Comparativa de prismáticos (binoculares): El premio al mejor es para... Vortex Viper


Tengo unos Vortex Viper 10x42 propios y donde trabajo hay varios más de diferentes dimensiones, y en mi modesta opinión, creo que bien puede merecerse el premio a los mejores prismáticos (si no son los mejores prismáticos existen muchos fabricantes y modelos y no he podido probarlos todos, al menos sí están entre los mejores). Prestaciones muy buenas (destacable calidad óptica gracias al revestimiento XD de baja dispersión y recubrimientos multicapa XR de las lentes fabricadas en Japón, distancia mínima de enfoque de 2 metros que permite enfocar animales de pequeño tamaño que están próximos, relieve de pupila de 16.5 mm que se agradece por parte de los portadores de gafas, y estanco a la lluvia mediante relleno de argón, todo en menos de 700 gramos), cercanas a las características de prismáticos bastante más caros pero con un ajustado precio de solo 400 € y avalado por una excepcional garantía completamente transferible, ¡ilimitada y de por vida! Actualización: Vortex encareció el precio de los Viper en 2010, elevando el precio a 500 €. En 2011, Vortex ha reemplazado la gama Viper en su catálogo por los nuevos Viper HD, con mejor calidad óptica pero más caros (550-600 €).

Como punto en contra, tengo que comentar que de varios Viper, uno ha tenido que pasar por garantía ya que las lentes estaban desajustadas (teniendo yo una diferencia de dioptrias entre los dos ojos de 0, al intentar ajustar los prismáticos, llevaba la rueda de corrección de dioptrías hasta un extremo sin terminar de quedar bien), anomalía que parece no ser excepcionalmente rara en los Vortex (ni en otros fabricantes tampoco, pero para eso está la garantía). Adicionalmente, la rueda de enfoque debería ser más suave desde el principio, aunque con el uso mejora el tacto (esto sucede también con otros prismáticos).

Si buscas algo más barato, es muy recomendable decantarse mejor por prismáticos de porro, pues los de techo en su gama inferior dejan bastante que desear. Así, el segundo premio está repartido entre dos prismáticos de porro correspondiente a dos bandas de precios diferentes.

Entre los prismáticos de bajo precio, el segundo premio se lo concedemos a los Celestrom Nature Porro 8x30. Por solo 80 € (90 € la versión Porro 10x50), tienes una calidad óptica muy buena para su precio, con prisma BAK-4 y lentes completamente multitratadas, distancia mínima de enfoque de 3 metros, relieve de pupila de 18 mm, estanqueidad gracias al relleno de nitrógeno, 500 gramos de peso y ¡con una garantía de no fallos de por vida! En contra, la calidad de los plásticos no es especialmente destacable (pero tampoco la de ninguno de los otros prismáticos de esta gama de precio, incluido el que podría disputarle el puesto, el Vortex Raptor 8.5x32, que sale a 130 €). Actualización: Celestrom dejó de fabricar la gama Nature Porro, su equivalente más próximo es la gama Celestrom LandScout (aunque lamentablemente con algunas características peores, p. ej. mayor peso y distancia mínima de enfoque: 800 gramos y 5 metros en el 8x40, 950 gramos y 7 metros el 10x50).

El otro segundo premio va para los Audubon ED 8.5 x 44 BWCF (no confundir con la versión sin ED). Ofrecen una calidad óptica destacable gracias al tratamiento ED de baja dispersión de las lentes y prisma BAK-4, distancia mínima de enfoque de 4 metros, relieve de pupila de 16 mm, estanqueidad total con relleno de nitrógeno, 700 gramos de peso y una garantía de 25 años, con un contenido precio de 350 €. Actualización: el precio fue posteriormente elevado hasta 500-550 €, demasiado próximo a los Viper HD como para resultar atractivo.

En el otro extremo de precios, los prismáticos de alta gama ofrecen lo máximo en calidad óptica, aunque a un precio bastante apartado de la ajustada relación calidad-precio de los modelos tratados antes (la diferencia en nitidez y luminosidad es notable aunque el sobrecoste es brutal – cuestan unas cuatro veces más que unos Vortex Viper). El premio en esta gama de precios es para los Zeiss Victory SF 10x42, que se venden por unos 2300 € (el modelo 8x42 cuesta casi lo mismo), versión mejorada de los Zeiss Victory HT (unos 2000 €). Frente a sus directos competidores, Swarovski y Leica, tiene nula aberración cromática, un mejor comportamiento en condiciones de luz mala, un mejor contraste en la imagen, y una mayor pupila de salida.

Por último, unos comentarios acerca de los prismáticos de aumentos variables (zoom). En principio, deberían tener grandes ventajas frente a los prismáticos de factor de aumento fijo (como los comentados hasta ahora), pues la posibilidad de alternar entre distintos niveles de aumentos permite usar valores bajos (con mayor campo de visión) para rastrear el terreno y cambiar a valores altos cuando se localizase algún animal. Sin embargo, en la práctica lograr aumentos variables en unos prismáticos es bastante complejo y resulta difícil conseguir un buen ajuste de todo el conjunto de lentes. Adicionalmente, los prismáticos de aumentos variables tienen prestaciones (campo de visión, luminosidad, relieve de pupila, distancia mínima de enfoque,...) inferiores a sus alternativas de aumentos fijos. Éstas parecen ser las razones por las que muchos fabricantes de prismáticos carecen de ellos: prácticamente no hay modelos de aumentos variables dentro de la gama media (solo el Alpen Apex XP 8-16x42 Zoom Waterproof BAK4, y Alpen ha dejado de fabricarlo), y hay pocos (y caros) dentro de la gama alta (los Eschenbach Farlux Selector V 8-15x35 B –que ya no se fabrican– y los Leica Duovid 8+12x42 y 10+15x50), solo abundan modelos (de cuestionable calidad) dentro de la gama baja (donde los más destacables son probablemente los Celestron UpClose G2 7-21x40 Zoom Porro y UpClose G2 10-30x50 Zoom Porro).