Alegato a favor del razonamiento, por la superación de sesgos, prejuicios y percepciones subjetivas

Gran parte de los conflictos, problemas y dislates humanos pasados y presentes tienen su causa en la ausencia del empleo del razonamiento, en las decisiones, acciones y reacciones irracionales y subjetivas. Históricamente, a partir del siglo XVII se extendió la Ilustración, movimiento que defiende la supremacía del razonamiento como la vía para lograr el desarrollo verdadero, integral y libre de ataduras de las personas y la sociedad. Pero lamentablemente, con el paso del tiempo han ido fomentándose en su lugar valores como el conformismo / acriticismo y el consumismo, favorables para quienes ostentan poder económico, político, religioso y social, mediante mecanismos como los medios de comunicación y el sistema educativo.

Mucho mejor nos iría como personas y como sociedad si realmente apostáramos por el uso del razonamiento y dejásemos a un lado los sesgos, prejuicios y percepciones subjetivas e irracionales que minan nuestro comportamiento cotidiano, a un nivel muy superior al que la mayoría de las personas piensa (y de lo que sacan gran provecho políticos y empresas para manipular a la población). Hay muchas situaciones en las que se "cree", "opina", "percibe", "da la sensación", "asume", "considera", e incluso "afirma" sin base racional sobre cuestiones para las que hay datos e información suficiente para que tales consideraciones o afirmaciones pudieran realizarse sobre una base mucho más objetiva y fundada. Y debido a ello se toman muchas decisiones equivocadas, se cometen muchos errores, se fomenta sentimientos y estados de ánimo negativos,... El desprecio, displicencia y desdeño hacia el empleo del razonamiento no es para nada una cuestión banal y carente de importancia, sino que tiene trascendentales consecuencias. No querer razonar es mucho peor que no saber hacerlo, aunque ambas son malas.

Razonamiento y conocimiento deben ir juntas para poder analizar y cuestionar críticamente la realidad, no es posible hacerlo si alguno de las dos no está bien desarrollado y es débil. Por ello, es necesario fomentar y promover el interés en el razonamiento y el conocimiento en la educación. Lamentablemente, la tendencia social general es contraria: desprecio y rechazo social a quien le gusta dedicar su tiempo a aprender nuevos conocimientos.


Algunos pocos ejemplos variados:


* "La privatización de servicios públicos para mejorar su eficiencia". Se trata de una idea firmemente defendida por el FMI (Fondo Monetario Internacional), el BM (Banco Mundial) y la OMC (Organización Mundial del Comercio), promotores del "Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios" y otros tratados económicos internacionales neoliberales: NAFTA, TTP, TTIP, CETA, TiSA,... –información adicional aquí– que precisamente impulsa esto. Esta afirmación es presentada recurrentemente como si se tratase de una evidencia o hecho objetivo, como parte de la actual campaña de manipulación social para impulsar el avance del liberalismo / neoliberalismo, pero si nos detenemos a analizarla de forma racional es evidente que se trata de una postura absurda y contraria a la lógica: los gestores, sean públicos o privados, pueden ser buenos o malos, y una gestión pública eficiente siempre será más barata que una gestión privada eficiente (es ilógico pensar que al añadir un suplemento de generación de beneficio monetario privado a los costes de prestación del servicio el precio en conjunto pueda ser inferior) y de mejor calidad al emplear (como es deseable en servicios de esta naturaleza) criterios de interés social general en lugar de criterios puramente de interés monetario privado. De hecho, son muchos los ejemplos en los que ha empeorado la eficiencia y calidad del servicio e incrementado las tarifas tras la privatización de los servicios (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8).


* La gestión de la fauna silvestre basada en prejuicios, ideas infundadas y percepciones simplistas de la realidad, ignorando los conocimientos de ecología poblacional adquiridos en las últimas décadas. Solo en Asturias, región reseñable por tener las principales poblaciones de varios destacados taxones amenazados de extinción, prácticamente todas las especies objeto de gestión son mal gestionadas, por ejemplo:

- Salmón (Salmo salar): Ante una especie en grave declive (está en peligro de extinción) pero muy cotizada por los pescadores fluviales, el gobierno regional ha optado negligentemente, en lugar de las necesarias medidas de vedar la pesca y mejorar los ecosistemas degradados, por permitir que se sigan pescando los reproductores, iniciar un programa de reproducción en piscifactorías muy criticable (14), y campañas de eliminación de cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo) por haber sido esta especie acusada sin fundamento por los pescadores como la causa del declive (15, 16). Otra especie gravemente amenazada es el urogallo (Tetrao urogallus), para la cual se ha puesto en funcionamiento un proyecto de conservación basado en ideas erróneas e incluso contraproducentes, dando la espalda a los conocimientos y expertos existentes (17, 18).

