No discriminación: No sexismo, no racismo, no nacionalismos

Todas las personas somos PERSONAS, por encima de cualquier otra cosa. Y por tanto, debe primar el sentimiento de igualdad y fraternidad entre todas las personas. Su quebrantamiento es precisamente el desencadenante imprescindible de enfrentamientos, guerras y conflictos violentos.

El principio de fraternidad entre todas las personas es un principio fundamental, recogido en el primer artículo de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Junto con el reconocimiento y respeto íntegro de la igualdad de derechos, libertades y oportunidades de todas las personas, son las bases fundamentales de la paz social y el bienestar de todas las personas.

Discriminación es la diferenciación del conjunto de personas en distintas categorías o grupos con diferencias en derechos, libertades y oportunidades, provocando la ruptura del sentimiento de igualdad y fraternidad en el conjunto de todas las personas. Esto debe ser rechazado, y por tanto:

  • No al sexismo: discriminación por razón de sexo, identidad sexual –"género"–, libertad sexual,...
  • No al racismo: discriminación por razón de "raza" en el sentido habitualmente usado ("negros", "blancos",...) pero que es incorrecto porque nuestra especie no está dividida en esas supuestas "razas" (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9) que realmente no existen como entidades discretas sino que son grupos malamente diferenciados en función de caracteres fenotípicos que son parafiléticos/polifiléticos (como color de la piel) o no determinados genéticamente y por tanto las personas pueden cambiarlos en cualquier momento (los más habitualmente son lengua y religión); en todo caso, también no a la discriminación étnica y a la discriminación por "casta", "tribu", "familia", "linaje", "estamento" o clase social, y también no a la discriminación por la apariencia o aspecto físico ya sea por rasgos raros / infrecuentes en la población (p. ej. albinismo) o por alejarse del ideal generalizado de belleza física (p. ej. obesidad) o apariencia física (p. ej. ropa).
  • No a los nacionalismos / territorialismos (en sentido amplio, incluyendo los de pequeña escala como regionalismos y localismos)[1]: discriminación por razón de origen o procedencia, la absurda discriminación entre personas por razones de a qué lado de esas ficticias líneas llamadas fronteras naciste o te criaste, que es realmente un "racismo nacionalista / territorial" al aparecer los mismos ingredientes de discriminación y no fraternidad, generando desigualdad e insolidaridad, en base a una infundada identidad grupal[2] en función de aspectos "raciales", lingüísticos o religiosos que es asociada a una región, "nación" o "territorio" – las fronteras y límites regionales no deben conllevar implicaciones emocionales o connotaciones éticas o morales, son resultado de la historia de sucesivas apropiaciones y repartos del territorio entre los poderosos de cada momento mediante guerras, bodas,... y a día de hoy existen solo por su carácter práctico para fines organizativos, no dejando de ser una división ficticia de la superficie del planeta; de hecho mucho se avanzaría en reducir las desigualdades de calidad de vida y cumplimiento efectivo de los derechos humanos entre las personas de diferentes países si progresivamente fuesen perdiendo peso las fronteras y se fueran haciendo más permeables permitiendo avanzar en el derecho al libre tránsito y libre lugar de residencia a escala planetaria.

En consecuencia, también han de recharzarse tajantemente las jerarquías o relaciones de poder que se construyen sobre estas discriminaciones (y por supuesto, las agresiones, sean físicas o psicológicas): machismo, esclavitud, segregación "racial" (sistema de castas, apartheid), genocidios,... incluida la violencia de pareja, doméstica, laboral y escolar, así como otras violaciones derechos como p. ej. los derechos sexuales y reproductivos (en forma de violencia sexual, mutilación genital, embarazos forzados, abortos forzados, esterilización forzada y matrimonios forzados y precoces). E igualmente deben rechazarse las discriminaciones surgidas en contraposición a las discriminaciones más generalizadas históricamente: el hembrismo como discriminación a la inversa del machismo (no confundir con el feminismo, que es el movimiento que defiende la no discriminación contra las mujeres), la heterofobia como discriminación a la inversa de la homofobia, el racismo contra "los blancos" como discriminación a la inversa del racismo contra "los negros",...

En la mayoría de los países la tarjeta o documento de identificación personal (pasaportes y visas/visados en el caso de personas extranjeras) aún incluye como dato supuestamente básico el sexo o identidad sexual y en muchos países también la "raza" o etnia. Esto es injustificable, una tarjeta o documento de identificación personal debe incluir solamente el identificador personal (en lenguaje natural –nombre de la persona–, en código –el correspondiente número o código único personal–, y la firma o rúbrica –grafo que por la estocasticidad o aleatoridad de su creación original, al estar basada en los rasgos personales de escritura, suele considerarse identificatorio–), los rasgos objetivos que permiten identificar a la persona (fotografía, huella dactilar, altura y quizás algún rasgo biométrico más basado en el iris, manos u orejas, en un futuro posiblemente también ADN –DNA en inglés–), contacto para notificaciones (habitualmente se usa la dirección del domicilio, en un futuro posiblemente también número de teléfono personal) y por razones legales de Derecho internacional, la(s) nacionalidad(es). No es justificable la inclusión del sexo o identidad sexual y la "raza" o etnia porque siendo rasgos muy susceptibles de utilización discriminatoria, su utilidad en identificación personal tiene problemas fundamentales (subjetivos, modificables,...) y en la práctica no mejoran la capacidad identificatoria respecto a la mucha más informativa fotografía y rasgos biométricos.




