Por qué no a los transgénicos: razones de la crítica social a los cultivos transgénicos

Qué son los seres vivos transgénicos

Definición de transgénico: Ser vivo concebido artificialmente mediante la introducción en su genoma de ADN de otras especies con las que esa incorporación genética no puede ocurrir de forma espontánea o ADN sintetizado en laboratorio.

(Otras definiciones: Oxford, Greenpeace.)

El mito de la escasez de alimentos

"El planeta tiene suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no la codicia de todos". Mohandas Gandhi.

Un argumento fundamental esgrimido por los defensores de los cultivos transgénicos es que hay hambre en el mundo porque no se consiguen cultivar suficientes alimentos con la actual agricultura, algo que es falso:

FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) en 2011: La actual producción de alimentos en el mundo permite alimentar a 12.000 millones de personas (ver: 1, 2, 3). Es decir: En el planeta se produce alimentos suficientes para alimentar a casi el doble de la población humana del planeta, pero que por cuestiones de especulación de precios en las bolsas financieras internacionales no se distribuye a quienes tienen dificultades para alimentarse.

El gasto mundial en compra de armamento es de 1.700.000 millones de euros al año. Solo entre 2008 y 2009 se destinaron 1.500.000 millones de euros como ayudas a entidades financieras privadas en los países monetariamente ricos. Si dividimos esa cifra entre los 7.000 millones de personas del planeta, sale a unos 215 euros (235 dólares) por cabeza. En contraste, la Organización de las Naciones Unidas indica que sólo sería necesarios 30.000 millones de dólares anuales para erradicar la amenaza del hambre.

Quien controla la alimentación controla el mundo

La alimentación es una necesidad básica humana: tenemos que comer todos los días. La principal fuente de alimentos es el cultivo de plantas, siendo un factor crítico la disponibilidad de semillas. Por tanto, quien controla las semillas controla la agricultura, controla la alimentación y controla el mundo.

Nunca en la historia humana ha habido una concentración tan grande del control sobre el suministro de semillas:

  • En 1981 había en el planeta más de 7000 empresas que producían semillas y ninguna llegaba a controlar el 1% del mercado global de semillas.
  • A mitad de los años noventa ya 10 empresas controlaban el 30% y Monsanto no era una de ellas.
  • En 2016 seis empresas (Monsanto, Syngenta, Dow, DuPont, Bayer y BASF) controlan el 63% del mercado global de semillas, el 75 % del mercado global de agrotóxicos y biocidas, y el 100% del mercado de semillas transgénicas. Solamente una (Monsanto) controla el 26% el mercado global de semillas, y tres (Monsanto, DuPont y Syngenta) el 53%. (Ver: 4, 5)
  • En 2016 Syngenta se fusionó con China Chem, Du Pont con Dow y Monsanto con Bayer.

Un ejemplo para ilustrar la "ética" de esta sempresas: Monsanto, el mayor productor mundial de agrotóxicos y semillas transgénicas, es además el fabricante de:

  • El "agente naranja" que generó y sigue generando millones de muertes y malformaciones fetales en Vietnam
  • El policloruro de bifenilo (PCB) y el DDT (actualmente prohibidos por su peligrosidad por el Convenio de Estocolmo de 2001 firmado por más de 150 países)
  • ... además del inventor y fabricante del glifosato, el biocida más vendido en la historia de la agricultura y que la IARC (Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer) clasificó en 2015 como 2A (evidencia de carcinogenicidad en humanos aún limitada y suficiente evidencia de carcinogenicidad en animales experimentales con fuerte evidencia de que la carcinogenesidad es mediada por un mecanismo que igualmente funciona en humanos). (Adicionalmente: 6.)

Los transgénicos realmente existentes

Como parte de la campaña de mercadotecnia de las empresas, de vez en cuando se anuncia en portada de los grandes medios de comunicación un nuevo cultivo transgénico "salvador de la humanidad". Anuncios que subrayan las grandes cantidades de dinero empleadas "altruistamente" para conseguir que una especie concreta tenga una provitamina que no tiene o una especie deje de tener una proteína característica de esa especie.

Estos anunciados inventos muestran un enfoque equivocado para intentar solucionar los problemas de nutrición humana: miles de las otras especies de plantas de cultivo del planeta que están desapareciendo rápidamente ya tienen esa vitamina o carecen de esa proteína alergénica y sería mucho más barato, efectivo y lógico promover su cultivo. Y potenciar esa biodiversidad agraria aporta adicionales ventajas como mayor resiliencia y seguridad alimentaria ante cambios ambientales y enfermedades.

Por otra parte, estos anuncios promocionados "a bombo y platillo" se quedan simplemente en eso, en meros anuncios publicitarios.

El mundo real es bastante diferente a las campañas publicitarias. La realidad de los transgénicos es otra:

Más del 99% de la superficie de cultivos transgénicos en el planeta tiene una o las dos siguientes características:

  • Resistencia a agrotóxicos (principalmente glifosato): 86% de la superficie cultivada en 2015. Su finalidad es usar dosis mucho mayores y recurrentes del agrotóxico. El incremento del uso de estos agrotóxicos acrecienta sus efectos negativos en la salud humana y los ecosistemas.
  • Producción de toxinas biocidas (principalmente Bt): 47% de la superficie cultivada en 2015. En lugar de aplicar un tratamiento puntual y localizado para tratar una enfermedad, la exposición continua a la toxina promueve la generación de organismos súper-resistentes a los biocidas que inutilizan el uso de estas sustancias en los casos de necesidad (de la misma forma que el uso generalizado de antibióticos genera patógenos súper-resistentes y convierte en inútiles los antibióticos disponibles). Además, esta producción continua de la toxina (y la necesidad de incrementar el uso de biocidas ante la aparición de organismos súper-resistentes) provoca la muerte y la extinción de numerosas especies beneficiosas o que juegan un papel ecológico importante o amenazadas de extinción. Evaluaciones en diferentes regiones del planeta muestran que a medio-largo plazo no se produce la teórica reducción del uso global de biocidas que se promociona y el rendimiento de los cultivos transgénicos es menor que los no convencionales, p. ej. en India (evaluación que señala que la reducción del uso global de biocidas se limita a los dos primeros años de cultivo), Estados Unidos y Aragón.

