) dijo:

"Por Aquel que posee mi alma en Su Mano, si no pecaseis, Alláh (Exaltado y enaltecido sea) os borraría (de la faz de la Tierra) y traería otra nación que cometa pecados y luego implore a Allah Su perdón, para así perdonarla".

También dijo:

“Por Aquel que posee mi alma en Su Mano, si no cometierais pecados, tendría miedo que la arrogancia, que es más terrible que el pecado, os alcanzase”.

En otra narración auténtica, el Profeta (B y P) dijo:

“Todos vosotros cometéis errores, y por ello los mejores son aquellos se arrepienten constantemente".

También dijo (B y P) en este Hadiz auténtico:

“Allah (Exaltado y enaltecido sea) es más feliz con el arrepentimiento de Su siervo que aquel que después de extraviar su montura con todas sus provisiones en un lugar desértico y buscarla hasta perder la esperanza de encontrarla cae rendido bajo la sombra de un árbol y cuando despierta descubre que la montura está junto a él otra vez, y entonces exaltado por la extrema felicidad que lo envuelve dice por equivocación: '¡Oh Allah! Eres mi siervo y yo tu Señor"'.

En otro Hadiz auténtico el Profeta (B y P) dijo:

"Si un siervo comete un pecado y luego dice: '¡Oh Allah! Perdóname por mi pecado porque nadie perdona los pecados excepto Tú'; y si luego comete otro pecado y dice: '¡Oh Allahi Perdóname por mi pecado porque nadie perdona los pecados excepto Tú'; y si nuevamente comete otro pecado y dice: ‘¡Oh Allah! Perdóname por mi pecado porque nadie perdona los pecados excepto Tú', entonces Allah (Exaltado y enaltecido sea) exclama: ‘Mi siervo sabe que tiene un Señor a Quien rendirle cuenta por sus pecados y que Él es Quien únicamente puede perdonárselos, por eso dejen que; Mi siervo continúe obrando así”

El significado de esto es que en tanto y en cuanto el siervo de Allah (Exaltado y enaltecido sea) se arrepienta del pecado cometido, pida perdón a Allah por ello y se proponga firmemente no volver a incurrir en él, Allah (Exaltado y enaltecido sea) lo perdonará. Nada te turbe; todo ocurrirá según está escrito en el designio divino y la predestinación.

Todo ocurre de acuerdo con lo que ha sido decretado, y nada sucede en el Universo si no es mediante el Conocimiento de Allah, Su Permiso y Su Divino Plan. Este es un principio doctrinario de los musulmanes.

“No sucede ninguna desgracia en la Tierra ni os azota a vosotros mismos adversidad alguna sin que esté registrada en un libro [la Tabla Protegida] antes de que acaezca. Ello es fácil para Allah.” (Corán 57:22)

“Hemos creado todas las cosas en su justa medida.” (Corán 54:49) “Y por cierto que os probaré con algo de temor, hambre, pérdida de bienes, vidas y frutos, pero

albricia a los pacientes [que recibirán una hermosa recompensa].” (Corán 2:155)

En un Hadiz el Profeta (B y P) dijo:

“¡Qué maravillosa es la actitud del creyente! Todo lo beneficia: si le sucede algo bueno, está agradecido y esto es provechoso para él. Y si le alcanza una desgracia, es paciente y esto también es bueno para él. Ésta actitud positiva la posee sólo el creyente".

En otro Hadiz auténtico el Profeta (B y P) dijo:

“Si suplicas, pide a Allah y si buscas ayuda, búscala en Allah. Sabe que aun cuando toda la humanidad sé reuniera para beneficiarte en algo, no lo podrán lograr excepto si Allah (Exaltado y enaltecido sea) lo ha escrito para ti. Y si lo hicieran para causarte daño, no lo lograrán a menos que Allah (Exaltado y enaltecido sea) lo haya escrito para ti. Las plumas se han levantado y las páginas se han secado”.

El Profeta (B y P) también dijo:

"Ten en cuenta que lo que te ha acaecido no pudo haberse evi¬tado y lo que no te ha sucedido no estaba destinado para ti".

En otro Hadiz auténtico el Profeta (B y P) dijo:

“Lucha por aquello que te beneficia, busca ayuda en Allah, no te desesperes ni digas: si hubiera hecho tal y tal cosa, la situación habría sido distinta. Por el contrario, di lo siguiente: Allah lo ha decretado y lo que El desea, acontece”.

En otro Hadiz auténtico, el Profeta (B y P) dijo:

"Todo lo que Allah (Exaltado y enaltecido sea) decreta para Su siervo es bueno para él".

A Ibn Taimiiah le preguntaron si la desobediencia podía ser buena para alguien.

Respondió: “Sí, para aquel que se arrepiente sinceramente y pide perdón a Allah”.

Allah (Exaltado y enaltecido sea) dice:

“Es posible que detestéis algo y sea un bien para vosotros y que améis algo y sea un mal para vosotros. Allah sabe y vosotros no sabéis.” (Corán 2:216) Nada te turbe: Vive hoy como si fuera el último día de tu vida

Con esta perspectiva mental y esta visión de la vida, ¿por qué te entristeces cada día o te enojas o irritas? No existe ninguna razón para dejar que la tristeza o la ira se apoderen de ti y roben tu tiempo. El Profeta (B y P) dijo lo siguiente en un Hadiz:

"Cuando llegue la mañana, no esperes alcanzar la noche y cuando veas la noche, no esperes alcanzar la mañana".

En otras palabras, vive con todo tu corazón, tu cuerpo y tu alma sólo por hoy, sin vivir en el, pasado y sin estar ansioso por el futuro. Un poeta árabe escribió:

"El pasado se perdió para siempre y aquello que se anhela es parte de lo desconocido, por eso todo lo que posees es el presente".

Arrastrar penas del pasado al presente y preocuparse por lo sucedido son señales de una mente inestable.

Hay un proverbio chino que dice:

"No cruces el puente antes de llegar".

Dicho de otra manera, no estés ansioso hasta tanto no llegue el momento.

Uno de nuestros piadosos predecesores dijo:

"Oh hijo de Adán, ciertamente sólo tienes tres días: Ayer, el cual ya te ha abandonado; mañana, que aún no ha llegado; y hoy, en el cual debes temer a Allah y obedecerle".

¿Cómo puede vivir aquel que lleva consigo las preocupaciones del pasado, el presente y el futuro? ¿Cómo puede encontrar paz cuando vive constantemente recordando cosas que ya sucedieron? Cuando recuerdas un hecho del pasado, revives el dolor padecido, mas todo ese proceso no te beneficia en nada.