- Lobo (Canis lupus): Ante las presiones de un sector ganadero castigado por el sistema económico en vigor y obcecado en dibujar al lobo como el "nuevo enemigo a combatir" (solicitan públicamente su exterminación, y popularizan afirmaciones falsas como "nunca antes hubo lobos aquí", a pesar de estar bien constatada su presencia histórica continuada en la región), el gobierno de Asturias ha apostado por matar lobos como medida, pese a que sus poblaciones se sabe que no están en incremento a diferencia de lo que se está promocionando, y que la evidencia científica existente señala que ese tipo de actuaciones no solo son ineficientes sino contraproducentes en todos los sentidos (19, 20, 21, 22). (Véase más aquí). La situación no es exclusiva de esta región, se repite por ejemplo en Ávila (no hay que olvidar la gran capacidad de presión política del sector cinegético en Castilla y León, similar a la de los pescadores en Asturias antes comentada).

- Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus): En ecología aplicada a la conservación se sabe que, de todas las posibles acciones de conservación de especies, la introducción o restablecimiento de especies extinguidas suele ser la más cara, ineficaz (el porcentaje de éxito es muy bajo) y cuestionable (su gran complejidad y la gran artificialidad de la cría en cautividad hace que sea proclive a fallos y riesgos que pueden tener desastrosas consecuencias; va en contra del principio de solo facilitar los procesos naturales del ecosistema, limitándose a eliminar obstáculos, pero sin introducir nuevos elementos; la combinación de su elevado coste y los limitados recursos disponibles para conservación hace que emprender una acción de este tipo implique dejar de hacer o emprender otras muchas acciones de conservación para otras muchas especies). Pese a ello, los proyectos de introducción o restablecimiento de especies extinguidas "carismáticas" o "emblemáticas" están de moda, muchos de ellos mal realizados (23, 24, 25), caso del quebrantahuesos en la Cordillera Cantábrica o la tortuga boba en Canarias y Andalucía.

- Otras especies, sin estar amenazadas, sufren de prejuicios y sesgos infundados p. ej. la gaviota patiamarilla (Larus michahellis) (26).

 

* Todo el conjunto de las pseudo-ciencias autodenominadas "alternativas", irracionales y con frecuencia estrechamente ligadas entre sí ("pseudo" significa "falsa o engañosa apariencia") y que se suman a las clásicas supersticiones. Por ejemplo: las prácticas adivinatorias como la astrología (adivinación por la posición de las constelaciones en el cielo – no hay que olvidar que las constelaciones son agrupaciones de astros establecidas de forma arbitraria desde la perspectiva visual del observador terrestre), la cartomancia (adivinación a través de sacar cartas al azar de una baraja) y la quiromancia (adivinación por las líneas de las palmas de las manos), la homeopatía (la creencia pseudomédica de curar enfermedades con el empleo de sustancias que causan los mismos síntomas pero diluidas infinitesimalmente en agua – 27, 28, 29), la "imposición de manos" o reiki como sistema de curación de enfermedades (varias prácticas orientales, como el yoga y el shiatsu, son ejercicios físicos –con las aportaciones positivas que ello puede traer– que suelen presentarse entremezcladas con creencias religiosas orientales), el mesmerismo y las "pulseras magnéticas" junto con la energía orgónica y las orgonitas (la reinvención como pseudociencia moderna de las creencias orientales sobre el chi / y todo lo asociado como el feng shui), la negación de la existencia del SIDA, que los cánceres son simplemente un problema de acidez y se curan con bicarbonato, y otras posturas del campo "la ciencia es toda un complot capitalista" (30, 31, 32), los chemtrails (la creencia de que las estelas de condensación de los aviones son fumigaciones encubiertas de sustancias químicas con la finalidad de afectar a las personas), y los reptilianos (los principales dirigentes sociales y económicos serían reptiles humanoides disfrazados).

