Las razones del No y por qué no me convencen...

Que quede claro que algunas me parecen muy válidas. Pero no han logrado inclinar mi balanza hacia el No. Otras, en cambio, no me persuaden o considero falsas o tendenciosas.

No debemos premiar a quienes eligieron el camino de la violencia 

En una sociedad debería estar desterrada la idea de que la violencia es legítima para conseguir cualquier fin. 

Esta crítica es muy válida. Comparto la afirmación. Un No rotundo que se revela contra quienes actuaron en oposición a esta idea es por lo tanto muy razonable.

Pero esto que es impecable en la teoría es más difícil en la práctica. ¿Cómo se ejerce ese No rotundo a la violencia (en todas sus formas, no solo la de las Farc) efectivamente? 

Dudo mucho que sea con el No en el plebiscito. Y las razones que siguen lo explican.

Por lo tanto este es un caso en el que podremos tener que aceptar que hay cosas que nacen de su contrario. Aceptar un trato con los violentos para desterrar la violencia. 

No debemos darle condiciones especiales de justicia, apoyo en dinero, o beneficios para la participación política a los violentos.

Es, de nuevo, una crítica válida. Pero, el de la justicia, no nos debe doler. Al contrario, bien implementado tendremos más justicia que nunca. Vea Por qué Sí.

Es cierto, sí, que concederle apoyo económico y condiciones favorables para la participación política a quienes eligieron la violencia es injusto con quienes han elegido caminos más humanos. 

Pero estos apoyos monetarios y curules temporales son un precio (comparativamente) pequeño a pagar a cambio de los grandes beneficios del acuerdo. Además, son importantes para que la desmovilización sea efectiva: que los combatientes tengan un proceso de reinserción exitoso y que los que participen en política tengan garantías serias. Y, de hecho, los apoyos no son generosos al compararlos con los acuerdos de paz en la experiencia internacional. Y con la nacional: a los paramilitares no les dimos curules (¡Ya las tenían! No olvide el capítulo de la parapolítica), pero les dimos beneficios económicos comparables sin que nos preguntaran y no les hemos exigido el grado de verdad (de todas las partes) que este acuerdo pretende.

El No en el plebiscito conducirá a un mejor acuerdo.

Los optimistas suponen que así será. Pero eso no parece realista.

Históricamente los fracasos de las negociaciones nos llevan a más años de guerra. 

Y con ello a más violencia y más abusos (y no solo de parte de la guerrilla). Y esto va exactamente en contravía del esfuerzo por erradicar la violencia. 

Brindarles a las Farc una oportunidad, a ese grupo que acudió a la violencia, puede ser la oportunidad de empezar a erradicar la violencia de una vez por todas. 

Para los que creen que sacaremos un mejor acuerdo, piensen además en lo siguiente.

Después de La Habana, las Farc quedan políticamente fortalecidas. En estos años de negociación, aunque no parece que se fortalecieran militarmente (cumplieron un cese unilateral), sí trabajaron políticamente. ¿Por qué aceptarán condiciones más duras si están fortalecidas políticamente (en Colombia y afuera)?

Además, las Farc no están obteniendo esta oportunidad gratis.

Ellos, como el Estado, aceptan someterse a la Jurisdicción Especial para la Paz. 

Aunque no lo hayan dicho (ni unos ni otros) tanto como hubiéramos querido, esta decisión significa que ambas partes están reconociendo su responsabilidad. Que cometieron abusos que no se pueden justificar y por los que deben responder. 

Ya lo empezamos a ver con el encuentro de las Farc con los familiares de los diputados del Valle, y con el reconocimiento del Estado de responsabilidad en el exterminio de la Unión Patriótica. Y lo veremos cuando la justicia transicional empiece a actuar, obligada a cumplir parámetros de justicia más exigentes que los de los procesos de paz del pasado.

¿Por qué esta vez sí le creen a las Farc?

Se dice con frecuencia que las Farc no volverán a la guerra, que ya dijeron que seguirán buscando la paz. 

Acá es bien llamativo el comportamiento de los defensores del No, dándole crédito a la palabra de las Farc de la que tanto dudan. Que seguirán buscando la paz puede ser cierto, pero bajo sus términos: volverán a la clandestinidad, y con ello los más probable es que haya nuevas confrontaciones. Las Farc dirán, entonces, que están buscando la paz; como lo dijeron durante más de 50 años de guerra. Como lo dijimos todos siempre. 

No, yo no creo que con un No se silencien los fusiles y se endurezcan los términos del acuerdo. Si bien Santos se equivocó con el cuento de la guerra urbana, es muy optimista creer que las Farc van a quedarse a esperar otra negociación en la que cederán más. 

Con las Farc desarmadas, se multiplicará la violencia

Otros grupos llegarán a copar espacios de las Farc, muchos guerrilleros elegirán el camino de la delincuencia, y la seguridad empeorará.

Puede ser. Es un riesgo del que debemos cuidarnos y está en nuestras manos evitar que ello suceda. 

Pero si no enfrentamos ese reto ahora, en el contexto de un proceso de paz con unas Farc que bien o mal han demostrado unidad de mando (un extraordinario cumplimiento de su cese al fuego), que están comprometidas con la paz y aceptaron términos serios de verificación y justicia, y con una serie de compromisos del gobierno y previsiones que apuntan a atacar este riesgo, ¿cuándo vamos a enfrentarlo?

Se iguala al Ejército y a las Farc

Esto no es cierto. Y, si vamos a ser serios, si algo deberíamos hacer es ponerle más dura la barra al Ejército, en cuyas manos ponemos el uso legítimo de la fuerza. Una violación de derechos por parte de quien debe cuidarlos es peor que por parte de quienes están por fuera de la ley.

Habrá impunidad

Repito. Todo lo contrario. Vea Por qué Sí.

Ganará el Castrochavismo y Colombia se volverá como Venezuela

Primero, si usted vota No con este criterio, en estricta lógica usted no cree en la democracia. Usted prefiere mantener a ciertos grupos por fuera de la discusión democrática para evitar que lleguen al poder. 

Pero además, mire a Colombia. Basta que revise nuestras tasas de sindicalización para que se le calmen sus miedos. 

Y los acuerdos no ponen en duda el modelo económico.

"No tiene validez el punto uno sobre la reforma rural integral porque es negociado con quienes le han hecho mucho daño al campo” y demás afirmaciones afines


Punto a favor: concedido, no es conveniente que haya un premio a los violentos. Mejor discutir con los no violentos sobre el camino del país. Con eso abrí las razones del No.

Pero no solo las Farc se someten a condiciones serias para dejar la violencia. Sino que en su versión extrema este argumento hace imposible cualquier acuerdo. Entonces, ¿Cuál es la alternativa? ¿Matarlos a todos? ¿Capturarlos a todos? ¿Esto es realista, ético, o conveniente?

En este punto, independiente de que lo hayamos negociado con las Farc, es mejor preguntarnos: ¿Es lo acordado bueno para el país, o no lo es? 

Que la antipatía de haberlo negociado con las Farc no nos lleve a dispararnos en el pie.