El significado de la expresión: "cuando llegue la mañana, no esperes alcanzar la noche y cuando veas la noche, no esperes alcanzar la mañana" es que no debemos tener esperanzas muy elevadas o a largo plazo para este mundo. Espera la muerte y da lo mejor de ti para hacer buenas obras. No dejes que tus preocupaciones y ambiciones sobrepasen el límite del día en que vives, será un código que te permitirá concentrarte y depositar todas tus energías para ser productivo cada día. Es aconsejable que utilices el tiempo de manera eficiente y concentres todos tus esfuerzos en lograr algo para hoy, cuidando tu salud mejorando tus modales y tus relaciones con los demás.

Sin ansiedad

Nada te turbe ya que tu Señor dice:

“Por cierto que te hemos abierto el pecho [disponiéndolo para que pueda recibir la profecía].”

(Corán 94:1)

El mensaje de este versículo engloba a todos aquellos que llevan la verdad, que ven la luz y que transitan por la guía del camino recto.

“¿Acaso aquel a quien Allah abrió su corazón para [que siga la guía y acepte] el Islam y él [por ello] está colmado por la luz de su Señor [se puede equiparar con quien no cree]? ¡Ay pues, de quienes tienen el corazón endurecido [y no aceptan] el Mensaje de Allah [el Corán]! Ciertamente ellos están en un evidente error.” (Corán 39:22)

Por lo tanto, la verdad hace que el corazón se abra pero la falsedad lo endurece.

“A quien Allah quiere guiar le abre el corazón para que acepte el Islam [el sometimiento a Él]."

(Corán 6:125)

Por eso, la aceptación de esta religión y el apego a ella son una meta que no puede lograrse a menos que seamos bendecidos.

“Note entristezcas, pues Allah está con nosotros.” (Corán 9:40) Todos los que poseen una fe segura en la protección de Allah (Enaltecido y exaltado sea), Su tutela,

Su vigilancia, Su amor y Su éxito, pronuncian las palabras que se relatan en este versículo coránico.

“A ellos [los creyentes] se les dijo: Los enemigos se han agrupado contra vosotros, temedles pues. Pero esto, por el contrario, les aumentó la fe y dijeron: Allah nos basta y Él es el mejor protector.” (Corán 3:173)

El hecho de que Allah (Enaltecido y exaltado sea) sea Suficiente para nosotros nos libera de la dependencia de los demás porque Su Tutela nos protege.

“¡Oh, Profeta! La protección de Allah es suficiente para ti y para los creyentes que te sigan.”

(Corán 8:64)

“Encomiéndate al Viviente Inmortal y glorifícale. Él está bien informado de los pecados de Sus siervos.” (Corán 25:58)

“Sé paciente y sabe que la paciencia es una virtud que Allah concede a quien Le place. No te apenes [por la incredulidad de tu pueblo] ni te angusties por lo que traman. Por cierto que Allah está con los piadosos y con los benefactores.” (Corán 16:127-128)

Cuando Allah (Enaltecido y exaltado sea) dice que se encontraba con ellos, en verdad se refiere a una bendición especial para Sus siervos devotos y obedientes en cuanto a protección, cuidado, apoyo y tutela. Esto es proporcional al nivel de la fe, las obras y los esfuerzos.

“No os desaniméis ni os entristezcáis porque si sois creyentes, seréis vosotros quienes triunfen.”

(Corán 3:139)

“Ellos sólo podrán agraviaros [con sus calumnias] y cada vez que os combatan huirán por temor y no serán socorridos.” (Corán 3:111)

“Allah ha decretado que Él y Sus Mensajeros vencerán. Ciertamente Allah es Fortísimo, Poderoso.”

(Corán 58:21)

“Por cierto que socorreremos a Nuestros Mensajeros y a los creyentes en esta vida y también el Día del Juicio cuando comparezcan los [Ángeles] testigos.” (Corán 40:51)

“...y [me refugio en Allah y] confío mis asuntos a Él; ciertamente Allah bien ve lo que hacen Sus siervos.” (Corán 40:44-45)

“Cuando dos de vuestras tropas temieron flaquear, Allah fue su Protector. Es a Allah que los creyentes deben encomendarse.” (Corán 3:122)

Combate el aburrimiento de tu vida

Aquel que tiene una vida rutinaria, inevitablemente terminará por convertirse en víctima del aburrimiento, en especial porque el hombre - por su propia naturaleza - se hastía al no producir cambios en su vida. Por esta razón, Allah (Enaltecido y exaltado sea) nos agració con una variedad de tiempos, lugares, comidas y bebidas, y con diversidad en todas las formas de la creación: noche y día, llanuras y montañas, blanco y negro, calor y frío, sombra y luz, dulce y amargo. Allah (Enaltecido y exaltado sea) mencionó esta diversidad en Su libro:

“Luego comed de todos los frutos y transitad por donde os ha facilitado vuestro Señor” (Corán 16:69)

“Y en la Tierra hay regiones colindantes cuyos terrenos son variados, en ellos hay huertos de vides, cultivos de cereales, palmeras de un solo tranco o de varios; todo es regado por una misma agua, algunas dispuso que tuvieren mejor sabor que otras; ciertamente en esto hay signos [de Nuestro poder] para quienes reflexionan” (Corán 13:4)

“Él es Quien ha creado huertos, unos con plantas rastreras y otros con plantas que crecen hacia lo alto, [y ha creado también] las palmeras, las plantas de diferentes frutos, los olivos, y los granados; [todos de aspecto] parecido pero [de frutos con sabores] diferentes.” (Corán 6:l41)

“¡No observas qué Allah hace descender del cielo el agua y con ella hace brotar diversas clases de frutos, y que algunas montañas tienen vetas blancas, rojas, de diversos colores y muy negras y que tanto los hombres, los animales y los rebaños, los hay de diferentes clases? Los más temerosos de Allah son los sabios de entre Sus siervos. En verdad Allah es Poderoso, Absolvedor.” (Corán 35:27-28)

Cuando Allah (Enaltecido y exaltado sea) dice que se encontraba con ellos, en verdad se refiere a una bendición especial para Sus siervos devotos y obedientes en cuanto a protección, cuidado, apoyo y tutela. Esto es proporcional al nivel de la fe, las obras y los esfuerzos.

“No os desaniméis ni os entristezcáis porque si sois creyentes, seréis vosotros quienes triunfen.”

(Corán 3:139)

“Ellos sólo podrán agraviaros [con sus calumnias] y cada vez que os combatan huirán por temor y no serán socorridos.” (Corán 3:111)

“Allah ha decretado que Él y Sus Mensajeros vencerán. Ciertamente Allah es Fortísimo, Poderoso.”

