La eutanasia

por Marta Pérez Sánchez y Cristina García Villanueva.

La eutanasia es un tema bastante complicado ya que hoy día es legal en algunos paises e ilegal en otros. En España se encuentra en este segundo grupo.

Antes de nada, me gustaría saber exactamente qué es la eutanasia. Según la RAE quiere decir: acción u omisión que, para evitar sufrimientos a los pacientes desahuciados, acelera su muerte con su consentimiento o sin él.

Existen, por lo tanto, dos tipos de eutanasia:
  • Pasiva: consiste en la suspensión del uso de los medicamentos que te están haciendo vivir para que se dé, así, una muerte natural.
  • Activa: consiste en la muerte ocasionada directamente, para poner fin a un paciente.

Yo me pregunto: ¿es totalmente ético hacer sufrir a una persona que no tiene solución? o ¿ es totalmente ético matar a una persona, aunque no tenga solución? Es aquí donde radica el problema. ¿Qué hacemos matar o hacer sufrir a un paciente?

La vida de una persona que sufre de una enfermedad terminal, es inútil para su familia, para la sociedad y para sí. Una persona sana no debe cometer un suicidio porque todavía le queda por vivir muchos momentos con su familia, con la sociedad y consigo mismo. Por el contrario, una persona que sufre de una enfermedad terminal, no tiene ya más deberes que cumplir, porque se encuentra incapacitada para hacer algo por sí misma o por los demás. Nadie saca ningún provecho de que su vida continúe, desgraciadamente solo es sufrimiento, tanto para esa persona como para quienes le rodean. Por tanto, es razonable afirmar que tal persona se encuentra justificada para poner fin a su propia vida, por su cuenta o con ayuda de los demás. Y aquí es donde entra en acción la eutanasia. Se le aplicaría una inyección y la muerte sería instantanéa y sin dolor.

Sin embargo, no es tan fácil como parece. Imaginemos que una persona con enfermedad terminal quiere que le sea aplicada la eutanasia. Además de la firma,  de los testigos y de un examen psicológico que se le hace al paciente para ver si está en plenas facultades para decidir en una cuestión como esa, ¿quién le pone la inyección? ¿un médico? ¿aceptarán los médicos el papel de administar la muerte en vez de la curación? La inyección es una aplicación muy sencilla, podría hacerla cualquier persona. Entonces, ¿surgirá una nueva profesión? ¿cómo se le llamará, el inyector de la muerte?

En verdad, es un tema complicado, ya que entiendo ambas partes. Sólo nos queda esperar que la decisión que tomen con respecto a la eutanasia, si legalizarla o no, sea una sensata y haga feliz a todo aquel que verdaderamente la necesite.