En busca de una lengua de comunicación internacional: del Inglés al Esperanto pasando por el Ido e Interlingua

La necesidad de una lengua de comunicación internacional surge cada vez que personas hablantes de diferentes idiomas o lenguas tienen necesidad de transmitir algún mensaje o información entre ellas. En el mundo actual, en el que una enorme cantidad de información útil está fácilmente accesible en Internet y a través de bibliotecas y librerías, y existen medios de comunicación que permiten que se pongan en contacto personas de todas las partes del planeta, la carencia de una lengua común supone un enorme impedimento para poder aprovechar gran parte de esta información útil y poder comunicarse las personas sin barreras. Con la lengua de comunicación internacional como lenguaje en el que se codifica la información, y con los formatos estándares libres como soporte de transmisión, tenemos completo el marco para que fluya la información y el conocimiento a todas las personas del planeta, sin barreras. (Al fin y al cabo, la lengua de comunicación internacional viene a ser el formato estándar libre de la comunicación humana).

En la práctica, ante la ausencia de una lengua de comunicación internacional consensuada y que cumplan los requisitos éticos y prácticos mínimos exigibles, se ha impuesto el Inglés como lengua internacional de facto, pues como ha sucedido a lo largo de la historia, los distintos imperios que se han sucedido han impuesto el uso forzoso de su idioma, y en la actualidad Estados Unidos de América no lo es menos.

Los requisitos mínimos que debe cumplir una lengua de comunicación internacional son:
* No discriminar entre los hablantes de las diferentes lenguas (debe ser igualmente fácil de aprender para todas las personas).
* Ser sencilla y fácil de aprender y usar (escritura, pronunciación, y vocabulario).
* No discriminante en ningún otro ámbito.

El inglés obviamente no cumple estas condiciones básicas. Por un lado, es la lengua nativa de algunos países, por lo que su implantación como lengua internacional supone un gran agravio contra todos los no angloparlantes nativos (que son la mayoría). Por otra parte, el irregular sistema de construcción de palabras y pronunciación no lo hace fácil de aprender.

El latín tiene virtudes de las que carece el inglés. Ha sido la lingua franca (i.e. la lengua de comunicación internacional) de Europa durante los últimos dos milenios, y es considerada la lengua culta y científica por excelencia (p. ej. los nombres científicos de los seres vivos están en latín). Es la madre de las lenguas romances o latinas modernas (español, francés, italiano, portugués, rumano,...) ampliamente extendidas en el planeta (especialmente en América, África y Europa, pero poco en Asia y Oceania), además de tener gran peso en otras lenguas con elevado número de hablantes (p. ej. el 60% de las palabras del inglés proceden del latín), por lo que es familiar para los habitantes de numerosos países. No obstante, debido al gran tamaño poblacional de muchos países asiáticos, el porcentaje de población mundial latinohablante es 11% y si se considera también los angloparlantes el porcentaje sube a 16%. Su pronunciación es regular aunque su gramática (declinaciones, conjugación) no es especialmente sencilla, y por esta razón se crearon varias variantes de latín gramaticalmente simplificado con el propósito de usarse como lengua de comunicación internacional: la Interlingua de Giuseppe Peano o Latino sine flexione, el Interlingue u Occidental de Edgar von Wahl, y el Neolatino. La complejidad gramática del latín y el latinocentrismo del vocabulario del latín y sus derivados (que puede considerarse discriminativo para los hablantes de lenguas no latinas o inglesa) hace cuestionable su elección como lengua de comunicación internacional (aunque la considerable extensión del latín en el planeta hace bastante atractivas estas opciones).

El Esperanto es la lengua diseñada o construida más conocida actualmente. La gramática y la pronunciación son regulares, pero tampoco cumple los requisitos antes enumerados: el excesivo repertorio de consonantes impronunciables por los hablantes de las mayorías de las lenguas y que lleva asociado un abecedario extendido de letras con modificadores, la violación de la neutralidad de género
gramatical (se usa el masculino como neutro) o el notorio eurocentrismo del vocabulario. Debido a ello, han surgido otras propuestas de lengua de comunicación internacional, unas en forma de versión reformada del esperanto, caso del Ido (presentada por la "Delegación para la Adopción de una Lengua Auxiliar Internacional" en 1907), y otras de origen diferente, como la Interlingua (presentada por la "Asociación de la Lengua Auxiliar Internacional" en 1951, no confundir con la lengua homónima conocida también como Latino sine flexione), aún con un fuerte eurocentrismo (además de una gramática y pronunciación no regular en el caso de Interlingua), lo que supone una discriminación hacia los hablantes de lenguas no europeas, que son mayoría a nivel mundial. Otras no sufren este problema, pero padecen de otros como la elevada complejidad y dificultades prácticas que hacen inusable en contextos de comunicación real del Lojban (y derivados como el Ceqli) y el Ithkuil. Conviene recordar que los idiomas con mayor número de hablantes son, por orden (datos de Ethnologue para 2014): chino (1197 millones), español (414), inglés (335), hindi (260), árabe (237), portugués (203), bengalí (193), ruso (167), y japonés (122).

