Campo

 


El apellido Blanch en Montagut y Tortellá (Girona)

 

 

Montagut:

 

El apellido Blanch que se encuentra en Campo procedía de Montagut, en la provincia de Gerona (comarca de la Garrotxa), aunque posteriormente se transladaron a Tortellá, en la misma comarca. Hay que precisar, antes de adentrarnos en los datos que vamos a ofrecer que el sistema de anotación utilizado en los libros de las parroquias de estos pueblos catalanes es diferente al nuestro. En las partidas de Bautismo o de Defunción no figura el nombre completo de la mujer (nombre propio más los dos apellidos), sino que se la menciona sólo con su nombre de pila o, en otros casos, dándole el apellido de su marido, bien sea con su denominación original o poniéndolo en femenino. Por ejemplo, se hace referencia a Sabina, esposa de Joan Santaló, como Sabina Santaló o Sabina Santalona o, simplemente, Sabina.

 

Este sistema dificulta la investigación porque los datos del registro no nos permiten avanzar por la rama materna. Sin embargo (nunca todo es completamente malo), los registros de las parroquias catalanas examinados aportan una información muy valiosa que en nuestros registros parroquiales aragoneses no se facilita, o al menos, no de una manera habitual, y nos referimos a la mención del oficio de los varones, padre y abuelos y, ocasionalmente, de algunas mujeres. Gracias a este dato hemos podido conocer como la gran mayoría de nuestros antepasados Blanch eran de oficio tejedores, siendo inicialmente tejedores de lino y lana y pasando, posteriormente, a ser tejedores de algodón.

 

Empiezan nuestros datos genealógicos con Bartomeu Blanch nacido el 3 de diciembre de 1596 en Montagut, que era hijo de Bartomeu Blanch y de su mujer Magdalena.  Como no hemos encontrado el registro del matrimonio (seguramente la novia era de otro pueblo) de Bartomeu con Magdalena, no podemos progresar en la investigación. De hecho, hemos encontrado dos Bartomeu Blanch, en Montagut, que por las fechas de su nacimiento podrían ser el padre de nuestro antepasado, pero no podemos precisar cuál de los dos lo es. Uno de estos Bartomeu Blanch nació el 23 de noviembre de 1567 y era hijo de Juan Blanch. El otro Bartomeu Blanch, nacido el 25 de enero de 1569, era hijo de Gabriel Blanch.

 

Volviendo a los datos fiables sabemos que Bartomeu Blanch se casó con Catarina y fue el ‘masover’(1) del ‘mas Camps’. Murieron los dos con poca diferencia de tiempo, el marido el 22 de junio de 1630 y su mujer el 17 de septiembre de 1637. Esta pareja tuvo un hijo al que llamaron Antoni, que nació en Montagut el 11 de abril de 1621 y que se casó con Margarida Anna.

 

Antoni Blanch fue trabajador en la ‘Cellera’ de Montagut y sabemos que murió el 7 de mayo de 1711. Margarida Ann, su mujer, ya había fallecido el 28 de junio de 1709.

 

Un hijo de ese matrimonio fue Martí Joan Esteve Blanch, que nació el 12 de noviembre de 1665. En el registro del Bautismo se le menciona como Martí Blanch Comella, pero no podemos afirmar que Comella fuera el nombre de la madre. En alguna anotación se le menciona como trabajador de la ‘Cellera’ y en otras como tejedor de lana. Se casó en Tortellá con Teresa María Gertrudis Roquer Oliveras (nacida el 30 de agosto de 1673). Martí (704) murió el 27 de febrero de 1729 en Montagut. Hijos suyos fueron:

 

Silvestre Miguel Francisco Blanch, nacido el 29 de septiembre de 1700

Joseph Salvador Blanch, el 22 de marzo de 1703

Miquel Audalt Rafel Blanch, el 14 de enero de 1706.

Magdalena Theresa Blanch, el 25 de septiembre de 1708

María Magdalena Cecilia Blanch, el 21 de mayo de 1713.

