Narrativa ecuatoriana

 La riqueza narrativa de las novelas ecuatorianas

La narrativa ecuatoriana, sobre todo en el siglo pasado, nos da una interesante visión sobre la vida y costumbres de los indígenas y montubios, convirtiéndose  la novela ecuatoriana en realista.  La narrativa trata de la superstición, sobre los problemas humanos existenciales de los sectores rurales de nuestro país, a través del realismo mágico, a veces teniendo una consolidación importante de una identidad regional de costa y de sierra.

 
 
 
 
 
            La riqueza de la narrativa ecuatoriana, consolida a la gran literatura latinoamericana en el ámbito cultural mundial, convirtiéndose en novelas realistas, naturalistas y de gran contenido social.

            Las novelas ecuatorianas Huasipungo, Los Sangurimas, y El Jaguar, sacan a la luz pública el modus vivendi del pueblo montubio y de los indígenas de la sierra central ecuatoriana, descubriendo  interesantes procesos de vida, costumbres, trabajo, religión, familia, valores, y sobre todo la relación del hombre  con su familia y con la naturaleza. En el caso de los indígenas por ejemplo la narrativa abre nuevos e importantes horizontes de la relación laboral de los indígenas y sus patronos, del latifundio, de la esclavitud que habiendo existido durante décadas, se empiezan a evidenciar  con la denuncia de la narrativa ecuatoriana, sino también latinoamericana, que se fortaleció por el negado acceso a la educación de estos sectores. Esta riqueza literaria se ve reflejada no solo en la creatividad de sus autores sino en su constante investigación de los temas sociales del pueblo indígena y montubio.

           


        La narrativa ecuatoriana antes de estas tres importante obras literarias, daban realce a  aspectos políticos, históricos, y  del diario vivir, sobretodo de los acontecimientos urbanos. Con esta nueva corriente de la narrativa realista, se empiezan a generar cambios muy importantes en la literatura ecuatoriana, que permiten conocer una gran  realidad que estaba oculta, el pueblo montubio por ejemplo había sido segregado hasta entonces y muy poco se sabía de sus costumbres en los montes de la costa de nuestro país, el lector va descubriendo un fascinante mundo de este grupo social; con la narrativa conocemos el rodeo montubio, el marcado machismo que viven estos sectores, la inclinación a libar en exceso , al manejo de la justicia por mano propia, y el violento arreglo de problemas con otras familias, generados por tierras, amores, apuestas y venganzas.  

            El dejar al descubierto  la cotidianidad en las zonas rurales del país, han dado paso a nuevas e importantes historias realistas y mágicas, dejando al lector  un interesante sabor de lo que sucede en los sitios más apartados y olvidados del Ecuador. La riqueza cultural ecuatoriana, se ha ido nutriendo permanentemente por este tipo de obras literarias que contribuyen al fortalecimiento de la identidad nacional, y la creación de un nuevo aspecto cultural y social en la nación, que han dado como resultado la incorporación de nuevas leyes incluyentes para estos sectores.

            Estos pueblos que se dieron a conocer al gran público, ahora tiene una importante presencia en el quehacer político nacional, estos grupos humanos se han organizado en movimientos sociales, culturales, ideológicos, que hoy tienen activa participación, y que a lo largo de las últimas décadas han generado importantes movimientos culturales.

   


Comments