(Corán 58:21)

“Por cierto que socorreremos a Nuestros Mensajeros y a los creyentes en esta vida y también el Día del Juicio cuando comparezcan los [Ángeles] testigos.” (Corán 40:51)

“...y [me refugio en Allah y] confío mis asuntos a Él; ciertamente Allah bien ve lo que hacen Sus siervos.” (Corán 40:44-45)

“Cuando dos de vuestras tropas temieron flaquear, Allah fue su Protector. Es a Allah que los creyentes deben encomendarse.” (Corán 3:122)

Combate el aburrimiento de tu vida

Aquel que tiene una vida rutinaria, inevitablemente terminará por convertirse en víctima del aburrimiento, en especial porque el hombre - por su propia naturaleza - se hastía al no producir cambios en su vida. Por esta razón, Allah (Enaltecido y exaltado sea) nos agració con una variedad de tiempos, lugares, comidas y bebidas, y con diversidad en todas las formas de la creación: noche y día, llanuras y montañas, blanco y negro, calor y frío, sombra y luz, dulce y amargo. Allah (Enaltecido y exaltado sea) mencionó esta diversidad en Su libro:

“Luego comed de todos los frutos y transitad por donde os ha facilitado vuestro Señor” (Corán 16:69)

“Y en la Tierra hay regiones colindantes cuyos terrenos son variados, en ellos hay huertos de vides, cultivos de cereales, palmeras de un solo tranco o de varios; todo es regado por una misma agua, algunas dispuso que tuvieren mejor sabor que otras; ciertamente en esto hay signos [de Nuestro poder] para quienes reflexionan” (Corán 13:4)

“Él es Quien ha creado huertos, unos con plantas rastreras y otros con plantas que crecen hacia lo alto, [y ha creado también] las palmeras, las plantas de diferentes frutos, los olivos, y los granados; [todos de aspecto] parecido pero [de frutos con sabores] diferentes.” (Corán 6:l41)

“¡No observas qué Allah hace descender del cielo el agua y con ella hace brotar diversas clases de frutos, y que algunas montañas tienen vetas blancas, rojas, de diversos colores y muy negras y que tanto los hombres, los animales y los rebaños, los hay de diferentes clases? Los más temerosos de Allah son los sabios de entre Sus siervos. En verdad Allah es Poderoso, Absolvedor.” (Corán 35:27-28)

“Así es como alternamos el triunfo [la alegría] y la derrota [la tristeza].” (Corán 3:140) Los hijos de Israel se cansaron de comer la única clase de ali¬mento que recibían, simplemente

porque era lo único que comían aunque ésta era la mejor de las comidas.

“Y cuando dijisteis: ¡Oh, Moisés! No podremos seguir tolerando una sola clase de alimento, invoca a tu Señor por nosotros para que nos agracie con lo que brota de la tierra: sus verduras, pepinos, ajos, lentejas y cebollas. Dijo: ¿Es que queréis cambiar lo mejor por lo peor? Dirigíos a Egipto que allí tendréis lo que pedís. Y les azotó la humillación y la miseria, e incurrieron en la ira de Allah. Esto porque no creyeron en los signos y preceptos de Allah, mataron a los Profetas injustamente, se rebelaron y transgredieron la ley.” (Corán 2:61)

Al-Ma'mun alternaba entre leer, ponerse de pie, sentarse y acostarse, y decía:

"El alma está siempre propensa al aburrimiento".

“Aquellos que invocan a Allah estando de pie, sentados o recostados, meditan en la creación de los cielos y la Tierra y dicen: ¡Señor nuestro! No has creado todo esto en vano. ¡Glorificado seas! Presérvanos del castigo del Fuego.” (Corán 3:191)

Deberías contemplar las distintas formas de adoración que establece el Islam. Hay actos que se realizan con el corazón, la palabra, los miembros corporales y la riqueza. La oración, la caridad, el ayuno, la peregrinación a La Meca y el esfuerzo por la causa de Allah (Enaltecido y exaltado sea) son algunos ejemplos de adoración. La oración implica ponerse de pie, reverenciar, postrarse y sentarse. Si deseas relajación, vitalidad y productividad continua, ponle diversidad a tu trabajo, a tu lectura y a tu vida cotidiana. En lo que respecta a la lectura, por ejemplo, lee una amplia gama de temas: El Corán y su explicación, la biografía del Profeta y la de sus compañeros, Hadices, jurisprudencia islámica, historia, literatura y libros de conocimiento general, entre otros. Distribuye tu tiempo entre la adoración y aquello que es lícito, como visitar amigos, recibir invitados, practicar deportes o ir de excursiones. Verás cómo recuperas la vitalidad y te conviertes en una persona más brillante, esto es así porque el alma se regocija con la variedad y la novedad.

La felicidad de los Compañeros por la presencia del Profeta Muhammad (B y P)

Nuestro Profeta Muhammad (ByP) fue enviado a los hombres con un mensaje celestial. No se presentó motivado por ambiciones mundanas, no ansiaba fortuna y no poseía riqueza para gastar ni huertas magníficas de las cuales comer ni castillos en donde vivir. A pesar de todo esto, sus seguidores incondicionales le dieron su promesa de lealtad y permanecieron firmes junto a él, soportando una vida muy dura llena de dificultades. En un comienzo eran débiles y temían la hostilidad de los que los acechaban, pero aún así, amaban total e incondicionalmente al Profeta (ByP).

En una ocasión, fueron sitiados en un paso de montaña, y la comida escaseó durante un tiempo. Ofendieron su reputación varias veces. Además, sus propios parientes les declararon la guerra y los atacaron; pero su amor por él seguía incólume.

Algunos de ellos fueron arrastrados por las ardientes arenas del desierto, otros fueron encarcelados y sometidos a nuevas formas de castigo puestas en práctica por los incrédulos. Aún teniendo que sufrir todo eso, lo amaban sin reservas con toda su alma y corazón.

Fueron privados de sus hogares, de su territorio, de su familia y se quedaron sin riqueza. A pesar de todo este sufrimiento, lo amaban sin dudar.

Los creyentes fueron probados en su fe a través del mensaje del Profeta (ByP). La tierra bajo sus pies se sacudió violentamente y aún así, el amor por él siguió creciendo en sus corazones.

Los jóvenes más destacados fueron amenazados constantemente por espadas que se erguían sobre sus cabezas.

Los hombres caminaban tranquilamente por el campo de batalla y avanzaban hacia la muerte sin temor como si estuvieran de paseo, por la simple razón que lo amaban incondicionalmente y creían en su Mensaje.

Uno de ellos recibió la responsabilidad dé llevar el mensaje del Profeta (ByP) al rey de un país extranjero sabiendo que se trataba de una misión de la cual no regresaría. Sin embargo, fue y cumplió con su tarea. Otro fue enviado en una misión y a pesar que sabía que seguramente iba a morir, la cumplió feliz porque amaba al Profeta (ByP) de manera absoluta.

Pero, ¿por qué lo amaban y estaban tan felices con su mensaje y su ejemplo? ¿Por qué olvidaban el dolor, el sufrimiento y las dificultades que les llegaban como resultado de su amor?

