Novena Reflexion

Nada te turbe; ya que Allah (Enaltecido y exaltado sea) te defiende y los ángeles piden perdón por ti; los creyentes comparten contigo tus súplicas en cada plegaria; el Profeta (B y P) intercederá por los creyentes; el Corán está repleto de promesas verdaderas; y por sobre todas las cosas, está la misericordia de Allah (Enaltecido y exaltado sea), el Más Misericordioso.

Nada te turbe; pues una buena acción se multiplica por diez, por setecientos, o incluso más, mucho más. Y, por otro lado, la mala acción se registra sin aumento ni multiplicación, y tu Señor puede perdonar incluso eso. ¡Cuántas veces somos testigos de la generosidad de Allah (Enaltecido y exaltado sea), generosidad sin paralelo alguno!

Nada te turbe; pues eres de los que no asocian compañeros a Allah, creen en la verdadera religión y aman a Allah (Enaltecido y exaltado sea) y a Su Mensajero (B y P). Además, te arrepientes de tus malas acciones y te regocijas con tus buenas obras; posees mucho bien mas no lo puedes comprender.

Nada te turbe; pues puedes establecer en tu vida cierto equilibrio y armonía. Un Hadiz dice:

“Cuán maravilloso es el estado del creyente. ¡Todos sus asuntos son buenos para él! Y esto sólo es para el creyente. Si tiene motivos para estar feliz es agradecido, y eso es bueno para él. Y si se ve afligido por las dificultades es paciente, y eso es bueno para él”. Nada te turbe, y no olvides que la envidia no es algo nuevo

Si escuchas retumbar en tus oídos palabras resentidas, no te preocupes porque la envidia no es algo nuevo. Tal como dijo un poeta:

“Dedícate a acumular virtudes y esfuérzate, y da la espalda a quien te envidia, sabe que tu vida es una oportunidad para acumular buenas acciones que serán aceptadas y que luego de la muerte la envidia se acaba”.

Un sabio dijo:

“El cobarde muere muchas veces y el valiente muere sólo una vez”.

Si Allah (Enaltecido y exaltado sea) desea el bien para uno de Sus siervos, lo cubre con un sueño ligero y seguro, tal como le ocurrió a Talhah (R) antes de la batalla de Uhud. Unos instantes antes de la batalla, mientras los incrédulos esperaban nerviosamente, fue cubierto con un sueño ligero hizo que dejara caer su espada, sintiéndose sereno y calmo.

Allah (Enaltecido y exaltado sea) dice:

“Diales (a los hipócritas]: Sabed que sólo pueden sucedemos dos cosas buenas [la victoria o el martirio], en cambio a vosotros, o bien Allah os enviará un castigo o hará que os derrotemos. Aguardad pues, vuestro destino que nosotros aguardamos el nuestro.” (Corán 9:52)

“Nadie puede morir sino es por el designio de Allah y según el plazo prefijado.” (Corán 3:145)

'Ali (R) dijo:

“¿A cuál de estos dos días le debo temer? ¿Al día en que no está destinado que muera o al día en que la muerte me espera? No le temo al día en que no está destinado que muera, pues el segundo día es el destino, y ni siquiera los más cautos se salvan de él”.

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