Campo

 


Campo en la Guerra de Sucesión


Abolición de los Fueros y Privilegios en Valencia y Aragón (1707) tras consulta de Felipe V a  Melchor de Macanaz

  

Pocas noticias tenemos sobre la participación de Campo en los importantes hechos bélicos que se vivieron en España en siglos pasados. Por eso, al no conocerla, nos puede parecer que no existió. Bueno será, pues, que vayamos recopilando las menciones sobre nuestro pueblo que vayamos encontrando en documentos y publicaciones históricas, para ir descubriendo de qué manera afectaron a Campo y los pueblos de alrededor los principales acontecimientos de la Historia de España.

 

Así, recordaremos que la muerte sin descendencia del rey Carlos II el 1 de noviembre de 1700, planteó el problema de su sucesión. Una parte de la población española tomó partido por el Archiduque Carlos de Austria, al que se dió el nombre de Carlos VI, mientras otra parte se inclinaba por Felipe de Borbón, nieto de Luis XIV, que, finalmente, reinó como Felipe V. La guerra dividió España.

 

Recogeremos aquí algunos fragmentos de un texto escrito por Bernard Druene titulado: “La Guerre de Succession dans la Ribagorce et la Conque de Tremp de 1707 à 1709. Chronique des Operations Militaires”. Es imposible resumir en algunas palabras cuál era la situación militar en aquellos años, sobre todo en Aragón, pues las adhesiones a uno u otro partido beligerante cambiaba de pueblo a pueblo. Y, a la toma de una población por un ejército, se sucedía su recuperación a los pocos días por los que la habían dominado anteriormente... después volvían los primeros asaltantes, y así sucesivamente. Además, la ayuda internacional que llegaba a la Península para ayudar a uno u otro pretendiente a la Corona, fruto de complicadas alianzas, dificulta más si cabe la clarificación.  

 


Berwick en la Batalla de Almansa
[
Rendición en la Batalla de Almansa, de Ricardo Balaca. Congreso de los Diputados, Madrid]

  

Limitándonos a las menciones que se hacen de Campo, Druene explica que cuando a principios de 1709 d’Estaing dirigía la tropa de Felipe V, se tomó la Puebla de Roda, dejando a 300 hombres de Louvigny y ordenó a Carole ocupar Campo, donde el enemigo (o sea, los imperiales) abandonaron el pueblo sin oponer resistencia.

 

En el mes de abril de 1709, para preparar el ataque al castillo de Benasque se concentró en Campo una columna que tenía que mandar Monsieur Dufort, compuesta por 100 hombres, que ya estaban en Campo, más 100 hombres de Hauavre, 100 hombres de Louvigny y 20 húsares. En total eran 300 fantasines y 20 caballeros que tenían que ir en socorro del conde d’Estaing, para recuperar el castillo de Benasque.

 

En un comunicado del 9 de junio de 1709 de d’Estaing al Ministro de la Guerra, se le informa que, entre otras fuerzas, contaba “en la comunicación de Campo a Benasque”, con 570 hombres, 400 al mando de Berwick y 170 dirigidos por Louvigny.

 

Hay que imaginarse a Campo por aquél entonces, sufriendo la presencia de la tropa. Como bien recuerda Bernard Druene, en Aragón (como en Cataluña) no se conocía esta servidumbre, ya que estaban exentos en virtud de los fueros. Vale la pena recordar que fué precisamente Felipe V quien acabó con esos privilegios.

 

Para evitar todas las quejas que los pueblos hacían llegar al rey para lamentarse de los abusos que el paso de las tropas cometía, se decidió que cada pueblo ofreciera una contribución en metálico por las raciones que correspondieran a los soldados, así éstos pagarían su alojamiento, según su categoría (las cantidades eran diferentes, pues no era lo mismo lo que costaba la manutención de un oficial que un soldado de tropa). 

 

* * * 

 

En el Expediente de Infanzonía de Pedro Aventín y de Boyl de 1761 se hace también referencia a las consecuencias de la Guerra de Sucesión en Campo, aunque no sabemos exactamente quienes fueron los responsables del saqueo al que se hace mención. Concretamente, en el dicho Expediente se dice lo siguiente al hablar del casal de los Aventín:

 

“... que aunque con las turbaciones de la Guerra en el año mil setencientos seis se quemó mucha parte del citado casal o palacio y otras de dicha villa en el saqueo que hubo en ella”.

 

Posteriormente, en la siguiente cláusula de dicho expediente, y para corroborar que era una familia de hijosdalgo y que, como tales, ni habían estado obligados a mandar a sus hijos a prestar armas ni a alojar soldados, se explica que: “Y así bien a sus hijos jamás se les ha comprehendido en quintas y si a los del estado llano, y en tránsito de tropas, que es muy frecuente para la Guarnición del Castillo de Benasque, jamás ni en tiempo alguno en las casas de mi parte desde que las tienen y mientras las gozaron su padre y abuelo, no se alojaron ni han alojado soldados algunos, ni el Ayuntamiento le ha remitido boleta a este efecto, antes bien le han pedido por fabor en alguna ocasiones si gustaban tener el oficial más graduado y por hacer el Real Servicio boluntariamente, así mi parte como su padre y abuelo llevaban a su casa al oficial más graduado, executándolo muchas veces aún sin pedirlo el Ayuntamiento”.

 

Estos textos nos confirman que Campo no estaba al márgen de la conflictiva realidad, puesto que ocupaba un lugar estratégico en medio de una encrucijada de caminos...

 

María José Fuster            

 

 

© J. Fuster Brunet 2007