Dicho en pocas palabras, él representaba la benevolencia y la rectitud. Encontraban en él todos los signos de verdad y pureza. Era un símbolo para aquellos que buscaban la superioridad. Con su ternura apaciguaba el rencor de los corazones, con sus palabras llenas de verdad calmaba las inquietudes y con su mensaje colmaba de paz las almas.

Inundaba de felicidad sus corazones, hasta reducir a algo insignificante el dolor que ellos sufrían por estar a su lado. Cultivó en sus almas una creencia que les hizo olvidar toda herida y toda adversidad que tuvieron que atravesar.

El Profeta (ByP) pulió e iluminó su interior la guía divina. Les quitó la carga de la ignorancia, las depravaciones de la idolatría y las consecuencias malignas del politeísmo. Apagó las llamas de la malicia y la animosidad que había en sus almas y vertió el agua de la fe en sus corazones.

Saborearon la belleza de la vida con él y conocieron el deleite de su compañía. Encontraron la felicidad a su lado, la seguridad y la salvación al seguirlo y la riqueza interior al imitarlo:

“Y no te enviamos [¡Oh, Muhammad!] sino como misericordia para los mundos.” (Corán 21:107) “ ...y tú [¡Oh, Muhammad!] en verdad, guías al sendero recto” (Corán 42:52)

“Con el cual Allah guía a quienes buscan Su complacencia hacia los caminos de la salvación, les extrae con Su voluntad de las tinieblas hacia la luz...” (Corán 5:16)

“Él es Quien eligió de entre los iletrados [los árabes] un Mensajero para que les recite Sus preceptos, les purifique y les enseñe el Libro y la sabiduría. Y por cierto que antes de ello se encontraban en un evidente extravío.” (Corán 62:2)

“Aquellos que siguen al Mensajero y Profeta iletrado [Muhammad], quien se encontraba mencionado en la Torá y el Evangelio, que les ordena el bien y les prohíbe el mal, les permite todo lo beneficioso y les prohíbe lo perjudicial y les abroga los preceptos difíciles que pesaban sobre ellos [la Gente del Libro]; y quienes crean en él, lo secunden, defiendan y sigan a luz que le ha sido revelada [el Corán] serán quienes tengan éxito.” (Corán 7:157)

“¡Oh, creyentes! Obedeced a Allah y al Mensajero cuando os exhortan a practicar aquello que os vivifica [el Islam].” (Corán 8:24)

“Aferraos todos a la religión de Allah y no os dividáis. Recordad la gracia de Allah al hermanaros uniendo vuestros corazones después de haber sido enemigos unos de otros y cuando os encontrasteis al borde de un abismo de fuego, os salvó de caer en él. Así os explica Allah Sus signos para que sigáis la guía.” (Corán 3:103)

Oh Allah, que Tus bendiciones y Tu paz sean sobre Muhammad (ByP) quien liberó las mentes de las trabas qué provoca la desviación y rescató a las almas de la falsedad. Ten Misericordia de sus nobles compañeros como recompensa por su lucha y sus esfuerzos.

Controla tus emociones

Las emociones se alteran por dos razones: por la alegría extrema o por un dolor intenso. En un Hadiz, el Profeta (B y P) dijo:

"Se me ha prohibido emitir dos sonidos tontos y perversos en dos estados: ante la felicidad extrema y ante las calamidades".

“No os desesperéis por lo que no habéis conseguido y no os regocijéis por lo que se os ha concedido.” (Corán 57:23)

Por esta razón, el Profeta (B y P) dijo:

"La verdadera paciencia es aquella que se manifiesta ante el primer impacto".

Por lo tanto, cuando uno contiene sus emociones, tanto en ocasiones felices como en la adversidad, tiene más probabilidades de alcanzar la paz y la tranquilidad, la felicidad y el alivio y el sabor del triunfo sobre sí mismo. Allah (Enaltecido exaltado sea) describió al hombre como exultante, jactancioso, irritable, desconforme cuando el mal le avecina y mezquino cuando le llega el bien. Las excepciones, según nos dice Allah (Enaltecido exaltado sea), son aquellos que permanecen constantes en la oración. Ya que se encuentran a mitad camino entre los momentos de alegría y de tristeza. Son agradecidos en tiempos de buenaventura y pacientes al atravesar dificultades.

Las emociones descontroladas pueden desgastar a una persona, causando dolor e insomnio. Cuando un hombre se enoja, se enfurece, amenaza a los demás, pierde el control sobre sí mismo y sobrepasa las fronteras de la justicia y del equilibrio. Mientras que si está feliz, se olvida de sí mismo y sobrepasa los límites de la modestia. Cuándo sé aleja de una persona, la subestima, olvida sus virtudes y menosprecia sus buenas cualidades. Y contrariamente, cuando ama a alguien, no escatima en distintas formas de elogios y veneración, mostrándola como el pináculo de la perfección. El Profeta (B y P), dijo:

‘Ama con moderación, ya que puede llegar el día en que aborrezcas a quien amabas. Odia con moderación, ya que puede llegar el día en que ames a quien aborrecías'.

En otro Hadiz, el Profeta (B y P) dijo:

"Te pido (Oh Allah) que me hagas justo, tanto en momentos de ira como de alegría".

Si una persona le pone límites a sus emociones, controlando su mente y dando a cada asunto la importancia que le corresponde, habrá dado un paso más en el camino de la sabiduría y el verdadero entendimiento.

“Por cierto que enviamos a nuestros Mensajeros con las pruebas evidentes e hicimos descender con ellos el Libro y la balanza de la justicia para que los hombres sean equitativos.” (Corán 57:25)

De hecho, el Islam trajo consigo el equilibrio que es necesario tanto en los asuntos morales como en la conducta.

“Hicimos de vosotros una comunidad moderada y justa” (Corán 2:143) Es una obligación ser justo en nuestros modales y todos los demás asuntos de nuestra vida. El Islam

se basa en la verdad, la justicia y la honestidad. “La Palabra de tu Señor [el Corán] es completamente cierta y justa.” (Corán 6:115)

Reflexionemos:

Nada te turbe, pues si eres pobre, seguramente habrá muchas personas que también tengan deudas como tú. Si no tienes tu propio medio de movilidad, seguramente habrá alguien que no posee sus piernas o que no puede movilizarse. Si tienes razones para quejarte del dolor de la enfermedad, seguramente habrá alguien que está postrado desde hace varios años. Y si has perdido un hijo, seguramente alguien perdió toda su familia en un inesperado accidente de tránsito.

Nada te turbe, pues eres un musulmán que cree en Allah (Enaltecido y exaltado sea), Sus Mensajeros, Sus ángeles, el Más Allá, el designio divino y la predestinación, tanto lo bueno como lo malo de ella. Mientras has sido bendecido con esta fe, la cual es la mayor de las bendiciones, otros descreen de Allah (Enaltecido exaltado sea), desacreditan a los Mensajeros, difieren entre ellos con respecto al Libro, niegan el Más Allá y desvían su entendimiento del Designio Divino.