[1] Es importante diferenciar la independización regional respecto de los nacionalismos. La independización alude al deseo de las personas de una región de separarse como país independiente y autónomo respecto de otro dentro del cual se encuadran. Las personas de cualquier lugar tienen el derecho de poder optar libremente por la organización social-espacial que quieran, con la condición de respetar los derechos humanos. Ojo, que quienes tienen derechos son las personas como individuos y no los territorios, naciones y otros entes abstractos. Ejemplos de independización regional son los países surgidos tras el proceso de descolonización de los diferentes continentes invadidos por potencias europeas. Llamativamente, en países monetariamente ricos de Europa y Norteamérica existen movimientos nacionalistas que reclaman la independización de algunas regiones, aunque a diferencia de los anteriores, por motivos puramente económicos y de "identidad" por razones lingüísticas y/o religiosas, lamentablemente difundiendo una visión segregacionista y discriminatoria en lugar de avanzar socialmente hacia un mundo más ético y justo (en el que se enfatice lo que nos une y tenemos en común, y se fomente los sentimientos de fraternidad e igualdad que son la única garantía del respeto de derechos, libertades y oportunidades de todas las personas).

Un concepto emparentado en algunas circunstancias con el de independización regional es el indigenismo. Los pueblos indígenas que viven apartados del sistema económico global y tienen poco o ningún contacto con el resto de la población mundial tienen unos derechos reconocidos (aunque frecuentemente no respetados) frente a la explotación, usurpación y expulsión de las tierras donde ellos viven y sus recursos por intereses de poderosos terratenientes y grandes empresas que esgrimen la bandera del desarrollo económico y el aprovechamiento de los recursos "infrautilizados" (ver casos concretos en Survival).


[2] La "identidad grupal" es la "expresión amable" o eufemismo usada por sus defensores para denominar lo que es el resultado de una discriminación social (que éticamente no debería existir). En el caso de los nacionalismos / territorialismos se construye en el imaginario social la "identidad nacional" en función de aspectos "raciales", lingüísticos y/o religiosos ("los nuestros", y por exclusión se construye "los otros" como el conjunto que engloba al resto de las personas), de igual forma a cómo se construye la "identidad racial" en los racismos (es más, los nacionalismos son simplemente un tipo de racismo). La fabricación de la "identidad grupal" es el desencadenante imprescindible de enfrentamientos, guerras y conflictos violentos, en los que inicialmente se desprecian, luego se marginan públicamente y se restringen derechos, y finalmente se intimidan, agreden, expulsan y/o matan a "los otros" para respaldar y apoyar a "los nuestros". Los nacionalismos, como todos los racismos, son un veneno para los derechos humanos y la paz.

Un contexto donde lamentablemente la "identidad grupal" de estilo nacionalista/territorialista bajo una falsa apariencia inocente son las competiciones deportivas (que suele conllevar de partida componentes de enfrentamiento, competencia y enemistad a un nivel superior al de otras pruebas comparativas como los concursos). Solo dos apuntes a modo de ejemplos:

