Porque lo que realmente importa de las personas no es su físico, no cuestionemos a nadie por su aspecto. No a la moda

Porque si nos paramos a pensar, lo que hace realmente valiosas a las personas no es su aspecto o imagen externa (el que alguien te aporte su valioso apoyo, colaboración, cariño, amistad, amor, compañía, ideas, opiniones, conocimientos, comentarios, críticas constructivas, debates, conversaciones,... no está para nada determinado por su físico), y porque toda persona tiene derecho a su propia realización personal (la única limitación es no vulnerar los derechos humanos o degradar la salud o calidad de vida de las personas y su entorno): nadie debe mandar o imponer a otra persona nada relativo al aspecto físico (constitución física, peinado / afeitado, vestimenta, adornos estéticos,...) ni nadie debe prejuzgar, discriminar o despreciar a ninguna persona en función de ello, porque se trata de una cuestión puramente enmarcada dentro de la libertad de pensamiento y expresión (y por tanto las únicas limitaciones posibles son las antes señaladas) y porque el prejuzgar o discriminar es doblemente negativo, pues impide a las personas que lo sufren expresarse e incentiva en ellas el negativo sentimiento de exclusión, y priva a las personas que lo realizan de las aportaciones valiosas (y posiblemente insospechadas) que puedan ofrecer. 

Pero lamentablemente esto es lo que fomentan quienes ostentan el poder socioeconómico en la actualidad (las grandes empresas) en pro del consumismo (alentar la idea de que la imagen externa tiene una importancia crucial permite vender más y más productos para supuestamente mejorarla), los grupos sociales que buscan incentivar su exclusividad y elitismo social (mediante el llamado "protocolo"), y también como legado de quienes ejercían el control social en el pasado (en forma de "tradición"). La moda es la forma en la que se constituye este fomento del consumismo y de la exclusividad y elitismo social, amenazando con la exclusión y marginación social a quienes rechazan someterse a ella. ¿Qué nos ha aportado la moda? Gracias a la moda, muchas mujeres a lo largo de muchas generaciones han enfermado y muerto por usar maquillajes y cosméticos con metales pesados y otras sustancias tóxicas porque se les ha hecho creer que se sentirían mejor con ellas mismas y serían más felices así, o han llevado / llevan vidas infelices (o más allá, caen en depresión o en enfermedades asociadas a la percepción distorsionada de la imagen física: anorexia, bulimia,...) por sentirse incapaces de alcanzar un ideal imposible de belleza. Gracias a la moda, la vestimenta ha perdido su lógica y se emplea de forma absurda e irracional: en el caso del calzado, cuya razón de ser es hacer más cómodo el andar frente a ir descalzo, lo que se ha fomentado entre las mujeres son los tacones, que hacen incómodo el caminar y fuerzan posturas corporales antinaturales que perjudican la salud; acerca de la ropa, cuya finalidad fundamental es mejorar el confort térmico de las personas, la norma habitual suele ser promocionar el uso de prendas incómodas, que dificultan los movimientos corporales, demasiado finas durante el tiempo frío y poco frescas durante el tiempo caluroso (se ha vendido a muchas personas la aberrante idea de "para estar guapa, hay que sufrir"). Gracias a la moda, muchas personas dedican su tiempo libre al culto de la imagen externa y en hacer aquello que "está de moda" / "mola" aunque sea gastarse grandes cantidades de dinero en personalizar el coche (que es solo un medio de transporte) o destrozarse la salud mediante el consumo de grandes cantidades de bebidas alcohólicas y otras drogas, lo que ocasiona (además de problemas de salud en muchos casos) que se desperdicie un tiempo precioso que mejor podría dedicarse a muchas otras cosas más valiosas, desde ayudar directamente a otras personas de múltiples maneras (p. ej. colaborando en la satisfacción de sus necesidades básicas o defendiendo el respeto de los derechos humanos) hasta aprender y divulgar conocimientos tanto de utilidad práctica directa como aquellos que sirven para comprender mejor nuestro mundo y así fomentar el desarrollo del espíritu crítico necesario para evitar que nos manipulen (pero claro, esto es indeseable para quienes poseen poder económico-político-social). Gracias a la moda, muchas personas en países económicamente pobres sufren pésimas condiciones laborales y por tanto de vida (1, 2, 3, 4) y además se utilizan grandes cantidades de recursos y se producen graves y numerosos problemas de contaminación y residuos solo para fabricar productos innecesarios y prescindibles dirigidos a satisfacer una sensación de necesidad creada artificialmente por los mismos que se lucran con ello (fomentando el consumismo con ideas que van desde el "renueva todo tu vestuario cada año" de la industria del textil y el calzado, hasta la obsolescencia percibida y la obsolescencia programada del mundo de los vehículos de motor y de la electrónica y la informática / computación).