Nada te turbe, porque si te sientes triste, estarás alterando tu alma y tu corazón y no podrás conciliar el sueño con tranquilidad.

Un poeta árabe dijo:

"Con cuánta frecuencia la desesperanza se apodera del joven cuando se ve afligido, y en Allah (Enaltecido exaltado sea) está la salida. Cuando la situación se torna insoportable y la cuerda se tensa y parece cortarse, todo se soluciona a pesar que en ningún momento pensó que podría salvarse".

El Arte de la Felicidad

Una de las mayores bendiciones es tener un corazón apacible, estable y feliz. Ya que cuando estamos felices, la mente se despeja y nos permite ser personas productivas. Se dice que desarrollar la felicidad en nuestro interior es un arte que se debe cultivar. Y si lo aprendes, recibirás bendiciones en esta vida. Pero, ¿cómo se aprende?

Un principio básico para alcanzar la felicidad es tener la capacidad de soportar y manejar cualquier situación. Por lo tanto, no debes dejarte regir por las circunstancias difíciles ni tampoco debes molestarte por problemas insignificantes. Cualquier persona si desarrolla la pureza en su corazón y la capacidad de soportar dificultades puede alcanzar la felicidad. Al poner en práctica la paciencia y la tolerancia, las calamidades te serán mucho más fáciles de soportar.

Lo opuesto a la felicidad es tener una visión limitada que no nos permita ver más allá de una corta distancia, y preocuparse por uno mismo olvidándose del mundo y de todo lo que hay en él. Allah (Enaltecido y exaltado sea) describió a sus enemigos de la siguiente manera:

“Otros, en cambio, preocupados tan sólo por su suerte” (Corán 3:154)

Es como si se creyeran tan importantes como todo el universo, o al menos el centro del mismo. No piensan en los demás ni tampoco viven por nadie que no sea por ellos mismos. Debes preocuparte por ti pero también por los demás, incluso alejarte un poco de tus propios problemas para olvidar las heridas que hay en tu vida. Al hacer esto obtendrás dos cosas: ser feliz y dar alegría a los que te rodean.

Una actitud básica para desarrollar el arte de la felicidad es frenar y restringir nuestros pensamientos, no permitir que se extravíen o se escapen y se desenfrenen. Porque si dejas que tus pen¬samientos divaguen a su antojo, correrán salvajemente y terminarán por controlarte. Abrirán el registro de las penurias del pasado y te recordarán la historia de tus infortunios, comenzando por el día en que saliste del vientre de tú madre. Si vacilas recordando esos pensamientos, te traerán imágenes de las dificultades del pasado y te presentarán un futuro aterrador. También estremecerán todo tu ser y provocarán que tus sentimientos se enfurezcan. Por lo tanto, debes restringirlos, dirigirlos y concentrarlos para pensar solamente en cosas fructíferas y trabajos benéficos.

“Encomiéndate al Viviente Inmortal” (Corán 25:58)

Otro de los principios del arte de la felicidad es apreciar la vida en este mundo según su verdadero mérito y valor. Esta vida es frívola y no te garantiza nada excepto que algún día deberás dejarla. Esta vida está llena de calamidades, dolores y heridas. Si esa es la descripción de esta vida, ¿cómo puede uno entonces verse afectado por calamidades menores o cómo puede uno lamentarse por cosas tan materiales como las que suceden a diario? Los mejores momentos de la vida están viciados, sus promesas futuras son meros espejismos, los exitosos son envidiados, el bendecido está amenazado constantemente y los que aman se ven sorprendidos de repente por la desgracia.

Un Hadiz dice:

"El conocimiento sólo se adquiere mediante el aprendizaje, y la benevolencia se adquiere mediante la tolerancia".

Si uno intentara aplicar el significado de este Hadiz al tema que estamos tratando, podríamos ir un paso más allá y decir que la felicidad se logra manifestándola. Es decir, se la adquiere sonriendo constantemente, buscando razones para estar felices e incluso obligando a la felicidad a entrar en nosotros, así hasta que algún día llegue por sí sola.

La verdad es que no se puede evitar todo resabio de angustia, porque la vida fue creada como una prueba:

“Que por cierto creamos al hombre y éste deberá soportar las adversidades [de esta vida y la otra].”

(Corán 90:4)

“Por cierto que creamos al hombre de una gota de esperma capaz de reproducirle y lo pusimos a prueba [para distinguir al creyente del incrédulo]. Y le agraciamos con el oído y la vista” (Corán 76:2)

“...[todo ello] para probaros y distinguir a quienes de vosotros obran mejor.” (Corán 11:7)

Pero el mensaje que trato de darte es que debes, en la medida de lo posible, reducir la cantidad y la intensidad de tu angustia. En cuanto a estar totalmente libre de angustia, eso es algo que pueden conseguir los habitantes del Paraíso en el Más Allá, Es por esta razón que dirán:

“Y dirán: ¡Alabado sea Allah, que ha hecho desaparecer toda tristeza de nosotros!” (Corán 35:34) Esto prueba que la angustia no se irá del todo hasta tanto no estemos en el Paraíso. De igual

manera, los rencores. “Y purificaremos sus corazones de todo rencor.” (Corán 15:47)

Por eso cuando una persona conoce la naturaleza de este mun¬do y sus cualidades, se da cuenta de que es engañoso y frívolo, entiende totalmente que esa es su naturaleza y descripción. Un poeta árabe, dijo lo siguiente:

"Has jurado no traicionarnos en nuestros pactos y es como si hubieras hecho otros votos que al final nos engañarás".

Si el mundo es como yo lo he descrito aquí, entonces la persona inteligente no debe ayudarlo en su embestida, no debe rendirse a la depresión y la ansiedad. Lo que debemos hacer es defendernos de todos los sentimientos que puedan dañar nuestras vidas, como una guerra que debemos librar utilizando todas nuestras fuerzas para obtener la victoria.

“Y preparad contra los incrédulos cuanto podáis de fuerzas [de combate] y caballería, para que así amedrentéis a los enemigos de Allah que también son los vuestros” (Corán 8:60)

“(¡ ...sin perder la fe por los reveses padecidos en la causa de Allah, flaquear o someterse al enemigo! Allah ama a los perseverantes.” (Corán 3:146)

La Bendición del Conocimiento

“...y te ha enseñado lo que no sabías. El favor de Allah sobre ti es grandioso.” (Corán 4:113)

La ignorancia mata a la conciencia y al alma de la persona.

“Te advierto para que no te cuentes entre los ignorantes.” (Corán 11:46).

El conocimiento es una luz que nos guía hacia la sabiduría. Es vida para el alma y combustible para la personalidad.