  • Durante los Juegos Olímpicos, las habituales campañas de enaltecimiento nacionalista consiguen que la mitad de las personas del país estén atentas al puesto en que queda cada competidor "nacional" en cada modalidad deportiva, alegrándose cuando gana (aunque no le conozcan absolutamente de nada y la asignación de cada persona a un país sea una casualidad histórica) y criticando lo sucedido en caso contrario. Puesto que debería dar igual en qué país nacieron o se criaron (son todas personas), sería mucho mejor (y mucho más acorde con el "espíritu deportivo") alegrarse por todas las personas que han disfrutado participando y disfrutar del nivel demostrado. Probablemente los Juegos Olímpicos no deberían organizarse según el sistema de "representantes de cada país" sino mediante un sistema igualitario y abierto a todas las personas sin consideraciones de nacionalidades.
  • Las competiciones de equipos de fútbol (o béisbol, cricket, hockey, rugby,...). Ya sea escala local / municipal o nacional, se promociona la idea de "identidad" o "sentimiento de pertenencia" con el equipo "tuyo" y el enaltecimiento de la enemistad, confrontación y odio contra los equipos competidores (jugadores y aficionados) en el marco de un reduccionismo mental (con claros rasgos de posesividad y territorialidad) de "defensa de lo que es nuestro" frente a los "competidores extranjeros", aunque si te paras a pensar seguramente la relación que tengas con los jugadores de "tu" equipo sea más distante (y frecuentemente, la relación de éstos con el municipio o región) que personas de la región o municipio "enemigo" como amigos y familiares – y aunque no fuese así, en cualquier caso son personas y son tus vecinos, por lo que debería promocionarse la fraternidad y no estos otros sentimientos negativos. Por ello, la típica escena de dos grandes equipos rivales a escala regional o nacional, con todos los aficionados polarizados en apoyo de uno u otro (a veces queriendo asociar cierto perfil de identidad a los seguidores de cada uno), alegrándose por la victoria de los "nuestros" y buscando la confrontación contra el otro equipo, irremediablemente ha de considerarse absurda (video) y origen de injustificable violencia (p. ej. la "Guerra del Fútbol" entre El Salvador y Honduras en 1969). Mucho mejor sería abandonar la idea de "identidad de equipo" y en su lugar simplemente fuésemos a ver cualquier partido de nuestro deporte favorito que se celebrase en nuestro municipio (o que se emitiera por la televisión y destaque p. ej. por el nivel de los jugadores) y disfrutásemos del mismo indistintamente del origen de los jugadores o la sede oficial de cada equipo, por el mero placer de verlo (y alegrarnos porque todas las personas –jugadores y aficionados– disfruten del mismo).


Como conclusión, para lograr un mundo mejor, sin la actual proliferación de enfrentamientos, guerras y conflictos violentos, es necesario fomentar y promover el sentimiento de igualdad y fraternidad entre todas las personas, para hacer desaparecer las discriminaciones: sexismos, racismos, nacionalismos / territorialismos,... lo que implica desmontar los conceptos (como las "identidades grupales") sobre las que se construyen. Esto implica un cambio importante pero necesario, a modo de ejemplo la siguiente tabla.


Pregunta habitual Respuesta habitual Respuesta basada en los principios éticos de igualdad, no discriminación y fraternidad
En el curriculum vitae que nos envió se le olvidó detallar si es hombre o mujer.
Perdona, ha sido un grave despiste por mi parte, soy [...]
Efectivamente no lo puse en mi C.V. Porque ¿qué importa? Os detallo mis estudios, mis trabajos previos, mis conocimientos, habilidades y experiencia, toda la información para valorar mi perfil profesional... mi identidad sexual debe ser indiferente, carecer de importancia.
Hemos creado un grupo / asamblea de solo mujeres, ¿quieres participar?
Sí, estoy harta de los tíos idiotas.
No. Si colaboro en iniciativas para hacer desaparecer la tradicional discriminación contra las mujeres es porque estoy contra las discriminaciones. Me opongo a quienes proponen discriminar a las personas por lo que tienen entre las piernas o por el color de su piel.
Se te ve frecuentemente con tu amigo negro / tu amiga musulmana / tu amiga gorda, habrá quien te deje de llamar y te excluya de sus actividades porque no quieran estar con esa gente.
Jo, quiero ser popular y que no me excluyan, debo evitar que me asocien a esa gente, tengo que dejar de quedar con gente que no es bien vista.
Son mis amigos, gente buena y agradable, no pienso excluirlos de mi vida. Son quienes tienen esos rancios prejuicios y estereotipos los que tienen un problema y serán ellos mismos si así quieren quienes se auto-excluyan de mi vida.
¿Usted se siente español o/y catalán/vasco/gallego/...?
Yo, por supuesto, me siento [...] y estoy muy orgulloso de ello.
Soy una persona que vive en el Planeta Tierra junto con otras siete mil millones de personas. Cualquier subdivisión es artificial, las fronteras son rayas dibujadas en un mapa a base de guerras, bodas,... Mi nacionalidad es española, al nacer en un país llamado España, lo que significa que necesito una visa/visado para poder visitar países que no sean de la Unión Europea. La lengua que domino es el español, y para intentar superar las barreras lingüísticas que nos hacen perdernos tantas cosas quiero aprender inglés y si puedo chino para poder leer la gran cantidad de información existente en estas lenguas. ¿De dónde son mis orígenes? Pues africanos, como el del resto de las personas del planeta, por estas tierras somos unos recién llegados. Y sentir... pues me siento feliz, e intento aportar mi granito de arena para hacer de este planeta un mejor planeta en el que las personas tengan una buena seguridad social, salud y educación y vivan en paz y tranquilidad.

 

 

PD: Como propina, una película para reflexionar sobre la "identidad grupal": "La ola" ("Die Welle" en alemán, 2008), basada en el experimento "La Tercera Ola" del profesor de historia Ron Jones en el instituto "Cubberley High School" de Palo Alto (California, Estados Unidos de América) en 1967 con la finalidad de ilustrar de forma práctica el surgimiento y extensión del nacional-socialismo (popularmente conocido como "nazi" o "nazismo") en Alemania con el gobierno de Adolf Hitler.