El Principio de Precaución: “es mejor prevenir que curar”

Los seres vivos actuales son como son gracias a una historia evolutiva de más de 4.000 millones de años que les han dotado de mecanismos de supervivencia, reproducción y adaptación a los factores y condiciones ambientales del entorno en el que viven. La transgénesis es algo totalmente nuevo y diferente al cruce entre individuos de la misma especie y selección de organismos con determinados caracteres que se practica en la agricultura.

Actualmente aun desconocemos mucho de la fisiología, la bioquímica y la genética de los seres vivos. Desconocemos los mecanismos que provocan algo tan cotidiano como el envejecimiento. A diario aparecen nuevos descubrimientos sobre expresión génica y su regulación celular que obligan a reformular los conocimientos que creemos tener de genética. Es una falacia sostener que somos capaces de prever las consecuencias de la transgénesis de organismos vivos.

Principio de precaución: Deben adoptarse medidas protectoras ante un fenómeno, un producto o un proceso sobre el cual hay sospechas fundadas de potencial riesgo grave para la salud humana o el medio ambiente aún en ausencia de confirmación científica firme al respecto. Siempre es mejor prevenir que curar. (Este principio está recogido en el Principio 15 de la Declaración de Río de Janeiro de 1992, el artículo 191 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, y el artículo 3 "De los principios generales de acción en salud pública" de la Ley 33/2011 General de Salud Pública de España, entre otros).

Biodiversidad de cultivos: la alternativa ecosocial a los transgénicos

La biodiversidad es un mecanismo fundamental de la resiliencia y la capacidad de adaptación. Es esta diversidad existente dentro de cada especie lo que permite producir cultivos en las muy diferentes condiciones ambientales de climas (patrones espacio-temporales de temperaturas y precipitaciones), ecosistemas y suelos que existen en el planeta, y proporciona la diversidad genética necesaria para hacer frente a retos como cambios en las condiciones ambientales y nuevas enfermedades.

Existen más de 7000 especies de plantas comestibles, pero actualmente se usan mayoritariamente unas pocas (FAO - Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura):

  • 30 especies proporcionan el 95 % de las necesidades de energía alimentaria del planeta.
  • 5 especies (arroz, trigo, maíz, mijo y sorgo) proporcionan el 60%.
  • Existen más de 100.000 variedades distintas de arroz común (Oryza sativa) en el planeta y más de 175 variedades de papa o patata (Solanum tuberosum) solo en las comunidades agrícolas de los Andes, pero solo unas pocas variedades son las mayoritariamente cultivadas.

La verdadera solución no son los trangénicos, sino promocionar esta valiosísima biodiversidad agraria.

La pérdida de biodiversidad o erosión genética es la mayor amenaza para la agricultura actual y presente. Está causada por la suplantación de la gran diversidad de plantas de cultivo por unas pocas variedades de escasa diversidad genética y cultivadas en todo el planeta ("líneas puras", semillas híbridas, cultivos transgénicos,...) que suplen su falta de adaptación local mediante mecanismos como agrotóxicos, biocidas, invernaderos y regadío.

P. ej. En 1970 el hongo Helminthosporium maydis arrasó más del 50% de los maizales existentes en el sur de Estados Unidos donde se cultivaba casi exclusivamente unas pocas variedades comerciales de "líneas puras".

Seguridad alimentaria: Garantía de tener alimentos seguros, nutritivos y en cantidad suficiente para satisfacer los requerimientos nutricionales.

"Líneas puras" (muy homogéneas debido a una biodiversidad muy escasa), semillas híbridas (cuya descendencia carece de las características de las semillas que se venden comercialmente), semillas estériles, cultivos dependientes de agrotóxicos y biocidas, cultivos transgénicos (que son "líneas puras"),... son contrarios a los principios de la seguridad alimentaria.

La seguridad alimentaria implica necesariamente la capacidad de producir alimentos de forma autosuficiente, porque un "consumidor esclavo" o "consumidor cautivo" dependiente de una empresa carece de seguridad alimentaria.

La auténtica opción ecosocial a la alimentación se basa en aprovechar la biodiversidad, proteger los suelos, aguas y bosques, y fomentar redes de intercambio y mercado de alimentos más autónomos respecto de los mercados a gran escala (financieros y de materias primas).

Otros artículos críticos sobre los transgénicos

http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0325-75412008000200013

http://www.ecologistasenaccion.es/IMG/pdf_Cuaderno_transgenicos_2009.pdf

http://redandaluzadesemillas.org/IMG/pdf/141230_informe_omg_y_salud_palt.pdf

http://www.ecologistasenaccion.es/article3176.html

http://www.ecologistasenaccion.org/article.php3?id_article=1659

Postdata

"Si la razón no se gobierna por la ética, fácilmente se convierte en un arma de destrucción". Pilar del Río Sánchez.