“¿Acaso aquel que estaba muerto [de corazón, perdido en la incredulidad] y le dimos vida [guiándole], y le proporcionamos una luz con la cual transita entre la gente es igual a aquel que se encuentra entre tinieblas y no puede salir de ellas?” (Corán 6:122)

La felicidad y el buen ánimo llegan de la mano de la educación, porque a través del conocimiento uno puede alcanzar sus metas y descubrir lo que hasta entonces estaba oculto. El alma, por su propia naturaleza, ansía la adquisición de nuevos conocimien¬tos para estimularse a sí misma y también a la mente.

La ignorancia provoca aburrimiento y angustia porque el ignorante lleva una vida que nunca ofrece nada nuevo ni estimula a la mente. Ayer igual que hoy, hoy igual que mañana, y así sucesivamente.

Si deseas la felicidad, debes buscar instruirte y adquirir nuevos conocimientos y verás cómo la ansiedad, la depresión y la angustia se alejarán de ti.

“... y di: ¡Oh, Señor mío! Acrecienta mi conocimiento.” (Corán 20:114)

“¡Lee! En el nombre de tu Señor, Quien creó todas las cosas.” (Corán 96:1)

El Profeta (B y P) dijo:

“Si Allah (Enaltecido y exaltado sea) quiere el bien para alguien, le concede conocimiento en la religión".

Por lo tanto, si alguien es ignorante, no debe estar orgulloso de su riqueza ni de su estatus social pues su vida carece de significado y sus logros serán penosamente incompletos.

“¿Acaso quien reconoce que lo que te reveló tu Señor es la Verdad es igual al ciego [de corazón] ?”

(Corán 13:19) Az-Zamajshari, reconocido exegeta del Corán, dijo en una poesía: “Las noches en vela que paso aprendiendo las ciencias, son más valiosas para mí que la compañía y las caricias de una mujer encantadora, mi éxtasis y mi regocijo al lograr entender un concepto difícil son más deliciosos para mí que la más exótica de las bebidas, más placenteros para mí que el sonido de una mano de mujer sobre el tambor son mis manos sobre mis papeles para quitarles el polvo. Oh, aquel que intenta llegar a mi nivel sólo mediante un pensamiento deseoso, cuánta diferencia existe entre quien cree que el dolor de escalar es demasiado y aquel que escala y llega a la cima, Trabajo duro toda la noche, mientras tú duermes, ¿mas crees que me superarás?"

¡Cuán noble es el aprendizaje! ¡Y a través de él, cuán feliz es el alma!

“¿Acaso quien se aferra a los preceptos de su Señor [y tiene conocimiento sólido acerca de ellos] puede compararse con quien [seducido por Satanás] ve sus malas obras como buenas y sigue sus pasiones?” (Corán 47:14)

La bendición del dolor

El dolor no es siempre una fuerza negativa ni es algo que deberíamos odiar. En ocasiones el sufrimiento en la vida de una persona puede traerle beneficios.

Quizás recuerdes que en algunas ocasiones cuando sentiste mucho dolor, suplicaste y recordaste a Allah (Enaltecido y exaltado sea) con sinceridad. Cuando una persona se dedica mucho tiempo a estudiar, suele sentir que las pesadas cargas lo agobian, y quizás sea el peso de la monotonía; pero llegará el momento en que se graduará y dejará esa etapa de su vida. Aunque haya sentido la carga del dolor al comienzo, al final sentirá alivio y alegría por su graduación.

Los dolores, la pasión, la pobreza, las burlas de los demás, la frustración y la impotencia frente a las injusticias: todo eso hace que el poeta escriba fluidos versos cautivadores. Esto se debe a que siente el dolor en carne propia, en sus nervios, en su sangre y, como resultado, puede transmitir a través de sus obras las mismas emociones a los corazones de los demás. ¡Cuántas experiencias dolorosas tuvieron que atravesar los mejores escritores para poder inspirarse y realizar las obras más brillantes, que hoy en día continúan beneficiando a la posteridad y son el deleite de todos!

El estudiante que vive cómodamente y en reposo, que no se siente afligido por las dificultades o que nunca ha enfrentado obstáculos, será improductivo, perezoso y letárgico.

De hecho, el poeta que no conoce el dolor y que nunca ha sentido amargura de la decepción no producirá más que montones de palabras de escaso valor. Esto es debido a que sus palabras salen de su boca y no provienen de sus emociones ni de sus sentimientos y, si bien puede comprender lo que ha escrito, su corazón y su cuerpo no han vivido tal experiencia.

Las diversas situaciones que debieron enfrentar los primeros creyentes fueron mucho más valiosas e ilustres que los ejemplos mencionados anteriormente, ya que quiénes vivieron durante el período de la revelación fueron parte de la revolución religiosa más importante que haya visto la humanidad. De hecho, tenían una fe más elevada, corazones más nobles, sus palabras eran, veraces y sinceras y su conocimiento más profundo que sus sucesores: todo ello debido a que atravesaron el dolor y el sufrimiento que son las condiciones necesarias de las grandes revoluciones. Sintieron el dolor del hambre, la pobreza, el rechazo, el abuso, el desarraigo de su hogar y de su país. Padecieron la pérdida de todos los placeres, el dolor de las heridas, la tortura y hasta la muerte. 

Fueron de verdad los elegidos y conformaron una minoría especial de la humanidad porque eran modelos de pureza, nobleza y sacrificio.

“Sabed que [los combatientes] no sufrirán sed, cansancio ni hambre mientras luchen por la causa de Allah, y tampoco pisarán terreno alguno que enfurezca a los incrédulos ni les alcanzará alguna hostilidad de los enemigos sin que les sea registrado una obra buena por ello; Allah no deja que se pierda la recompensa de los benefactores” (Corán 9:120)

En la historia del mundo existieron aquellos que produjeron sus obras más grandiosas debido al dolor y el sufrimiento que vivieron. Al-Mutanabbi escribió algunos de sus mejores poemas cuando padecía una terrible fiebre. An-Nu'mán Ibn Mundhir amenazó de muerte a An-Nábigah y fue en ese momento cuando éste último produjo parte de su mejor poesía. La siguiente es una traducción aproximada de un conocido poema suyo:

“Ciertamente tú eres el sol y los otros reyes las estrellas; porque cuando el sol sale, ninguna de las estrellas que están en el cielo es visible”.

Con toda certeza, existen muchos ejemplos de personas que prosperaron y lograron metas como resultado del sufrimiento vivido.

Por lo tanto, no te sientas excesivamente ansioso al pensar en el dolor y no le temas al sufrimiento, pues cuando enfrentes el dolor y el sufrimiento seguramente saldrás fortalecido. Es mucho más puro y noble vivir con un corazón ardiente y apasionado que vivir con la existencia sombría de una persona que tiene un corazón frío y una mirada limitada.