 

 

Tortellá: 

 

Hemos seguido la descendencia de Miquel Audalt Blanch, que fue tejedor de lana como su padre y se casó en Tortellá primero con Paula Pares, el 16 de enero de 1733. Es bien triste pensar en lo que debió ser la vida de esta joven pareja cuando se descubre en el Libro de los Difuntos de Tortellá, una anotación tras otra, el número de hijos que vieron morir nada más nacer o en los primeros años de su vida. De los cinco hijos que tuvieron ninguno llegó a la adolescencia (uno murió a los dos días, otro a los cuatro meses. Otro de los niños que murió al cumplir un año de edad, falleció el mismo mes y año que su madre, el niño el 3 de mayo de 1745 y su madre, a los 34 años de edad, el día 26 de mayo).

 

Miquel Audalt se volvió a casar al año siguiente, el 2 de septiembre de 1746, con Sibina Mías Danes, viuda de José Corominas, que había sido tejedor de lana también. Los padres de Sibina fueron Pere Mías, serrador, y Theresa Danés. Miquel Audalt Blanch murió el 30 de enero de 1782 y casi exactamente un año después le llegó la hora a su mujer Sibina Mias, que falleció el 4 de enero de 1783.

 

Un hijo de esta pareja fue Miquel Francisco Bernat Blanch Mías, que nació el 31 de octubre de 1753, en Tortellá, y fue bautizado al día siguiente. Miquel se instaló, probablemente por motivos laborales, en la parroquia de Sant Marti de Salas, pero cuando se casó en Tortellá con María Angela Mach Barno, el día 2 de enero de 1770, se quedó a vivir allí. Fue jornalero de profesión y tuvo una vida muy corta, pues según consta en la partida de defunción murió el día 29 de septiembre de 1781, a los 28 años, cuando ya había sido padre de cinco hijos.

 

Descendiente suyo fue Francisco Jaume Josep Blanch Mach, nacido el 19 de octubre de 1773. Desempeño el oficio de tejedor en Tortellá y allí se casó con Theresa Mulleres Durán el 17 de abril de 1793. Falleció el 13 de agosto de 1849. De ese matrimonio nacieron:

 

1°).- Theresa Blanch Mulleres, el 26 de septiembre de 1808, que murió dos años después, el 4 de diciembre de 1810.

2°).- José Blanch Mulleres

3°).- Miguel Blanch Mulleres

4°).- Baudilio Blanch Mulleres.

 

 

Y detengámonos un momento en la relación de los simples datos genealógicos para saber como era el entorno donde se desarrollaban las vidas de estas gentes.

 

En Tortellá, desde muy antiguo se cultivaba el lino y los primeros tejedores trabajaron con esa materia prima, no obstante, fue la transformación de la lana la que permitió establecer unas bases sólidas para una industria próspera, que permitió activar un comercio importante. Los tejidos de lana de Tortellá gozaron de un reconocido prestigio.

 

A finales del siglo XVIII se empezó a trabajar con el algodón. A partir de 1765 se comenzaron a instalar las primeras fábricas de hilados en Cataluña y se importaron de Inglaterra todas las innovaciones mecánicas que allí iban apareciendo, adaptándolas a las exigencias locales. La implantación unos años más tarde de la "mule" de Cromjton, movida por agua o por vapor, fue la aportación más importante

 

Con el algodón como materia prima se fabricaban, principalmente, medias, indianas y barratinas. El declive de la actividad textil llegó a Tortellá precisamente cuando se empezaron a utilizar nuevas técnicas de fabricación. Los procesos industriales que se aplicaban ya en Europa necesitaban agua abundante para mover las máquinas, y el grave problema que tenía ese pueblo tan dinámico era que no estaba situado al lado de ningún río. Con mucho ingenio se intentaron encontrar soluciones para paliar el problema, pero a la larga hubo que rendirse a la evidencia: Tortellá carecía del agua suficiente para atender las nuevas necesidades y la crisis que ese problema originaba se iba a dejar sentir.

 

La falta de trabajo en el ramo textil hizo que hubiera que pensarse en otras actividades económicas. Fue a mitad del siglo XIX cuando comenzó a cobrar fuerza la artesanía de las cucharas de madera, que tanta importancia alcanzaría y que fue la causa de que los Blanch Mulleres se trasladaran a Campo, a donde fueron para trabajar el boj.

 

 

 

(Continúa en genealogía de los Blanch en Campo)



(1) Aparcero o arrendatario.

 

 

 

 

© J. Fuster Brunet 2006

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