Campo


Toma de Posesión (siglo XVII)

El Abad del Monasterio de San Victorián fue el señor temporal de Campo durante muchos siglos, pero al crearse la diócesis de Barbastro en 1573, el abad y el monasterio perdieron la jurisdicción que tenían sobre pueblos y parroquias. Después de muchas reclamaciones por parte del cenobio, hubo algunos ajustes en la distribución de competencias. Por lo que se refiere a Campo, una Sentencia Arbitral de 1594 dictaminaba que aunque quedaba sometido a la autoridad del Obispo, sería el monasterio de San Victorián el que proveería al nombramiento del párroco.

 

En el mes de enero del año 1678, como acaecía cada vez que se nombraba un nuevo obispo en Barbastro, llegó a Campo una representación enviada por él con el fin de que, en nombre suyo, tomara posesión del pueblo y recogiera el juramento que le debían sus « fieles » vasallos. La citada comitiva debía recorrer todos los lugares que le pertenecían. 

 


Iglesia de Campo [foto gentileza de José Antonio López]

 

 

En Campo la visita se desarrolló así:

 

 

Posesión y homenajes:

 

Die septimo mensis Januaris anno Domini millessimo sextessimo septuagessimo octavo in loco de Campo

 

Eodem die et loco de Campo en dichas letras mencionado y confrontado el dicho Vicente Frontons official real y mero executor arriba nombrado, presente de mi dicho Francisco Cocón, notario y testigos arriba y abajo nombrados, continuando la sobredicha possessión y en fuerza de dichas letras dio al dicho Juan Thomás Pérez, Procurador sobredicho y en nombre de su Ilustrísima su principal, como señor temporal que es de dicho lugar de Campo y del dominio y dominicatura temporal del y de los derechos, instancias, acciones y honores en dichas letras expressadas y a su Ilustrísima, como Señor Temporal devidos la verdadera, real, actual y corporal possesión de dicho lugar y en señal de verdadera possessión, le cogió de la mano derecha y lo entró en las casas comunes de dicho lugar y lo passeó por ellas, y continuando dicha possessión lo passeó por la plaza y calles públicas de dicho lugar de Campo y hizo otras cossas denotantes de verdadadera, actual y corporal possessión y esto públicamente, pacífica y quieta y sin contradicción de persona alguna.

 

Hecho lo sobredicho in continenti acto que ante mi llamado, convocado, congregado, juntado el Concejo General de los Justicia, Bayle, Jurados, Concejo y Universidad, singulares personas, vecinos y havitadores del dicho lugar de Campo, por mandamiento y llamamiento de Antonio Torrente y Francisco Turmo, Jurados de dicho lugar, los quales en pleno Concejo hicieron fe y relación a mi, dicho Francisco Cocón, notario y ante los testigos infraescriptos que havían llamado y convocado el dicho General Concejo de uno en uno y a son de campana, como es costumbre en dicho lugar para los presentes día, hora y lugar y, junto y congregado en las casas comunes de dicho lugar, en la sala vaja dellas en donde otras veces el qual dicho Concejo y su  congregación  intervinieron y fueron presentes los infraescritos y siguientes :

 

Primeramente, Juan Sanz, Justicia, Antonio Torrente, Bayle y Jurado, y Francisco Turmo, Jurado. Juan Calbera, Lorenzo Sanz, Antonio Sierra, Pedro Abentín,  Francisco de Mur, Francisco Campo, Jusepe Sanz, Francisco Zazurca, Martín Revilla, Lorenzo Zazurca, Pedro Doz, Lorenzo Armisén, Viturián Sahún, Francisco Franco, Jacinto Las Heras, todos concejantes del dicho General Concejo, vecinos y havitadores de dicho lugar de Campo ».

 

En el transcuro de dicho Concejo, Juan Thomás Pérez, Procurador del Obispo, pidió que se le prestasen los homenajes de fidelidad y los asistentes dijeron que como fieles vasallos estaban dispuestos a hacerlo. Así pues, a continuación:

 

« Los dichos Justicia, Bayle, Jurados y demás concejantes arriba nombrados todos conformes y en nada contradicientes, en sus nombres propios y en nombre y voz de dicho General Concejo, dixeron y respondieron que como fieles basallos de dicho su principal le tenían y obedecían por su Señor Temporal y del dominio y dominicatura temporal de aquél. Y que de su buen grado y libre voluntad se ofrecían y estaban prontos y aparejados a dar, prestar y jurar los homenajes de fidelidad. Y luego, in continenti el dicho Juan Thomás Pérez Procurador del sobredicho en fuerza de dichas letras y continuando con la sobredicha posesión se asentó en una silla pequeña de madera y estando así asentado los dichos Justicia, Bayle, Jurados y demás concejantes arriba nombrados con sus nombres propios y en su nombre y voz del dicho General Concejo y singulares personas, vecinos y havitadores de dicho lugar de Campo, guardando la formación y ceremonía acostumbrada juraron en poder y manos de dicho procurador por Dios sobre la Cruz ». 

 


Escudo de los Aventín (Campo) [foto gentileza de Santiago Ricarte] 

 

Posteriormente, el Procurador revocó del cargo de Justicia a Juan Sanz y, tras su renuncia, nombró como Justicia de Campo a Pedro Abentín, vecino de dicho lugar, y éste « con acción de gracias, aceptó dicho officio de Justicia y juró en poder y manos del dicho Procurador por Dios sobre la Cruz »  de desempeñar bien y fielmente su oficio de Justicia.  

 

A continuación, como estaba establecido para esta ceremonia, el Procurador revocó del cargo de Bayle a Antonio Torrente, que aceptó el cese, aunque fue nombrado de nuevo para el mismo cargo, jurando cumplir fielmente.

 

Una vez terminada esta ceremonia, la comitiva se dirigió a Senz.

 

De todos modos, la buena acogida que tuvo el Procurador del Obispo en Campo, no la encontró igual en otros sitios... 

 

 

María José Fuster          

 

 

© J. Fuster Brunet 2008

[se autoriza la reproducción citando la fuente]

 

[véase, sobre este mismo tema: Genealogía e Historias - El obispo de Barbastro (siglo XVII) y sus “fieles” vasallos... ]