“Si [los hipócritas] hubieran querido realmente combatir se habrían preparado para tal fin, pero Allah no quiso que salieran [con vosotros] y les infundió desgano y se les dijo: Permaneced con quienes se quedan [por estar verdaderamente eximidos].” (Corán 9:46)

Las palabras de un fervoroso sermón pueden alcanzar las profundidades más extremas del corazón y penetrar en las regiones más ocultas del alma, porque generalmente quien dice tales sermones ha vivido en carne propia el dolor y el sufrimiento.

“...y sabiendo la fe que había en sus corazones hizo descender el sosiego sobre ellos y los recompensó con una victoria cercana” (Corán 48:18)

Algunos libros están llenos de sermones que no conmueven a nadie ni dejan ninguna enseñanza a quienes los escuchan. El orador (cuyos sermones fueron impresos), no habla con senti¬miento o dicho de otra manera, no experimentó el dolor y el sufrimiento.

He leído muchos libros de poesía, y un gran porcentaje de ellos carecen de pasión, no tienen vida ni alma. Esto es así porque sus autores no tuvieron que soportar dificultades y porque estaban rodeados de comodidades y placeres. De allí que sus obras son frías, como bloques de hielo.

“...porque decían lo que no había en sus corazones.” (Corán 3:167) Si deseas influir o causar impacto en la vida de los demás, ya sea con tus consejos o con tu poesía,

o incluso con tus actos, primero debes sentir la pasión en tu interior. Debes conmoverte con los significados de lo que estás tratando de transmitir. Sólo entonces, tomarás conciencia de la influencia que puedes tener sobre los demás.

“¡Oh, hombres! Si tenéis dudas de que tenemos poder para resucitaros, sabed que Nosotros hemos creado [a Adán] de barro, luego [a toda su descendencia] de un cigoto que luego se transforma en un embrión, luego en una masa de tejidos, algunos ya formados y otros por formarse; ello es una evidencia [de Nuestro poder y sabiduría]; y preservamos en los úteros maternos a aquellos que decretamos que completen su gestación. Os hacemos nacer y luego de la infancia llegáis a la madurez; de vosotros hay quienes mueren [antes de esta etapa] y quienes alcanzan la senectud y ya no recuerdan nada del conocimiento que adquirieron. Y podéis observar también a la tierra árida, que cuando hacemos que llueva sobre ella, ésta se remueve, se hincha y hace brotar toda clase de plantas bellas.” (Corán 22:5)

Reflexionemos:

Nada te turbe, porque ya en el pasado cuando estuviste triste, tu situación no mejoró en absoluto por sentir aflicción. ¿Acaso cuando te deprimiste porque a tu hijo le fue mal en la escuela, tu depresión mejoró sus notas? ¿Acaso cuando te sentiste muy abatido por el fallecimiento de tu padre, tu tristeza le devolvió la vida? ¿Acaso cuando perdiste tu negocio y te entristeciste, tu amargura cambió la situación y convirtió tus pérdidas en ganancias?

Nada te turbe, porque si te desanimas y entristeces por una adversidad, sólo conseguirás otro fracaso. Si te deprimes por la pobreza, sólo lograrás empeorar esa angustiante situación. Si caes en un estado sombrío debido a las palabras de tus enemigos, sin querer los estarás ayudando en sus ataques contra ti. Cuántas veces te preocupaste porque sentías que sucedería algo malo, mas eso nunca sucedió.

Nada te turbe, pues una gran mansión no te protegerá de los efectos de la depresión; ni tampoco lo podrán hacer un bello cónyuge o una riqueza abundante o una buena posición o numerosos hijos.

Nada te turbe, porque la tristeza hace que veas veneno donde no hay más que agua fresca y que veas un cactus cuando en realidad estás viendo una rosa o un desierto cuando estás vislumbrando un jardín exuberante y que sientas que estás en una prisión agobiante cuando en realidad estás viviendo en una tierra vasta y espaciosa.

Nada te turbe,pues posees un cuerpo sano, con miembros fuertes, y además vives en paz y seguridad. “¿Cuál de las gracias de vuestro Señor negaréis?” (Corán 55:13)

Nada te turbe, pues posees al Islam: la verdadera religión, como tu modo de vida, y además tienes una morada donde vivir, pan para comer, agua para beber, ropas que vestir y un cónyuge en quien encontrar contención, ¿por qué tendrías que sentir tristeza entonces? La risa debe ser moderada

“Sonreír a un hermano es una forma de caridad”.

“[Salomón] al oír lo que ella decía sonrió.” (Corán 27:19) Sin embargo, cuando rías, que no sea por mofarte ni burlarte de tu hermano: “Pero cuando se presentó ante ellos con Nuestros signos: [los negaron y] se rieron de, ellos.”

(Corán 43:47)

Uno de los placeres de la gente del Paraíso será la risa:

“Y el Día del juicio los creyentes serán quienes se rían” (Corán 83:34)

Los árabes estimaban mucho a la persona que era conocida por su sonrisa y su manera de reír. Consideraban que esto era un indicador de generosidad, buena disposición y simpleza.

La verdad es que los principios del Islam se basan en la moderación, ya sea que estemos hablando de creencias, adoración, modales o conducta. El Islam no tolera una expresión rígida y seria, pero tampoco tolera la frivolidad constante; en lugar de ello, fomenta la seriedad cuando ésta es necesaria y un nivel razonable de buen humor y alegría cuando es posible.

Tener un aspecto sombrío y un semblante serio son señales de mal carácter, impetuosidad y naturaleza problemática.

“Y [al no poder encontrar ningún argumento] frunció el ceño y cambió su rostro” (Corán 74:22)

El Profeta (ByP) dijo:

“No subestimes ninguna buena acción (por más pequeña que sea), aún si consiste en saludar a tu hermano con una sonrisa”.

Ahmad Amin dijo en su libro Faid Al-Játir:

‘Quienes sonríen constantemente no sólo tienen una vida más alegre, sino que son más productivos en su trabajo y tienen una mayor capacidad para afrontar sus responsabilidades. Están mejor preparados para enfrentar dificultades y para encontrarles soluciones. Son trabajadores prolíficos que se benefician a sí mismos y favorecen a los demás’.

Si me dieran a elegir entre tener un buen estatus en la sociedad y poseer dinero en abundancia o ser una persona radiante, feliz y sonriente, elegiría la segunda opción. ¿De qué sirve la riqueza si provoca tristeza? ¿Y de que sirve una buena posición si viene acompañada de constante melancolía? ¿De qué sirve la esposa más hermosa si vivir con ella es como estar en el infierno? Mucho mejor que una mujer así -mil Veces, al menos- es una esposa que quizás no haya alcanzado el pináculo de la belleza pero que sabe hacer de su hogar un paraíso.

