Campo


Los cementerios 

El primer cementerio de Campo estaba situado al lado de la iglesia, donde ahora se ha construido una agradable “placeta”. En aquel camposanto no había nichos de obra, todas las sepulturas estaban en la tierra.

 

En 1937 se trasladó el cementerio a las afueras del pueblo, no lejos del Rialgo y cerca del Turbón. En 1947, bendijo el nuevo cementerio el obispo de Barbastro.

 

 

Los chicos de las escuelas plantaron en 1942 los cipreses que vemos hoy.

 

 

Allí reposan los cuerpos de las personas que quisimos.

 

 

 

Muchos paisanos nuestros, aunque hayan vivido siempre fuera de Campo, quieren ser enterrados en su cementerio, para estar entre los suyos y porque saben que así serán recordados por más tiempo.

 

 

Cada vez que un vecino va el camposanto no se acerca solamente hasta el lugar en el que descansan sus antepasados, sino que visita también donde tiene a otros parientes, amigos o vecinos. Y delante de cada tumba, igual arranca unas malas hierbas, que arregla unas flores o reza una oración... para todos hay un recuerdo.  

 

© J. Fuster Brunet 2008

[se autoriza la reproducción citando la fuente]