MEXICO .....

                         México




La nación más al norte de América Latina es México, también es la nación más al sur de América del Norte. Lo cual, desde el punto de vista geográfico, sería un país de dos mundos. En realidad México es tan extenso en su territorio, cultura e historia que es un mundo por sí propio. Su población es tan numerosa como diversa; pero no hay nadie opaco allí, no, toda la gente con quien hemos establecido conversación es bien colorida. Inclusive, muchos son verdaderos personajes; unos por su forma de actuar, siempre activos y ocurrentes en busca de alguna novedad a la cual impartir esa alegría que llevan por dentro, y otros por su filosofía de la vida, una aceptación tan profunda que sólo la fe en algo supremo es capaz de generar tanta tranquilidad.




Conocido mundialmente por sus resorts, en muchos lugares de México el turismo es parte de la vida diaria. Son muchos los establecimientos que están totalmente dedicados a esta industria y ofrecen todo tipo de comodidad al visitante. En realidad desde el punto de vista de unas vacaciones de puro descanso, o de continua acción, es tanto lo que este país ofrece, que es un poco difícil encontrar por donde comenzar. Lo simpático es que muchos visitantes no llegan a ver algunas cosas de México que tal vez sean aun más sorprendente que la innumerables atracciones que ofrece. Nos referimos a cosas como sus industrias, su literatura, claro creemos que su música ya la conocemos pero aun en estas artes tiene sus sorpresitas, la fauna y la flora, su aviación (sí la cantidad de aeropuertos que México tiene es impresionante) y bueno, ya lo iremos visitando.



Nosotros hemos visitado varias veces este país. En enero del 2002 volvimos a tener la oportunidad de pasarnos una semana en México, D. F., la capital de México. Ya la habíamos visitado hacía unos 20 años y también hacía unos años visitamos Mérida en Yucatán.

Aunque debemos mencionar que nuestro conocimiento de esta nación se extiende un poco más allá del tiempo y espacio de nuestras visitas. En nuestra familia muchos, al menos cinco generaciones, hemos visitado a México. Viviendo algunos de nuestros familiares en México por algún tiempo y otros llegando a mantener una segunda residencia allí. Y como es de esperar, desde que éramos bien pequeños hemos oído cuentos de las ciudades que hemos llegado a ver, y muchas otras más que eventualmente visitaremos.




Este viaje a México fue de sólo una semana, lo cual no es suficiente para ver mucho. Sin embargo, como ya conocíamos el camino, logramos llegar hasta las pirámides de Teotihuacan y a la ciudad de Cuernavaca. Culminando en lo que le llaman La Villa de Guadalupe donde logramos pasar una mañana de pura tranquilidad y meditación. Es en La Villa donde se reveló la Santa Madre y se puede ver la imagen de la Virgen grabada en el manto de Juan Diego. El resto del tiempo lo empleamos para descansar. Aun así, logramos ver mucho de México D. F.

El México que disfrutamos en este viaje fue muy diferente al de los otros viajes hace años. No sólo la capital sino otros barrios y pueblitos que ya habíamos visto lucían totalmente diferentes. Este país ha prosperado mucho en los últimos veinte años y si no fuera porque el sentido de orientación nuestro es bien bueno, tal vez nos hubiésemos perdido. Pero si ese fuera el caso, entonces no estaríamos en México. Porque son tantos los monumentos y edificaciones, especialmente en la capital, que desde tiempos de la colonia han ido dándole carácter a este país, que es imposible hacerlos desaparecer sin perder la identidad de la nación.




Una de las cosas que notamos fue mucho orden en el tráfico automovilístico, muchísimo más que el del México que recordábamos. No nos fue necesario dar “mordiditas” a los oficiales del gobierno y otros lugares públicos. El crimen no lo vimos y aunque sí anduvimos con mucho cuidado, en ningún momento nos sentimos acosados por ningún malhechor.

Realmente nos pareció como estar en una de las ciudades del Canadá pero con el calor tropical. Aunque sí hubo una cosa que aunque a nosotros no nos molestó tal vez sí debamos mencionar, los precios también eran más elevados que en los otros países de América Latina que hemos visitado. Estamos hablando de los artículos y comida en restaurantes de clase media. Nosotros no fuimos a lugares exclusivos, al contrario cominos donde comen los residentes del lugar y compramos donde compra la gente de México. No creemos que nos hayan cobrado más por ser visitantes, sólo que junto con la prosperidad el medio de vida ha mejorado mucho, lo cual tiene sus perjuicios pero es muy bueno.


Una observación que ha de ser de utilidad para aquellos que visiten a México por primera vez, sobre todo a los que proceden de los Estados Unidos. La comida mexicana es muy diferente a la que normalmente se anuncia como tal por los restaurantes franquicias. Sí, el menú tal vez incluya tacos, pero está muy lejos de limitarse a sólo ese tipo de comida. La variedad es infinita y en algunos restaurantes muy bien condimentada. Con respecto al picante, sí, tenga mucho cuidado porque sí tienen algunos platos bien picantes, pero en todos los restaurantes que visitamos, en Ciudad México y en otros sitios, tenían platos sin ningún picante. Los camareros en este respecto son bien comprensivos y están bien al tanto de que algunos extranjeros, como nosotros, no estamos acostumbrados al picante. Siempre nos sugirieron, después que le hacíamos saber nuestras inquietudes, excelentes platos que en ciertos casos eran bien condimentados, pero no picantes. Si sucediera el caso que el cocinero tenga la mano un poco más suelta con los ajíes de lo que su paladar agradece, trate una cucharadita de crema de nata (sour cream) y tal vez toda la molestia sea apaciguada.



Con respecto a las artesanías, como los sombreros de mariachi, piñatas y artículos semejantes, que son muy grandes para poner dentro de las maletas, o valijas, y demasiado delicados para registrar como equipaje. Siempre que hemos ido a México hemos comprado y traído algunos de estos regalos. Realmente cada vez que compramos algo así nos preocupamos demasiado hasta que logramos llegar a casa con ellos. La realidad es que esa preocupación está de más porque siempre, además de nosotros, hay alguien en el avión con algo parecido o similar. Un poco de incomodidad que no se compara con el no haber adquirido algo que nos llamó la atención y que nos recordará ese viaje en particular por mucho tiempo.





Estas son las impresiones, acompañadas de algunas fotos nuestras y otras también muy interesantes, que nosotros hemos captado en nuestras visitas a México. Nosotros no somos guías turísticos ni analistas políticos, turistas normales y corrientes. Dentro de tales limitaciones, exponemos nuestras observaciones de este país de América del Norte.



Después de la última visita, continúa vigente nuestra curiosidad por conocer más de México y su población. Por consiguiente las presentaciones las hemos ido ampliando. En el proceso, hemos encontrando algunos detalles muy interesantes. Algunos de estos datos ya los hemos incorporado en esta revisión, otros así lo haremos según los confirmemos. Gracias por visitarnos y si algún día decide visitar México, le deseamos una estancia tan placentera como la que este país siempre nos ha brindado a nosotros.


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