Por tanto, ¿cuál es la mejor lengua de comunicación internacional? Ninguna de las propuestas "clásicas" cumplen los requisitos. Afortunadamente, han aparecido recientemente nuevos proyectos, como Esata, Glosa, Ilomi, Kah, Kali-sise, Konya, Kotava, Lingwa de Planeta, Neo Patwa, PanduniaVuyamu e Ygyde, además de la más antigua lengua Sona, que tienen como objetivo superar los defectos de las lenguas anteriormente comentadas y aunar las características que debe tener una lengua de comunicación internacional: vocabulario no regionalista, gramática y pronunciación simples y fáciles de aprender, género neutro,... En el caso concreto del vocabulario o léxico, los distintos proyectos usan diferentes estrategias, en función de las cuales se distinguen lenguas "a posteriori" (vocabulario formado a partir de palabras tomadas de una amplia gama de lenguas del planeta: árabe, chino, español, francés, hindi, inglés, ruso,...) y lenguas "a priori" (vocabulario constituido por palabras no tomadas de lenguas existentes sino creadas a partir de lexemas y reglas lógicas sencillas). En principio puede pensarse que la segunda estrategia es peor porque puede generar un vocabulario difícil de aprender al no ser "natural", pero en la práctica gran parte del vocabulario de las lenguas "a posteriori" termina resultando tan extraño o raro para muchas personas como los de las lenguas "a priori", las cuales pueden requerir un menor esfuerzo de aprendizaje al obtenerse muchas palabras por derivación léxica a partir de un número reducido de lexemas.

Adicionalmente, comentar que un paso más allá para garantizar la neutralidad cultural de una lengua de comunicación internacional es usar un alfabeto que no sea propio de ningun grupo de lenguas en concreto sino que haya sido expresamente creado para su uso como alfabeto internacional, como el Ygyde, que busca optimizar una escritura rápida y clara al mismo tiempo que intercompatible con el extendido alfabeto latino.

... Entonces, ¿qué lengua de comunicación internacional escoger? Pues de aquellas que cumplen bien los requisitos fundamentales, un posible criterio puede ser la
que destaque en número de hablantes... pero las cifras de todas ellas son bastante bajas. Un criterio importante a tener en cuenta es el sistema de construcción de palabras. Por ejemplo, en línea con evitar la discriminación sexista, es recomendable que exista una palabra "persona" con género neutro, que la construcción de las palabras "mujer" y "hombre" siguiese el esquema léxico "persona"+"femenino/masculino" y no dos palabras de naturaleza léxica diferente, y en la misma línea, para niño o infante (genérico) es buena idea seguir el esquema léxico "persona"+"joven" (léxicamente puede diferenciarse un "joven" para niños/infantes y otro para adolescentes), niña y niño (masculino) como "persona"+"joven"+"femenino/masculino", y similar proceder para anciano.

   Persona (g.)
Mujer (f.)
 Hombre (m.)
Niño (g.)
 Niña (f.)
Niño (m.)
 Anciano (g.)
 Anciana (f.)
 Anciano (m.)
 Esata
person
wu ma cal
ga
bo
¿ hanxi ?
wuw
¿ ?
 Glosa
homi / pe / persona
fe / femina / gina homi / andro infanti / juve
ju-fe
ju-an
geronto / paleo
¿paleo-fe?
geronto / ¿paleo-an?
 Kah
uyu wana ubu
ben simwana
simbu
unaita wana naita
ubunaita
 Kali-sise
natu-pe
natu-pe-sesete natu-pe-lele pe-lete
pe-lete-sesete
pe-lete-lele
teke-kutu-pe
teke-kutu-pe-sesete teke-kutu-pe-lele
 Konya
suki
mon-suki pem-suki neni
mom-neni
pem-neni
¿ ?
¿ ? ¿ ?
 Kotava ayaf ayikya  ¿ ayaf ? velaf
¿ velikya ?
¿ velaf ?
guazaf
¿ guazikya ?
¿ guazaf ?
 Ilomi
afito / ata
atakya atapyu ape apekya
apepyu
ata ofexo
atakya ofexo
atapyu ofexo
 Lingwa de Planeta
jen gina / ginjen
man / manjen
kinda ¿ ginakinda ?
¿ mankinda ?
laojen laogina
laoman
 Neo Patwa
yan meli maga
pikin meli-pikin maga-pikin ¿ ? oma
opa
 Pandunia
manu ma-man
pa-man
bana bana-ma
bana-pa
¿ ?
¿ ?
¿ ?
 Sona
ji zan ra
ko koza kora ato
atozan atora
 Vuyamu se sebo
seba
sewobe
sewobebo
sewobeba
sekobe sekobebo
sekobeba
 Ygyde ypy yfipy
yjepy
ycupy
ycufipy
ycujepy
ytytypy ytytyfipy
ytytyjepy

En vista a los resultados, el Kali-sise, el Vuyamu y el Ygyde son las únicas entre las lenguas diseñadas o construidas conocidas por mi que cumplen estas cuestiones. Si analizamos por ejemplo la palabra "niño", podemos observar que en Kali-sise es "persona"+"pequeño", en Ygyde es "nombre"+"nueva"+"persona" y en Vuyamu es "persona"+"no"+"grande" debido a que no existe la palabra "pequeño" pero puede considerarse que "no"+"grande"=/="pequeño" al no ser una variable dicotómica y poder existir "mediano", y a un nivel más general aludir a "grande" o "pequeño" puede entenderse como tamaño o volumen y no tiempo/edad por lo que es un poco confuso. En función de esto podría parecer que la mejor elección quizás fuese el Ygyde.

Peeeero, como bien me indica Armando Álvarez, Ygyde lamentablemente esconde en su vocabulario algunas discriminaciones inaceptables: la palabra Islam, en lugar de mantenerse como nombre propio o sufrir ligeras modificaciones para ser adaptada ligüísticamente, se construye como "organización religiosa peligrosa", mientras que judaísmo como "organización religiosa legal". Por su parte, la palabra Sur (punto cardinal) se construye como "palabra-compuesta" + "hambre", una alusión insultante para sus habitantes. Así que Ygyde también falla como lengua de comunicación internacional de elección.