Las pseudociencias suelen usar como estrategia para "defenderse" de la imposibilidad de ser aceptadas desde un punto de vista racional, el intentar descalificar a las auténticas ciencias con las que se confrontan (identificadas en conjunto como el principal obstáculo para su difusión) tachándolas de "simples creencias" o "dogmatismos" (pretendiendo relativizar su racionalidad y objetividad para hacerlas bajar a su mismo nivel) o "corruptas" y "vendidas a los intereses de las empresas" (cuando ciertamente la mayor parte de la investigación científica se hace con dinero público y son muchas las pseudociencias con importantes intereses económicos detrás). Un gran problema es que muchos creyentes de las pseudociencias e incluso de la población en general no comprenden qué es el método científico y lo ven como rodeado de un aurea de complejidad e incomprensibilidad, cuando es algo muy sencillo: la ciencia no es más que la obtención de conocimiento mediante el empleo del método científico y éste es simplemente la aplicación del razonamiento lógico para la comprensión de la realidad. De esta forma, ante cualquier hecho o suceso a estudiar, se plantean posibles explicaciones aplicando el razonamiento lógico, se realizan pruebas (rigurosas, lógicas y objetivas) para comprobar la veracidad de esas posibles explicaciones y de los resultados de estas pruebas se determina cual es la explicación que se ajusta a la realidad, generando conocimiento de forma racional y objetiva, prescindiendo de fantasías, irracionalidades, prejuicios, o subjetividades.[1]


Adicionalmente, resulta de gran interés el conocimiento de las principales falacias o errores de razonamiento, para ser capaz de reconocerlas cuando se presentan en algún debate o argumentación: 33, 34.



Nota: Un tema relacionado con la frecuente ausencia de aplicación del razonamiento y la adopción de decisiones equivocadas, es la extendida grave carencia de gestión emocional de muchas personas. El concepto de "gestión emocional" refiere a la capacidad (y por tanto, cualidad desarrollable a lo largo de la vida) de analizar, comprender y gestionar de forma consciente y racional tus propios sentimientos y emociones (y mediante la empatía, la de otras personas). En el día a día, permite cuestionarse si los sentimientos y emociones que estamos sintiendo en cada momento concreto son en primer lugar razonables y justos, y en segundo lugar si conscientemente queremos experimentar esos sentimientos y emociones concretos o queremos reemplarzalos por otros más positivos y constructivos. Es en este último aspecto donde radica su relación con el uso del razonamiento, porque si sentimientos negativos nublan nuestro razonamiento y análisis crítico entonces somos incapaces de tomar decisiones racionales y justas, algo que ocurre p. ej. al respecto de las críticas externas (es decir, por parte de otras personas): las críticas externas son más allá de valiosas, imprescindibles para mejorar como personas (o como organización), al señalar posibles errores o imperfecciones a corregir y aprender de ellos. Ante cualquier crítica externa (sin prejuzgar por la persona que la hace), nuestra actitud debe ser siempre considerarla y analizarla de forma objetiva y sincera, libre de sentimientos negativos que en ausencia de gestión emocional pueden surgir y ofuscar nuestro pensamiento. Por otra parte, obviamente la gestión emocional está fuertemente correlacionada con una experiencia de vida agradable y feliz.



[1] Las características de las materias objeto de estudio de cada rama científica limitan qué posibles medios probatorios pueden ser realizados para testear las posibles explicaciones (hipótesis). En función de ello, se distinguen diferentes tipos de estudios científicos:

* Estudios experimentales: En ellos se manipula bajo condiciones estrictamente controladas los distintos aspectos (variables) del sistema experimental para conocer con detalle como afecta cada uno al fenómeno objeto de estudio. Es el tipo de investigación por excelencia del método científico.

* Estudios observacionales o descriptivos: El investigador no manipula ningún aspecto (variable) del sistema estudiado, se limita a recopilar datos y comprobar si respaldan o no las distintas hipótesis posibles. Al inferir el efecto de cada variable sobre el fenómeno objeto de estudio por medio de la búsqueda de correlaciones estadísticas, la robustez de las conclusiones obtenidas es menor a las proporcionadas por estudios experimentales, por ello solo se realizan cuando no es posible estos últimos (por requerir recursos económicos, materiales o humanos superiores a los disponibles, o ser inabordables en términos espaciales, temporales o de otro tipo).

* Estudios semiexperimentales: Se trata de una mejora respecto a los estudios observacionales o descriptivos, que se realiza cuando existe la posibilidad de manipular algunos de los distintos aspectos (variables) del sistema. Se usan también cuando se busca contrastar la extrapolabilidad de las conclusiones obtenidas mediante estudios experimentales de laboratorio a situaciones reales (de mucha mayor escala y complejidad) en las que no es posible un control estricto de todas las variables.

No hay que olvidar que en los estudios científicos, para que los resultados sean robustos, hay que tener en cuenta una serie de consideraciones: representatividad, independencia, replicación, aleatorización, exactitud, precisión, rigurosidad y sistematicidad.

 

 


PD: Como propina, una película de comedia pero con una interesante reflexión sobre la importancia social del frecuente desprecio al razonamiento y el conocimiento: "Idiocracia" ("Idiocracy" en inglés, 2006).