La Misoginia

La misoginia, del griego μισογυνία, 'odio a la mujer', es la aversión u odio a las mujeres o la tendencia ideológica o psicológica que consiste en despreciar a la mujer como género y con ello todo lo considerado como femenino.

CARACTERÍSTICAS


Comúnmente se confunde a la misoginia con una forma extrema de sexismo y aun de machismo. Esta concepción es errada: la misoginia no consiste en ser partidario del predominio del hombre sobre la mujer, sino en pensar que el hombre debe liberarse de cualquier tipo de dependencia del género femenino. La mujer, y como consecuencia la concepción y la familia, son consideradas como aberrantes y rechazables, o, en todo caso, tal vez buenas o necesarias para otros, pero no para uno mismo.

Esta aversión no es exclusiva de los hombres. La escritora española Anna Caballé ha demostrado que muchas mujeres también han sido y son misóginas.

La misoginia ha sido considerada como un atraso cultural arraigado al concepto de superioridad masculina, según el cual el rol de la mujer es dedicarse exclusivamente al hogar y la reproducción.

Sin embargo, nosotros vamos a enfocar la misoginia desde el punto de vista más general, el cual la considera una forma de machismo: situar a la mujer como inferior al hombre.


YAMBO DE LAS MUJERES

SEMÓNIDES DE AMORGOS era de familia noble, aunque con un enfoque de las cosas un tanto plebeyo. fue prácticamente contemporáneo de Arquíloco, pero su filosofía de la vida está más próxima al hedonismo y la desesperanza de Mimnermo. Es hijo, evidentemente, de una civilización más decadente. Era originario de Samos y era aún joven cuando emigró a la isla de Amorgos. En ella vivió entre los siglos VII y VI a.C..  Compuso yambos y elegías en dos libros; además se le atribuyen unas “Antiguedades de los samios” que podrían ser semejante a las Fundaciones de Jenófanes. De sus obras nos han llegado solamente unos treinta fragmentos.

Quizá su obra más conocida sea el Yambo de las mujeres. La composición, en cuanto al tema, carece de originalidad: en la literatura popular son frecuentes los denuestros entre los sexos y los griegos eran, en general, bastante misóginos.


Para leer el Yambo [ + ]

Podemos considerar el Yambo de las Mujeres como una crítica (o descripción para algunos) aberrante hacia las mujeres, al compararlas con diferentes animales, todos ellos vistos a través de sus defectos tópicos. Pero tampoco hay que exagerar el elemento misógino del texto: las diatribas entre ambos sexos son una práctica bastante usual no sólo entre hombres, también entre mujeres y que ha perdurado a lo largo de los siglos.

EL MITO DE PANDORA

ORIGEN

HESÍODO en Los trabajos y los días  sitúa la figura de Pandora antes de la venida de los hombres actuales. Como fue ella la que trajo el trabajo, la sombra, el pecado, el dolor y la muerte, hemos de situar su llegada en la Edad de oro; Pandora supone la degradación de la humanidad.

Los hombres de la Edad de Oro viven sin preocupaciones, nunca trabajaban y mueren en un dulce sueño que los despiertan en los campos Elíseos. Pandora se presenta entre ellos como un ser claramente superior y con las mejores cualidades de los Olímpicos, que ellos mismos le han otorgado.

DESTINO

Hermes forjó en el pecho de Pandora mentiras, palabras falaces y la curiosidad. Y es esta misma semilla la que le conduce a abrir la caja otorgada a Epimeteo en la que se habían encerrado las desdichas de la humanidad.

Esta coincidencia intercultural refleja el pensamiento de sociedades que ven como peligroso el hecho de que las mujeres accedan al conocimiento puesto que su naturaleza pervierte la sabiduría.

CONCLUSIONES

El mito irradia una fuerte aversión a la mujer, especialmente al papel que tiene ésta en las relaciones con los hombres y cómo los conduce. Sin embargo, curiosamente unido a este rechazo se admite la superioridad femenina sobre la masculina. Pandora se erige como un elixir de los dioses y de los hombres, adornado con las cualidades de los inmortales.

Estas presentaciones justifican el papel relegado que estas culturas reservan a la mujer. Son demostraciones ancestrales que definen y relegan a las mujeres como seres maléficos.