Nada te turbe y Rechaza la Ansiedad

Nada te turbe, y rechaza la ansiedad

La inactividad es destructiva y la mayoría de las personas que sufren preocupaciones y ansiedad son las mismas que están inactivas y ociosas. Los rumores y chismes son los únicos dividendos para quienes carecen totalmente de una ocupación significativa y fructífera.

Dedícate a algo y esfuérzate en ello. Lee, recita el Corán y glorifica a tu Señor con alabanzas. Escribe, visita a tus amigos y aprovecha tu tiempo. Dicho brevemente, no le cedas ni un minuto a la inactividad. Si alguna vez lo haces, será el día en que las ansiedades y preocupaciones se abrirán camino en tu vida. Los susurros de la superstición y el mal entrarán en tu mente, convirtiéndote en terreno propicio para los juegos del demonio.

Nada te turbe, pues no importa si alguna persona olvida o niega los favores que le hiciste, porque tu sólo anhelas la recompensa y complacencia de Allah (Enaltecido y exaltado sea).

Realiza actos de rectitud sinceramente por Allah (Enaltecido y exaltado sea) y no esperes felicitaciones ni gratitud de nadie. No te aflijas si haces un favor a alguien y luego resulta ser ingrato o no muestra ningún tipo de apreciación por lo que has hecho. Busca en Allah (Enaltecido y exaltado sea) tu recompensa.

Dice Allah (Enaltecido y exaltado sea) de Sus siervos ejemplares:

“Y también le corresponde una parte de dicho botín a los emigrados necesitados que fueron expulsados de sus hogares y despojados de sus bienes cuando buscaban la gracia de Allah y Su complacencia y lucharon por la causa de Allah y Su Mensajero. Ellos son los veraces.” (Corán 59:8)

“Y diles: No os pido ninguna remuneración a cambio [del Mensaje que os he traído] y quien quiera contribuir voluntariamente por la causa de Allah que lo haga.” (Corán 25:57)

“Y que cuando hace una obra de bien, no la hace esperando la retribución de los hombres.” (Corán 92:19)

“Y dijeron: Os damos de comer sólo porque anhelamos el rostro de Allah [y Su complacencia]. No queremos de vosotros retribución alguna ni agradecimiento.” (Corán 76:9)

Por eso realiza tus obras sólo para Allah (Enaltecido y exaltado sea) porque Él es el único que recompensa a las personas por sus buenas acciones. El da, concede y castiga, y es a El solamente que debemos rendir cuentas; Allah (Enaltecido y exaltado sea) Se complace con aquellos que hacen el bien y Se enfurece con quienes practican el mal.

Algunos mártires fueron asesinados en Qandahár y ‘Umar (R) le preguntó a sus compañeros: “Quién fue asesinado?” Mencionaron algunos nombres y dijeron: “Y otras personas que no conoces”. Los ojos de ‘Umar (R) se llenaron de lágrimas, luego de lo cual dijo: “¡Pero Allah (Enaltecido y exaltado sea) sí los conoce!”

Un hombre piadoso le dio la mejor comida que encontró a un ciego. Su familia le dijo: “Este ciego no sabe lo que está comiendo (dale algo de menor calidad)”. Y respondió: “¡Pero Allah (Enaltecido y exaltado sea) sí lo sabe!”

Debido a que Allah (Enaltecido y exaltado sea) conoce tus acciones, sabe el bien que realizas y la ayuda que das a otros, por lo tanto, no debe afectarte ni preocuparte lo que la gente pueda pensar. Allah (Enlatecido y exaltado sea) describe a Sus enemigos, los hipócritas, diciendo:

“Otros, en cambio, preocupados tan sólo por su suerte, pensaban equivocadamente acerca de Allah como en los tiempos de la ignorancia y el paganismo, decían: No obtuvimos el triunfo que se nos prometió. Diles [¡Oh, Muhammad!]: Todo depende de Allah. Ocultan en sus corazones lo que no te manifiestan [la incredulidad]. Dicen: Si hubiera dependido de nosotros, no hubiera muerto ninguno de los nuestros. Diles: Aunque hubierais permanecido en vuestros hogares, la muerte habría sorprendido en sus lechos a aquellos para los que estaba decretada. Allah quiso con esto probaros para evidenciar lo que hay en vuestros corazones y purificaros. Allah sabe bien lo que hay en ellos.” (Corán 3:154)

Se preocupan por sí mismos, sus estómagos y su lujuria porque no conocen ningún motivo más elevado.

Cuando el pueblo dio su promesa de lealtad al Profeta (B y P) bajo el árbol, uno de los hipócritas abandonó el sitio precipitadamente en busca de su camello rojo, el cual se había extraviado. Dijo en ese momento:

"Para mí es más importante encontrar mi camello que esta ceremonia de lealtad".

Y con relación a este incidente, el Profeta (B y P) dijo:

"Todos vosotros habéis sido perdonados, excepto el dueño del camello rojo".

Otro de los hipócritas, que sólo se preocupaba por sí mismo, le dijo a sus compañeros con respecto a la expedición a Tabúk:

"No avancéis en el calor".

Respecto a esto Allah dice en el Corán:

“Es igual que pidas perdón por ellos o que no lo hagas. Aunque lo pidieras setenta veces, Allah no los perdonaría porque no creyeron en Allah y en Su Mensajero; y Allah no guía a los perversos. Se alegraron quienes no participaron [en la batalla de Tabúk] por haberse quedado contrariando las órdenes del Mensajero y se negaron a contribuir y luchar por la causa de Allah y dijeron: No marchéis [a combatir] con este calor. Diles [¡Oh, Muhammad!]: El calor del fuego del Infierno es mucho más intenso aún, si lo comprendierais.” (Corán 9:80-81)

Dice el Corán sobre otro hipócrita:

“Entre ellos [los hipócritas] hubo quien te dijo: Permite quedarme y no me expongas a la tentación [pues si veo a las mujeres del pueblo que combatiremos no podré resistirlo].” (Corán 9:49)

“Acaso no cayeron en la sedición [al negarse a combatir]? Ciertamente el Infierno acorralará a los incrédulos.” (Corán 9:49)

Mientras que otros solamente estaban preocupados por su riqueza y sus familias:

“[¡Oh, hluhammad! ] Los beduinos que no participaron [del viaje a La Meca y del pacto de Hudaibiiah] dirán: Nos mantuvieron ocupados nuestros bienes y nuestras familias, pídele a Allah que nos perdone [por no haber participado de la expedición]. Pero sólo dicen lo que no sienten sus corazones [pues pensaban que los idólatras los vencerían]. Diles: Si Allah quisiera perjudicaros o beneficiaros nadie podría impedirlo; ciertamente Allah está informado de lo que hacéis.” (Corán 48:11)

Estas preocupaciones no merecen nuestra atención, pues son cosas sin importancia; sólo intranquilizan a las personas frívolas. Los Nobles Compañeros del Profeta, en cambio, sólo deseaban los favores de Allah (Enaltecido y exaltado sea) y anhelaban Su complacencia.

Comments