Imagínate: En cierto sentido, la rosa sonríe y también el bosque lo hace. Los océanos, los ríos, el cielo, las estrellas y las aves sonríen. De igual manera, él ser humano sonríe por naturaleza, pero existen vicios que contrarrestan esta disposición natural, tales como la avaricia y el egoísmo, y contribuyen a tener un semblante serio. Por este motivo, el hombre es una anomalía y va contra la armonía natural de todo lo que lo rodea. Por lo tanto, la persona cuyo corazón está mancillado no puede ver la realidad tal como es. Todo hombre ve el mundo a través de sí mismo, de sus acciones, sus pensamientos y sus motivaciones. Por eso si nuestras acciones son nobles, nuestros pensamientos son puros, y si nuestras motivaciones honorables, el cristal con que miraremos el mundo estará limpio y lo veremos como realmente es; una bella creación. En cambio, si el cristal está sucio y manchado, todo parecerá oscuro.

Existen almas que pueden convertir todo en desdicha, mientras que otras tienen la capacidad de hacer surgir felicidad aún de las circunstancias más difíciles. Está aquella mujer cuyos ojos se llenan de lágrimas por trivialidades. Hoy está triste porque se rompió un plato de porcelana fina o porque el cocinero le puso mucha sal a la comida. Se enfurece y maldice, y nadie en su casa escapa a sus insultos. También está el hombre que se entristece y lleva tristeza a los demás. Todo lo que oye lo interpreta de la peor manera posible. Se afecta tremendamente por la cosa más insignificante que le sucede o par los resultados de sus acciones. Se angustia si sus ganancias, decaen o si no cumplen las expectativas que tenía. Todo el mundo -según su perspectiva- es oscuro, y de igual manera, ennegrece todo lo que lo rodea. Esta clase de personas tiene mucha habilidad para hacer que un pequeño montículo parezca un monte gigantesco, pero carecen de capacidad para hacer el bien, y nunca están felices ni confor¬mes con lo que tienen, aún cuando viven en la abundancia. No importa cuán grandes sean sus posesiones, nunca verán como una bendición lo que poseen.

La vida es como un arte o una ciencia: debe aprenderse y cultivarse. Es mucho mejor para una persona sembrar amor durante toda su vida que glorificar el dinero y utilizar todo su poder para ayudar a que éste se incremente en su bolsillo o su cuenta bancaria. ¿Qué es la vida cuando todas sus energías se explotan y se utilizan con el único fin de acumular riquezas, y de qué sirve una existencia en la que no se deriva ni un ápice de energía para fomentar el desarrollo de la belleza; la compasión y el amor?

La mayoría de las personas no abren sus ojos a la belleza del amor, sino que los abren frente al oro o la plata. Pasan por un jardín exuberante y florido o un hermoso lecho de rosas o un río que fluye libremente o una bandada de pájaros que cantan, pero no se conmueven ante tales escenas. Lo único que los emociona es la entrada y la salida del dinero en sus bolsillos. El dinero no es más que uno de los medios para tener una vida feliz. En cambio, ellos lo ven al revés, prefieren vender su existencia feliz para hacer que el dinero sea un fin en sí mismo. Nuestro cuerpo está equipado con ojos para ver la belleza, pero les hemos enseñado a mirar solamente el dinero.

No existe nada que entristezca el alma o el rostro con mayor frecuencia e intensidad que el desánimo. Si deseas ser una persona, que sonríe, debes luchar contra el desánimo y la desesperanza. La puerta a la oportunidad estará siempre abierta para ti y los demás, y así como también lo está la puerta que conduce al éxito. Por lo tanto, adoctrina tu mente con esperanzas de prosperidad en el futuro.

Si crees que eres intrascendente y que has sido creado para cosas menores, sin importancia, tu logro en la vida nunca superará esa meta inicial. Por otro lado, si crees que tu misión en la vida es alcanzar proezas extraordinarias, sentirás una determinación que podrá destruir todo tipo de barreras. Esto, puede ejemplificarse de la siguiente manera: Cualquier persona que participe en una carrera de 100 metros se sentirá cansado al completarla, mientras que quien participe en una carrera de 400 metros no sentirá fatiga hasta pasar la marca de 100 o 200 metros. Por lo tanto, tu alma tendrá la resolución y la voluntad que te propongas. Nunca te desanimes mientras todos los días des un nuevo paso en esa dirección. Entonces, ¿qué es lo que bloquea al alma haciendo que se entristezca y permanezca en una prisión oscura? La res¬puesta es el desánimo, la desesperanza buscar errores en los demás y hablar constantemente de los males del mundo.

Bendito es aquel que tiene un maestro que lo ayuda a desarrollar sus capacidades naturales y ampliar sus horizontes. El mejor maestro es aquel que inculca amabilidad y generosidad a su alumno, a la vez que le enseña que la búsqueda más noble que puede emprender es ser, según sus posibilidades, una fuente de bondad para los demás. El alma debe ser como el sol, que irradia luz y esperanza. El corazón debe estar lleno de ternura, virtud, benevolencia y de un amor genuino para diseminar la bondad a todos aquellos que se conecten con él.

El alma que sonríe puede ver las dificultades y por medio del amor superarlas. Cuando tiene problemas, sonríe, porque disfruta del desafío de buscar la oportunidad de resolverlos y superarlos. El alma triste al enfrentarse con un problema, lo exagera y menosprecia su propia determinación, a la vez que desperdicia su tiempo en justificaciones. Le gusta el éxito, pero no está dispuesta a pagar su precio. En todo camino que debe recorrer, ve un león al acecho. Se limita a esperar que el oro “caiga de arriba” o que un tesoro aparezca bajo sus pies.

Las dificultades de la vida son relativas porque para la persona mediocre todo es difícil, mientras que para el vivaz no existen grandes problemas.

La persona sagaz aumenta su valor al superar los obstáculos mientras que el débil se enferma tratando de escapar de los problemas. Los problemas pueden compararse con un peno. Cuando el animal ve que uno tiene miedo o sale corriendo, ladra y nos persigue. Sin embargo, cuando uno no le teme y lo enfrenta mirándolo a los ojos con firmeza, se retira y deja libre el camino.

Además, no existe nada más dañino que el sentimiento de inferioridad, un sentimiento que hace perder a quien lo sufre la fe en su propia capacidad. Por ello, cuando éste se embarca en un proyecto, comienza a dudar de poder completarlo con éxito y actúa de la misma manera alimentando así sus dudas. Por consiguiente, falla. Tener confianza en uno mismo es una virtud muy noble y es uno de los pilares del éxito en la vida. Cabe advertir, sin embargo, que existe una gran diferencia entre la confianza en uno mismo y la vanidad. Ser engreído significa que uno confía en una imaginación engañosa y un falso orgullo. Tener confianza significa fiarse en la aptitud de ser capaz de cumplir con las responsabilidades.

Es vasta la necesidad que tenemos de una sonrisa, un rostro amigable, buenos modales y un alma generosa y atenta. El Profeta (ByP) dijo:

“Allah me ha revelado que deben ser humildes, tanto que ninguno se exceda con sus pares ni sea arrogante u orgulloso con los demás”.


Comments